Biblioteca y ruralidad V: transitar nuevos horizontes del quehacer bibliotecario.

 

Transcripción por Hernán Rodríguez Girón

BOGOTÁ, Colombia (1/09/23).- Quinto día, viernes. Es el último día de la Pasantìa, el penúltimo en Bogotá. De nuevo a madrugar para el viaje hasta La Biblioteca Pública Carlos E. Restrepo, ubicada en la localidad Antonio Nariño, una zona cercana al centro de Bogotá, en el tradicional barrio El Restrepo, lugar emblemático del sur de la ciudad que acoge a la comunidad de las localidades de Antonio Nariño, Rafael Uribe Uribe, San Cristóbal y Puente Aranda.

Con 172 puestos de lectura, la biblioteca recibe a diario alrededor de 400 usuarios en sus salas general, infantil, Bebeteca, literatura, Distrito Gráfico, capacitación e internet. Estos espacios ofrecen un entorno propicio para el estudio, la investigación y la inmersión en el mundo de la literatura. La colección de la biblioteca está conformada por aproximadamente 30.000 volúmenes, que incluyen libros, audiovisuales, recursos lúdicos y multimedia, abarcando una amplia gama de temas y géneros para satisfacer los intereses de los visitantes. Además, se puede consultar el servicio de hemeroteca con diarios y revistas actuales de diverso tipo y enfoque.

La Biblioteca Carlos E. Restrepo se distingue por el compromiso y servicio sin discriminación hacia todos los ciudadanos; brinda especial atención a las personas en situación de calle en alianza con las instituciones locales, así como a los niños y niñas hijos de comerciantes formales e informales, ofreciendo un refugio cultural y formativo para quienes más lo necesitan.

Es un lugar donde las palabras cobran vida, donde las mentes se expanden y donde las comunidades se unen en torno al conocimiento y la palabra. Es un espacio de encuentro, aprendizaje y crecimiento, donde los saberes, la lectura, la escritura y la oralidad se convierten en un puente en el que todos y todas son bienvenidos.

1.- Los huertos urbanos

Recibe al grupo de pasantes iberoamericanos ANGELA GARCÍA, COORDINADORA DE LA BIBLIOTECA, los lleva hasta la terraza del edificio y manifiesta:

Les voy a contar un poquito de este espacio, nuestra HUERTA BIBLIOTECARIA, un proyecto que nace como un laboratorio de práctica ecológica, buscando conjugar  arte, pintura y arte gráfico; como se dan cuenta hay varios murales con la necesidad que sentimos todos de cuidar el medio ambiente. Pensando en esa necesidad, se empezaron a cultivar las plantas. Tenemos siemprevivas, que todo el tiempo están floreciendo. Es un espacio completamente comunitario, se trabaja todas las semanas, todos los miércoles de 10:00 a 13:00, proyecto liderado por una de las funcionarias de la biblioteca, que además es una líderesa en territorio. La biblioteca está ubicada cerca del centro, se puede ver desde ella el cerro Monserrate, centro sur de Bogotá. Este es un proyecto de lo más importante porque se trabaja todo el tema de la alfabetización ambiental. La huerta trabaja todo el tema de residuos, materiales orgánicos sobre todo y cuenta con un lombri compost. Es un trabajo permanente que permite la educación ambiental y cuidar a la madre tierra. Hemos hecho olla comunitaria, con los productos cosechados del huerto. Hay una publicación sobre la huerta, con las propiedades y los recuerdos sobre las plantas, que propiedades tienen, que recuerdos traen, que beneficios para el uso humano. La mayoría de bibliotecas, de la Bibliored de Bogotá tienen huertos urbanos. Es algo muy importante para los ciudadanos”.

En Bogotá, la Red Distrital de Bibliotecas Públicas lidera la creación de huertas al interior de las instalaciones de las bibliotecas públicas de Bogotá a través del proyecto ‘Vanguardias ecológicas’. De acuerdo con Angie Ruiz, vocera de la Red, la iniciativa tiene como objetivo que los ciudadanos se interesen por las huertas, y de paso conozcan también las bibliotecas que son de acceso gratuito. “El lema de la iniciativa es ´Nuestras tierras. Nuestro futuro´”,dijo Ruíz.

La iniciativa comenzó en el año 2018, cuando la administración distrital apoyó la creación de la huerta de la biblioteca pública Rafael Uribe Uribe. “Al ver que era una sección atractiva para los visitantes de la biblioteca, los administradores y directores de las demás se animaron a crear la huerta en cada una de sus bibliotecas, hasta llegar a las 11 que tenemos hoy. Desde Biblored los acompañamos con un proceso guiado hacía la optimización del espacio al interior de la biblioteca para la huerta”, dijo Ruiz al señalar que el presupuesto que destinó a esa administración distrital (la de Enrique Peñalosa) y la siguiente (Claudia López), fue clave para que la iniciativa siguiera vigente 6 años después.

El patrono de la Biblioteca “Carlos Eugenio Restrepo” (1867-1937), fue presidente de Colombia de 1910 a 1914. Abogado, periodista fundador de varios periódicos, políglota, político destacado, inspector de instrucción pública, padre de 9 hijos y representante de la corriente política del republicanismo. Dio paz al país luego de la guerra de los 1.000 días. Durante su presidencia se desarrolló la instrucción pública, equilibró las finanzas fiscales y separó a la Iglesia del Estado, a pesar de que era conservador.

2.- Las narrativas textiles

ANGELA GARCÍA: “Una de las integrantes del grupo de lectura femenino fue víctima de feminicidio y perdió la vida. Este tejido es un proceso de duelo, de reparación, es como volver a florecer. Se construyó una dinámica, relacionada con la huerta urbana y con el hecho de que cualquiera de ellas, en cualquier momento, pueden volver a florecer y cada una decidió escoger un momento de su vida, donde florecía.

Un grupo manifestó que su momento de florecimiento fue cuando ya se convirtieron en personas mayores, porque es cuando se alivian un poco de las preocupaciones y además cuentan con tiempo para ellas y para disfrutar activamente de las alternativas que le brinda la Biblioteca.

Luego emprendimos el proceso de tejido y de bordado, donde se pagó una beca de creación para que algunas personas enseñen técnicas de bordado. Con esas técnicas construyeron el jardín interior. Se engancharon con todos los procesos de tejido y memoria, se empezaron a recuperar las memorias personales, los saberes y ahora están construyendo el jardín del encanto, a partir de materiales reciclables.

El área circundante a la Biblioteca es una zona industrial, con muchas fábricas textiles y de manufactura, lo que les permite recolectar muchos deshechos, como 5.000 kilos de residuos de telas recolectados y darles nueva vida, crear nuevos colores y todo elemento, por mínimo que sea, sirve para poder crear y llevar a cabo procesos de resignificación.

Han podido juntar en este proceso a 45 artesanas, son solo mujeres, la mayoría adultas mayores, que son artesanas que encuentran un nuevo valor frente a su oficio y aflora la creatividad y amortiguamos un poquito las afectaciones que pueden provocar todos estos deshechos al medio ambiente. Seguimos adelante con nuestro proceso de “NARRATIVAS TEXTILES” qué, a partir del tejido y del bordado, pueden contar historias.

Ellas de alguna u otra manera son la memoria de la Biblioteca, por eso nos gusta exponer este trabajo. Es memoria viva. E uno de los grupos más consolidados, que enfrentan mediante estas dinámicas, el olvido hacia estas personas. Queremos que se sientan productivas, tranquilas, que vean la Biblioteca como un lugar de familia, donde se teje desde el corazón”.

3.- La diversidad de los servicios bibliotecarios.

ANGELA GARCÍA: “La Biblioteca Carlos E. Restrepo tiene una personalidad muy comunitaria. Todo el tiempo nuestra biblioteca trabaja con este sector de la ciudad, hacia el sur-suroriente, donde empieza la desigualdad social, tenemos usuarios con muchas problemáticas: personas mayores, habitantes de calle, niños que vienen solos porque sus papás están trabajando; tienen una personalidad muy comunitaria y promovemos la diversidad de los lenguajes, de la palabra, la narrativa y le damos un gran valor a la oralidad, que está muy presente en diferentes procesos”

Detalle de servicios:

-       préstamo de juegos,

-       espacios para descanso,

-       lugar para dejar los zapatos.

-       “Bebeteca” todos los viernes, el más importante, permite la apropiación de la biblioteca por parte de las familias. Se encuentran y mezclan diferentes tipos de personas, de oficios. Es el lugar de la comunidad.

-       Préstamo domiciliario. Es el más importante proyecto de BiblioRed, a partir de 2020, a partir de la pandemia. Se creó este servicio, para llevar cualquier libro, de cualquier biblioteca a cualquier casa de Bogotá, sin costo. Se pudo mantener el servicio después de la pandemia, porque fue muy exitoso. Se envían entre 70 a 90 libros diarios a toda la ciudad, prestados. Hay un servicio domiciliario de devolución a la Biblioteca, mediante el contrato de conductores en moto que llevan los libros por toda la ciudad. El mejor servicio de BiblioRed. En este caso, la alcadía de Bogotá, a través de la Secretaría de Cultura, hace un contrato con una empresa de transporte, delivery a domicilio. Préstamo de libros a cualquier lugar de Bogotá.

-       Centro bibliotécnico, con impresora braile, magnificador de imágenes y otras tecnologías, un espacio muy usado.

-       “Colección Morda”. Espacio dedicado a las mujeres, porque hubo un tiempo que en la biblioteca tenían la sensación de acoso a las mujeres, tanto funcionarias, como usuarias.

ANGELA GARCÍA: “Hicimos una campaña que nos dio muchos frutos. En homenaje a eso hemos denominado esta como la “Colección Morada”, en clasificación Dewey y la vamos sacando a medida que se puede ir rotando. Con muy buenos resultados. Los usuarios aprecian que este sea un lugar seguro para todas y todos. Tenemos un protocolo contra el acoso y para el control de situaciones violentas, cuando ya se tiene que llamar a la Policía Nacional. Trabajo permanente con gestores culturales. Tenemos centros de interés, porque recibimos anualmente dos dotaciones de material bibliográfico actualizado y esta una gran ventaja, contar con este beneficio en Bogotá”.

Mesas de ajedrez para que la gente juegue. Sala de cómics y novela gráfica, producidas en Colombia, por creadores colombianos. Colecciones juveniles, sagas, mangas y todo tipo de literatura apreciada por los jóvenes, como dibujar, historia de los cómics, historia de la novela gráfica, cineforos todos los martes, van por países explicando el cine, la política del país, su historia, etc. También charlas y ciclos de cine con invitados e invitadas especiales.

ANGELA GARCÍA: “También tenemos juegos de roles. Cómo la gente puede crear personajes, jugar y ellos mismos generan historias. Esto es posible con los juegos de roles. Una extensión de la biblioteca es la emisora. Es parte del proyecto “Bibliotecas humanas”, que intenta rescatar la oralidad a través de la radio. En esos ejercicios hemos producido dos podcast, uno sobre mitos y leyendas, creado por una usuaria de la biblioteca y otro sobre sobre el calzado, hay zonas importantes como en Bucaramanga y en El Valle, contado por sus protagonistas y realizado por la comunidad. Queremos enseñar como se hacen todo tipo de narrativas, como se crean los personajes. Tenemos tablas Wacon para ilustración gráfica y queremos pasar de leer novela gráfica a producirla, hacerla. Esta biblioteca tiene un premio, con la creación de una novela gráfica acá en esta biblioteca. Queremos retomar ese proceso, comenzar a crear, mezclar varios formatos, escritura, ilustración con los jóvenes. Premio Nacional de Bibliotecas Públicas 2018, premio por el Ministerio de Cultura. Con el dinero del premio arreglamos el auditorio para responder a las necesidades comunitarias. Nos postularon nuestros usuarios con el proyecto del comic y novela gráfica y el proyecto de la radio. Grabamos con el celular al inicio y nos inventamos cosas, ahora nos estamos equipando para tener una emisora virtual”.

-       Hemeroteca con todos los diarios que se mueve mucho. Tres ejemplares diarios que se usan todos los días de El Espectador, El Tiempo, Portafolio, Semana, Mal Pensante. Todas las revistas actualizadas en físico y digital a través de “Pasa la página” de la biblioteca digital de Bogotá.

-       Trabajan en la recuperación de historias y oralidad en torno a la memoria del barrio.

-       Están formando mediadores territoriales, para el manejo de la radio, en edición, guión y locución. Tres componentes importantes para la radio. Se construirán propuestas que pasan a un comité editorial y se escogerán los programas para producirlos en un primer momento. Los temas son variados: plazas y mercados, literatura, la comunidad, espacios bibliotecarios, etc. Un proyecto muy bien trabajado de formación.

-       Area de divulgación de BiblioRed de Bogotá que trabaja todo esto, liderada por expertos para beneficiar a 30 bibliotecas y obtener una parrilla de programación las 24 horas.

-       Los estudios de grabación van a estar ubicados en las bibliotecas mayores, uno por ejemplo en la Carlos E. Restrepo, para los que van a venir a grabar de las otras bibliotecas o a realizar programas en vivo. Un proyecto pensando desde hace un año. Hay producción de radio, hay producción de podcasts, en la página de BiblioRed.

-       En la hemeroteca se amplió el presupuesto para las publicaciones, sobre todo independientes. Hay impulso a las editoriales pequeñas. Precisamente, un adulto mayor y periodista, Don José Alejandro Alvarez, publica su diario “Reminiscencias de Bogotá”, un periódico comunitario y cultural, sobre la vida social de la localidad Rafael Uribe Uribe, que publica desde hace 25 años. Don Alejandro  vive de su periódico. Lo entrega todos los meses a la Biblioteca. Hace noticias de 7 localidades del sur de Bogotá y se busca su propio patrocinio. Por ejemplo, la edición de agosto de 2023 en contraportada titula: “Se inauguró el vagón escuela del Metro de Bogotá”, una iniciativa de la Alcaldía de la ciudad para enseñar a la ciudadanía a usar este nuevo medio de transporte, que se halla en un 25% de avance en su construcción.

-       Novela gráfica: taller de escritura creativa, creación de guión, storyboard y cuando ganaron el premio se financió la impresión.

-       Trabajan para atraer a todos los públicos, son sus promotores de lectura.

-       Cuatro mediadores de lectura.

-       Aplican un reglamento de manera rigurosa, para mantener la convivencia.

-       La Biblioteca es un espacio intergeneracional.

Angela García, como coordinadora, cuenta con el apoyo de 16 auxiliares, 3 gestores bibliotecarios, 4 mediadores de lectura, 1 técnico logístico, 1 asistente y personal de seguridad. Hay más bibliotecas al sur de Bogotá. Una más grande es la biblioteca pública “Gabriel García Márquez”, en el Parque Metropolitano El Tunal, al sur de Bogotá. La Biblioteca Carlos E. Restrepo tuvo 90.000 visitantes de enero a julio de 2023.

4.- Exposición filosófica sobre las bibliotecas de Didier Álvarez

El maestro Didier Álvarez Zapata es un referente para la bibliotecología en Latinoamérica. Profesor universitario con compromiso en la formación de los jóvenes, ideal de maestro latinoamericano, con vocación inquebrantable. Su conferencia el 1 de septiembre de 2023, desde las 10:30, fue la siguiente:

Preámbulo

“América Latina está viva, sobre todo en sus bibliotecas. Quiero hacer una primera reflexión, muy social y muy política. Quizás para América Latina la biblioteca representa esperanza. Por una cosa, más allá de todas las situaciones que la biblioteca nos produce, para los latinoamericanos es el recordatorio de que todavía son posibles las instituciones justas. Aquellas instituciones que no han sido justas y que han fallado al hombre latinoamericano, ven en la biblioteca un ejemplo, ven una posibilidad. Esa es mi tesis.

La biblioteca es hoy, para América Latina, el recordatorio de la necesidad de instituciones justas. JUSTO significa aquello que es capaz de respetar el principio de dignidad y de potencial de toda persona, de toda comunidad. Eso son las bibliotecas que yo conozco.

Vengo a hablarles de cosas que para algunos resultarán un poco extrañas, un poco incómodas, accesorias o al margen. Es esa relación entre lo teórico y lo práctico. Entender los profundos vínculos que hay entre la una cosa y la otra.

Para los griegos el mundo era de una riqueza comprensiva y en el esplendor del Siglo V a.C. va a darse el florecimiento de la gran filosofía griega, al menos de la plantónica que venía desde Zenón, muchos siglos atrás. Pero para ese siglo había una diferencia entre lo que era la praxis y la theory.

LA PRAXIS, aquello que se hace en la realidad para transformarla y poder hacer del mundo algo propio. LA TEORÍA, es la contemplación (que terminamos por despreciarla bastante y no encuentro razón para ello; bueno, si encuentro razón, nuestra dificultad para abrirnos a concepciones más profundas de las cosas). Los teóricos eran aquellos que antes de los Juegos iban a observar cómo entrenaban los atletas, para ver lo que era evidente y lo que no era evidente, para poder mejorar a sus compatriotas en las próximas competencias. Es un origen muy curioso, como finalizó una cosa tan física determinando maneras de ver el mundo. La teoría concluyó por referirse a aquello o aquel esfuerzo de apreciar lo que simultáneamente está en realidad y no está en la realidad. Eso es la teoría. Aquello que es capaz de ver cosas evidentes y aquello que es capaz de ver cosas no evidentes. La teoría siempre es un esfuerzo por ir más allá de lo real, de la realidad, preguntándose por lo real. A todos nos ha de interesar la filosofía, porque está en la base de la comprensión de la vida y de uno mismo.

El trabajo que hacemos en las bibliotecas se relaciona profundamente con la vida, lo creamos o no, en el sentido de que ayuda a que las personas y las comunidades le otorguen significado y sentido a sus vidas. Y esa es la tarea a la que nos enfrentamos. Ustedes viven muy fuertemente impregnados por la realidad. La realidad es aquello de lo real que hemos logrado comprender y construir como algo concreto para nuestras vidas. Mientras que lo real es aquello que no hemos logrado comprender y se ubica en el misterio. En lo que aún no sabemos. Esa es una diferencia filosófica crucial entre lo real y la realidad, que nos ayuda a entender que por más bibliotecarios prácticos que seamos, siempre detrás de nosotros hay una idea de la biblioteca.

Por lo tanto, una biblioteca, LA BIBLIOTECAS ES UNA IDEA QUE SE PRACTICA o un conjunto de ideas que se practican. Es una cosa tan obvia, que la entendemos, pero se nos olvida. Cada uno de ustedes tiene una idea de su biblioteca y en esa misma perspectiva, consciente o no, la desarrollan en la realidad. Eso es real y realidad. La realidad como hecho concreto que existe dentro de una cosa mucho más extensa que es lo real. Lo real siempre nos reta como posibilidad de conocimiento. Lo real incluso yace en el misterio de lo que todavía no sabemos. Yace en las preguntas, incógnitas, de lo que todavía no se resuelve, eso es lo real. La realidad es aquello que hemos logrado concretar.

Por lo tanto, les invoco a un diálogo, en la doble condición de prácticos y reflexivos. Es el ideal de un trabajador de la cultura ser práctico y reflexivo. Práctico porque respeta las realidades concretas, lo realmente existente, luego es capaz de poner en cuestión eso realmente existente, desde comprensiones más profundas, más amplias, más vastas, más articuladoras, porque la realidad de la biblioteca siempre está retándonos.

Y se los demuestro; las conexiones que tiene la biblioteca con otras institucionalidades y con la vida cotidiana de una comunidad, están siempre retándola a ser más de lo que es. Las conexiones con la familia, con la escuela, con las organizaciones comunitarias organizadas de campesinos, la ruralidad, con las prácticas de producción, con el Estado, con los medios de comunicación, siempre están retando ¡no lo real de la biblioteca, sino su propia realidad!.

Habiendo establecido esto, ¡ahora sí podemos empezar!. Soy un hombre de preámbulos, me gustan mucho.

Un observador de la realidad

Esta una fotografía de un gran latinoamericano. Resulta que de los mejores fotógrafos que en este momento hay en el mundo, muchos son de América Latina. Particularmente hay un país que me llama la atención. Guatemala, que tiene de los mejores fotógrafos. Luis González Palma es bastante cotizado; sus obras están vendidas a los museos japoneses y traje esta fotografía de 2018 que se llama “Exilio”, que desarticula la realidad de la biblioteca, porque miren como incrusta en las mesas las sillas y como desdice del orden bibliotecario. Pone libros no por el lomo, sino poniéndolos de cara. Es una fotografía que reta a la realidad y hay una invocación, la necesidad de interrogar la realidad, siempre, siempre, siempre…

Un bibliotecario es un observador de la realidad… Un bibliotecario que cierre sus ojos a la realidad es simplemente un funcionario. De función, funciona para algo. Pero no está bien como interrogador de la realidad y eso implica observarla.

¿Qué hay que observar?. Lo que vamos a hacer es volver sobre la idea de la biblioteca, para poder transformar sus realidades, conectar la praxis con la teoría. ¿Que es lo que queremos?. En cuanto la biblioteca como objeto de conocimiento y de práctica, es decir de teorización, porque un bibliotecólogo es un teórico, porque la biblioteca es una idea que se practica, es una idea que hay que construirla teóricamente, en contemplación; por eso, volver a la idea de la biblioteca implica transformar permanentemente su práctica y digo “volver” desde una perspectiva sacudidora. Digo “volver”, entendiendolo como un ejercicio de retractación. RETRACTAR en filosofía es volver sobre las cosas para buscar perfeccionar su conocimiento. Necesitamos acudir más a la retractación, volver más sobre las cosas, pero en las prácticas agrícolas hay una palabra hermosísima en español que ya casi no se usa, que es DESVOLVER. Una palabra muy técnica, que algunos campesinos todavía la usan. Significa voltear la tierra para sembrarla de nuevo. Lo que hacen los campesinos después de cada cosecha. Esto es lo que queremos hacer con las bibliotecas. Yo les invito a que permanentemente estén desvolviendo la tierra en la que la biblioteca nace. Siempre. Lo que afirmo es que hay que preguntarse por la noción de la biblioteca, el concepto, la categoría.

NOCIÓN, algo que se afirma sobre cualquier cosa: las bibliotecas son buenas, las bibliotecas son necesarias.

CONCEPTO, idea que se tiene sobre algo.

CATEGORÍA, conjunto de conceptos necesarias para poder describir con rigor teórico algo.

La pregunta que les hago es ¿qué concepto hemos logrado construir sobre biblioteca?. Lo menos conveniente al pensar en construir un proyecto bibliotecario es que comencemos a exhibir un montón de nociones, que también están desarticuladas: ¿porqué es necesaria?, ¿porqué la necesitan los niños? y por eso al final nos encontramos nosotros mismos hablando puras nociones sobre las bibliotecas. No hemos tenido conceptos construidos de ella. Que sean a su vez construibles permanentemente, que estén en movimiento. Porque si no hay conceptos, tenemos nociones y las nociones pueden ser deshilachadas. Cualquier cosa puede ser nociones.

En Colombia hay nociones sobre lo que significa lo femenino que son terribles, pero de esas nociones se alimentan las masculinidades abusivas. Cuando una persona construye un concepto adecuado de lo que significa ser mujer, no la maltratas, la valoras. Un concepto es un ejercicio de comprensión y de valoración de lo que ese concepto es capaz de decir de la realidad.

No podemos seguir admitiendo que los trabajadores culturales y sociales comprendamos y hablemos de cualquier manera. No se trata de sobreponer un discurso académico sobre las prácticas comunitarias, sino dialogar. Yo he sido bibliotecario y soy académico ahora, pero esos dos mundos no están separados. ¿Para qué entonces la academia que estudia la biblioteca, que la teoriza, sino es capaz de nuevas comprensiones que impulsen transformaciones de la idea de biblioteca?.

Las ideas se expresan en nociones, conceptos y categorías. Por lo tanto, la biblioteca como idea puede quedarse en nociones o puede tener un concepto construido, negociado, acordado y puede ser objeto de investigación, se vuelve una categoría de las ciencias sociales. Esa es mi aspiración como académico, instalar la categoría de la biblioteca como sustantiva en las investigaciones sociales, hacerla valiosa para la sociología, el trabajo social, la antropología, la lingüística, la filosofía. Esa es mi tarea. Mi afán es filosófico, proponer un pensamiento mínimamente articulado, filosófico, sobre la biblioteca. Hay que revisar las nociones que tenemos sobre biblioteca, porque esas mismas se las transmitimos a otros, a nuestras comunidades, a los que toman decisiones sobre nuestra biblioteca.

UNA BIBLIOTECA DEVASTADA EN SU IDEA, ES UNA BIBLIOTECA QUE TIENE MIEDO DE QUEDAR EN LA PRÁCTICA DEVASTADA.

Cuando una persona no es capaz de tener un concepto claro de lo que significa su propia vida, se queda gravitando alrededor de un montón de nociones que a veces son artificiosas, inconexas, desarticuladas y muchas veces peligrosas. La carencia de una reflexión sobre sí lleva a tener una vida vivida de cualquier manera. Esto es muy duro, pero es una realidad y es lo que veo constantemente en el aula, muchachos que me dicen -profe, yo no le encuentro sentido a la vida-. Así es constantemente, es la queja. De que vale estar aquí profe… Y eso es porque no ha construido una idea de sí mismo, valiosa, significativa, porque no se le ha permitido. Eso es lo que Marco Raúl Mejía Jiménez, profesor colombiano, ha llamado INJUSTICIAS COGNITIVAS. La incapacidad que tiene una sociedad de permitirle a los sujetos tener una idea de sí mismos y del mundo, que sea profunda, significativa y valiosa. Como no hay idea, la práctica también es carente de valor, carente de sentido. Es una adolescencia permanente.

Primero, entonces hay que preguntarse por una idea, noción, concepto, categoría de la biblioteca e indagar sobre su realidad, su acontecer.

ACONTECER es una palabra muy bella, que en español casi no usamos, pero que en el portugués es esencial. No solamente es que pasen las cosas, es que sucedan, sino que están puestas en la vida, en su acontecer, en su realización, en el marco de una comprensión de ella. Allí el diálogo entre la idea y la práctica. Lo que implica que pensar en la biblioteca como idea, como práctica, como lo realmente existente y como aquello que puede ser teorizado, entraña (que significa estar en uno, en las entrañas), una exigencia, que es una condición de la esperanza (Eleodoro de Sevilla: la exigencia es una condición de la esperanza), porque quien tiene esperanza a la vez exige y se exige, porque esperanza sin pies no camino. Por lo tanto, entraña y exige UNA FILOSOFÍA DE LA BIBLIOTECA.

¿Por qué construir una filosofía de la biblioteca?. Para ir al ámbito de las ideas, de ella, sobre ella y poder ayudar a transformar sus condiciones y por otra parte para que la persona sea pragmática sobre la biblioteca, que sea capaz de reflexionar sus ámbitos de acción: de, desde, en, con, para, sobre e incluso todas preposiciones en español nos servirían para la biblioteca, con la biblioteca, desde la biblioteca. Filosofía práctica. Si fueran mis estudiantes les diría, este curso va a tener como resultado final escrito, o en podcast, o en conferencia, o en diálogo de foro, sobre la reflexión de ¿cómo la idea y la práctica de la biblioteca se han transformado en ustedes? y ¿cómo son capaces de reflexionar sobre la idea de la biblioteca, desde sus propias formaciones?, porque son gentes con experiencias y con formaciones diversas.

Un truco. Yo tengo, o como dice un niño “un amigo mío que tengo yo”. Es filósofo. Es bibliotecólogo, pero su formación es filósofo. Guillermo Alfaro López de la UNAM. Propone una cosa muy bella, que cuando hablamos de biblioteca hay una diferencia. Para que vean la potencia que tienen la teoría y la realidad. Él dice y yo lo digo:

Es más un problema ortográfico, es un problema de realidades, es un problema de teoría. Una cosa es escribir y llamar la Biblioteca con B mayúscula, otra cosa es llamar y escribir a la biblioteca con b minúscula. Una cosa es diferente de la otra. La Biblioteca con B mayúscula ayuda a la expresión abstracta, al corpus abstracto de la Biblioteca. Es su vocación por lo abstracto, por su concepto, por su teoría. Hay una única Biblioteca que recoge a todas las otras bibliotecas y todas las otras bibliotecas son con b minúscula. La Biblioteca con B mayúscula es la idea conceptual y esa idea se plasma en realidades concretas que es la b minúscula: biblioteca escolar, biblioteca pública, biblioteca universitaria, biblioteca comunitaria, biblioteca rural, biblioteca andariega, biblioteca de paz, todas son prácticas bibliotecarias. 

Tener claro esto nos sirve para una cosa. Necesitamos ganar en nuestra comprensión, en nuestra abstracción y enunciación de la Biblioteca con B mayúscula, para poder instalarnos en las discusiones y decisiones sociales. Porque todo el mundo habla de la Familia y a veces nadie se preocupa en hablar de la Familia y admitimos que no están hablando de mí familia o de la familia del vecino, sino de la Familia como una institución social, como una realidad social abstracta. Pero nos cuesta entender que la Biblioteca también se le puede llamar así, con esa abstracción.

Necesitamos tener una concepción teórica de la biblioteca, que la instale en las relaciones sociales, políticas, culturales, económicas. Porque siempre es el afán de hacerlas aún lado. Ustedes me pueden decir -¡un momentito!, usted nos está hablando de bibliotecas públicas, no es así…- pueden decir otros -no, no, está hablando de bibliotecas escolares-; cuando el problema es ¿cuando hablamos de bibliotecas rurales, que siempre las hacen particulares?, porque se supone que las bibliotecas rurales no tienen la importancia de ser socialmente construidas.

Dicho esto, vienen las preguntas:

-       ¿Para qué sirven las bibliotecas?

-       ¿Qué papel cumplen a través de la historia de la humanidad?

-       ¿Qué tarea deben cumplir hoy?

-       ¿Para qué son?

-       ¿Qué no son?

-       ¿Una biblioteca es una guardería?. No, pero hay muchos niños-

-       ¿Una biblioteca es un asilo de ancianos?. No, pero hay muchas personas de la tercera edad.

Propongo el desarrollo de un área que se llame estudios bibliotecarios. Un área de rebeldía. ¿Para qué los estudios bibliotecarios, si ya existe la bibliotecología?. Porque la bibliotecología de alguna manera ha abandonado a la biblioteca como su objeto de conocimiento. Incluso hoy habría que defender a la biblioteca de ciertas bibliotecologías absolutamente radicalizadas en el informacionalismo. Que no ven en la biblioteca sino dispositivos e interfaces, como si fuera una computadora. Aquí el usuario, aquí la necesidad y aquí la biblioteca como botón de encendido. Eso no es una biblioteca.

La biblioteca tiene una contextura humana y social mucho más profunda, que la bibliotecología no es capaz de entender en su totalidad. Y yo soy bibliotecólogo. No es porque yo me haya formado en la edad de piedra de la bibliotecología, lo que estoy diciendo es que la bibliotecología necesita recuperar la biblioteca como uno de sus objetos esenciales, porque su carácter, el de la bibliotecología, no es la ciencia técnica y una práctica técnica, confundida en las veleidades tecnológicas.

La bibliotecología es una ciencia social con vocación humanística y sí se olvida, se soslaya, se ponen los márgenes, la institucionalidad bibliotecaria deja de ver la esencia del hombre y las comunidades. Esa es mi postura, dura y que me ha costado mucho. Necesitamos desplegar estudios bibliotecarios que sean capaces de dos cosas: comprender su entorno social y reconocer los saberes y conocimientos sociales, tanto científicos como los de las mismas comunidades, sobre la misma biblioteca. En este dominio, está lo que normalmente embelesa a bibliotecarios y bibliotecólogos. Creen que el problema es el oficio y sus prácticas. Veo a los bibliotecólogos, casi siempre, no siempre, describiendo sus prácticas y sus objetos: catálogos, libros, colecciones, espacios, tecnologías y eso es necesario, pero no suficiente. Un bibliotecólogo no tiene formación para eso, al menos esa no fue la formación que me dieron. En mi vida, eso que me gradué hace mucho tiempo como bibliotecólogo, he tenido prácticas referidas a los procesos de organización técnica de la información. No lo desprecio. Lo valoro como el núcleo mismo de las prácticas bibliotecológicas. Pero empecé a entender otras cosas, que es lo que hacen las bibliotecas, en las comunidades, en las personas.

¿Qué es una biblioteca?

La biblioteca es un espacio de sociabilidad. De construcción de vínculos. También es un espacio de socialización, que integra a los humanos. Es posible conocer un montón de cosas sobre la biblioteca. ¿Qué es una biblioteca?. Es un dispositivo de poder. Dice qué se valida y qué no se valida. ¿Qué creen que son las colecciones?. Una toma decisiones sobre qué culturalmente va a ser visible y qué no. También es una institución, porque establece orden. Establece como es el orden bibliotecario. El orden tanto físico, material, vivencial, como lógico. ¿Un catálogo qué es?. El orden del mundo. Los catalogadores hicieron una descripción absolutamente parcializada, en perspectiva anglosajona, del mundo. ¿Vamos a seguir creyendo que la biblioteca es una instancia neutra?.

¿Qué es una biblioteca?. Es un dispositivo de poder y muy potente. Es un botón de encendido del poder y por lo tanto también es una institución de la información, el conocimiento, el lenguaje y la memoria. Es al mismo tiempo dispositivo, institución, organización y también una institución informativa-documental, desde el punto de vista bibliotecológico. Por eso es que, una biblioteca con 500 niños es una guardería, una solo con ancianos es un centro de cuidado gerontológico, solo con actividades culturales es una sala de barrio, pero también es todo eso a la vez, porque su vínculo es fundamentalmente informacional.

Todo esto es un problema ontológico, es también un problema axiológico, disculpando las palabrejas, pero es necesario ponerlas. La axiología es una rama de la filosofía que se pregunta por el valor de las cosas. ¿Nos hemos preguntado por el valor de la biblioteca?. ¿Hablamos de valor o hablamos de poder? y ¿qué vínculo hay entre valor y poder?.

¿Qué valor le estamos otorgando a la biblioteca para que pueda ejercer el poder de transformar las cosas que necesitamos que transforme?.

Los políticos siguen creyendo que la biblioteca es instrumental a la escuela, a una mala escuela y esa es una noción mal construida socialmente sobre las bibliotecas. La biblioteca pública no es de la escuela, es de las comunidades. La biblioteca universitaria no es de las comunidades en general, sino pertenecen a la vida de las universidades, que se abran es otra cosa. La biblioteca pública ¿se puede abrir a las escuelas?. Sí. Es una decisión consciente.

También es un problema ético, que se refiere a la pregunta sobre el sentido de las cosas. Hay una diferencia filosófica entre el significado y el sentido. El significado es colectivo y el sentido es personal. Por lo tanto la ética no solamente es un problema colectivo, sino que es un problema de acogida, de número, de significado colectivo. Pongo un ejemplo, todos tenemos un significado medianamente aproximado de lo que es el amor, pero cada uno de nosotros le da un sentido particular. Todos tenemos un significado del matrimonio distinto a su significado, incluso entre los que no son casados. Esta diferencia entre significado y sentido es importante porque con respecto a la biblioteca, porque una cosa es una política pública que le da un significado a la biblioteca y otra cosa es que las comunidades y la personas vivan ese significado de una manera específica.

¿Que sentido tienen las bibliotecas?

Entonces la pregunta es: ¿Qué sentido le estamos otorgando nosotros a la biblioteca hoy?. Con nosotros me refiero a los bibliotecarios. Por lo tanto; ¿qué significado estamos proyectando a las comunidades?. Hay una relación. Y ven que la filosofía sirve de algo, la filosofía sirve, sirve de mucho.

También hay una perspectiva estética. La estética es el estudio de las sensibilidades. Y la biblioteca es un espacio construido sobre sensibilidades. Si a la gente no le gusta ir a la biblioteca es una decisión estética. No es una decisión de otro tipo. Porque la biblioteca no es grata, porque la biblioteca no es cómoda, porque la biblioteca es sucia, porque la biblioteca es ruidosa, por la biblioteca… hay un montón de cosas que construyen un acercamiento sensible con ella. Yo conozco muchas bibliotecas y colecciones, muy buenas, pero sin acogida. Desde lo estético, son bibliotecas sin acogida”.

ALEJANDRA RESTREPO: Justamente estamos hablando ahorita de las nociones cerradas que creamos, mucho de ello ni siquiera es espacial, sino como nosotros los bibliotecarios tratamos a los usuarios, por esas nociones cerradas de biblioteca que creamos.

“Oportunísima preocupación, porque trae muchos ejemplos. Yo tengo el caso de una biblioteca instalada en lugar con condiciones sociales muy adversas. Resulta que la bibliotecaria decía que los niños NO asistían a la biblioteca porque estaban sucios. A ella no le gustaba, ¿Qué, la biblioteca es limpia?. Es una respuesta de orden simbólico, de bibliotecas limpios, ¿y la gente?, ¿y la humanidad?, porque los niños de ese sector escasamente tenían casas suburbanas, escasamente tenían donde lavarse las manos para ir a la biblioteca. Solución, poner un baño. Pero esa es una solución fáctica, la simbólica es ayudarles a los niños a entender que el asunto de mantenerse aseados tiene un trasfondo, que es la salud y no solamente porque la biblioteca es limpia entonces el niño tiene que entrar limpio para no ensuciar ese lugar tan impoluto y luminoso.

Hacer un trabajo cultural, en el orden de lo simbólico. Lo cultural es esencialmente el territorio de lo simbólico. Los niños empezaron a entender que ir a la biblioteca implicaba una relación distinta con su cuerpo. Eso tuvo implicaciones estéticas. La estética contemporánea es una relación muy profunda de sensibilidad con todo el cuerpo.

Escucho siempre, que dicen que lo estético es una expresión profunda del individuo. El resultado fue que los niños empezaron a relacionarse y comenzaron a ocurrir cosas bellas. Se perdían los libros, no aparecían y desde las redes comunitarias empezaron a preguntar lo que pasaba con los libros, muy importantes para las bibliotecas porque eran solicitados por los niños. Resulta que los niños se los habían llevado, porque les gustaban tanto, que querían tenerlos siempre en la casa. Empezaron a ejercer, a partir de esa relación del cuidado y de lo limpio, una comunidad muy extraña. Les preguntaron a los niños porqué hacían eso y ellos respondieron que como los libros eran tan lindos ellos no querían que se ensuciaran. Pero esos libros son de la biblioteca, sí pero nosotros queremos tenerlos en casa.

 

¿Qué poder tiene una biblioteca?

Ese es un problema estético, por lo tanto también es un problema politológico. ¿Qué poder tiene una biblioteca?, ¡mucho!. Por lo tanto, la biblioteca también es una instancia política, no politiquera. La política es el territorio de las discusiones sobre el uso del poder en lo público, para poder construir un orden en lo social. Ese es el vínculo entre la política y la sociedad. La política no tiene otro sentido distinto qué el generar orden. Si no hay pretensiones, anhelos, perspectivas de orden en la manera de ser político, no eres político. Serás cualquier otra cosa pero no eres político. Y la biblioteca pasa por las coordenadas de las decisiones políticas.

Ejemplo, cuando se construyó la idea de las bibliotecas en los parques de Medellín, siendo alcalde Fajardo y esa idea surgió no porque a él se le ocurrió, sino por dos cosas, primero había una demanda social fuerte por una tradición bibliotecaria larga de la ciudad y segunda por una cosa circunstancial a su persona, porque se formó fuera del país, en un contexto bibliotecario potente, anglosajón, entonces tenía una idea de una biblioteca muy potente, cuando estaba ya de alcalde preguntó cuáles eran las principales urgencias de la ciudad y el equipo de bibliotecólogos y bibliotecarios que había se atrevió a una cosa muy dura: hay que poner bibliotecas lindas en lugares muy feos.

Surgieron las dudas y los contradictores. Si las casas son de ladrillo, pues arquitectónicamente hay que respetar esa dimensión. Pero había que poner bibliotecas en las que la primera oferta sea de reivindicación de la vida y la vida no solamente pasa porque se generen cosas, sino porque me permite disfrutar de espacios bellos y agradables. Son miles en Medellín que no salen de esas bibliotecas por una razón: son lugares aseados y dignos. Son los únicos lugares que tienen un sanitario en el cual sentarse para hacer sus necesidades. Es un lugar donde no hay la agresión de un espacio comido por el hacinamiento como lo tienen en sus casas. Es un problema de poder y un problema pedagógico. ¿Qué sociedad forma la biblioteca?, ¿qué ideal de comunidad tiene la biblioteca?. Una biblioteca comunitaria o pública tendría que mostrar una propuesta de currículum bibliotecario. Es por cierto una discusión pedagógica.

La biblioteca es también un ambiente educativo. La biblioteca participa de dos naturalezas:

1.     Es una institución informativa-documental: es su naturaleza esencial, diferenciadora, le da identidad, en la que la sociedad valora el documento (sea cualquiera su forma: escrito, audiovisual, incluso vivo como resultan ser las bibliotecas humanas), como contendor de información valiosa para la producción de conocimiento significativo de las personas y las comunidades.

2.     Es una institución puesta en todos los entramados simbólicos de la comunidad, cuya naturaleza es educativa, que permite procesos formativos: la segunda naturaleza es cultural. Una cosa es la educación y otra la formación. Educación es el proceso social y legal que transcurre en instituciones o fuera de ellas. La formación es el decantado que nos queda a cada uno de nosotros a partir de estar expuestos a los procesos educativos. Por lo tanto, la formación es mía y la educación es colectiva. La formación es aquello que cada quién decide tomar del mundo.

Tesis sobre la biblioteca

 

PRIMERA TESIS: la biblioteca es consecuencia del proceso social de la información y su exégesis en conocimiento.

Nos interesa entender que la biblioteca surge en todas las sociedades humanas como consecuencia del proceso de la información y su exégesis en conocimiento, en lenguaje y en memoria.

Históricamente la biblioteca se ha visto modelada por cuatro grandes factores, pero con enfoque en el Siglo XX, a pesar de que han existido desde siempre, como factores constitutivos, construidos socialmente, que están en la base de la existencia de ella, en el siglo pasado llegan a tener más peso:

-       El lenguaje; cuando empieza a existir un interés fuerte por el lenguaje, de hecho, en el primer manifiesto UNESCO de la biblioteca pública de 1949, a las personas que llegan a la biblioteca no se les llama usuarios sino lectores. Luego se da el traslado, que no fue ingenuo, de lectores a usuarios y eso desembocó en discusiones complicadas sobre el consumidor, el cliente. El lenguaje es el factor esencial del nacimiento de las bibliotecas, por una razón, cuando hay lenguaje hay documento y cuando hay documento hay la posibilidad de una colección y cuando hay colección y hay uso de las colecciones, hay una biblioteca. Primero fueron los archivos, después de las bibliotecas, después los museos y después los centros de documentación, en ese orden. Primero los archivos y lo primero que se registró fueron posesiones de tierras, ganado y productos agrícolas y muy posteriormente las bibliotecas en la antigüedad, paralelo a las bibliotecas surgen los museos. En el Siglo XX surgen los centros de documentación. Cuatro tipos esenciales de instituciones informativo-documentales: archivo, biblioteca, museo, centro de documentación. Se diferencian por su tipo documental, la biblioteca tiene un documento en el libro, múltiple, usable y socialmente manejable. El archivo tiene un tipo de documento único, no es público en el sentido de su conservación, el museo tiene el documento museístico y el centro de documentación tiene esencialmente el documento científico. Son claridades que me parece vale la pena tengamos como referentes para que nuestra idea de biblioteca se nutra y se expanda.

-       La información; es un invento del Siglo XX, es lo que se llama el giro informacional en la década de los ´70, que se da a raíz de las posibilidades que trajeron la ciencia y la técnica con el “Proyecto Manhattan”, retratado en la película “Oppenheimer”. La información es una marca del Siglo XX, que empieza a surgir a partir de la década de los ´40, con el desarrollo de las tecnologías de la computación.

-       El conocimiento; es otro giro del Siglo XX y cuando se lo aborda no como un problema filosófico, ni social, sino como un problema de gestión de las empresas y eso es la gestión del conocimiento.

-       La memoria; el giro de la memoria, alrededor de los estudios de la memoria. Esas cuatro cosas son determinantes en la construcción histórica, sobre todo en el Siglo XX de la idea y la práctica de la biblioteca.

Por lo tanto, podríamos decir que una biblioteca tiene como principal referente la vida social y cultural desde la información porque su naturaleza es ser una institución informativa-documental y esa es la diferencia de su identidad. Pero esa información solo vale en la biblioteca en tanto que es capaz de mirar que tipos de procesos de conocimientos quiere generar o impulsar en la comunidad. El ideal, como lo dice Baby Baylis, el bibliotecólogo de Estados Unidos, es que una biblioteca impulse conocimiento significativo en las comunidades. Está implícito que es a partir de sus prácticas diversas.

Conozco bibliotecas que están explorando cosas, como el uso de herramientas como cinceles, martillos, ¿eso es bibliográfico?, no lo es, pero es algo que impulsa el desarrollo de conocimientos significativos. Una biblioteca impulsa información hacia el desarrollo de conocimiento significativo de sus comunidades y para eso necesita el lenguaje y tener en perspectiva las prácticas de la memoria. Así envolvemos una idea mucho más completa de la diversidad de la biblioteca.

SEGUNDA TESIS: la naturaleza de la biblioteca es compleja, diversa, cambiante y adaptativa. Eso es una biblioteca.

Cuando me dicen que las bibliotecas se van a acabar, suelto una carcajada. Si no se han acabado en 1.500 años de su historia, les han cambiado los documentos en su formato muchas veces: bibliotecas minerales (arcilla, piedra), bibliotecas vegetales (papiro), bibliotecas animales (cuero); y eso es porque la biblioteca es un sistema complejo y adaptativo, que sabe mirar su contexto y adaptarse, ¡para persistir!. Persiste porque es una necesidad.

Aforismo de Joseph Jouvert, francés (1754-1824),

Cuando ya no haya bibliotecas y queden pocos libros ¿cómo salvarlos?. Probablemente se juntarán los más pequeños, los que contengan a la vez más espíritu y menos palabras. En un pillaje, en la huida, lo primero que se pone a salvo son los diamantes.

Con esto demuestro que las bibliotecas siempre han logrado entender que su valor es sustantivo, permanente.

TERCERA TESIS. Afirmaciones sobre la biblioteca:

-       Es un todo común y como infraestructura social. Dos tendencias sociológicas contemporáneas. El todo común es hablar de aquello que es de todos, sin lo cual no podríamos existir. Defiendan en sus relaciones con las autoridades y las comunidades que la biblioteca es un todo común. No es un asunto de pocos. Es un todo común, como las llama David Bollier, sociólogo norteamericano, en un libro muy bello “Pensar desde los comunes”. Desde otra perspectiva, la biblioteca es una infraestructura social, pero no como un puente o un aeropuerto, sino que es una infraestructura que permite generar sociedad, generar comunidad. Por ejemplo, las Bibliotecas Rurales Itinerantes (BRI). Las bibliotecas en la ruralidad, en este, país están puestas en una perspectiva de infraestructura social para la paz. Esa es una característica indiscutible. Porque la paz en Colombia, gran y caro propósito, requiere infraestructura y eso no puede ser solamente puentes y carreteras, sino instituciones en las que las perspectivas de vida buena sean creíbles. Por eso podemos ver la biblioteca como un todo común y como infraestructura social. La infraestructura social, desde la perspectiva de Erick Klinenberg otro sociólogo norteamericano, que tiene otro libro bastante interesante que se llama “Palacios del pueblo: políticas para una sociedad más igualitaria”, porque pone en consideración que significan las instituciones sociales igualitarias como lugares de construcción de vida común.

 

-       Tres fuerzas originan las bibliotecas. Las fuerzas del entendimiento simbólico (¿qué queremos que sea la biblioteca?), culturales, sociales, de la personalidad; las fuerzas del entendimiento sistémico (¿qué papel va a cumplir?, ¿para qué la biblioteca?), es decir las relaciones de poder, porque las bibliotecas también pasan por decisiones de poder y las fuerzas del entendimiento científico profesional (Informativo documental, ¿cómo vamos a construir la biblioteca?), que son los saberes de la especialidad, los bibliotecólogos.

CUARTA TESIS: las bibliotecas tienen responsabilidades, tienen misiones sociales.

Voy a proponerles tres. Mediar en las esferas de la vida y la mediación no es instrumentalidad, sino ejercicio de poder, como el profesor Jesús Martín Barbero nos lo dejó claro a partir del año 1984; la mediación no es un problema de tecnologías, ni de técnicas, ni de medios, la mediación es un problema de comunicación y poder. Mediar en las esferas de vida, en la intimidad, es decir en lo que sería mi mismo, mi mismidad, en la proximidad, lo que se vive con otros cercanos, en el hogar, en el trabajo y lo público. Obedece a la información en qué: en lenguaje, conocimiento y en apoyo. ¿Cómo lo hace?. Prácticas de formación de lectores, de escritores, de hablantes, de escucha, de conocimientos, usos significativos de información y de memoria, reconocer procesos de memoria en la comunidad. El profesor GUILLERMO PASTRANA, suficientemente conocido en el ámbito de las bibliotecas escolares en español, una persona muy lúcida, dice:

“Procurar el logro de realidades sustantivas, apoyo a la formación, extender la cultura, ayudar a corregir desigualdades. Eso es una biblioteca”.

Una biblioteca debe apoyar a la formación de las personas, debe extender la cultura. Extender significa permitir que los capitales simbólicos y culturales estén abiertos para todos y ayudar a corregir desigualdades cognitivas, lingüísticas, culturales, de mucho tipo.

La biblioteca es una institución justa, es su ideal, desde una perspectiva ética del profesor y gran filósofo francés PAUL RICOEUR, que en su libro póstumo “Lo justo” decía:

“¿Cuál es el ideal ético en una sociedad como la nuestra?. A medios de vida nueva junto con otros, en medio de instituciones justas”.

Yo aseguro que si hay una institución justa en esta sociedad nuestra es la biblioteca, por su carácter, por su vocación, por sus prácticas. Levantemos una defensa de la biblioteca, no con nociones vagas, no con pasiones vaporosas, no con nociones mal construidas, sino con consignas y con potencia política.

¡La biblioteca es una institución justa!.

Su compromiso es el impulso y el ejercicio de justicia, que pasa por todas sus prácticas informacionales de encuentro, de acogida. Podría poner miles de ejemplos, pero no tengo necesidad, porque ese ejemplo lo tienen ustedes y todos los días lo viven ustedes: acogida, respeto, identificación, escucha, orientación, formación.

Jason, un muchacho de una comunidad popular de Medellín, nos dijo en una reunión lo siguiente:

-       Me gusta estar en la biblioteca, por dos razones:

1.- Mi mamá está muy enferma y ella no me aguanta en la casa.

2.- Aquí me escuchan y me llaman por mi nombre.

 

A levantar el ideal alto de la biblioteca como institución justa que proyecta la posibilidad de un mundo distinto, de un mundo más humano. Muchas gracias”.

Diálogo

Pregunta generadora: ¿Cómo ha cambiado esta pasantía mi idea de la biblioteca?, ¿qué efectos tendrá en mis prácticas?

ALEJANDRA RESTREPO: Desde una visión estética, la biblioteca puede ser el centro de muchas cosas. Muchas veces uno tiene un concepto muy limitado, desde lo que uno ha vivido. Vengo de Medellín y en nuestro Sistema de Bibliotecas hay muchas que guardan contextos y características muy diferentes, pero venir a Bogotá es para encontrarme con otro mundo, encontrarme que las bibliotecas de Medellín no son lo que son todas las bibliotecas. Incluso en la ruralidad, las bibliotecas de ambas ciudades cambian o ambas tienen características muy diferentes. Mi confusión parte de que yo me estoy preguntando ahora ¿qué es una biblioteca?.

RITZY MEDINA: Tengo imágenes que han regresado a mí, del pasado lunes, de Oliveya, del Manzano, imágenes de todos los lugares en donde hemos estado, La Esmeralda. Son 5 líneas que voy a leer, que las escribí:

“Me cuestionó como mediadora de lectura, me atraviesa la importancia de la escucha, de la necesidad desde los territorios y de los contextos. M cuestiono las nociones sobre la idea y la práctica de la biblioteca, lo que vengo asumiendo como mediadora de lectura hasta el momento. Me pregunto sobre la ontología, la ética, la estética, la axiología, la politología, la pedagogía y como antropóloga, sobre la antropología de la biblioteca, del sentido como bibliotecario, pero también del significado. Hay que darle la vuelta al oficio, volver a lo dicho para buscar la reflexión, buscar la perfección”.

DIDIER ALVAREZ: Muy bello eso que dices, de verdad. ¡Hay que darle la vuelta al oficio!. A lo que no se le da la vuelta se quema, en el horno. Arepita que no se voltea, arepita que se quema. Hay que estar constantemente dándole vuelta a lo que hacemos, hay que moverlo. Recuerden que el movimiento es un sinónimo de vida, vean que las aguas que no tienen movimiento se pudren, toda agua quieta se estanca y luego se pudre. A la biblioteca hay que mantenerla como idea y como práctica en movimiento. ¿Cómo lo hacemos?, haciéndola colectiva, es una posesión colectiva. Aquí suelto una idea, que es también problemática, que me ha traído problemas, personalmente a mí me han dado muy duro por esto, cuando digo:

“Las bibliotecas no son de los bibliotecarios, las bibliotecas son de las comunidades, el bibliotecario es comunidad y entre más instalado en su comunidad, más bibliotecario es”.

Miren, diferencio nuevamente, porque toda diferenciación es un ejercicio de filosofía. Porque estamos otorgando significado a las cosas. Una cosa es ser bibliotecario y otra cosa es ser bibliotecólogo. El bibliotecario es el que ejerce, que significa ejercicio, práctica, movimiento, el que hace algo, es el que despliega su vida. Todos hemos sido bibliotecarios y sabemos que eso implica la vida, toda. Un bibliotecario es un bibliotecario las 24 horas, como los médicos. Siempre. La biblioteca es eso.

MARÍA JOSÉ RUFETE: Solamente una anécdota mía, muy particular. Mi familia no quiere salir conmigo de paseo, porque me para todo el mundo por la calle. Vamos caminando y nunca avanzamos. Siempre tienen que estarme esperando mis hijos porque me encuentro con mucha gente que me quiere, todos son de distintas comunidades. Son los lazos de unión que uno va construyendo desde la biblioteca. Por eso yo siempre digo, estoy impresionada, la biblioteca es una institución viva. Usted decía la palabra “justa”, yo diría “democrática”.

DIDIER ÁLVAREZ: “Manifiesto poético-político por la investigación en la biblioteca pública”, es de la autoría de Teresa López Avedoy, mexicana. Vamos a leer de ese libro los aforismos 7, 20 y 21. Yo lo quise poner en la perspectiva de intimidad, porque la vida nuestra se despliega entre dos esferas, la de lo íntimo, de lo próximo, que algunos llaman projimidad y la esfera de lo público. Son dos esferas distintas. Teresa trabaja con aforismos y su libro es hecho con aforismos.

Aforismo 7

“La biblioteca tiene que ver con bienes comunes, con producir y con la autonomía personal. Pone en tensión paradigmas de producción y consumo, y merece ser investigada con base en otros discursos que hablen de su sentido y su valor personal y público, que es material e inmaterial, práctico e improductivo, teórico, utilitario y afectivo, tangible e intangible, visible, invisible y casi visible.

Aforismo 20

Su valor-poder tiene que ver con la escala individual, con un lugar personal que nos facilita explorar o construir nuestra vida interna —en realidad, ¿qué tanto nos estudiamos en esta vida interna?. ¿Cuánto dedicamos para acceder a nosotros mismos?.

Con Teresa estamos de acuerdo en una cosa, que normalmente la noción que se tiene socialmente de la biblioteca es colectiva y se desenvuelve normalmente en lo público, pero resulta que el primer impacto de la biblioteca y yo diría el más significativo es nuestra intimidad. Nosotros vamos en efecto a la biblioteca a encontrarnos con otros, pero siempre vamos a tratar de resolver problemas con nosotros mismos. Unos porque queremos refugiarnos en el silencio y la soledad de ciertos lugares dentro de la biblioteca, porque encontramos en los libros la oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos, de escucha. Pero hay una cosa que tenemos que poner en cuestión, la idea colectivista de la biblioteca, cuando se radicaliza, pierde de vista que la biblioteca cuando tiene un primer contacto con la vida, es con la persona. La biblioteca es ante todo un asunto personal. Esa perspectiva personalista es vinculante con mi condición de prójimo y de ciudadano. Que es distinto. Nosotros pensamos al revés, creemos que la biblioteca es un problema colectivo y queremos proyectarnos a la proximidad y a lo íntimo. No, es al revés. La biblioteca vale en tanto le habla a nuestra vida, a la vida de uno. Por eso uno va a la biblioteca. A la biblioteca no van en grupos, a la biblioteca van personas y eso es lo que diferencia a la biblioteca de cualquier institución, esa dimensión personal. Diferencia filosófica entre persona y ser humano. La vamos a aclarar, para poder mirar la biblioteca como una institución con unas complejidades filosóficas enormes. Persona humana es el estatus normal de cada uno de nosotros. Ser humano es aquella persona que encarna nuestro ser humano. Diferente. Por lo tanto, la dignidad quizás no sea (solo quizás) no sea un asunto previo, sino una ganancia, un merecimiento. La dignidad se merece porque se construye, no se demanda en abstracto. No hay dignidad en una persona que no ha comprendido el valor de la vida, el afecto y la calma. Allí no hay dignidad. Si hubiese dignidad, respetaría la vida. Fíjense que es un problema filosófico enorme y la biblioteca es un lugar donde la vida se dignifica, porque se abre a sí misma. El uno como persona y en el otro que desde afuera le aprueba. La biblioteca es un lugar de dignidad, de escucha, te tratan bien, te ayudan, te acompañan, te aconsejan. Muchas de las personas que van a tú biblioteca necesitan quien las escuche, que les expongan una perspectiva distinta de la vida. El bibliotecario es muy bueno por eso, porque nos conecta con nuestro ser humano. Porque uno hace hasta lo último por encontrar dignidad en su interior, para recordarle al otro que tiene una oportunidad y que no está vencido y que no se dé por derrotado. Somos psicólogos también, somos escuchas, somos prójimos, el que acompaña.

Aforismo 21

Su valor-poder es estrictamente personal y no colectivo. Por eso primero importa la libertad personal de quien utiliza la biblioteca para sí mismo. Eso puede repercutir después, o no, en lo colectivo, que se construye a favor o en contra de las condiciones, es decir, gracias a-o por franca rebeldía ante ellas.

MARÍA CHOCOLATE: Lo primero que me gustaría decir es que yo no soy bibliotecaria, soy una persona que tiene un sueño común. Pero cuando los escucho a ustedes, entiendo lo que hablan, entiendo lo que es la noción de estar en una biblioteca y entiendo lo que significa la idea de pertenecer a una biblioteca. Asistir a un espacio libre y no solo eso, sino trabajar en un espacio bello. Yo, desde que comencé a trabajar en este proyecto maravilloso, nos decían y nos siguen diciendo que estamos locos, nos dicen que dejemos de hacerlo, que nadie quiere hacerlo. Yo nunca quise hacer lo que todos querían, yo siempre quise conquistar un lugar para los sujetos, crear un espacio, soñar con un lugar al que llegaran todas las personas que lo necesiten. Es un sueño personal, que lo tengo desde hace mucho tiempo. Es que en cada esquina haya un libro con un niño, que es el libro que precisamente yo no recibí cuando era pequeña. Aquí estando en medio ustedes, en esta altura, en medio de las nubes, en medio del miedo a perder mi salud por todo lo que me causa la altura, les puede decir que salgo con nuevos sueños, salgo con la idea de soñar con niños, con transformarlos. Estoy segura que con Isadora tenemos la idea de llegar a un basurero que está abandonado hace muchos años y convertirlo en un espacio bonito, de calidad, porque necesitamos esa calidad, necesitamos la literatura como derecho, porque nosotros salimos de la literatura, existimos gracias a la literatura. Y es precisamente, lo que todo el mundo ha estado diciendo, que salimos transformados. Pero no tengo que transformarme para hacer lo que yo hago, porque lo importante aquí, desde nuestra función, es el sentimiento, es lograr hacer que este oficio, es lograr hacer que los libros, atraigan a las personas. Hacer que la política pública sea un bien para todos. Que no sea solo para algunos, sino que de verdad pueda beneficiarnos a todos. Gracias a todos, creo que no me merezco esta oportunidad. Pero gracias a todos ustedes. En medio de todos ustedes he aprendido que puedo hacer la diferencia. Yo una mujer negra, que creció con carencias, puedo hacer la diferencia y transformar también la sociedad.

DIDIER ÁLVAREZ: María, muy bellas tus palabras, en portugués primero y luego la versión en español, muy bellas tus palabras. Mujeres y hombres bibliotecarios del mundo, uníos. Eso es lo que necesitamos construir. Necesitamos entramarnos, entregarnos, juntarnos. Y lo que acaba de pasar con María es la constatación de que aquello que no nos conmueve, no nos forja. Solo aquello que nos conmueve nos permite ser. El paso de persona a ser humano está en el medio de un mar de sensibilidades y aperturas. Ser humano significa dejarse desmoronar para volverse a edificar. Eso es un ser humano. (Didier entrega un presente a María Chocolate). María, por tu oficio y por tu compromiso. Confirmo una cosa nuevamente, la biblioteca debe ser una construcción común en la que participen muchos saberes y muchos profesionales, necesitamos en la biblioteca comunicadores, antropólogos, sociólogos, maestros que son valiosos en las bibliotecas, ingenieros.

CARMELA, del municipio de Valencia: Su exposición complementa algo que queremos hacer. Me llevo más esta idea para poder justificar en territorio porqué yo estoy acá. Sobre lo que usted mencionaba, que las bibliotecas apoyan la formación, eso es lo que nosotros queremos, porque desafortunadamente en la zona rural las personas no están con espacios para poder formarse. Nuestra biblioteca itinerante busca actores que ayuden a formar a las personas. Me llevo la idea que necesitamos el apoyo para la formación. También queremos apoyar a la cultura y en la mayoría de bibliotecas sabemos que es lo que se quiere y estamos en el lugar que es. También necesitamos un poco de ayuda para corregir la desigualdad, porque eso es lo que nos mueve a nosotros en el territorio realmente. Cuando uno sale del territorio mira otras posibilidades que las personas que estamos allá salgamos de la cotidianidad y miramos que lo que tenemos allí podemos transformarlo para empezar a crecer. Algo muy bonito, como corregir la desigualdad, es lo que me llevo para poder motivar a los demás y también a las instituciones, a las bibliotecas municipales con personal contratado, que ocupan un puesto y se centran solo en tener el lugar bonito, atender a las personas allí, pero no cumplen con el rol que debe ser. Me llevo esto para poner en cintura a nuestra bibliotecaria, porque esto no puede seguir así y para que nos siga ayudando.

DIDIER ÁLVAREZ: Ante todo el ser del bibliotecario es muy resistente, el bibliotecario es un resistente y voy a exponer que es lo que comprende ser resistente. Es una categoría filosófica, de aquel que es capaz de ver los tiempos y no ajustarse mansamente a ellos. Crhisna Murti, un gran pedagogo, más espiritual por ser un líder del hinduismo, cumplió una misión muy fuerte en Norteamérica. Decía una cosa:

No se puede estar de acuerdo y sentirse a gusto en un mundo con tanta injusticia.

Uno debe ser resistente. Vamos a leer un textito de otro filósofo, español, Josep María Esquirol y tiene un libro muy bello que recomiendo lo lean, “La resistencia íntima”. Yo diría que un bibliotecario encarna ese ideal ético que propone Esquirol:

“Hay soledades incomparables en su compartir. En realidad, sólo quien es capaz de soledad puede estar de veras con los demás. Pintadas en la pared de la habitación de un anacoreta, en una casa muy deteriorada de la ciudad italiana de Turín, se podían leer estas palabras: «Quien va al desierto no es un desertor». Paradójicamente, a pesar del significado de desertor (aquel que abandona un deber o un compromiso y huye hacia una zona deshabitada), esa inscripción quizá contenía toda la verdad. Es obvio que, en sentido figurado, el desierto no se encuentra sólo en las vastas extensiones de tierra árida o agrietada, ni en los mares de arena abrasados por un sol de justicia; el desierto está en todas partes y en ninguna: en medio de la ciudad, por ejemplo. Quien va al desierto es, sobre todo, un resistente. No necesita coraje para expandirse sino para recogerse y, así, poder resistir la dureza de las condiciones exteriores. El resistente no anhela el dominio, ni la colonización, ni el poder. Quiere, ante todo, no perderse a sí mismo pero, de una manera muy especial, servir a los demás. Esto no debe confundirse con la protesta fácil y tópica; la resistencia suele ser discreta. Resistir no sólo es propio de anacoretas y ermitaños. Existir es, en parte, resistir. Entonces la resistencia expresa no un mero hecho circunstancial, sino una manera de ser, un movimiento de la existencia humana. Entenderlo así implica una variación importante con respecto al modo habitual de hacerlo. Aunque siempre se ha hablado de «resistencia», se ha hecho, principalmente, para referirse a la resistencia que las cosas presentan ante las intenciones de los humanos. La tierra siempre —aunque antes más que ahora— se ha resistido a ser labrada, la suciedad a ser limpiada o la cima a ser conquistada. Justamente de ahí procede el sentido de la expresión bíblica: «Con el sudor de tu frente…». El mundo no nos lo pone fácil y, en general, todo cuesta. Nuestras intenciones y nuestros proyectos chocan a menudo con la resistencia que implica la realidad. «La dureza de la realidad», se suele decir, lo que ya es un pleonasmo. Sin embargo, también podemos usar la palabra resistencia para referirnos no tanto a las dificultades que el mundo pone a nuestras pretensiones como a la fortaleza que podemos tener y levantar ante los procesos de desintegración y de corrosión que provienen del entorno e incluso de nosotros mismos. Es entonces cuando la resistencia manifiesta un hondo movimiento de lo humano”.

Yo declaro aquí, abiertamente, que la biblioteca es una instancia de resistencia. Es la resistencia la manera en cómo la biblioteca lucha por hacerse justa. ¿A qué resiste?: al olvido, al descreimiento en el sentido del valor del otro, a la desesperanza, a la ignorancia, a la brutalidad en el sentido clásico de ello, al desdén, a la negligencia. La biblioteca es una institución resistente.

“Que nuestro existir sea un resistir, es algo que se puede sostener precisamente porque una de las dimensiones de la realidad se deja interpretar como fuerza disgregadora. De hecho, la peor de las pruebas a que debe someterse la condición humana es la constante disgregación del ser. Como si las fuerzas centrífugas de la nada quisieran poner a prueba la capacidad del hombre para resistir la embestida. Aunque algunos de los rostros enemigos cambian, no es una prueba de hoy, ni siquiera de ayer, sino de siempre, porque es la misma realidad -con el rostro del tiempo y su esencial irreversibilidad, por ejemplo- la que protagoniza el asedio. Para quien no tiene casa, la noche y el frío son las bestias salvajes más feroces, elementos sobresalientes de lo inhóspito. de ahí que quepa hablar de la noche y de la intensa gelidez del ser y de la calidez humana del hogar: «Es aquí, mi señor. Entrad, buen señor. La tiranía de la noche al raso es demasiado dura para que la naturaleza la soporte» (éstas son las palabras del fiel Kent al rey Lear desorientado y desvalido, en la tragedia shakespeariana)”.

DANIEL TRINIDAD: Una semana de mucha reflexión. Han entrado en conflicto muchísimas cosas que tienen que ver con mi proyecto. Muchas cosas que he escuchado de ustedes. En mi proyecto puede ser que la biblioteca es lo que menos se ha movido. En mi proyecto hay muchísimas más áreas, a la biblioteca la dejamos de lado, por eso es la que menos se mueve, es lo que menos la gente busca, porque la biblioteca compite con un centro de cómputo, con video juegos, con talleres, que es lo que busca la gente. Entonces ha sido un proyecto reflexivo para mí, porque me da el discurso para rescatar la biblioteca en mi proyecto y no verla aislada sino como un todo. Me llevo muchísimas ideas escuchándolos a todos. Fue un gran aprendizaje, significativo, sobre todo con las visitas territoriales que hicimos, fue donde más aprendí con el contacto con la gente, el amor de ellos por rescatar su cultura e identidad y eso es lo que nosotros los salvadoreños hemos perdido. Estamos tan transculturizados, por una cultura más grande, al estar cerca del norte, de México, estamos tan mediatizados, hemos perdido nuestra identidad. El espacio que coordino es un buen proyecto para rescatar lo nuestro. Me llevo esa idea de las visitas que hemos hecho, rescatar la identidad de la gente, a través de una biblioteca comunitaria. No hay mejor espacio para hacerlo.

DIDIER ÁLVAREZ: Como decían los artistas españoles por allá a principios del Siglo XX, “lo que sabemos, lo sabemos entre todos”. Gabriela Mistral, una gran escritora, en algún momento se le ocurrió decir que El Salvador era el Pulgarcito de América Latina. ¿Cuál Pulgarcito?. ¡Con una historia social y política extraordinarias que se haya visto en estas tierras en términos de resistencia!.  

JENNY, biblioteca municipal de Chocó: Creo que de tantas experiencias de todo este recorrido, me siento la que más me ha tocado escucharlo hablar. Mirar muchas veces como bibliotecarios, creemos que hacemos mucho. Sentí que más bien estaba haciendo para mí. Pero lo importante es la comunidad. Los niños allá acostumbran quitarse los zapatos antes de entrar a la biblioteca. Sienten una especie de respeto. María Chocolate me ablandó el corazón. De mirarte, aunque somos de países diferentes, tenemos una cultura que creo que nos une. Es esa lucha de la población afro con mujeres. Es cierto que he sido egoísta con mi comunidad, tuve un pleito judicial que duró 8 años para que pudiera continuar en el cargo de bibliotecaria. Ver tantas injusticias. Tanta violencia. Mi territorio es cultural, es muy hermoso, pero hay mucha escasez. También esa forma de vernos a nosotros los negros, a los chocoanos. Yo decía que estaba transformada, que la biblioteca a mí me ha transformado y que a raíz de eso había empezado a compartir esa transformación. Quería que mi comunidad también viviera esa transformación que tuve yo. Hoy salgo siendo otra mujer, otra Jenny, otra bibliotecaria, que quiere este enfoque en su comunidad. Por esos niños víctimas de un sistema, de unas necesidades, de la vulneración de derechos, que una manera de defenderse es decir nos están maltratando, es su manera de hacerse sentir, porque no hay quien los ayude un poquito. Muchas gracias a la Red Nacional, a la Biblioteca Nacional, al Ministerio de Cultura, a todos, por estos espacios. Me he sentido muy mal al visitar estos espacios, esta biblioteca, la Manuel Oliveya, ¡hay de todo! y uno sueña con estos espacios para su comunidad, yo me imaginaba a mis niños en lugares como estos. Una bebeteca. Yo allá estoy solita, tengo que hacer de psicóloga, de maestra, gestora, promoción lectora, extensión bibliotecaria, con falta de recursos para recuperar la memoria local en el territorio. Me siento muy mal de tanto abandono, pero bien de ver que estoy haciendo, aunque sea solita, todos esos procesos en comunidad.

DIDIER ÁLVAREZ: Tu testimonio es el de las muchas encrucijadas en este país. Agradezco a los hermanos latinoamericanos y de España que nos visitan, que recuerden que este territorio es luminoso, como toda Latinoamérica, que de esta tierra no solo salen anhelos, también dolores. Que necesitamos de toda la solidaridad presente.

5.- Segundo panel de experiencias.

CAROLINA LEMA: Vamos a tener en este momento nuestro segundo panel de experiencias. El martes estuvimos escuchando a Nayra y a Daniela desde su experiencia como mediadoras BRI y hoy tenemos a tres bibliotecarios élites, pero realmente es porque han hecho un trabajo comunitario bastante importante, con sus comunidades, con sus territorios.

Me gustaría presentarlos, aunque ustedes también ya han ido conociéndolos un poquito durante toda esta semana. Nayeli Guapdó Salas, bibliotecaria de un municipio que se llama Bajo Hondo, en el Departamento del Chocó, es una zona muy tropical, nos va a contar un poquito de su territorio, su trabajo se ha enfocado bastante en temas de interculturalidad, en su territorio se hablan tres lenguas y ahorita nos va a contar un poquito; también tenemos al maestro y bibliotecario, Hernando Gómez, viene de una zona muy diferente al Chocó, el eje cafetero, municipio de Quimbaya, Departamento del Quindío y ha hecho un trabajo bien interesante desde la biblioteca pública, para la implementación de la Biblioteca Rural Itinerante y Ana Milena Acosta, a la que acabamos de ver en el video, viene de Ovejas, Sucre, que es una zona costera al norte del país y queríamos un poco que este panel mostrara esa diversidad, aunque faltan muchas regiones, son 32 departamentos en Colombia. Además de reconocer esa diversidad cultural que tiene este país, más allá de eso, porque ustedes también representan la diversidad de la región Iberoamericana, quisiéramos explorar sobre esas particularidades que van adquiriendo los proyectos bibliotecarios rurales en cada uno de los territorios a partir de esos deseos, de esas iniciativas comunitarias y de esa construcción con otros. Con la charla del profesor Didier quedamos todos muy conmovidos, pero creo que hay un gran reto, porque no basta solamente con ser un bibliotecario muy bueno y ser los protagonistas, sino que cuando le damos también a la gente la oportunidad de participar activamente en cada uno de sus escenarios, pues pasan cosas distintas.

Quisiera hacer una aclaración, el Programa Nacional de Bibliotecas Itinerantes hace una convocatoria para que las bibliotecas públicas del país se presenten a una convocatoria para la implementación de una BRI, se hace la asignación de recursos a través de convocatorias por temas de contratación estatal y la mejor manera que encontramos es realizando estas alianzas y las BRI tienen autonomía e independencia y lo que hace el bibliotecario es apoyar a través del servicio de extensión bibliotecaria, pero las comunidades son dueñas de sus territorios bibliotecarios rurales de manera independiente y esa calidad es importante este momento, pero en este caso Nayeli, Hernando y Ana Milena han hecho un ejercicio importante y significativo de reflexión con esas comunidades que son bastante alejadas de los cascos urbanos.

A)   BRI “Entre manglares y letras”

NAYELI: Inicialmente nos presentamos como biblioteca municipal a una convocatoria, con la comunidad rural. Hubo un trabajo previo con esa comunidad. Este es Coledo, que es uno de los límites entre Pizarro, cabecera municipal y Pilizá, que es el corregimiento donde está la biblioteca rural. “Cruzando la Primera Infancia”, proyecto de trabajo con madres comunitarias del territorio que hoy son mediadoras de la biblioteca rural. Nos presentamos a esa convocatoria, pero la biblioteca municipal tuvo que abordar el tema de interculturalidad, porque en el municipio hay población afro e indígena de las lenguas épera y waoná. Recopilamos todas esas prácticas culturales, tenemos una cartilla que es trilingüe de lenguas nativas, con temas como peinados, el tejido de chakira, tejidos manuales que se hacen con la ayaca, hicimos como una especie de relatos y es como nuestra principal fuente del territorio. La cabecera municipal de Pizarro está en la desembocadura del río Baudo, que es uno de los más importantes del Chocó. Hacia el mar, allí estamos ubicados. Abordamos otra carilla con la partería tradicional afro-indígena: como es el parto, la preparación de bebidas, masajes para el embarazo, es excelente. En lengua épera y woaná, tenemos la idea de que porque son indígenas entienden lo mismo, pero los éperas no entienden el waoná, tampoco lo leen o lo escriben. En una nueva versión de la cartilla se recogen las prácticas de cantos y arrullos de las tres etnias. La cartilla es escrita en las lenguas de las tres etnias. Esto en cuanto al trabajo previo del Gad municipal con las comunidades rurales, antes de presentarnos a la convocatoria de las BRI. Hay lugares en los que nos toca viajar en canoa para ir de un lugar a otro, por ejemplo, para poder llegar al corregimiento de Pilizá. Nuestra BRI se llama “Entre manglares y letras”, porque estamos en una zona protegida de manglares, donde se cuidan peces y otras especies marinas que apoyan la economía sostenible, muchas familias dependen de la labor de la recolección de la concha Piangua, que vive en los manglares, que es una especie de ostra y adentro hay un molusco. La Piangua es mucho más dura y para abrirla hay que sumergirla en agua caliente, se extrae el molusco y se prepara en un plato exquisito. Con coco y con la concha se hacen artesanías, en las zonas rurales las mujeres usan la concha para raspar el coco. En azoteas o huertas se cultivan plantas medicinales y para la preparación de alimentos. La diferencia entre la comida chocoana y de otros departamentos radica en que se usan este tipo de plantas cultivadas en las casas.

ALEJANDRA RESTREPO: ¿Cómo fue ese proceso de llegar a las comunidades?

NAYELI: A través del servicio de extensión comunitaria de la biblioteca se visitan las comunidades, se hace promoción de lectura. Con la BRI trabajamos sobre la memoria local, recuperando la cultura y las prácticas arraigadas. Con la convocatoria del Ministerio de Cultura participamos con el “Proyecto de Desarrollo de la Primera Infancia con madres comunitarias”. Teníamos un trabajo previo. Quiero contarles algo muy particular de esta BRI. Me presento a esta convocatoria y al poco tiempo me sacan del cargo. Luego regreso y la Biblioteca Rural estaba perdida, hice las gestiones para localizarla. Fue muy triste y muchas veces se hace un trabajo bonito, pero detrás hay toda una lucha y situaciones que una no quisiera contar. No todo es fácil, pero se pueden sacar los procesos adelante. Me decepcioné mucho, cuando regresé al territorio y me encontré con una escena aterradora, quería sentarme a llorar. Pero me di cuenta de que amaba lo que hacía, amaba a la comunidad, amaba el proceso y dije no, si ustedes no quieren esta biblioteca la voy a llevar a otro corregimiento. Había un conflicto y gran parte de la comunidad no sabía que la biblioteca se había ido a otro lugar. Empezamos este proceso de transformación donde las comunidades se involucran, desembalamos los libros, los pusimos al sol, a cuidarlos, cambiarlos de lugar porque habían empezado a podrirse, la comunidad mandó a hacer unaS estanterías y la situación cambio, de esos libros prácticamente tirados a la basura. Pero ellos se apropiaron, buscaron esa segunda oportunidad para ejecutar el emprendimiento, voluntad que la municipalidad no tiene. A ese proceso empezó la comunidad a vincularse. Mujeres rurales artesanas, agroindígenas, con enfoque emprendedor se unieron al proceso y ahora son mediadoras. El proceso pasó de tener nada a tener unas actividades muy bonitas. Ellas me decían, ya no queremos estar en la casa, ya atendemos a los maridos, a los hijos y queremos tiempo para nosotras y que bonito es sentarnos a conversar, así sea sobre el mismo marido, a tejer, a enseñarnos. Luego de esta gestión de recuperación me di nuevos retos, nuevas expectativas y nuevas locuras en el buen sentido.

B)    BRI “Puerto Alejandría: un río, una comunidad, una cultura”

HERNANDO: Buenas tardes, llevo 16 años como funcionario público del Municipio de Qimbaya. Hace 12 años como bibliotecario, en la Biblioteca Pública “Operación Papá”. En la Biblioteca Rural Itinerante de Puerto Alejandría hemos producido algunas cosas. Pero antes de implementar esa biblioteca hicimos un trabajo previo dentro del municipio, desde el 2012 iniciamos un proceso de recuperación de la memoria en Qimbaya y en el 2015 iniciamos en la ruralidad. La vereda se llama Puerta Alejandría y el proyecto en general se llama “Puerto Alejandría: un río, una comunidad, una cultura”. El río Alejandría para nosotros es importante y para mí, hoy también, es lo que significa para mi comunidad, un segundo dios, porque el río a la comunidad le produce alimentación, trabajo, entretenimiento, es la vida misma de la comunidad. Puerto Alejandrina está ubicado a 35 minutos en carro del municipio de Quimbaya, son 13 kilómetros y hay transporte rural permanente. Son 200 habitantes. Se dedican a la extracción de material pétreo, arena, balastro, oro de manera artesanal, piedra, todo de manera artesanal, no mecanizada. ¿Porqué del proyecto?. Siendo la comunidad tan bonita y teniendo tantas potencialidades, cuando llega el invierno y el río crece o cuando estamos en verano y el calor es muy fuerte, ellos no pueden trabajar en el río y como el café ya no es la principal fuente de ingresos de esa zona, ha sido reemplazado por el ganado, la gente no puede irse a trabajar al campo, no todos tienen trabajo y pasan muchas necesidades. Allí viene una oportunidad para la BRI. ¿Qué estamos haciendo?. Nos dimos cuenta de qué solos podemos hacer muchas cosas, pero en equipo funciona mejor y trabajamos con la BNC, con el Ministerio de Cultura, con la Gobernación de Quindío, con el SENA, con la Alcaldía y con dos angelitos que tenemos, la constructora Cocoro y la Fundación Construyendo Bienestar que son entes del municipio que revierten sus utilidades en proyectos sociales y han acogido a la biblioteca muy bien. También trabajamos con la Fundación Bolívar da Vivienda y principalmente con la comunidad. Es muy importante mencionar a todas estas instituciones, pero esto no funciona si la comunidad no está allí articulada con nosotros.

ALEJANDRA RESTREPO: Una de las grandes resistencias que las gentes tienen de generar este tipo de alianzas, es que ellos impongan como ellos quieren que hagamos nuestros proyectos, disfrazados de buenos proyectos. ¿Cómo ha sido esa relación con las empresas en relación a cumplir las actividades como ustedes las planifican?

HERNANDO: El proyecto que se lidera es el que nosotros conseguimos, el que se concibe desde la biblioteca y es apoyado por otras entidades que tienen objetivos similares, que están con deseos de ayudar a la comunidad y que pueden encajar en nuestros objetivos. Pero dadas las relaciones que tenemos, siempre se respeta y se tiene en cuenta el criterio que nosotros hemos planteado, porque nacen de la misma comunidad. Entonces no hemos tenido problemas con nuestros aliados, antes han sido productivos en este proyecto y cuando llegan otras entidades que tienen otros proyectos, les ayudamos desde lo que podemos con acogidas, convocatorias, presentación de personas y digamos que ayudamos a que hagan esos proyectos, pero en los nuestros entran los que tengan una intención, un interés y unos objetivos similares, porque los temores son lógicos. Evitamos trabajar con gente que no esté articulada a lo que pensamos que debe hacerse. ¿Qué buscamos?. La difusión, apropiación y reconocimiento de las técnicas y tradiciones de la vereda. ¿Eso qué es?. Simplemente ir al lugar, empaparse de él, conocerlo, enamorarse de él y vivirlo. Hay que vivir. Hay que ir y sentarse con las señoras, jugar al bingo comunitario con ellas, conversar, visitar a cada persona de la vereda y allí se genera el tejido que permite conocer esa comunidad. ¿Cómo ha sido el proceso?. Iniciamos en 1998 con el pasaje por el río y la vereda, que es un producto que se vende para todo el país. 2015 trabajo con la biblioteca, promoción de lectura, descubrimiento de la vereda y 2018 primer proyecto de concertación nacional y conseguimos los recursos para continuar, en 2019 proyecto de la BRI que se articulaba con todo lo pensado y ¡bienvenido!. Todo lo que llega, ha sí venga de otro lado, pues bienvenido. Como fue la convocatoria. ¿Cómo trabajamos?. Desde el amor. Pero también hay unos instrumentos de recolección de datos, encuestas, entrevistas, observación participante, todo para ir recogiendo esa memoria de la comunidad. ¿Para qué lo hacemos?. Para saber que no solo somos personas los que habitamos estos territorios, también están los monos aulladores, las mariposas, una fauna muy importante y que todos hacemos parte de ese territorio que hay que redescubrir y visibilizar.

Agregamos un componente a esta experiencia puntual a través de los años y es un modelo de desarrollo comunitario sostenible, como una ruta para seguir, que tiene varios componentes:

1.- Redescubrimiento;

2.- Visibilización y

3.- Proyecto Productivo.

 

El redescubrimiento es el conocimiento de lo que es la vereda, de sus saberes, sus tradiciones y de sus cualidades. La visibilización es darnos a conocer. Y el proyecto productivo es muy importante en esta historia, porque si la gente está aguantando hambre, hay que mirar cómo desde eso que son pueden generar proyectos que mejoren sus condiciones sociales y económicas.

Nuestros productos:

-       Libro de historia de la vereda. Publicado.

-       Foto libros. Generando un vínculo directo con las comunidades. Tenemos 4 hasta el momento con los rostros de la comunidad. Río, comunidad y cultura.

-       Foto libro con álbumes familiares.

-       Foto libro aéreo. Al leer contextos nos dimos cuenta que había que conocer la vereda desde el aire.

-       Talleres de formación sobre los valores de la comunidad.

-       Exposiciones itinerantes.

-       Performance.

-       Audiovisual histórico.

-       Recetario de cocina tradicional. 20 platos identificados, durante dos años visitando cada una de las casas, comiendo con las señoras: caldo de corroncho, para unos un pescado muy feo, para otros una bendición, se cree que es un afrodisíaco y en verdad es un caldo muy rico, el bocachico asado en el rescoldo del fogón, la sabaleta frita que es un pescado de las quebradas que es un manjar y no se compra todo el tiempo como una trucha o una mojarra, la sabaleta se pesca por encargo y hay señoras que le dan el punto exacto al freír porque si se le hecha mucho aceite o se le calienta mucho se estropea, ese pescado tiene un punto y son deliciosos, la sardina casera un plato único, el dulce de arazá, la torta de haullama, el dulce de guayaba, el dulce de limón, plátano asado con bocadillo y queso y también incursionamos en las aguas aromáticas, porque como veíamos en la experiencia rural que tuvimos, están en todos lados porque se hacen de manera natural.

Para lograr esto el apoyo ha sido esencial, el trabajo en equipo, en el que pensamos que todos somos los ojos, pero siempre desde el liderazgo de la biblioteca y por eso son los resultados puntuales, porque yo tengo el conocimiento de lo que hay que hacer y nos vamos poniendo plazos.

Pero el plato principal es la visibilización, hicimos un concurso de fotografía para que la gente visite la vereda y tuvimos más de 40.000 interacciones, concurso patrocinado por las instituciones de apoyo. Siempre presentamos un proyecto al Programa Nacional de Concertación, que lo cofinancia la Gobernación y cada entidad, tanto el Ministerio de Cultura, como la BNC, como la Alcaldía, la Fundación Construyendo Bienestar y la Constructora Poporo, nos ayudan en lo que está a su alcance. Llegamos a esto porque la gestión pública es muy buena, tiene muchas posibilidades en la contratación de personal, a usted lo contratan y tiene estabilidad y el municipio no tiene con que hacer estos proyectos y ahí es donde llega la gestión de ellos. Toda la vereda es una exposición itinerante y en todas las paredes de las casas de la vereda hay fotografías que reflejan su cultura. De manera organizada, lo que les estoy contando, como un repositorio, está en esta en la página web: https://puertoalejandria.com/

La BRI empezó en el 2015, haciendo promoción de lectura con los niños y jóvenes de la vereda y el trabajo no se ha detenido. En 2023 vimos la posibilidad de mejorar el puesto de salud, con el apoyo de nuestros aliados.

CAROLINA LEMA: quisiera hacer una aclaración en relación a estas infraestructuras. Las BRI son concebidas como proyectos que se mueven por los territorios. Algunas de las comunidades deciden ubicarlas en las casas de los mediadores y hacen itinerancia mediante estímulos y tenemos una diversidad muy amplia, como las bibliobicletas, las bibliomotos, en un municipio usan los rieles del tren que se usan para mover algunos componentes, así cuando se va desarrollando la itinerancia es construida de acuerdo a las características locales. Pero otras BRI deciden construir puestos fijos, que no tiene el ejercicio de la itinerancia por el territorio. Cuando Hernando nos presenta un antes y un después de este espacio (el puesto de salud) se hace muy extraño pensar en esas bibliotecas en puestos fijos, pero eso va tomando otros sentidos, sedes como la que vieron en Pasca, en donde la biblioteca está en las casas de las personas y los encuentros y las actividades ocurren en las casas de las personas o en la Junta de Acción Comunal en el territorio.

HERNANDO: Nuestra experiencia nos llevó a implementar un punto fijo, porque no queríamos dejar huérfana toda esa producción que teníamos, esos fotolibros, esos libros, el trabajo con los colegas, con los profesores, entonces la comunidad apoyó la iniciativa para que hiciéramos esto. Tenemos una pequeña sala arqueológica, la biblioteca “Jean Paul Villar Zapata” en homenaje a un niño de la vereda que murió muy joven y la comunidad le quiso poner ese nombre, tenemos el museo del río que hemos creado con el material producido y con las piedras que cada una de las personas tienen en sus casas, porque para ellos el río es un ser que adoran, está vivo. Y aquí estamos en el proceso de la inauguración de la BRI, en junio de 2023 y fue entregada a la comunidad, no de manera definitiva porque siempre estamos nosotros, pero aspiramos en algún tiempo cuando ya tengan la fortaleza, que reciban de manera definitiva, se les entrega todo y nosotros pasamos a trabajar a otra vereda y la comunidad pueda seguir su proceso.

El proyecto productivo puede ser la diferencia con respecto a otras BRI, ya que hemos articulado todo el conocimiento de la comunidad para que se organicen y generen ingresos. Establecimos convenios para mejorar los productos identificados en los libros y organizamos un “canoatour”, para la gente que quiere hacer recorridos en canoa por la vereda y esto tiene un componente económico que ayuda a la comunidad. Con nuestros aliados hemos implementado una ruta gastronómica, un proceso que comenzó y va a durar 10 meses, queremos mejorar cinco productos alimenticios y hacer una ruta para que llegue el turismo. Vamos a adecuar cocinas, vamos a capacitar a la comunidad y se les va a preparar en asociatividad, para que sean ellos los que reciban todos los productos.

CAROLINA LEMA: Para darles un poquito más de contexto, Sandra les contaba el lunes que en Colombia existe una Ley de Bibliotecas, que exige a todos los municipios del país por lo menos una biblioteca pública, que cuente con unas condiciones mínimas de horario, espacio, colecciones, servicios, pero la realidad es que los municipios y las administraciones locales cuentan con la biblioteca y con el bibliotecario contratado por tres meses, luego la cierran por quince días y contratan al bibliotecario por 4 meses, luego cambian de bibliotecario, hay municipios donde eso tiene mucha variabilidad, no todos por fortuna y es el caso de Nayeli, Hernando y Ana Milena, que tienen un vinculación como empleados con él y creo que es clave mencionarlo acá, porque a veces las condiciones contractuales y laborales son las que pueden garantizar que los procesos tengan continuidad y uno piensa en los tipos de vínculos que Hernando a construido con sus comunidades, que va a la casa, que prueba el pescado, que conversa, eso no podía ocurrir con un cargo que está cambiando cada 3 meses de persona. De hecho, muchas BRI lo que reciben es trabajo del bibliotecario, porque puede comenzar de nuevo y no con esto le estoy dando una instrucción al bibliotecario. Es importante mencionarlo, porque el trabajo con las BRI no es un escenario ideal y lo hablamos en otros espacios, se hace muy romántica la idea de lo comunitario, se escucha comunidad y lo que uno se imagina es un campo de flores, todos unidos, haciendo la minga, como se nos presentaba en algún momento en el encuentro con mediadores, pero realmente no es tan sencillo, lo comunitario tiene sus retos y a veces no estamos de acuerdo,  a veces pensamos distinto, a veces estamos apuntando a objetivos diferentes o hay asuntos de plata, donde hay un estímulo y entonces… Hay toda una cantidad de cosas que me parece importante ponerlas en este momento sobre la mesa, porque sí hay unos procesos importantes que se han conectado muy sabiamente, de desde los procesos productivos comunitarios, desde los saberes locales, desde la vinculación de información en nuestras bibliotecas, que llamamos parabodegas, pero eso no es del todo sencillo y que todo eso requiere de procesos, de constancia, de paciencia, claridad, es importante tener ese sentido de construcción permanente.

HERNANDO: Carolina, que bien, nosotros no llegamos a cumplir allá ni aún 25 años y por esos hay esa confianza con la gente, porque todos están armonizados y por eso hay esa confianza y vieron que lo que se ha venido haciendo ha tenido resultados. Estamos finalizando otro proyecto para el lanzamiento de otras rutas turísticas de la vereda. Son 11 proyectos en total que tenemos, este momento estamos adelantando 3 proyectos productivos. Le apuntamos a los objetivos del desarrollo sostenible. El objetivo de esta charla, de lo que contamos, es responder a la pregunta ¿qué se necesita para lograr la articulación con la comunidad en estos procesos?:

1.- Hacer muy bien nuestro trabajo para crear confianza en la comunidad.

2.- Generar aliados que cofinancien es labor que hacemos.

3.- Aprender a conocer la idiosincrasia.

4.- Integrarse y participar de lleno en las actividades, no solo llevar tareas sino uno tiene que estar metido ahí.

5.- Ser constantes.

6.- Aprender a escuchar.

7.- Socializar y divulgar constantemente lo que se hace. Todo el tiempo estamos socializando, no solo mediante actos o eventos, sino mediante conversaciones. Todo el tiempo estamos contando en lo que estamos.

 

Sumando se construyen mejores relaciones.

Si uno va con la intención de hacer buenas cosas, eso suma y genera buenos resultados.

CAROLINA LEMA: Hay un asunto que me parece muy claro y que lo acaban de mencionar, la sed de protagonismo desaparece, que es un factor clave para generar confianza en las comunidades, hay unas acciones generadas, hay unas acciones para generar confianza, pero en ningún momento es yo vengo con un saber que es más importantes que el que tú tienes, sino al revés, construyamos en horizontalidad y la gente es muy tinosa para leer eso, para leer cuales son las intenciones de la persona externa que llega, porque a las comunidades por ejemplo, en las BRI, están cansados que  lleguen a ofrecerles cosas y que se van convirtiendo en proyectos finalmente extractivistas del conocimiento de ellos, que luego los usan y se van. Entonces soy muy tiñosos y selectivos en saber a quién dejan entrar, porqué, para qué, cuáles son sus intenciones, que es lo que desean. Junto a otras complejidades organizativas, eso es lo importante, en Colombia hay unas formas propias de gobernanza y de toma de decisiones, pero lo comunitario también tiene ciertas variaciones. Muchas de estas comunidades ya están como prevenidas, es la persona 19 que viene este mes a ofrecernos proyectos de intervención, porque son proyectos que llegan con esta intención, no a construir sino a intervenir y sacar información, o… bueno. Infinidad de intenciones, disfrazadas de buenas intenciones.

HERNANDO: trabajamos con cuatro mediadores, pero principalmente los mediadores son todos los integrantes de la comunidad, cada uno siempre tiene algo importante en qué ayudarnos. No son todos a la vez, sino que hay ocasiones en que necesitamos un equipo, donde esos mediadores nos ayudan, esos 4 que son líderes y finalmente logramos esto, que Puerto Alejandría sea “un río, una comunidad, una cultura”.

C) BRI “Nido de Letras”

ANA MILENA ACOSTA, OVEJAS, SUCRE: Gracias por permitirnos estar en este espacio con todas las personas que también estoy segura de que desde cada uno de sus roles y sus comunidades también están haciendo una gran labor. Vengo a mostrar nuestra experiencia y también me llevo cada experiencia de ustedes, de lo poco que también hemos podido conocer de cada uno de ustedes y eso va a alimentar nuestra experiencia y nuestros procesos en nuestra comunidad. Mi biblioteca se llama “Hugo Luis Salcedo García”, el logo son dos hojas de tabaco y una gaita, que hacen parte de nuestra cultura o los símbolos por los que nos reconocen. Este es un mapa de Ovejas, que me lo traje de la BRI “Nido de Letras”. Representa la diversidad de nuestro territorio, especialmente nuestra ruralidad. Somos un 99% ruralidad. Tenemos agricultura, explotación de petróleo, minas de arena. Estamos enclavados entre montañas, nuestro municipio se divide entre la zona alta, montañosa, de esa gran subregión que la conforman los municipios de Sucre y Bolívar y la parte baja. De lo que escucharon con el maestro Didier y otros compañeros, lo mío sería como muy repetitivo, pero les quiero mostrar nuestra biblioteca, conformada por un grupo de amigos y sus aliados. Mi biblioteca no es el bibliotecario, ni las cuatro paredes que tenemos. Ahí no caben todos, en esta foto, imposible traer una imagen de todos los que conforman nuestro grupo de amigos, pero quise traerles la imagen de quienes están prestos cuando uno más los necesita y entonces allí están: Isaías, que es un artista plástico del llano y a él le pido óleos, decoración de espacios; también está Jorge, que trabaja con muchos proyectos y siempre los articula en torno a la biblioteca; está Eduardo vestido de chef, que realizó una actividad de cocina; están las niñas que realizan servicios sociales con nosotros desde las instituciones educativas; está nuestra mediadora estrella Angelita Domínguez; esta la señora Vasco, escritora. Esa foto la traje porque fue de un taller que le regalaron a mi biblioteca. Eso para mí significó mucho. En este espacio está también la Policía Nacional, Defensa Civil, hay promotores de lectura que llegan desde la BNC y todo lo que nos acompaña desde el Ministerio de Cultura, vienen a ser parte de esos aliados que nosotros tenemos. Hacemos actividades itinerantes, que no son propias de la BRI, pero que se hacen desde la biblioteca municipal, tenemos una carreta de terapia, que nos la dieron en un proyecto departamental, somos pioneros en ese proyecto del libro al barrio y vamos también con la biblioteca a las zonas rurales en una moto, ahora vamos como una carreta. También hicimos itinerancia con la carreta de los abuelos en la Pandemia. La biblioteca permaneció dos años cerrada, no por la Pandemia, sino por problemas de infraestructura. Esto a nosotros nos fortaleció mucho, para mí hubiese sido fácil, porque si la biblioteca hubiera estado cerrada igual me habrían pagado mi sueldo y me quedaba en mi zona de confort, pero como los bibliotecarios nos enamoramos de lo que hacemos y realmente los bibliotecarios nos llevamos la biblioteca con nosotros, era imposible no salir y buscamos alternativas, me inventé todo lo que se pudiera y por eso también se fortalecieron muchos procesos en las zonas rurales. Creo que debido a eso tenemos dos BRI, tenemos una biblioteca comunitaria y tenemos también una biblioteca comunitaria que hace parte de la Red Nacional de Bibliotecas, amparada por una Fundación, a la que también hacemos acompañamiento y se ha fortalecido porque ha tenido siempre el acompañamiento de la Biblioteca Pública Municipal. En esa biblioteca ha pasado lo que contaba Carolina, que el bibliotecario no es permanente, entonces no se ha establecido un proceso definitivo. La chica que está ahora ya va más de un año, esperamos que lo resultados se vayan viendo poco a poco, porque todos estos procesos son de tiempo, yo tengo ya doce años de estar en la biblioteca y obviamente cuando inicié arranqué con un desconocimiento, con muchas dificultades, porque también nos faltaban esa confianza, esas amistades que son las que nos fortalecen, porque desconocemos, tenemos pocos recursos, pero fuimos dinámicos y estratégicos y nos fuimos arreglando. Hacemos los picnic literarios y tenemos 7 mediadoras. Yo las presento con mucho orgullo. Margarita, lo que ella hace es grande, un trabajo sin ninguna remuneración, eso es algo que no todo el mundo hace y no con tanta dedicación como lo hace ella. Su casa es la BRI, que ya está señalizada y reconocida como la biblioteca de la comunidad. Y aquí un paréntesis, creo que de alguna manera las BRI se van a ir convirtiendo en esos puntos necesarios de espacio, aunque carezcan de infraestructura. Por ejemplo, en la casa de Margarita hay un letrero que dice: “En este espacio no se habla de religión, en este espacio hay completa libertad, en este espacio no se habla de política”. Que las personas se sientan en la BRI como en su casa, protegidas, creo que es necesario generar esos espacios, independientemente de la importancia de la itinerancia. Las BRI se van a ir convirtiendo en bibliotecas públicas en la zona rural, lo profetizo. Todo lo que se va cosechando de todos estos procesos hay que guardarles un lugar, no podemos tener todo el tiempo la itinerancia guardada en las maletas que nos dieron.

CAROLINA LEMA: Yo quisiera hacer un apunte, querida Ana, muchas cosas de las que hemos visto durante esta semana, la presentamos como extraordinarias y ustedes pueden decirnos, esto ya lo hacemos en nuestro país, nosotros ya tenemos la itinerencia. Lo que es extraordinario y me parece significativo es la suma de esas pequeñas acciones en los territorios rurales y lo que generan. Hay muchos bibliousos y en todos los países del mundo hay iniciativas de este tipo, pero detrás de eso la forma en que se construyen los proyectos comunitariamente y ustedes lo mencionaron ayer, que puedan verse, sentirse, palparse, experimentarse, ese tejido comunitario, dentro de las comunidades y eso implica a las zonas más alejadas del país. A Pasca tardamos 3 horas y media en llegar, pero hay comunidades a las que se tardan días enteros en llegar y es lo que la comunidad construye entre ellos. Súmenle a eso el histórico de violencias que hay en diferentes sectores del país y también comunidades en donde no se reconocían los derechos culturales como una necesidad, como una defensa. Necesitamos carreteras, insumos agrícolas, no cultura, no bibliotecas, qué es eso. Cómo ponerle sentido a acciones que pueden parecer simples para ustedes que son tan letrados, que han viajado tanto y que tienen currículos tan interesantes, como volver a la sensibilidad de la experiencia cotidiana, de mirarle a los ojos al otro, de construir colectivamente. Eso es lo que ha logrado Ana Milena en su municipio y es que pienso en sus cotidianidades. Nosotros tenemos un trabajo, llegamos por la noche, nos podemos acostar y ya. Pero estas son personas que ordeñan sus vacas ya ahora se van con amigos a hacer itinerancia por el territorio rural de manera no remunerada. Hay que dimensionar que Margarita tiene su BRI en su casa, en la sala de su casa y está dispuesta todo el tiempo a recibir gente y no solamente a recibir sino a llevar. Miren entonces lo que eso significa.

ANA MILENA: Yo conocí a Margarita, ella llegó a la biblioteca en busca de libros para mediación infantil, yo me acerqué y ella me pidió que le recomendara libros para niños. Estaba intentando conformar un club de lectura en su comunidad, porque estaba preocupada de las pruebas que hacen a nivel nacional educativas. Así nació el vínculo con Margarita, a través del diálogo y la amistad. Luego comenzaron a venir nuestros promotores, tutores, ellos eran BRI antes de que la BRI llegara, porque en realidad fue así. Cuando el proyecto BRI llegó, ya a Margarita le habían visitado promotores de lectura, que también me iban a visitar a mí, porque siempre tengo la oportunidad de hablar de ella, porque en realidad la admiro mucho, así inició este proceso. La BRI nos abrió muchas posibilidades y una de esas es que ellos como mediadores puedan presentar sus propios proyectos y eso les permite obtener recursos para poder generar y realizar sus actividades. Hemos hecho encuentros de clubes de lectura. Presentaciones culturales. Lecturas. Coreografías con rondas infantiles. Esto nos ha inspirado y motivado. Leonardo se inspiró y abrió la BRI “Galápagos”. Talleres. De esta manera desde las bibliotecas públicas se lideran iniciativas que complementan los servicios bibliotecarios. Acercando a la comunidad en general a la lectura y al libro. Diálogo, encuentro comunitario, reparación de la memoria y apostar al desarrollo cultural y social del territorio. Es importante estrechar lazos de amistad, crear alianzas e integrar a nuestros lideres comunitarios, que como mediadores son quienes finalmente hacen posible estos procesos en la ruralidad.

CAROLINA LEMA: A mí me gustaría poner un, no sé, detonante sobre la mesa. Pensar en lo comunitario desde la cotidianidad. Como vamos a acordar las construcciones con otros, como se van a dar esas interacciones, seguramente cada uno de ustedes tendrá contextos muy diferentes, pero pensarlo también en el sentido de que a veces desde las bibliotecas pensamos en llevar a las comunidades, llevar, llevar, ¡llevar!... no construimos desde los demás… descociendo que aquí ya hay unos conocimientos muy importantes, que aquí ya hay unos procesos muy importantes y que no estamos colonizando, hay unos saberes, unos conocimientos, unas formas organizativas y que esa mirada intervencionista puede también revisarse, repensarse, soñarla de otra manera. El propósito de este conversatorio estuvo enfocado hacia allá, como una mirada de lo ya existente. Porque estaba el discurso bibliotecario muy cerradito, muy desde el discurso colonialista y desde una mirada cartesiana. Los bibliotecarios somos cartesianos porque queremos organizar todo, separar información, organizar, clasificar, todo el discurso bibliotecario está enfocado en seleccionar, informar, desde una mirada positivista. Qué significa que nosotros pensemos en los ámbitos locales como poner a Saramago al mismo nivel de importancia de los productos locales que nos mencionaba Hernando, o los saberes de los escritos en las trenzas de los arrobos en el territorio de Bajo Baudo, o la pintura facial de los épera chami, que es una escritura también, o el tejido de chumbes. Como reivindicar el lugar de los saberes locales, de las construcciones propias. El reconocimiento de sí mismos. Allí hay unas formas propias de saber, unas construcciones y unas formas propias de venir haciendo las cosas.

6.- El tejido de relaciones

MARÍA SÁNCHEZ: “Hay expresiones que se encuentran muy adentro, embebidas en nuestro día a día, muy injertadas en el sistema, en la voz, incluso en el gesto. Las decimos sin reparar en ellas, sin darnos cuenta, que a pesar de lo acostumbradas que estamos a ellas, chirrían. No sé qué cara pongo cuando leo o oigo a alguien decir o escribir eso de “dar voz”. Es una expresión que me revuelve, me parece fea, pretenciosa, fuera de lugar. Dar voz. Dos palabras que a primera vista podrían parecernos simples, y que construyen una expresión que duele, que trae mucho consigo. Como si el mundo estuviese dividido entre los que tienen voz y la dan, y los que no la tienen y esperan que estos primeros se la den. Suele pasar, además, que la mayoría de los que “no tienen voz” y esperan a que vengan los otros a prestársela pertenecen a minorías, son de diferente clase social o género, o simplemente viven en los márgenes. Sus circunstancias, sus narrativas, e incluso su misma voz no se consideran como propias. Visto así, esta expresión a la vez es un gesto que se convierte en un favor, y que la mayoría de las veces se torna como si fuera algo caritativo, algo que los de afuera deben agradecer, sentirse reconfortados por esa voz que no es suya pero que habla por ellos. Pienso mucho en una frase de la escritora Alana Portero«Somos emoción, conocimiento y narrativas. Lo que otra mujer me cuenta, me construye». Me gusta pensar en las voces de otras genealogías como algo que mece, que reconforta, que cura. Pero claro, no es lo mismo hablar sola o en medio de la nada, afuera, en los márgenes, que tener un lugar destacado, en el centro, que sigue mucha gente y que acapara cuidados y atención. Todos tenemos voz, una voz propia y única. Una voz para contar nuestra historia. Cada día pienso más en esas voces que no suelen ocupar los espacios ni los medios, esas voces que no disponen de los altavoces que tienen las otras, voces que tenemos por comunes, mayoritarias, normales, importantes. Quizás por eso, aparezca en algunos sorpresa e inquietud cuando otras voces toman el lugar que siempre les correspondieron. Como cuenta Donna J. Haraway en su último libro, Seguir con el problema: importa qué historias contamos para contar otras historias, importa qué nudos anudan nudos, qué pensamientos piensan pensamientos, qué descripciones describen descripciones, qué lazos enlazan lazos. Importa qué historias crean mundos, qué mundos crean historias. Querida Donna, perdona por la confianza, pero creo que también importan las voces que ocupan, narran y nos cuentan. Y siempre que leo acerca de voces vuelve la misma imagen. Una que no se despega de mí, en una comida hace un verano, en un prado de Babia, mientras no dejaba de sonar el agua, y las niñas se turnaban para mecerse las unas a las otras en la hamaca, alguien comenzó a hablar de cazadores, guerrilleros, maquis, furtivos, pastores… hombres que se echaban al monte y vivían apartados, solos, que elegían, muchos de ellos por imposición, la intemperie y la soledad. No sé quién habló del fantasma que desde entonces me persigue, hay momentos que quizás dudo si lo oí de verdad o ha sido una invención mía, el resultado de algún detalle que tras días apareciendo y rondando por cuadernos e ideas ha terminado convirtiéndose en una voz que no dejo de imaginar, en una historia, en algo palpable y posible. Un cuerpo en un espacio reducido, en la montaña, entre rocas, durmiendo en la posibilidad de una grieta, de pie, cubierto de mantas, solo. Siempre descansaba de pie, no había lugar para la horizontalidad. Nada más saber de su historia, sin saber por qué, pensé en su voz. No me vino lo inhóspito de la situación, la soledad, o el frío. Solo imaginé arrullos, tonos con los que el fantasma se tejía a sí mismo para quedarse dormido entre montañas. Y de nuevo ese pellizco, esa pregunta inconsciente de querer saber si sigue retumbando entre los animales y rocas que habitan hoy el lugar, con fuerza, una voz que nunca conoceremos, que nunca escucharemos. Una voz sola, huérfana, lejana, quizás ronca, pero propia. (Ser altavoz, https://maria-sanchez.es/ser-altavoz).

Lo que nos quedó de la lectura, si les parece, que es una reflexión importante a estas alturas, nos damos cuenta que los procesos de vinculación comunitaria, los trabajos en los territorios, no se trata de darles voz a los demás, porque ya tienen voces y hay unos referentes y unos conocimientos, unos saberes de territorio, que me imagino que ustedes constataron en las visitas y en este proceso de pasantía. Se trata de generar un encuentro. Un intercambio, generar un diálogo intercultural con esa población, esas comunidades, esas usuarias y usuarios, de nuestra biblioteca. A la larga es eso.

Ejercicio de las ofrendas y las recomendaciones:

Si ustedes recuerdan, el primer taller, el lunes, comenzamos ofrendándole algo al territorio. Ahora queremos recoger, hacer una cosecha. Porque estoy segura que esta pasantía les ofrendó a ustedes muchas cosas. Entonces vamos a hacer una recolecta, una cosecha de todas esas cosas que se sembraron. Primero van a recoger las ofrendas que cada uno hizo al comienzo y se la llevan a su lugar de origen. Luego cojan algo al azar. Alguien se lleva el sol, el cabello, el café… Eso se lo llevan ustedes, es su ofrenda… Luego se juntan por grupos, por color de fichas, alcen las manos las fichas blancas, amarillas, rosadas… Cada grupo en una ficha va a anotar tres ofrendas que les deja esta pasantía, aprendizajes, sensaciones, nombres de personas, nombres de lugares y aparte de esas ofrendas van a anotar tres recomendaciones, que serán vitales para que esta pasantía siga mejorando en su apuesta, por quererles este pedacito de programa que se llama Bibliotecas Rurales Itinerantes (BRI´s). Cuando terminen lo van a poner en este letrero.

Tenemos dos tareas importantísimas: La primera, es que van a compartir en este tendero, las ofrendas y las recomendaciones. La segunda tarea es que van a decir cuantas personas conforman el grupo.

HERNÁN RODRÍGUEZ: grupo de tres. Tres ofrendas, las amistades nuevas, los nuevos conocimientos, una esperanza para Iberoamérica. Recomendaciones: la próxima vez más comida local, La Llorona estuvo bien llorona; segunda recomendación, por favor un poco de tiempo para conocer la ciudad o una actividad dentro de la misma pasantía para conocer la ciudad, porque cuando ya salíamos la ciudad ya estaba cerrada, de noche; implementar un espacio digital para conocer todas las experiencias de los países participantes.

SARA RUEDA: Segundo grupo de seis. Ofrendas, la generosidad y la amabilidad de la gente en general en las experiencias y la gente del país, la enorme interacción entre los pasantes, el cooperativismo, la potencia la itinerancia, las vivencias de las comunidades son cosas que todos nos llevamos en el corazón y conocer a las personas. Las recomendaciones: tener un espacio para intercambiar experiencias, las metodologías y los proyectos. Disponer de tiempo para reconocer la cultura del país en donde estamos. La metodología de las visitas guiadas a las bibliotecas urbanas debía estar más enfocadas al tema de la pasantía que era el agenciamiento comunitario, en las visitas que hicimos estaba toda la oferta de servicios y en medio de toda esa oferta de servicios grande se perdía como un poco este tema.

RITZI MEDINA: Primero las ofrendas; la sensibilidad inspirada por tí (María Sánchez), todos coincidimos en la mesa que nos generaste muchísima sensibilidad y nos hizo reconocer otras en todos los espacios que compartimos, que nos conectan contigo maestra. La perseverancia, que tiene que ver con la fuerza vital que siempre tenemos que tener en los procesos bibliotecarios y comunitarios, esa fuerza que debemos tener pese a las dificultades, las desmotivaciones, hay que ser perseverantes, es algo que viene de adentro. Y la tercera reflexión tiene que ver con la reflexión que se abrió hoy se cerró con el profesor Didier, en torno a la complejidad que hay que darle a la ruralidad. La rigurosidad que implica ser bibliotecario, el estudio. La importancia de la lectura para nosotros mismos. Recomendaciones: dentro de la agenda si incluya una tarde para conocer la ciudad, lugares de identidad, patrimonio, para entender los contextos locales; que durante la agenda cada proyecto pueda ser presentado en un intercambio de experiencias entre los pasantes y con ello crear una red de pasantes iberoamericanos; la alimentación durante la pasantía sea local, dándole oportunidades a personas cocineras populares, emprendimientos, lugares o personas de las comunidades, como ocurrió el miércoles y el jueves.

ANA LIZ ROJAS: En mi grupo somos 8. Ofrendas: un poema, acontecer, amasijo de saberes y bibliotecas, lo que nos dejó la pasantía, el convite, las emociones, no solo los pueblos que encontramos en los diferentes lugares, sino lo que encontramos en nosotros, creo que nos dedicamos a querer mucho en muy poco tiempo y ahora tenemos que separarnos, con un nivel de confianza extremo. Pusimos varias palabras que significan lo mismo, pero de los diferentes países que teníamos en el grupo: nos sentimos apapachados, en Colombia y Chile, chinear que así se dice en El Salvador, Costa Rica, saudade de Brasil, changar en Ecuador y olorcito a café y amor, mucho amor. La tercera ofrenda fue enraizamiento, terruño. Cuando plantamos un árbol, la idea es plantarlo profundo para que crezcan mucho las raíces y cuidar la tierra, abonarla y no es solo plantar un árbol, sino que ellos van a crear una red de raíces y se van a alimentar entre ellos. Eso es lo central, lo dicen Isadora y María Chocolate, eso es lo que pasa en las comunidades, en las comunidades se define quién eres a través de las relaciones que tienen con las otras personas, tu existes gracias a las comunidades y lo que pasa con las raíces es que si dejas que sean muy superficiales el árbol se puede caer demasiado pronto y fácil. Ese es un concepto dialogado bastante en estos días, la idea del enraizamiento de las comunidades en las bibliotecas comunitarias.

MARÍA CHOCOLATE: Una cosa adicional que estaba hablando Ritzy sobre la cocina, es que la cocina es esencial en el enraizamiento, porque la cocina tiene que ver con la sustentabilidad y no solo tiene que ver con eso, sino que cuando es cocina local, también permite dar una oportunidad a las personas de darnos alimentos y de alimentarnos a nosotros mismos y eso no solo nos permite conquistar, nos permite fortalecernos, unir fuerzas, permite que todos vayamos cogidos de la mano.

ANA LIZ ROJAS: Tres recomendaciones: incluir una agenda cultural que permita a los pasantes conocer la ciudad anfitriona y participar de un espacio de integración, recomendación unánime, segunda recomendación, para los servicios de alimentación se deberían considerar iniciativas de economía popular como asociaciones, más alimentos locales, la bandeja paisa, por ejemplo. Recomendación tres: ajustar los tiempos o reducción de las actividades, hacerlo en dos semanas (risas generales) o que en el día sea como un taller en la tarde, pero bien contundente. Generar un espacio en la agenda para presentar proyectos de los participantes.

MARÍA SÁNCHEZ: Gracias por las ofrendas y las recomendaciones. Se siente que tienen un ejercicio de vinculación muy lindo y de articulación y me imagino como habrá sido con las BRI, tiene que haber sido muy lindo. Estiramiento de los cuerpos. Sonreír. Sacar de nosotros todo lo que no queremos y lo mandamos al centro del círculo. Nos ponemos la mano en el corazón y guardamos en él todo lo que queremos conservar de la Pasantía, de estos días en Bogotá y su región, de chinear, del apapacho, del amor. Una persona va a decir una palabra y un movimiento que les haya suscitado esta Pasantía, por ejemplo vínculo y todos hacen el mismo movimiento y esa persona que habla y hace el movimiento se queda con un pedacito de lana, vamos a tejer una malla, una red, una telaraña:

-       agradecimiento, desvolver, generosidad, admiración (me gustan esas palabras, están muy bonitas), comunidad, amor, acompañamiento, enraizamiento, inspiración, parcería, amistad (esto pasa a veces con la vida, se nos enreda bien enredada, pero siempre hay alguien que nos la desenreda), esperanza, minga (¡hay que palabra!, mira que hay dos colores, es más diverso todavía), confiar, besito color de osito de chocolate (risas), identidad, comadería (hay que hacer un glosario con estas palabras), pertenencia, respeto (este tejido ya está como misión imposible), reconocimiento, buen humor (jajajajajaja), paciencia, diversidad, empatía, tejido y palabra dulce, red, perdón.

El resultado es un tejido, miren sus formas, miren sus esquinas. Miremos esta red, miremos su forma, su estructura, su orden intrínseco, miren las personas que la sostienen y miren los vínculos que se están tejiendo, las raíces que se están formando, hablando del enraizamiento, miren la articulación, el afecto, la cadena de afectos que se está tejiendo y nadie la puede cortar, es una red que queda así, ya está pretejida. Como ustedes conocen, dentro del bordado hay el punto de sutura, une dos extremos distintos, dos culturas distintas, dos lenguajes distintos, dos formas de ver el mundo, pero están entretejidas por un hilito. ¡Eso es lo que hacen las bibliotecas!. Son espacios interculturales, es el lugar de encuentro de muchas voces. Ojo, no es que le doy la voz al otro, es que le doy el espacio, nos permitimos un espacio para entretenernos, entretener nuestras voces y nuestros sentidos y eso es lo que me imagino se hizo en esta pasantía, porque se siente, se nota mucho y que esta red, este vínculo, que se ha tejido no ceda, que esos aprendizajes se multipliquen y que sigan entre ustedes.

PAULINA CASTAÑEDA: ¿Puedo decir algo?. Primero quiero felicitarles por haber sido seleccionados a esta pasantía. Hoy después de cinco días nos damos cuenta que por algo ustedes están acá. Todos sus proyectos son maravillosos para Iberbibliotecas, además que es un placer y un honor generar estos espacios para que ustedes puedan encontrarse y puedan tener esta red de saberes y experiencias alrededor de sus bibliotecas y comunidades. Recuerden siempre que sus países y ciudades hacen un esfuerzo para ser parte del programa, así es que participen en todo lo que hay, postulen proyectos, vincúlense con todas las personas que están acá, de otras pasantías, de proyectos ganadores, que se han realizado en diferentes países, esta es la oportunidad para que lo hagan. El grupo de whatsapp no se va a cerrar, lo vamos a mantener abierto para que ustedes puedan seguir compartiendo experiencias. Estamos siempre pendientes de lo que ustedes hacen y también a disposición de ustedes, que necesitan la articulación de sus proyectos y cualquier apoyo que podamos desde Iberbibliotecas. Agradecer a la BNC por todo el esfuerzo, entiendo que cada una de las actividades que ellas hicieron, soy testiga de que las programaron desde mucho tiempo atrás, con mucho esfuerzo y muchas personas, que ellas pusieron a disposición de ustedes también, entonces muchas gracias a Carolina y Sandra. Yo trabajo desde el escritorio todo el tiempo, entonces para mí es enriquecedor poder verlos, poder ponerles caritas a todas las personas que me escriben, yo sé que a veces no resulta, pero espero que todo haya salido muy bien. Me alegro de haberles conocido a todos.

CATALINA UNIGARRO: Yo también quiero decir algo. Agradecer por estar acá, me voy muy inspirada. Hemos compartido la palabra. Pero quería referirme en particular a la posibilidad que el programa me ha dado de estar aquí, es realmente algo muy especial que pueda estar con mi hijo. Creo que sí las instituciones, los programas, si no toman decisiones concretas sencillamente se vuelve una barrera. Tengo mucha gratitud, una enorme, con el programa, que apostó para que yo esté acá, porque implica incluso un presupuesto distinto, el pensar otras lógicas. Gratitud, con todos los participantes, porque me he sentido muy acogida y sostenida estos días.

La adorable mujer afrobrasileña, que ha sido estos cinco días el corazón del grupo, se dedica a elaborar rosas de papel, de diferentes colores, para cada uno de los participantes. Sus habilidades manuales van logrando uno a uno estos inolvidables recuerdos.

MARÍA CHOCOLATE: He estado pensando mucho, pensé durante mucho tiempo que hacer y hoy he traído cinco objetos que tienen un significado muy importante para mí. Y mientas hago una flor, quiero hablarles sobre el significado que tiene esto. Porque nosotros hemos hablado muchísimo de la comunidad, del enraizamiento, de la unión entre todos; pero realmente para que esto ocurra necesitamos algo y alguien muy importante que es precisamente que el 90% de nosotros ahorita somos mujeres. ¿Y por qué hacer esta flor?. Porque realmente lo que representa es fuerza, es amor es resistencia, es resiliencia, que fue la ofrenda que yo saqué hace poco. Realmente, lo que significa, es que detrás de cada uno de los hombres, de cada uno de nosotros, hay mujeres y lastimosamente desde que nosotros hemos estado acá, ha habido cientos de mujeres asesinadas y violentadas. Este color, el color morado, es una disculpa, de cuando la gente nos cuenta que simplemente se golpeó con el baño, con la mesa, cuando realmente lo que pasa es que el marido nos golpea. Y también es una disculpa porque todas nos amamos. Este color lo que significa es mujeres de valentía. Para que siga dando frutos la flor, lo primero que tenemos que hacer es preparar la tierra, porque una rosa tiene espinas y a pesar de que las espinas nos hagan daño y pesar de que signifiquen dolor, también son una protección para el botón de la flor, que luego se volverá la flor. Es multiplicación, es fuerza, es resistencia. Escuchemos la canción “Para no decir que no hablé de las flores”, de Geraldo Vandré, que es un himno de resistencia y protesta contra la dictadura militar en Brasil durante los años 60 y 70. La letra refleja un llamado a la unidad y a la acción colectiva, destacando la importancia de la lucha pacífica y la resistencia civil. Vandré utiliza la metáfora de 'caminando y cantando' para simbolizar la marcha de la gente común, unida en su deseo de cambio y justicia social.

Caminando y cantando la canción y la siguiente
Todos estamos de brazos iguales o no
En las escuelas en las calles, campos, edificios
Caminando y cantando la canción y la siguiente

Ven, vamos a ir, qué no esperar a conocer,
Tal vez sea tiempo, pero también creo

Ven, vamos a ir, qué no esperar a conocer,
Tal vez sea tiempo, pero también creo

El hambre es el campo en las grandes plantaciones
Marchando por las calles cuerdas indecisos
¡Aún hacen la flor de sus más fuertes que se abstengan
Y creer en ganar el cañón de las flores

Ven, vamos a ir, qué no esperar a conocer,
Tal vez es tiempo, sino también creer.

Hay soldados armados, los seres queridos o no,
Casi todos los perdidos en los brazos
En el cuartel que enseñan una lección de edad
A morir por su país y vivir sin razón

Ven, vamos a ir, qué no esperar a conocer,
Tal vez es tiempo, sino también creer.

Ven, vamos a ir, qué no esperar a conocer,
Tal vez es tiempo, sino también creer.

Escuelas, calles, campos, edificios
Somos todos soldados, sean o no
Caminando y cantando la canción y la siguiente
Todos estamos de brazos iguales o no
Los amantes de la mente, las flores en el suelo
La certeza en la parte delantera, la historia en la mano
Caminando y cantando la canción y la siguiente
Aprender y enseñar una nueva lección

Ven, vamos a ir, qué no esperar a conocer,
Tal vez es tiempo, sino también creer.

Ven, vamos a ir, qué no esperar a conocer,
Tal vez es tiempo, sino también creer.

MARÍA CHOCOLATE: Yaahora para cambiar, para que sea un final animado, una samba “O que é, o que é?”, “¿qué es?, ¿qué es?”, de Gozaguinha (Luiz Gonzaga do Nascimento Júnior 1945 - 1991, cantante y compositor brasileño) interpretada en español por Héctor Lavoe:

Yo me quedo con la pureza

Eu fico com a pureza
De la respuesta de los niños

Da resposta das crianças
Es la vida, es bonita

É a vida, é bonita
Y es bonita

E é bonita

 

Vivir y no tener vergüenza

Viver e não ter a vergonha
De ser feliz

De ser feliz
Cantar y cantar y cantar

Cantar, e cantar, e cantar
La belleza de ser un eterno aprendiz

A beleza de ser um eterno aprendiz

¡Ay, Dios mío!

Ah, meu Deus!
Yo lo sé, yo lo sé

Eu sei, eu sei
Que la vida debería ser bien mejor

Que a vida devia ser bem melhor
Y será

E será!

 

Pero eso no impide

Mas isso não impede
Que yo repita

Que eu repita
Es bonita, es bonita

É bonita, é bonita
Y es bonita

E é bonita

 

Vivir y no tener vergüenza

Viver e não ter a vergonha
De ser feliz

De ser feliz
Cantar y cantar y cantar

Cantar, e cantar, e cantar
La belleza de ser un eterno aprendiz

A beleza de ser um eterno aprendiz

¡Ay, Dios mío!

Ah, meu Deus!
Yo lo sé, yo lo sé

Eu sei, eu sei

Que la vida debería ser bien mejor

Que a vida devia ser bem melhor
Y será

E será!

Pero eso no impide

Mas isso não impede
Que yo repita

Que eu repita
Es bonita, es bonita

É bonita, é bonita
Y es bonita

E é bonita

 

Es la vida, y la vida, ¿qué es?

E a vida, e a vida o que é?
Dime, hermano mío

Diga lá, meu irmão
Ella es el latido del corazón

Ela é a batida de um coração
Ella es una dulce ilusión

Ela é uma doce ilusão
¡Eh! ¡Oye!

Êh! Ôh!

Es la vida

E a vida

¿Es maravilla o es sufrimiento?

Ela é maravilha ou é sofrimento?
¿Es alegría o lamento?

Ela é alegria ou lamento?
¿Qué es? ¿Qué es?, hermano mío

O que é? O que é, meu irmão?

 

Hay quien diga que la vida de uno

Há quem fale que a vida da gente
Es un nada en el mundo

É um nada no mundo
Es una gota, es un momento

É uma gota, é um tempo
Que no lleva ni un segundo

Que nem dá um segundo

Hay quien diga que es un divino

Há quem fale que é um divino
Misterio profundo

Mistério profundo
Es el soplo del creador

É o sopro do criador
En una actitud llena de amor

Numa atitude repleta de amor

 

Tú dices que es lucha y placer

Você diz que é luta e prazer
Él dice que la vida es vivir

Ele diz que a vida é viver
Ella dice que mejor es morir

Ela diz que melhor é morrer
Porque amada no es y el verbo es sufrir

Pois amada não é e o verbo é sofrer

Solo sé que confío en la chica

Eu só sei que confio na moça
Y en la chica pongo la fuerza de la fe

E na moça eu ponho a força da fé
Somos nosotros los que hacemos la vida

Somos nós que fazemos a vida
Como sea, o puedas, o

der, ou puder, ou quiser

Siempre deseada

Sempre desejada


Por más que esté equivocada

Por mais que esteja errada
Nadie quiere la muerte

Ninguém quer a morte
Solo salud y suerte

Só saúde e sorte

Y la pregunta gira

E a pergunta roda
Y la cabeza se sacude

E a cabeça agita


Yo me quedo con la pureza

Eu fico com a pureza
De la respuesta de los niños

Da resposta das crianças
Es la vida, es bonita

É a vida, é bonita
Y es bonita

E é bonita

 

Vivir y no tener vergüenza

Viver e não ter a vergonha
De ser feliz

De ser feliz
Cantar y cantar y cantar

Cantar, e cantar, e cantar
La belleza de ser un eterno aprendiz

A beleza de ser um eterno aprendiz

¡Ay, Dios mío!

Ah, meu Deus!
Yo lo sé, yo lo sé

Eu sei, eu sei
Que la vida debería ser bien mejor

Que a vida devia ser bem melhor
Y será

E será!

 

Pero eso no impide

Mas isso não impede
Que yo repita

Que eu repita
Es bonita, es bonita

É bonita, é bonita
Y es bonita

E é bonita

El equipo de trabajo de la Biblioteca Carlos E. Restrepo presenta a su grupo musical Seremos, con su estrategia “Cantando y contando por el territorio”.

SANDRA SUESCÚN: Queremos darles las gracias, para nosotros ha sido un reto bonito, muy bonito escucharlos, saber cómo caminan las ruralidades en las bibliotecas iberoamericanas, encontrar puntos de enlace, premisas, lancemos esta luz al cielo encontrando aliados para pensarnos conjuntamente en las ruralidades, ponerla en el léxico, en la discusión, la palabra dulce, en el tejido, un poco la sensibilidad por esas otras formas de ver el saber, las bibliotecas, el conocimiento, la memoria. A veces estamos a mil con la tecnología y la gestión de datos, pero como decía el profe Didier, lo sensible, todo eso tan tecnológico, las bases de datos, los avances que vamos teniendo como premio son importantes, pero son solo eso. En la ruralidad somos sensibles para discutir, conversar, construir. Queremos darles unas gracias enormes por estar con nosotros este año en la pasantía y un aplauso para ustedes.

Bitácota de viaje, quinto día.

Transitar nuevos horizontes del quehacer bibliotecario.

Reflexionar sobre el oficio de ser bibliotecario no es algo nuevo; sin embargo, es posible que volviendo a mirar a partir del reconocimiento de otras miradas, experiencias y saberes, resuenen en nosotros otras formas del quehacer.

¿Cómo crees que podemos nutrir la práctica bibliotecaria a partir del encuentro con el profesor Didier Álvarez y las diferentes personas que conocimos durante la semana?. ¿Qué flexiones hiciste en relación con tú papel como bibliotecario?.

 

Las reflexiones del profesor Didier Álvarez son, desde un punto de vista filosófico, como un terremoto, un remesón espiritual. Considero que con respecto a la práctica bibliotecaria, está se podría desarrollar de una mejor manera, tanto en el Museo, como en el País en general. En general los bibliotecarios y las bibliotecas ecuatorianas tienen que despertar, ponerse en movimiento, el sistema está demasiado estático. En parte por culpa de la discontinuidad en la política pública, tanto del Ejecutivo como, en el Ministerio de Educación, el de Cultura y Patrimonio y en las alcaldías. Por otro lado, hay que poner en marcha un trabajo colectivo, mediante la construcción de una comunidad bibliotecaria. Asumir un puesto en la biblioteca de Pumapungo a significado asumir el reto de aprender a ser bibliotecario, mediante la construcción de relaciones sociales. Pero ahora toca volver a pensar cual es allí mi papel, después de esta experiencia de la Pasantía, ¿qué estoy haciendo allí? Y abordar la construcción de mi propio concepto de biblioteca, darle un sentido al trabajo que desempeño.

Luego de una semana cargada de experiencias, conversaciones, reconocimiento de saberes, territorios recorridos o relatos escuchados a través de los demás pasantes ¿crees que es posible establecer un diálogo sobre las bibliotecas en las ruralidades latinoamericanas?. Si es así, ¿de qué manera?.

Sí, creo que es posible establecer un diálogo sobre las bibliotecas en la ruralidad de mi ciudad. Una manera de hacerlo sería convocando a los actores bibliotecarios a una conversación abierta, amigable, acogedora, sobre los espacios y las prácticas en sus bibliotecas. El objetivo sería pensar como podemos hacerlas más dinámicas, más participativas, más humanas. Otra estrategia, o manera, sería planificar la ejecución de una agenda de actividades para que los espacios se conozcan más entre ellos. Estamos muy desconectados, dispersos. Al mismo tiempo, iniciar gestiones y contactos con las autoridades para que cambien su visión sobre las bibliotecas y decidan apoyarlas más.  

Epílogo

A todo el grupo nos apuran y apenan las últimas horas en Bogotá. Salimos todos a un pub, el viernes por la noche, a unas pocas cuadras del hotel, es un sitio popular, un antro, una hueca. A la entrada hay rockolas, que en otros lugares serían ya objetos museables, pero allí están como nuevas, funcionan a la perfección. Pedimos unas águilas, para probar. Hay boliranas o juegos de la rana en los que los clientes se divierten. La bolirana, o el juego del sapo en Ecuador, es muy popular en Colombia. Así pasamos, conversando, las últimas experiencias en Bogotá, una ciudad que de verdad se deja conocer de a poco. Y en esta oportunidad me supo encantadora.

A la mañana siguiente, sábado 2 de septiembre de 2023, la despedida en el Tequendama. BERNARDITA RIFFO, la amiga bibliotecaria de Chile, me sorprende con un regalo, el libro “Escritos al atardecer” una selección de los poemas de Flaminio Arriagada Jiménez, compilación y selección de Wellington Rojas Valdebenito, edición 2022. Flaminio Arriagada vivió el exilio chileno en Bergen, Noruega, siempre añorando su tierra natal Angol. Se asoció con Rojas, para publicar su primer libro de memorias en forma de poemas que cuentan su vida y su única y particular forma de asumirla.

Al cierre de esta excepcional experiencia, en la Librería El Dorado, en la zona de tiendas libres de impuestos del aeropuerto internacional de Bogotá, compro el betseller “La tragedia de J. Robert OPPENHAIMER: Prometeo americano”, de los autores Kai Bird y Martin J. Sherwin, en 20 dólares. La publicación fue ganadora del Pulitzer del año 2006, el más prestigioso premio de periodismo de los EEUU. Redactada luego de 30 años de entrevistas para reconstruir al personaje. El libro sobre el Prometeo americano inspiró la película “Oppenhaimer”, ganadora del Oscar a la mejor película 2023. El profesor Didier Álvarez ya se refirió al giro informacional, que fue posible gracias al Proyecto Manhattan, que desarrolló la ciencia y la técnica en la segunda mitad el Siglo XX. Vimos la película con mi hijo José David, el domingo 6 de agosto de 2023, a pocos días de viajar a la Pasantía y apenas una semana antes de que enfermera con Síndrome de Cron. Su vida estuvo en grave peligro. Con esa calamidad y la preocupación encima, viajé a la Pasantía. Una buena decisión por los amigos y la experiencia que gané. 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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