Como se genera el clima laboral: Gabriela Prefumo.
Conferencia de la experta en “coaching” y revolución industrial 4.0 Gabriela Prefumo, de nacionalidad argentina, al personal del Museo y Parque Arqueológico Pumapungo el día lunes 12 de noviembre de 2018, en la Sala de Lectura de la Biblioteca “Víctor Manuel Albornoz”, del Museo y Parque Arqueológico Pumapungo, del Ministerio de Cultura y Patrimonio.
CUENCA, Ecuador (12/11/18).- El Clima Laboral nace desde la cabeza, pero no deja de ser responsabilidad de todos.
Es decir, el sistema puede ser como es, pero yo puedo hacer que las cosas funcionen de diferente forma. Hay algunas cosas para revisar y algunas preguntas que puedo hacerme yo de autorreflexión, para ver en qué cosas puedo ser mejor, porque todo el mundo hace teorías y yo tengo la mía y es que nosotros venimos a esta vida a evolucionar.
¿Cómo evolucionamos?, tratando de hacer mejor lo que hacemos. El desafío de ser mejor persona es mucho más difícil que ser mejor profesional. Pues un mejor profesional, no sé, hiciste una maestría, leíste libros, profundizaste un tema que te permitió convertirte en un mejor profesional y ya está, es mucho más fácil.
1.- Una fórmula para ser mejor persona
Pero convertirte en una buena persona, o trabajar todos los días para ser una mejor persona, es más difícil. ¿Por qué?. Porque requiere práctica, prueba y error. Reflexionar sobre el error, mejorar.
Práctica + prueba/error + reflexión sobre el error = mejor persona.
Lo que sucede en muchas culturas, no solo en Cuenca, Ecuador, o en Argentina, en la mía, pasa igual. Porque tendemos a esconder el error. Lo meto bajo la alfombra y hago como que no está. Porque si yo hago como que no está, no existe para mí. Pero está ahí, en algún momento el muerto va a largar el olor. En las culturas donde hay miedo (el miedo significa: temo perder mi trabajo, temo que reprendan, temo que me suspendan, lo que fuera), hacen que muestre una cara que está maquillada, no es mi cara real.
Pero también porque en el colegio no nos entrenaron para hablar responsablemente y a comunicarnos de una manera productiva con los demás. En el colegio nos dieron unas matemáticas que muy pocos se deben acordar. Yo no me acuerdo de nada, solo me acuerdo del profesor que lo adoraba, de la lengua, de la sintaxis y no sé qué… me acuerdo muy poco, porque nosotros solamente recordamos las cosas a las que prestamos atención. Pero no nos ensañaron esta cosa: ¿cómo coordinar responsablemente?. Entonces, para mejorar el clima laboral una de las cosas que necesito empezar a reflexionar es:
¿Cómo estoy siendo yo con mis compañeros, en mí relación con mis compañeros?.
Acá es lo desafiante y lo pongo para que después me cuenten, pero llevarnos bien con quién nos cae bien es fácil. Llevarme bien con Eduardo que tiene cara de bueno y me cae bien es fácil. Pero llevarme bien con alguien que no me cae bien es mucho más difícil. Pero entonces ¿dónde crees que está tú desafío?.
Hay que empezar a revisar, tengo dificultades con esta persona y la tendencia original nuestra es a justificar: porque él es de determinada forma, porque Jorge siempre está serio y siempre te responde de mal humor y vos le pedís las cosas y nunca te las da. Y así. Siempre está bravo. El cabrón del grupo ya sabemos quién es… risas. Las posturas corporales hablan mucho más que las palabras.
Imagínate que nosotros cuando tenemos dificultades de llevarnos bien con una persona, le echamos la culpa al otro: ¡no porque él es de determinada forma, por eso no me llevo bien con él!:
- ¿Por qué no aceptamos que la otra cara de la moneda en realidad lo que te está mostrando es que qué vos no tenés la competencia para poderte comunicar de una manera productiva con él?.
- ¿Cómo haces tus pedidos?.
- ¿Le pedís solo cuando lo necesitás?.
- ¿Lo hacés en forma?.
- ¿Le preguntas si entendió?.
- ¿Le preguntaste por mail y después chequeaste si lo recibió?. Porque muchas veces decimos ¡ha, pero yo si le mandé el mail!. El mail es la mejor lavada de Judas. Me lavé las manos y que se arregle, que se arregle…
- Pero es nuestra responsabilidad, ¿por qué?. Interrupción, ruido, conversación ininteligible… Cuando no podemos culpar a nadie, culpamos a la silla, moraleja del día de hoy. Cuando no hay personas culpamos a las sillas…
2.- Pequeña historia con moraleja
Les voy a contar una pequeña historia. Me gusta mucho contarla porque después que la cuento vuelvo al centro. Los sufís tienen una metáfora para contar lo que significa la evolución o mejor dicho la naturaleza del ser humano:
- Había una vez una leona que estaba preñada y en la cima de la colina ve un rebaño de ovejas. Se zambulle en el rebaño de ovejas para casar una y almorzar, con tanta mala suerte de que en ese momento da a luz y muere en el parto. Nace un pequeño leoncito y como la madre había muerto el leoncito se queda con las ovejas. El leoncito aprendió a ser una oveja. Hacía beeee, comía pasto, se quejaba (de que había llegado tarde porque la llanta estaba rota del tranvía, de que mi jefa siempre me exige porque llego tarde, que todo es un desorden, de que mirá como te atienden, que el sistema público no pasa nada, bla, bla, bla…). Y así se crió el león en medio de sus hermanas las ovejas. Hasta que un día aparece en la cima de la colina un león adulto que ve este espectáculo horroroso que era un leoncito comiendo pasto y haciendo beeee, que era un insulto a su propia especie. El léon adulto se zambulle en medio de las ovejas y lo atrapa al leoncito y se lo lleva del medio de las ovejas, que habían salido corriendo. Lo lleva a la orilla de un arroyo y lo conecta por primera vez con su reflejo y el leoncito se ve, como era la primera vez que se veía se dio cuenta que era más parecido al león que estaba al lado que a sus hermanas las ovejas. Entonces, el león adulto casa una oveja y le pone un pedazo de carne en la boca al leoncito. Y el leoncito al principio era como que no, canibalismo, me estoy comiendo una hermana. Pero lo cierto es que después del tercer mordiscón sabía muchísimo mejor a todo lo que había probado en su vida. El león le dice: -ok ahora tenés que empezar a rugir. El leoncito como no entendía nada, el león adulto empezó a rugir el leoncito quería salir corriendo, pero el otro lo retiene…
Así como los líderes suelen hacer con ustedes que parece que los mandan a la miércoles, los traen los mandan, los maltratan un poco, pero luego dicen:
- No, no te vayas, como te vas a ir voz tan valioso que sós.
- Pero porqué carajos me decís cuando te digo que me voy, por qué no me lo dijiste antes,
Como suele pasar, en todos los mundos pasa.
- El leoncito comienza a hacer algo como beeee y el león no, no, hasta que finalmente el leoncito lanza su gran rugido.
Los sufís dicen que ese rugido es el rugido de un ser humano que ha despertado su conciencia y que se da cuenta quién realmente es. Que no es una oveja pusilánime, siendo una víctima de las circunstancias de la vida y quejándose por todo, sino que es un animal, un ser, con todas las posibilidades de ser el rey de la selva.
Para los sufís, nosotros los seres humanos vivimos así, pensando que somos ovejas, con la triste historia de que muchos seres humanos mueren sin siquiera haberse dado cuenta de que eran leones. Murieron pensando que eran las ovejas. Voy a ser cuidadosa con lo que voy a decir… risas, pero los sistemas en los que vivimos están más destinados para que nosotros seamos ovejas, a que seamos leones.
Acá se paga el impuesto a la renta que es del 10%. En Argentina existe un impuesto a las ganancias, que después de un tope que tú ganás de salario te quitan el 30% anual. Entonces es como, beeeee denme el 30% y yo les voy a dar jubilaciones y pensiones para cuando ustedes sean viejos. Yo tengo ahora 38 años y dudo que el sistema de jubilación exista para cuando yo me jubile. Dudo. Yo ya vivo acá en Ecuador, pero en toda Latinoamérica los sistemas de jubilación no van a existir más. Nosotros tenemos que pensar ¿qué carajos vamos a hacer cuando nos queramos retirar?. Les juro que empecé a investigar un montón a raíz de esto y me encontré con gente que se ha retirado a los 33, 35 años y ¿saben que hicieron?. En los Estados Unidos el consumismo es mucho más fuerte de lo que es en nuestras culturas, todavía es más fuerte. ¿Por qué?, porque todo es más barato. Como todo es más barato, como todo está en oferta, consumís, consumís, consumís… generan más basura, tienen más estrés y me encuentro con la dificultad de todas las mañanas de decidir qué carajos me voy a poner. Porque tengo tanta ropa en mi closet que tengo que decidir qué me voy a poner. Empleo media hora de mi vida todos los días, decidiendo que me voy a poner. Por eso es más fácil trabajar con uniforme. Claro, porque no tengo que pensar que me voy a poner. También existen Facebook y redes sociales y muchos copiaron la moda del jean y la remera negra y tienen 20 jeanes y remeras negras y no tienen que perder el tiempo pensando que ponerse. Bueno… Y bueno es verdad, la toma de decisión sobre que peinado voy a usar o que ropa me voy a poner nos lleva tiempo. Nos consume tiempo de vida.
Pero mi sensación es que todo está armado para que así sea. Para que nosotros menos pensemos en nuestra evolución interna. Mientras menos pensemos mejor es dominarnos. Es lógica, no hay que ser adivinos para entender y descubrir esto.
3.- Entonces, el desafío es recuperar la libertad.
No es tan fácil. No es tan fácil recuperar la libertad dentro de sistemas que todo el tiempo te llevan… Lo cierto es que el pronóstico, yo todavía no tengo hijos, el pronóstico para nuestros hijos es mucho más desalentador que el que nosotros vivimos.
Porque de acá a 20 años todo va a funcionar por un chip, las empresas no te van a contratar si no estás metido en un chip que te dice tu nivel de salud, tu nivel de productividad, tu nivel de estrés, tu estado emocional, etc. Los seguros médicos pueden no cubrirte, pueden decir, no yo no te voy a cubrir sino tengo la garantía que vos te vas a cuidar a vos mismo. Porque no tengo que pagar el precio de tú irresponsabilidad en salud. No es tan fácil, el mundo que se viene es mucho más complicado que el mundo en el que nosotros vivimos.
A menos, creo yo, que tomemos la responsabilidad de nuestras vidas como realmente las merecemos.
Esto, llevado al plano de la organización o del trabajo en el cual estamos, es tomar la responsabilidad de que si las cosas no son como a mí me gustaría que sean, que nos pasa a la mayoría de los seres humanos, yo tengo la fortaleza como el león de rugir y aunque sea influenciar para que eso suceda.
La invitación es a perseguir el objetivo, sabiendo que tal vez ese objetivo no lo logre, pero que al tu estar en ese camino persiguiendo ese objetivo, es lo que te da satisfacción y felicidad. ¿Qué es la felicidad?, hay varias definiciones, pero a mí la que más me gustó es:
“La sensación de estar en el camino correcto”.
La sensación de estar caminando en lo que tú elegiste, en lo que querés y de acuerdo con tus valores y que lo que estás mostrando a tu familia, a tus compañeros y a tu jefe es la predicación de tus valores.
Eso es lo más difícil, porque todos tenemos la fórmula de decirle al otro como vivir su vida, todos tenemos la fórmula de cómo el otro debe vivir y cómo tiene que hacer y que esto o aquello está mal, que lo que hizo está bien, pero todo está marcado por mí paradigma. Por ejemplo, mi paradigma, yo Gabriela Prefumo funciono mucho mejor en pareja. Yo estoy casada con un cuencano, motivo por el cual estoy acá, entonces yo funciono mucho mejor en pareja y para mí todo el mundo vive feliz cuando está en pareja. Entonces yo soy la mujer más feliz del mundo cuando mis amigas me llaman y me dicen conocí a alguien y me pongo feliz y le digo contame… ¡pero mí paradigma me dice eso!.
Pero hay otra gente que me dice, no, pará, yo ya estuve casada, quiero estar sola, no sabés como disfruto de mi libertad, no tengo que rendirle cuentas a nadie, no tener que consultar vamos a este lado o a este otro, te gustó lo que me puse, no sabés lo que disfruto de esa libertad. Yo la miro diciendo “no te creo”. Porque mi paradigma me dice que estar en pareja es lo mejor para la persona. Bajo esos paradigmas nosotros vemos todo el tiempo el mundo.
Entonces se presenta el mundo como es o lo que nosotros vemos, versus como debería ser. Forzamos a que esto, que no es, sea como nosotros creemos que debería ser.
Esta la primera base de la comunicación: el mundo y como las múltiples percepciones pueden indicar que debería ser. Hay tantos deberías, tantas expectativas sobre cómo el mundo debería ser, como seres humanos hay en la tierra. Cada cual tiene su propia fórmula. Nosotros nos olvidamos de lo extremadamente vulnerables que somos. Hernán me contaba del fallecimiento de un compañero por estar en contacto con los ácaros, los hongos, el polvo y todo lo demás… Lo mató el trabajo de toda su vida. Eso le puede pasar a cualquiera de nosotros. La vulnerabilidad del ser humano es absolutamente extrema. Nos olvidamos y tenemos como una conciencia de inmortalidad, es como si pensáramos que no nos vamos a morir nunca. Vivimos de esa manera y nos olvidamos que la muerte es un recurso fundamental y valioso para que nosotros hagamos que las cosas pasen. Imagínate si fuéramos eternos.
Marcia vamos a tomar un café y agendemos, año 3025. Risas. Festejemos tu cumpleaños número 3.000. Nada sucedería. Porque siempre habría tiempo para todo. El hecho de que nosotros nos vayamos a morir hace que hagamos las cosas y la propuesta es primero:
- ¿Cómo estoy siendo yo en mis relaciones laborales?.
- ¿Cómo estoy siendo yo con mis compañeros?.
- ¿Cómo estoy siendo yo con la gente que recibo, si trabajo en atención al público?.
- ¿Cómo soy yo cuando estoy de mal humor?.
Ahí está lo rico del desafío, porque llevarte bien con alguien que te cae bien es fácil, trabajar con buen estado de ánimo cuando estás bien es fácil. Lo difícil es cuando eso no sucede. No podemos juzgar al otro con una vara… Hay una frase que usa Ayn Rand (“La rebelión del atlas”), ella es objetivista:
“Nosotros los seres humanos no podemos reclamar lo inmerecido”.
¿Qué quiere decir?. Que vos no podés reclamarle respeto a tu compañero de trabajo si primero no se lo diste. No puedes reclamarle respeto a tu jefe si vos primero no se lo diste. No podés reclamar colaboración si vos primero no participaste con el otro. No podés reclamar solidaridad si vos primeros no lo hiciste. Entonces empecemos a pensar también en cuantas cosas nosotros le reclamamos al mundo y si realmente las merecemos. La pareja que tenés al lado, ¿es realmente la pareja que mereces?, tus hijos, tu jefe, las personas que nos gobiernan, son realmente personas que nosotros contribuimos de alguna manera a que estén. La mirada del afuera es más fácil, la mirada del adentro lleva más compromiso y más esfuerzo y sabiduría.
¿Qué piensan de lo que les acabo de conversar?. Jacinto bienvenido, Cecilia… ¿me quieren conversar un poco de lo que hablamos? Y para integrarlos a ellos también que acaban de llegar…
4.- Diálogo abierto
Hernán Rodríguez.- Los chips ya se están instalando desde el 2015. Se está advirtiendo sobre los peligros a la salud por la instalación de ese tipo de chips, para los humanos y sobre todo la seguridad personal. Con un chip así en el cuerpo te chequean todo…
Claro.
Hernán Rodríguez.- Como 5.000 personas en Suecia, otras 10.000 en Australia, una buena cantidad en los Estados Unidos. Con un chip que te monitorea todo: estado de salud, cuentas bancarias, identidad, horarios de trabajo, toda esta información metida en un chip subcutáneo y a través de sistemas computarizados te monitorean. Es una deshumanización.
Claro, para mí eso es convertir al ser humano en una máquina. Literal.
Juliana Vega.- Hay una persona, de apellido Miller, que ya no trabaja con las manos, te conectan a una máquina y trabajas deshumanizado. Eso no quiere decir que sea muy diferente a lo de ahora. Igual, hoy es totalmente deshumanizado.
Pero las reglas del juego van a cambiar. Todas las reglas del juego van a cambiar. Ya no vas a tener privacidad en nada, ya no vas a tener incluso la potestad de decidir un montón de cosas, que les contaba, los sistemas de salud van a cambiar, las empresas van a cambiar sus regulaciones y todo va a depender de la conciencia que los seres humanos podamos desarrollar, que estamos en peligro de caer… esto lo hablo, porqué hablo lo que hablo y desde donde lo hablo, yo me especializo en la revolución industrial 4.0 y doy conferencias sobre eso. A mí el tema me apasiona y me gusta ver los escenarios futuros para saber a qué me tengo que preparar, porque la evolución del cambio es tan rápida que nosotros los seres humanos no tenemos la posibilidad de adaptarnos, no es tan fácil. La revolución industrial 4.0 es la transformación digital.
Hernán Rodríguez.- Claro, es un organismo del cro-magnon que tiene que enfrentar una acelerada evolución en los tiempos actuales. No hay tiempo de adaptarse.
¡Exacto!. Fijáte que el otro día escuchaba una conferencia de Astro Teller, de Silicon Valley en Google, que creó el primer auto sin conductor…
Juliana Vega.- ¿Creo que le mataron…?
No, no, no… al final no.
Marcela García.- ¿Cuál es el nombre de la señora que usted citó, de la corriente objetivista?...
Ayn Rand, hay algunos videos viejos de ella en You Tube, pero tiene su libro increíble que se llama “La rebelión del atlas”. Es un libro de 1.000 páginas pero si vale la pena leerlo.
Marcía León.- Perdón (claro); a mí me parece que todo lo que es el desarrollo tecnológico es positivo. Se habla mucho ya de la nanotecnología, que dentro de poco la máquina y el hombre llegarán a un nivel de unidad y seguro que la máquina supera ya al hombre. No es ese el problema, el problema es quién lo maneja. ¿Hacia dónde apunta ese desarrollo?. Si la máquina supera al hombre tiene que haber todo un desarrollo ético, ya que si no se tienen cimientos…
Exactamente y vemos la conciencia de los seres humanos.
Diego Matute.- Hay que generar un marco filosófico y ético para saber cuáles son las reglas claras.
Ojo con eso. Todavía la inteligencia artificial, cómo tal, no existe. Se habla mucho pero aún no existe. Es muy difícil encontrar buenas fuentes de información, como estamos bombardeados todo el tiempo. Pero como tal no existe. No hay una máquina que pueda pensar por sí sola. Necesita antes del ser humano. Pero lo van a lograr, eso se va a terminar desarrollando.
Ahora, la inteligencia artificial, en inteligencia, si va a superar al hombre. Lo va a superar. Pero nunca en conciencia. Porque las máquinas no tienen conciencia. El problema siempre es ¿quién maneja eso?, ¿quién va a ser: Google, Facebook, quién, las grandes corporaciones digitales?, ¿o no?. Porque también se habla de otro escenario en donde los robots van a tener que pagar impuestos y los seres humanos vamos a tener una mejor calidad de vida en donde vamos a percibir una Renta Universal Básica (RUB), todos los seres humanos, entonces los museos van a crecer por ejemplo, porque la gente va a tener mucha más capacidad para distraerse, momentos de ocio, momentos para estudiar más cultura, el desarrollo personal, etc.
En este escenario optimista todo el trabajo de ustedes tiene que crecer, hay puestos que se automatizarán. Nosotros lo vemos como algo tan allá, pero no. Se prevé que para el 2050 ya esté todo digitalizado. Viejos nos vamos a ver. El punto es, si las relaciones humanas hoy… ¿cuál es el problema de todas las redes sociales hoy?, la tecnología y todo lo demás ¡en función de nuestro comportamiento!: es que nos aíslan cada vez más, porqué:
Estar conectados no significa estar comunicados.
Cuéntenme ¿cuántas discusiones han mantenido por whatsapp?. A lo mejor esas discusiones nacen porque no se entendió lo que la persona dijo. O por Facebook, ¿por qué?, porque no se entendió lo que la persona dijo, porque yo puedo decir una cosa pero tu tono de voz marca otro sentido de la frase que vos estás usando. A alguien le puede resultar ofensivo, pero en tus palabras… Para nosotros en Argentina es muy diferente que alguien nos diga ¡Sos un pelotudo!, que ¡Sós un pelotudo!… literalmente no es lo mismo, pero vos lo lees eso, me insultaste. Y si lo pones en Facebook, tienes que decir me estaba cargando, pero ya hubo alguien que se enojó.
La máquina nunca va a poder reemplazar el corazón, nunca, jamás y esto es lo que a los seres humanos nos falta, porque uno de los mandatos que nos han puesto dentro de nuestras culturas es no tengas contacto físico con los demás porque puede ser puesto en un sentido sexual. Siempre hay que mantener la distancia. Eso es falso. Los seres humanos somos afectivos por naturaleza, esa es nuestra condición.
Y el hecho de no tener nuestro contacto, de no abrazar a tu amigo cuando lo vez, de no saludarlo afectivamente hace que nos perdamos lo rico de estar vivos y eso no te lo va a poder dar nunca una máquina. Nunca, jamás, en eso vamos a ser irremplazables. Eso es lo que hace todos los días nuestro clima laboral. Eso.
El que nosotros empecemos a valorar la calidad de las relaciones humanas que tenemos.
Como yo trato al otro habla mucho más de mí que del otro.
Si a mí me molesta la mala cara del otro y yo me quedo resentido ¿quién tiene el problema?. Yo. Me quedo resentido, pero porque no tuve la comunicación, la habilidad para ir a comunicarlo.
Les pongo un ejemplo que a mí me sirve mucho cuando trabajo con los ejecutivos en “coaching individual”, cuando les cuesta poner algo sobre la mesa que les preocupa porque tienen miedo de que vaya a ser mal tomado, que el otro se pueda lastimar, que el otro pueda decir no como le vas a decir eso. Bueno, pero cuál es el costo de no decírselo. Es costo de no decírselo es mucho más grave y es más, le estás jugando por la espalda al no decírselo. Es tan fácil como sentarse a la mesa y decir: mirá, quería hablar con vos porque me preocupa… Cuéntenme un problema que suelan tener…
Juliana Vega.- El problema de los contratados. Existen los funcionarios de nombramiento que así cambie el gobierno, ellos no van a salir. Pero los contratados, hay cambios en la institución y ellos en diciembre o agosto, fuera. Somos la mitad del personal. Ahorita estamos pasando por eso y yo sé que todos estamos pensando en eso mientras estamos recibiendo esta charla. Eso lo que a mí me pone… Porque ya nos pidieron la renuncia todos…
Sí porque no sabes que va a ser de tu futuro.
Juliana Vega.- Y el momento de hablar, de ser leones o tigres, decir oye porqué, nadie habla. Porque viven del miedo a ser opacados, a que sean mal entendidos. Personalmente yo tuve la oportunidad de estudiar en la Argentina y creo que es muy diferente la cultura porque tú allá vas y encaras, dices, lo que pasa, lo que sientes.
Ojo, pero eso no significa que todo va a tener un final feliz…
Juliana Vega.- pero dices…
El ir directamente y lo hablo desde la cultura de los argentinos, porque está como sobrevalorado eso, voy y te lo digo en la car y te lo escupí y ahora hacéte cargo, eso no funciona. Lo que funciona es entablar un diálogo donde a ver, juguemos a esto, ¿con quién tendrías que abrir la conversación?. ¿Quién es la autoridad?, a ver dame un nombre…
Marcia León.- con la Directora…
Bien conversación con la Directora. Me imagino que este problema ya lo sabe. El problema de la emocionalidad y de la inseguridad de ustedes, dado esta situación lo debe saber. El tiene que saber no sirve. Porque no lo sabemos. No podemos suponer. No podemos jugar en la obviedad. Una conversación productiva, primero siempre se diseñan, siempre. Este es el problema en Argentina, que no se diseña la conversación. Sós mi jefe y voy y te digo, mirá mi compañera me tiene hinchadas las pelotas, bla, bla, bla, bla… ya está, ya fui y se lo dije. De que sirvió, de nada. Y todo sigue siendo igual y eso no sirve.
Tampoco ir con la lanza encima y tirarle el problema al otro. En un caso como este, lo que se podría definir es llevar un problema pero con la intención de asumir de que yo también soy parte de este problema. El sistema funciona de esta manera, que hay una contratación inestable y ahora el punto es que yo elijo trabajar en estas condiciones. El que viene todos los días a trabajar, el que firmó el contrato fuiste vos, el que firmó la renuncia fuiste vos. Esto es así y hay otro lado que si fuera tu amiga te diría, Juli ándate. Para qué estás sufriendo al pedo. Ándate. Búscate otra cosa, punto. Como coach jamás te diría eso. Pero vamos, lo que quiero poner en evidencia es que todos los días elegimos donde estar. No es que alguien me obliga. No, pero tengo muchas responsabilidades que cumplir. Hay compromisos que se toman y elecciones que se hacen. Primero yo me tengo que hacer cargo de mí elección, yo elijo venir a trabajar todos los días en estas circunstancias.
¿Cómo puedo contribuir a mejorar, no solamente para mí, sino para mis compañeros esto que esto que está sucediendo? Y jugar primero con un objetivo incondicional, que es decir yo puedo abrir esta conversación pero ajustándome a mis propios valores de manera tal que si nada cambia, si el resultado es más de lo mismo yo me quedo feliz conmigo porque yo actué en integridad, de acuerdo a mis valores y fui a defender una causa, la mía y la de mis compañeros y por más que el resultado no lo logre yo me siento feliz conmigo. Y ese es el motivo por el cual te sientes orgulloso de vos, punto. Eso solamente vos lo sabés. Porque ¿cómo se mide la valentía una persona?. Yo que sé, yo no estoy en el cuerpo de ella para saber cuánto miedo tiene. No estoy. A lo mejor lo que para ella es extremadamente valentía, para Eduardo puede no serlo. Andar en moto para mí es divertido, divino y otro se sube en una moto y se muere de miedo. Como medimos eso. Es imposible.
Pero sí fijáte primero ese objetivo incondicional, porque si no vas a estar sujeto a lo que pase fuera. El resto de la conversación tiene un montón de elementos que son variables. ¿Cuáles?, vos puedes influenciar pero no controlar, como por ejemplo que tu jefa te acepte la reunión o que la intente modificar, etc, pero una conversación productiva podría ser y me la voy a inventar, no sé, no tengo muchos elementos, voy a jugar con esto que ustedes me comentaron muy por encima.
5.- Un ejercicio de “rolling play” o juego de roles.
Primero pedir la reunión, las reuniones se piden, se programan. No es que voy y te golpeo la puerta y necesito hablar, las reuniones se programan. Después manifestarle, Lucía gracias por estos minutos, gracias por este espacio, hay algo que me gustaría compartirte, porque la verdad es que no sé, juguemos a que vos sos ella, tratá de no ser cruel, pero sí las posibles respuestas que te pueda dar. Es un juego y lo que quiero mostrar son elementos que sirven en una comunicación, pero usando un juego de roles (roll play), porque es mucho más fácil que lo veamos en conversación a que yo les diga tips de esto.
- Gabriela.- Gracias por recibirme. Gracias por brindarme estos minutos. Quería conversar con vos de algunas cuestiones. Necesito pedirte un favor. Realmente lo que tengo para decirte es importante. Podría ser que estos próximos 15 minutos dejemos a un lado el teléfono y si lo haces yo también me comprometo a no revisar mi celular. ¿Podés hacerlo?. Resuelve todo lo que tengas pendiente, pero después te pido 15 minutos para conversar sin interrupciones. ¿Lo podés hacer?.
- Lucía.- Ok.
Ves todo el contexto que necesitas para que podamos estar a solas. Todo puede ser.
- Gracias por brindarme estos minutos. Realmente quería compartirte algo que me preocupa mucho y quería ponértelo sobre la mesa porque no sé si vos realmente lo sabes. Pero, hay un problema con el tema de las contrataciones. Y resulta que esto de estar cambiando el tema de los contratos genera mucha inseguridad y mucho miedo dentro de todos mis compañeros, no solamente de mí, sino te hablo también de todos mis compañeros. Quiero ponértelo sobre la mesa, porque no sé si realmente lo sabés.
- Lucía.- A mí no me gustan los chismes. Por favor concéntrate y habla solo de ti.
- Ok. Te voy a hablar de mí pero quiero que sepas que esta información que te traigo no es un chisme. Es lo que está sucediendo y sería un chisme si yo te lo dijera a las espaldas, pero te lo vengo a decir de frente, porque juego a tú favor no en tú contra. Porque quiero ayudarte a que vos lideres mejor este espacio. No para jugarte en contra. Lo que está sucediendo es esto. Me gustaría que abordemos en esta conversación es si podríamos encontrar algunas alternativas que se puedan implementar para disminuir las sensación de incertidumbre, de inseguridad y miedo que hay en mí y mis compañeros.
Te das cuenta hacia dónde va la conversación. Hay varias alternativas. Una es: no puedo hacer nada, no puedes cambiar la realidad de afuera, no puedes cambiar el sistema, pero si puedes cambiar la realidad de adentro. Sentarte a hablar con la gente de lo que está pasando y decir chicos no se preocupen, esto ya está hablado, no sé qué. Y allí el estado emocional de la gente cambia, porque vos lo hablaste. Por más que la realidad no haya cambiado. Pero si vos puedes gestionar hacia adentro. Me explico. O, estoy al tanto, me gustaría escucharlos, a ver qué pasa.
Esto sería más una sesión de “coaching” con la directora, pero lo que te quiero mostrar es que también ustedes pueden abrir esta conversación desde abajo. Cambiar desde arriba hacia abajo es más fácil porque es más fácil trabajar con el que tiene autoridad. Pero yo he trabajado en procesos donde los de abajo eran tan fuertes que los de arriba tuvieron que cambiar y pasa. Como hacen los pueblos, eso, lo de abajo es tan fuerte que los de arriba inevitablemente tienen que cambiar.
6.- Un mejor lugar de trabajo.
No intento revolucionar, sino que al revés, como pueden construir mejor el lugar de trabajo que tienen. Con esto quiero decir, esto está pasando, pero ojo tampoco ustedes se están haciendo cargo de lo que se tienen que hacer cargo. Si me voy a quejar tengo que tener los pantalones bien puestos. Porque claro, todos los días yo elijo esto. Yo así hice un cambio. Yo trabajaba en un medio de comunicación, en un multimedios trabajé durante 7 años, al tercer año dije no quiero más esta vida, no quiero pertenecer a los medios de comunicación, no quiero estar con la gente famosa, no quiero saber nada de esto, me quiero ir. Cuatro años de diseño, 4 años clavados para decir yo voy a tener la libertad de trabajar bajo mi agenda, voy a ganar 2 veces más, voy a trabajar 6 horas por día y voy a trabajar de lunes a jueves. Punto. ¿Cómo lo voy a hacer?. Diseño.
Tal vez si está es la realidad que no te gusta ahora, cómo te gustaría que sea tu realidad mañana y construíla. Te gustaría quedarte acá, pero no en estas condiciones, ok, que vas a hacer vos para modificar esas condiciones. A lo mejor el trabajo te encanta, no te querés ir. Bien, lo que te hace ruido, lo que te genera emocionalidad, insatisfacción tiene que ver con determinadas condiciones. Bueno, o influencias para cambiar esas condiciones o cambias tu conversación, bueno listo estaba así, yo soy consciente de que vengo a trabajar todos los días estas condiciones y esta es la historia. Pero lo que no podemos hacer es estar nosotros quejándonos, porque se queja el uno, se queja el otro, se queja el otro… y no ganamos nada. Más que generar miedo colectivo. Es así de simple.
Tengo que cerrar. Traté de usar el tiempo lo más efectivo posible para ustedes. Así se construye el clima. Primero desde mí, en cómo yo puedo aportar positivamente en la vida de las personas y el tratar de influenciar para cambiar las condiciones en las cuales estoy y no me gustan. No las puedo cambiar porque no tengo ni la autoridad ni el poder, pero sí tengo una cuota de poder, si puedo entablar conversaciones que hasta hoy no abrí, para poder cambiar las circunstancias. Y aunque las circunstancias no cambien, vivir con integridad sabiendo que hiciste todo lo posible para que así suceda. Eso es todo. Parece simple, pero entiendo que en la práctica no lo es. Al menos dejo la semilla plantada.
Cuando tu gente no es tu prioridad, no sabes nada del negocio.
Cuando tu gente no es tu prioridad, no entendiste nada de cómo se lidera un equipo de trabajo.
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