Inés Sanguinetti: arte y cultura para la transformación social

Por: Inés Sanguinetti, coreógrafa, Argentina. Campus Iberoamericano de Cuenca. Aula magna “César Dávila Andrade” de la Facultad de Filosofía, Universidad de Cuenca. 09:15.

Transcripción por Hernán Rodríguez Girón 

CUENCA, Ecuador (28/11/12).- El taller empieza con un ejercicio. Todos los asistentes hacen un círculo y van compartiendo información y diversos ritmos, liderados por la facilitadora, hasta ver que se obtiene de este proceso de construcción artística en grupo.

“El arte es transformación social porque es encantamiento en el desencantamiento del mundo”.

La poesía no pertenece a nadie y es de todos. Eso es lo intrínseco del arte como poesía y de la indudable caída hacia el vacío que el caminar tiene y que nos impulsa permanentemente al cambio.

Caminar no es más que una caída y una recuperación, eso es caminar. Los niños cuando se deciden a caminar en realidad se deciden a caminar. Cuando nuestros hijos se deciden a caminar, deciden tener el coraje de caerse. Es así de simple. Entonces, si nosotros pudiéramos en nuestra cultura recuperar ese aprendizaje, que cuando emprendemos cualquier proyecto, solo debemos estar dispuestos a soltar nuestros miedos y a iniciar este periplo, que en general tiene que ver con la incertidumbre.

Estamos en la sociedad de la incertidumbre, acuérdense que estamos en la sociedad del conocimiento y tenemos un bagaje de conocimientos geniales, pero que no sirven ni siquiera para que yo pueda poner un “focking” video, no importa, pero sobre todo la parte de la construcción de cultura alrededor de la incertidumbre que es una condición sine qua non de la condición humana no la tenemos.

Debemos colaborar en la transformación del mundo, porque la vida es lo que es, pero puede ser algo más. Esto tampoco esta inscrito en nuestra cultura, o lo entendemos, o nos es fácil. En general los determinismos, nos ahogan, nos limitan y nos condicionan.

El arte es además, hablando de los determinismos, el espacio de los artistas modernos, yo pertenezco al mundo de la danza moderna que es un mundo infame, los artistas modernos creamos porque estamos aburridos de vivir en un mundo donde está a punto de desaparecer el agua y la mitad del mundo vive en condiciones extremas, por lo que en general creamos contra el aburrimiento, pero el acto creativo en general es contra la muerte, contra el vacío de la existencia y eso tampoco está inscrito en nuestra cultura porque nosotros, y quiero darles la mala noticia, nos vamos a morir todos, yo antes que varios porque ya tengo 56 años, yo era mucho más linda que ahora, envejecemos lamentablemente, estoy acarreando este cuerpo como puedo y a todos les va a pasar. Pero no estamos preparados para eso porque al parecer el único cuerpo que podemos tener es este, no.

Este mundo y el que acabo de describir antes, este y este ¿tienen grandes diferencias?, les digo, la tensión muscular, el ataque del movimiento, el diseño estético, la forma, miran la diferencia, sí, no; estos dos mundos tienen una enorme diferencia, porque puestos en la realidad son mundos que no se tocan, que no tienen absultamente nada que ver el uno con el otro, el uno es el mundo del hip hop de la danza callejera, del arte callejero y el otro es el mundo académico de la danza contemporánea. Esto es el mundo académico de la danza contemporánea y yo estoy colgada aquí como un murciélago porque así me tocó y esto es una obra hecha con jóvenes pertenecientes a contextos llamados urbano marginales, son personas que viven en condiciones marginales y no tienen oportunidades para la creación artística. Este es un dúo entre una bailarina que soy yo y un bailarín conceptual de la danza clásica. Y esto es una obra danza contemporánea que mezcla jóvenes de la danza clásica con jóvenes de poblaciones urbano marginales. Si paso así rápido yo les pregunto, pero háblenme un poco chicos sino me deprimo, ¿ustedes ven grandes diferencias estéticas?. No se ven, no es cierto.

Pero, los críticos de la danza, los creadores de la danza, los tribunales de la danza, los república de la danza, las aduanas de la danza, no dejan pasar. Sí. Últimamente en los barrios tampoco dejan pasar. Yo soy una bailarina de danza contemporánea y si de pronto en un barrio empiezo ha hacer esto, en cualquier barrio, me va a pasar algo. La aduana funciona en los dos sentidos, no. Si uno quiere bailar es con otros códigos.

Esto es un mundo en donde las barreras y las aduanas habían creado y ahora se han quebrado. Esto es el norte de Fortaleza, en Brasil, el sertao, una zona seca pobrísima, Estas poblaciones, estas casitas no tienen ventanas con vidrios, son precarias y el flagelo más importante en estos barrios es el abuso infantil y la prostitución infantil.

1.- Esto es la iniciativa  de EDISCA (la danza como recurso de inserción social) de Dora Andrade, que es coreógrafa como yo y ella desarrolla un ballet, una escuela de danza y una compañía que han estrenado en Lion (Francia), son niñas protegidas de caer en las redes de trata y prostitución, pero también son artistas profesionales, no todas, algunas, son 300 o 400 niñas que están en su compañía.

2.- Esto es Perú, una villa de 450.000 personas, Villa Salvador, en las afueras de Lima, es un arenal y esto es el Grupo Comas, que ven ustedes cierto que claramente es una impronta popular pero con un diseño muy sofisticado, porque ellos trabajan desde el arte popular con el diseño, escenografía, vestuario y propuestas artísticas muy sofisticadas y además son gestores culturales muy singulares, porque además que tienen espacio para 300 o 400 chicos,  generan un festival de internacional de 5.000 personas todos los años. Las personas que viajan a este encuentro, personas como yo por ejemplo, se alojan en los barrios, en las comunidades, las personas abren sus casas para los artistas que vienen de diferentes lugares.

3.- Esto es La Paz, Bolivia. Pero esto en realidad son los socios de Santa Cruz de la Sierra, en donde el Sistema de Coros y Orquestas (SICOR) generó un sistema de coros y orquestas en la chiquitanía boliviana, en la selva boliviana. Se recuperaron unos impresionantes monasterios, unas iglesias bellísimas de un barróco latinoamericano sublime y a raíz de que hubo una iniciativa de orquestas infanto juveniles y coros se desarrolló todo un programa de turismo rural, que hoy en día es autónomo del Festival Internacional de Teatro que le dio origen. Y yo me dije, pensando en la gestión cultural, un festival internacional en Santa Cruz de la Sierra, ¿qué plata tenían?. Cero pesos, cero. ¿Qué tenían que hacer?, ir a la embajada de Francia, ir a la embajada de Canadá, ir a la embajada de Estados Unidos y decirles ¿nos mandan algo?. Y les mandaban, no es cierto. Y no podían elegir mucho. Ellos dijeron, no tenemos un peso, lo único que podemos elegir que son los pesitos que tenemos se lo vamos a poner a una orquesta del Plan 3.000, de un barrio pobrísimo de Santa Cruz de la Sierra que es una maravilla de sistema de coros y orquestas, donde les dieron nueve meses para que desarrollen una orquesta para presentar al festival. José Antonio Abreu que es el maestro venezolano que ha bajado esta metodología a Bolivia y a toda Latinoamérica, en mi organización tenemos una orquesta de estas, funciona bajo el sistema de qué a los 9 meses tocan para la familia y para los financiadores y después a los 12 o 15 meses de manera profesional. Tocaron entonces en el encuentro de Santa Cruz de la Sierra.

4.- Esto parece una mezcla de Nueva York y Calcuta, pero es Buenos Aires. Esto es la organización “Crear Vale La Pena” (CVLP), que es donde yo trabajo, que lo que hacemos es crear Centros Culturales Comunitarios en contextos de oferta cero. Entonces los jóvenes se forman como artistas, como músicos, como artistas visuales, pero también como administradores socio-culturales.

5.- Esto sí, esto de verdad es Calcuta, es la boca del Río Amazonas, Belém de Iquitos, es un Barrio que se llama Belem en una ciudad que se llama Iquitos y esto es un basural. La gente vive en ese basural cuando en la mitad del año esto es seco y la otra mitad del año esto es agua, por eso las casas están en pilotes. Y yo he ido a un festival de payasos a hacer todo un tema de un proyecto artístico-cultural que tenía como cometido sacar unas cuantas toneladas de basura y bueno, los niños juegan y bailan con los cuervos, alrededor de sus cabezas, lo que todavía en Latinoamerica tenemos a pesar de ciclos económicos positivos y lo que dijo este señor, Pedro Weir, es realmente así “Latinoamérica ha tenido en la década de los 80 y 90 ciclos económicos positivos y se mantuvo la inequidad”. Ha tenido a partir de los años 2000 gobiernos progresistas, con un ideario fabuloso y se mantienen las condiciones de inequidad, seguimos siendo la región más inequitativa del planeta. La organización se llama “La Festinga”.

6.- Medellín. Parece un plato volador. Esto es un barrio de Medellín y esos tres platos voladores negros son tres espacios culturales impresionantes, que a raiz de un programa de urbanismo social, disparado desde un proyecto de arte, cultura y educación, ha producido un nivel de inversión como este. Cada uno de estos espacios que existe son los parques-biblioteca de Medellín y hay por lo menos 14 parques-biblioteca y no es “cultura para pobres”, no es “arte para pobres”, no es “educación para pobres”. Así como Dora Andrade, todas estas iniciativas se han propuesto desarrollar programas de formación artística profesional en contextos de pobreza y el gobierno toma esta visión y hace una inversión equivalente. Por ejemplo, cada uno de los parques-biblioteca costó entre 4 y 6 millones de dólares.

El arte es transformación social porque es encantamiento en el desencantamiento del mundo. Podemos crear para transformar, pero no es una alternativa. Esta fabulosa sociedad del conocimiento en la que estamos inscritos no termina de entender que la manera de conocer el mundo es transformarlo, entonces podemos elegir entre la biblioteca y bajarnos el libro de Carlos Marx que dice esto o podemos ver a un niño jugar con un juguete y verlo como lo desarma para poder jugar. Es esta cuestión de la cultura, que es el elegir cómo convivir, el darnos esa posibilidad de correr una frontera a los determinismos y es algo que yo les propongo, si pudiéramos salir de una cultura de la muerte, si pudiéramos salir de una cultura del miedo a la muerte, si pudiéramos envejecer, si pudiéramos transitar todo lo que tenemos que transitar en la vida de bienvenida y de despedida, si pudiéramos generar espacios más circulares, donde podamos compartir más la alegría de vivir que el medio a morir, podríamos tomar decisiones con mucha más libertad en nuestras culturas.

El gran desafío de la cultura es poder lograr, en la sociedad del conocimiento, de la “high tecnology”, superar la imaginación moral que tenemos todavía retenida en la época de Adán y Eva. En la medida en que los valores son esa cosa fosilizada, anquilosada, gris, que dan muy pocas ganas de que invadan nuestra existencia, no vamos a poder producir un proyecto cultural a la altura de estas potencialidades.

La ética tiene muchísimo que ver con la construcción de felicidad y ciudadanía, si puede ser disparada desde el goce y desde la alegría. Ética es reflexión sobre la moral, ética es poder hacer y ejercer, es igual que la danza, nosotros no podemos hacer sin abdominales, sin biceps, sin cuadriceps, sin gemelos, no podemos movernos sin musculatura. La musculatura del bienestar es la ética y es un ejercicio, no es algo que uno nace bueno. Nacemos buenos y malos y nacemos como seres gregarios, además de ser personas que disparamos esta cuestión del yo y lo comunitario desde la misma semilla. Yo me llamó Inés, pero en realidad me llamaron Inés, yo no me llamé Inés. Yo no dije vos te vás a llamar Inés. Toda nuestra construcción de identidad en lo más profundo de nuestro ser es especular, es interpersonal, es gregario. Hay una autora que escribe sobre cultura africana y dice que nadie puede incorporar algo propio hasta tanto que eso es de todos. Es un principio que si se dibuja como el círculo que hicimos y se convierte en ritmos, entonces el bienestar es una sencillez. Pero no si seguimos centrados en la lógica del “self”, en la lógica del yo, en la lógica del autosustentabilidad que es un espejo de colores, que no es cierto; porque es absolutamente necesario el otro, es absolutamente necesaria la comunidad.

La propuesta del arte y el desarrollo tiene que ver con la propuesta del conmover, tiene que ver con la propuesta de la fiesta y la alegría, tiene que ver con que lo nuevo está entre nosotros, pero no lo podemos transferir, no lo podemos potenciar, ni lo podemos empoderar porque solamente hemos sido educados en competir. El arte está lleno de contrastes y tensiones. No hay arte sin tensión. Pero esas tensiones están puestas en la lógica de la dramaturgia, que es lo opuesto-complementario. Si no hay dos caracteres, dos roles que están tensionando sus energías acá arriba del escenario y si eso no se tensiona, con el aparato subjetivo de cada uno de ustedes, no sucede el estallido poético que es un salto en realidad. La poesía no es una cosa que está acá en el escenario. Es un diálogo de fronteras, es un círculo. Y no tenemos agenciamientos culturales que nos permitan hacer esto, dar ese salto.

Todas estas organizaciones nos hemos reunido alrededor de esta idea:

“La justicia será fiesta cuando su verdad nos conmueva y esa verdad será materia exigible de todos cuando sea encuentro y alegría”.

El cambio político de nuestro tiempo no tiene que ver con un cambio disparado de las ciencias sociales, sino que tiene que ver con una transformación disparada desde la emoción y el arte. Eso es lo que pensamos nosotros, puede ser que estemos equivocados.

Esto es como el magma de la cuestión, es una invitación a abandonar la idea de la vida como lucha, es una invitación a que si hay adversidades, si hay tensiones, si hay oposiciones, la lógica del samurai no, del poder no, sino que debo mirar profundo hacia una dicha detenida, esta conexión con lo otro. Porque entonces en cuanto esto es violencia, adicciones, adversidades, enfermedades, cáncer, pensemos en todo lo sano que está latiendo dentro, por eso digo miremos profundo hacia una dicha detenida con todo lo que se nos opone o resiste nuestro proyecto de felicidad. Eso está vivo a favor de la vida en algún lugar y hay que poder soplar el rescoldo, sacar la mano y poner temperatura. Bueno, esta es un poco la propuesta.

Esto parece como un poco romántico y algunos pueden pensar esta ¡está loca!. Yo ahora quiero que trabajen ustedes, pero la frutilla de la torta es que les voy a contar que también somos seres que nos encaminamos alrededor de que esto no sea un discurso que yo les cuento a ustedes porque nos pagaron un pasaje. A nosotros nos preocupó después de 8 años, esta cuestión de los encuentros. Nosotros encontramos que todas estas instituciones que éramos premiadas en el mundo de diferentes maneras, con premios con más plata, con poca plata, con plata a veces, con medallitas, con papers, entonces dijimos “estamos al horno”, porque nos han detenido, con los premios nos detienen para siempre. ¿Cómo hacemos para poder transformar radicalmente esta situación de precariedad en la que están nuestros emprendimientos?. Y no los nuestros, los que pudimos conocer, porque nos pusimos en conocimiento. Y sabemos que hay no menos de 200.000 iniciativas que hemos estado mapeando en América Latina, que persiguen el arte y la cultura para el bienestar y la transformación social hacia una sociedad más equitativa desde la lógica del derecho. No que se pregunten qué es el arte, alguien que cuelga una cosa rara y uno se pregunta ¿es arte o no es arte?. Eso se lo preguntó Duchamp y nos parece genial y no nos parece mal, el siglo entero pasado se preguntó eso y no escribimos sobre eso. Sino que decimos:

-        ¿el arte es un derecho?.

-        ¿el arte representa la posibilidad de acceso a la producción simbólica?.

-        ¿el arte nos conforma como condición humana?.

Nosotros decimos que sí, entonces vamos por ahí.

Vamos a contarles cómo esto se convirtió en un proyecto latinoamericano que está impulsando una acción de política pública. Hemos empezado a trabajar con los gobiernos desde una estrategia latinoamericana. Esto es como de locos. Porque si es difícil trabajar con un gobierno local, o provincial o nacional, ustedes se preguntarán ¿porqué se nos ocurre a nosotros trabajar a nivel latinoamericano?. Porque es la única manera de poder hacerlo. Porque adentro de cada país el bis a bis es terrible y quedamos entrampados en la guerra de lucha entre las organizaciones, en la competencia política entre nosotros y no podemos superar esa barrera. Hemos creado un paraguas de red de redes, que en Latinoamérica ha elegido una política de cultura viva comunitaria (http://culturavivacomunitaria.org/cv), inspirado en “Puntos de cultura” de Brasil, ¿se acuerdan de Gilberto Gil, Lula?, y estamos impulsando en 11 países una legislación que le otorgue a la cultura viva comunitaria el 0,1% de los presupuestos nacionales, que es una cifra importante. Sería algo que haría que los estados apoyaran aunque sea con una décima parte de lo que apoyan a las óperas, a las orquestas, a las compañías de ballet, los museos, a la cultura viva en los barrios y las comunidades.

Ejercicio 1.

¿Estarían dispuestos a trabajar entre ustedes ahora?. Sí, puede ser. Si quieren yo sigo hablando, porque estoy hecha para hablar. Pero lo que sí me angustia mucho en este tipo de encuentros, ver todo el tiempo todo tipo de gente que se mira a la nuca o ¿están cómodos así?. Para arrancar vamos a hacer un pequeño ejercicio de 6 minutos y tienen que hacerlo con alguien que preferentemente no conozcan. Tienen que autoadministrarlo, 3 minutos para cada uno, darle la palabra al compañero, no seguir como de largo.

El ejercicio es dar respuesta a estas tres preguntas, contárselo al otro (a):

-        ¿Cuál es mi lugar en el mundo?. Todos tenemos algún lugar en el mundo, de esos al que no podemos ir siempre, porque no tenemos plata, tiempo o salud, pero todos tenemos un lugar en el mundo, un espacio físico, descríbanlo. Para algunos puede ser su casa.

-        ¿Cuál es mi mayor logro?.

-        ¿Qué cosa es esta cosa que no he podido lograr?. Inclusive puede ser que nunca la logre, pero todos tenemos algo que no hemos podido lograr.

El ejercicio se desarrolla durante 6 minutos.

¿Cómo les fue?, ¿pudieron compartir las dos personas?, ¿y aprendimos algo?, ¿qué aprendimos? Me quieren decir. Este es un espacio para aprender. Recién tuvimos un espacio de intercambio interpersonal, que creo que es muy lindo, uno se queda con ganas de más. Ahora tenemos que cambiar la energía, tenemos que lograr algo que es muy difícil de hacer, que es cortar esa clase de nexo para aparecer a otra clase de nexo, compartir colectivamente, tenemos que armar un espacio que también nos va a conmover, tenemos que soltar amarras como en el ejercicio anterior y tenemos que usar una voz proyectada para ver contestada la pregunta: ¿qué aprendimos?.

Participante 1: Yo creo que las tres preguntas apuntan a algo, a que todos tenemos algún sueño por cumplir. El momento en que nosotros pensamos en ese lugar en el mundo, estamos pensando en el lugar ideal, cuando hablamos del logro también estamos hablando de una meta que hemos conseguido. Al proyectar algo futuro nuevamente estamos proyectando nuestros sueños que están pendientes. Eso es lo que me llamó la atención de este ejercicio.

Participante 2: En cambio a mí me llamó la atención el que ¿cuánto tiempo hace que no me preguntaba estas cosas?.

Que son cosas que es muy importante que nos las pregunte alguien. Que nos la pregunten nuestros sistemas culturales.

Participante 3: Las preguntas me hacen reflexionar en cómo va esto, tengo el logro, me satisface un momento, pero quiero más. Es como una constante esto de querer seguir y seguir.

Posiblemente los logros dejen de ser pasajeros, que son siempre pasajeros, en la medida en que uno pueda prolongarlos en el compartir, la celebración de un logro es un momento del logro adentro del tiempo del logro y de nuevo la vida y la muerte, amar a alguien que ha partido, amarlo hoy, adentro de mi cuerpo, adentro de mi subjetividad es un puro presente y eso es un vínculo también, no es algo conmigo mismo.

Participante 4: También hay como sueños, como proyectos que se repiten, que se hacen casi como similares, a pesar que somos personas de diferentes ámbitos geográficos.

Exacto, esa sincronicidad, esa conexión que podemos tener los seres humanos, es planetaria. La red latinoamericana de la que les conté funciona sobre la base de ese principio, pero nos contó entenderlo y descubrirlo, pero ese es el principio. Hoy en día estamos en un mundo de tal conexión el famoso cuento de la mariposa que aletea en Asia y algo sucede en América o Europa, es algo que tiene también que ver con lo micro y lo inter. La física cuántica y la astronomía están empezando a parecerse. Si uno viaja al interior de la molécula o viaja a los agujeros negros, encuentra conformaciones parecidas. A nivel de las construcciones humanas también.

Participante 5: El escuchar. Uno habla de cuáles son sus logros, pero ¿escucharle al otro?, es algo complicado en el sentido de ¿le preguntaría esto a él?, ¿le interesa saber esto del otro?.

He estado en Querétaro hace tres días, en un encuentro parecido a este y el Colectivo Tomate, que así se llama, decía nuestras 6 máximas son:

1.- Sonreír siempre.

2.- No oigo, escucho.

3.- Entiendo y me sensibilizo con el entorno próximo.

4.- Me ensucio las manos. “Hands on” o en Argentina “meter los pies en el barro”.

5.- Creo algo.

6.- Celebro.

Ahora vamos a ir a la parte práctica. Estas pavadas hechas por el mundo de los coreógrafos, bailarines, músicos y qué se yo, por suerte hoy en día en el mundo de la economía, de la gente seria, de las disciplinas sociales serias, ha tomado esta cuestión y ha inventado el índice de la felicidad. Es decir, parece ser que esta realidad, que el mundo tiene la posibilidad de producir todo lo que hace falta para generar oportunidades o condiciones de felicidad para todos los habitantes del planeta. ¿Ustedes se imaginan que nosotros vivimos en un mundo así?. Pero esto lo dice cada tanto alguien, no lo ves todos los días, ni en la televisión, ni en las novelas no se trata de eso. Las condiciones materiales de producción hoy en día en el mundo no son la dificultad para el bienestar, pero sí son las condiciones subjetivas de producción cultural de los agentes que son económicos y culturales. Eso sí es una dificultad. Entonces, las teorías económicas, que por suerte entró en crisis Nueva York, que entre las Torres Gemelas y la Bolsa de Comercio ya no queda nada por destrozar, el mundo entró en crisis en su paradigma. Ahora parece ser que podemos decir que “estamos al honor”. En mi país decimos que “estamos al honor” cuando estamos jodidos. Pero hay algo bueno de “estar al horno” que es el permiso para arrancar desde otra cosa.

Vivíamos en un mundo que funciona de esta manera:

Si cualquiera de nosotros nos levantamos mañana con una puntada en el estómago, no pasaba nada, decíamos, el día de ayer nos pegamos un jabón, íbamos al médico y bla, bla, bla... Y si estamos en un sanatorio porque nos operaron no se qué y nos despertamos con un dolor, tocamos el timbre y le pedimos a la enfermera que nos ponga algo para el dolor, o un calmante, o te quedás un rato para conversar, no sé... Pero no nos asustábamos.

Vivimos ahora en un mundo donde deberíamos tener culturalmente permanentes signos de que el mundo que nos proveía respuestas se acabó. Y vivimos en un “interregno”. Esto si lo quieren escuchar mucho mejor, lo leen a Zygmunt Bauman (La Modernidad Líquida, PDF, catedraepistemología.files.wordpress.com/2009/05/modernidad-liquida.pdf), sino más barato me escuchan a mí.

Vivimos en un tiempo de crisis. De interregno. Parece ser que los romanos, en el Código Romano, tenían tolerancia y credibilidad alrededor de la lógica de que podría resultar que un César, terminado su mandato, no dejara los principios de gobernanza o de regencia para el siguiente César y que el siguiente César no estuviera con posibilidades de ser elegido como sucesor, entonces ellos entendían que había que hacer acuerdos de convivencia, que tenían que ver con el iterregno, que es el tiempo en que las herramientas que teníamos se acabaron y no tenemos todavía las nuevas y eso es lo que nos pasa a nosotros ahora.

Las teorías del desarrollo económico unidireccional, la teoría del derrame y todas esas que nos prometían que en cualquier momento todos seríamos ricos, que a todos nos iba a ir bien, porque en realidad cuanto más ricos sean los ricos, todo se derramaba con billetón que caía a otros y así, bueno, parece que no funcionó lo del billetón, no estuvo e inclusive reventó la veta madre arriba. Los latinoamericanos estamos tan acostumbrados a que se nos revienten todos los muebles, que compartimos con facilidad eso. Fue muy impactante escuchar al compañero de España decir que al encontrarnos entre europeos y latinoamericanos, ahora a los que les está hiendo bien es a los latinoamericanos y los europeos están.... Este es un momento interesante para la construcción de relaciones simétricas. Es un momento interesante para decir que estamos en el “interregno” y no es que vamos a mejorar porque sí.

Vuelvo a las teorías del desarrollo local. Circulan con un poquito más de credibilidad porque las otras reventaron. Desde el Consenso de Washington, las teorías del desarrollo local tienen credibilidad. ¿Qué tienen que ver las teorías del desarrollo local con una bailarina como yo?. Que son nuestros mejores socios, porque dicen que el disfrute y el goce no es un ex-post al desarrollo, es un ex-ante y un durante. La participación es clave para la circulación de los saberes locales, en materia de construcción de bienestar. Para poder logar que los saberes locales impregnen las políticas globales, que van a seguir existiendo en los ámbitos de concertación internacional, requerimos de poder gozar. Hay gente que lo dice de otra manera, pero lo profundo es eso. Y ahí es donde el mundo del arte y la cultura tenemos herramientas para brindar.

Sucede que las cosas que voy a contar están empezando a ser más posibles. Cultura Viva Comunitaria es algo que elegimos. Los latinoamericanos competimos en los mercados, nos discriminamos cuando somos poblaciones inmigrantes en los países en donde estamos. Compartimos la lengua, pero la verdad es que los europeos comparten mucho más. No comparten la  historia porque se mataron a sangre y fuego durante siglos y ahora tienen hasta una moneda común. Pero, lamentablemente los latinoamericanos, que nos abrazamos y nos sonreímos y decimos que bien que bailo con tus músicas, seguimos compitiendo irremediablemente y no podemos constituir, no digo una moneda, un proyecto de itinerancia cultural que nos ponga cerca, o algo que haga que yo no viaje 14 horas desde Querétaro, México hasta Cuenca, Ecuador.

Hemos elegido a pesar de la competencia (estas organizaciones están desarrollando políticas públicas) a Brasil. Dijimos, señores brasileños, ustedes no comparten la lengua con nosotros, pero la política de Cultura Viva Comunitaria de ustedes es la que vamos a seguir todos y la vamos a adaptar cada uno a nuestro país y ese va a ser nuestro paradigma.

La política de la Cultura Viva Comunitaria es un cambio cultural clave en la relación Estado-ciudadano o Estado-sociedad civil organizada. Es un proyecto que busca unir los nodos de tecnología social en las comunidades que son los centros culturales comunitarios, las escuelas y los espacios de deporte y salud. Esto que van a ver acá es un caso de aplicación de Cultura Viva Comunitaria tomada de Brasil, pero hecho con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Antes de contarles lo de Buenos Aires, les digo como es este cambio de paradigma. Es que el Estado y la sociedad civil empiezan a trabajar juntos. Antes, la sociedad civil trabajaba donde el estado neoliberal se retiraba. Nosotros decimos, ni estado liberal, ni estado benefactor, pero sí un estado que se ocupa primordialmente de la redistribución de justicia, de riqueza y de oportunidades de felicidad, pero lo hacemos juntos con esa sociedad civil que quedó organizada gracias al neoliberalismo y lo digo con ironía. Es el estado de abajo hacia arriba, el Estado real, en el que el proceso se invierte, porque el gobierno en vez de inventar programas reconoce las potencialidades y los emergentes, los identifica, los equipa, los financia y los pone en red, ahí donde ocurren, sin inventar nada por el momento.

El resultado es una política de potenciación de los circuitos culturales, de potenciación del acceso a la cultura, de nuevos circuitos culturales. Hace un rato yo escuché uno de los casos. En Bolivia hay un festival boliviano que despliega una economía de 20 millones de dólares. ¿Ustedes vieron alguna vez un vestido boliviano de las morenadas?. ¿Ustedes han visto lo que es un vestido boliviano?. Uno solo. Pero son 20 millones de dólares. Solamente en la República Argentina y pienso que es igual para todos los países de América Latina, en la Argentina, no las de las morenadas, la cultura formal del teatro Colón, de las compañías, etc, todo eso representa el 3.5% del PIB y saben cual es el presupuesto de Ministerio Nacional de Cultura, que no es Ministerio sino Secretaría, el 0,23%. Les dejo la inquietud.

Los Puntos de Cultura es una experiencia que no se inventa, que se apalanca, se apoya, se empodera, es una lógica del Estado dialogando con el pueblo. La lógica es:

1.- Punto de Cultura es la base.

2.- Una programación. Cultura Viva Comunitaria.

3.- Equipar. Poner un nivel.

4.- Desarrollar temáticas que tienen que ver con: salud, educación, inclusión, economías solidarias, etc.

Las políticas del Estado son como un líquido que se mete en una trama que está en la sociedad civil. Esto cambia claramente el perfil del Estado, que cambia de un Estado concentrador que libera energías, permeable, de lo que esconde a lo transparente. De lo que controla a lo que confía, en serio, porque el Estado llega a dar dinero a organizaciones que tienen escasísima capacidad de administrarlo. Aquí hay un problema que estamos tratando de superarlo desde una lógica no burocrática. Desde la desconfianza a la confianza mútua. Un estado que tiene que ir con propaganda política a las comunidades, negocia con la comunidad como hacer la fiesta popular, reúne a los 600 o 700 vecinos pero no pone toda la cartelera que tiene que ver con su partido político. El Estado empieza a trabajar desde un punto de vista más holístico, se ve obligado a integrar mucho más sus áreas de gobierno, porque adentro de la comunidad, Dorotea, Carlitos, Dolores, que son los que operan, naturalmente integran el Estado, el que no está integrado es el Estado no la gente.

Esto es lo que pudimos hacer en la Ciudad de Buenos Aires este año (2012):

1.- Identificamos decenas de puntos de cultura.

2.- 6 barrios-villas de 25.000 habitantes cada uno.

3.- Identificamos otras organizaciones que no son de los barrios sino que se dedican a circo social, fotografía comunitaria, radios comunitarias. Son organizaciones que tienen programas de formación

de formadores.

4.- Trabajamos con una organización que se dedica al fútbol para la integración social, el fútbol callejero.

5:- Trabajamos con áreas de gobierno: Ministerio de Desarrollo Económico, Ministerio de Cultura, Ministerio de Educación. Esto puntito solo ya es de no creer, imaginen lo que es integrar al Ministerio de Economía, con el de Cultura y Educación.

Estas son las bases:

1.- Red Latinoamericana de Arte para la Transformación Social (RLATS).

2.- Laboratorios Sociales de Cultura y Emprendimiento (LASO) de Medellín.

3.- Política de los Puntos de Cultura.

Para implementar lo que hicimos con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pedí que contrataran a Jorge Mellizo y el iba asesorando lo que estábamos haciendo en Buenos Aires, porque la idea es que no es cierto que los expertos de Buenos Aires solo van a ha hacer bien lo de Buenos Aires y los expertos de Ecuador van ha hacer bien lo de Ecuador, hay muchos saberes que están en tránsito entre nosotros y hay que capitalizarlos, no competir. Imagínense que en el fútbol nos matamos y tomamos la política de los Puntos de Cultura del Brasil.

La línea programática es igual en general en todos los países, les repito la nuestra:

Vamos a los barrios y establecemos primero que nada que es lo que hay, generar confianza con las personas y ver que es lo que hay. Lo segundo es identificar si son o no puntos de cultura. Un punto de cultura no es una organización que trabaja muy bien en función de su comunidad, sino que hace eso y tiene capacidad de relacionarse con otros, caso contrario es una muy buena organización socio-cultural pero no funciona como punto de cultura. Trabajamos programas en donde abrimos a que la escuela trabaje con artistas para integrarse a la comunidad. Armamos al docente-artista-trabajador de la salud, trabajador-centro de jubilados-artista y tejemos una red en donde estos pares didácticos están produciendo una pedagogía social que pone juntos a la escuela con el centro de salud y el centro cultural barrial. Empezamos a crear pequeños encuentros, a veces entre 10 o 15 personas, para generar sinergias y confianza dentro del barrio. Porque el barrio tiene desconfianza del gobierno, el gobierno tiene desconfianza del barrio, el vecino desconfía del otro vecino y así.... Además de darles financiación a los puntos de cultura traemos organizaciones formadoras. Armamos programas de formación para promotores gubernamentales y no gubernamentales. Agarramos a los locos con los gallos en la misma jaula y les decimos a ver, a competir. Los encerramos en la misma jaula y yo no sé cuanto logramos enseñarles, lo que sí logramos es sujetarles en la misma jaula varios viernes y de verdad que sí funciona. Armamos un programa interministerial que se llama Arte Intérprete y trabajamos lo que se llama interacciones estéticas. Invitamos a artistas del mundo académico, de la música, de la danza, del teatro, a que se metan a trabajar dentro de los barrios. El final es la gran fiesta popular, eventos que se llaman Cultura Viva Comunitaria y allí el gran drama es que invitamos al gobierno a que sea un actor más. Allí es donde se arma la fiesta, donde se ven todos los grupos artísticos, los bailes populares, las danzas, el trabajo que hacen los niños en las escuelas y armamos un escenario abierto porque hay una programación inicial, la actividad dura como 6 horas, los participantes son invitados, se les pregunta ¿te gusta cantar? Y canta. Y empiezan ha aparecer talentos y capacidades increíbles. Tratamos de hacer un escenario para emergentes.

Alguien habló un poco críticamente de las orquestas infanto juveniles, diciendo ¿porqué enseñarles?. Yo tengo mi opinión, pero respeto la opinión de todos. Las orquestas infanto juveniles están al lado de las morenadas, no es solo una cuestión de danza clásica o música clásica, la música es un valor universal y tiene que ser una opción en el menú, hay niños que podrán elegir una música barroca y europea y hay niños que no, en general hay más orquestas de repertorio popular que de europeo, pero dado que el repertorio europeo existe si es hegemónico no funciona.

Esto que yo les cuento es muy bueno. Pero tiene un inconveniente trabajar con gobiernos, tiene un inconveniente lograrlo todo. ¿Cuál es ese inconveniente?, que es muy difícil trabajar con los otros, que es muy difícil poner en conjunto lo que son las organizaciones sociales con los gobiernos. Porque todo lo que necesitamos está entre las organizaciones sociales, los gobiernos y la cooperación internacional para el desarrollo. Todo es posible pero nada es posible.

Ejercicio 3

Vamos a contestar una pregunta en función de producir las articulaciones parecidas a nuestro círculo del inicio y lograr entonces lo que necesitamos articular:

A los organismos de gobierno.

¿Qué nos falta a los organismos de gobierno para producir las articulaciones?. 

A los organismos de cooperación internacional.

¿Qué dificultades tenemos los organismos de cooperación internacional para producir estas articulaciones que necesitamos en esta estructura de 1.000 hojas que es lo pequeño, lo comunitario, lo local y lo global?.

A las organizaciones sociales.

¿Qué nos falta para articularnos entre nosotros, con los gobiernos, para trabajar con la cooperación internacional para el desarrollo?

A los gobiernos.

¿Que nos falta para poder implementar estas lógicas de cultura viva comunitaria, de abajo hacia arriba, de cultura real?.

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