Cultura y desarrollo
Patricio Rivas, consultor internacional, Chile.
CUENCA, Ecuador (13/02/08).- Tenemos que pensar en los indicadores, por ejemplo ¿cómo llena el tiempo libre la gente?. Otra pregunta importante es: ¿cómo conviven en los espacios públicos la oferta y la demanda?, ¿cómo construimos espacios para la política pública?.
La política pública no solo es estatal, hay política pública popular y actores interactuando en el espacio público, no solo el Estado.
La política pública en cultura tiene tres soportes: 1.- los presupuestos nacionales, 2.- la distribución de los fondos (concursables o crédito directo), 3.- la relación formación-cultura (¿becas o tener los recursos?, las universidades no están haciendo el esfuerzo, la cultura como un tema elitista; en la formación de públicos: ¿cuál es la construcción de una cultura de masas en Latinoamérica?), 4.- ¿qué queremos: todos uniformados o que tengan vuelo propio?. Sí queremos diversidad creativa, puedes reflexionar: “Llevo cuarenta años promoviendo la poesía; ¿sí?, dime ¿cuántos poetas tienes?”, hay que pensar en los indicadores.
La política pública es igual a calidad de vida. Las inversiones culturales son logros. Hay que buscar el desarrollo del ciclo productivo: circulación-producción-consumo.
No basta la inversión sino el contexto. Debe haber debate para que haya resultados y hay que generar el ambiente para debatir, porque la cultura es debate, es conversación.
La relación economía y cultura en América Latina está permeada por las teorías del desarrollo, porque la cultura se entiende como un factor del desarrollo. La cultura produce valor: 1.- simbólico, 2.- de trabajo, 3.- reproduce del consumo (porque la gente compra), 4.- es un subsector (cultural) de la economía.
¿Cuanto produce la cultura al PIB del Ecuador?, entendiendo que esta tiene por los menos sectores industriales:
1.- Artes escénicas y espectáculos artísticos.
2.- Artes plásticas y visuales.
3.- Artesanías.
4.- Audiovisual.
5.- Música.
6.- Diseño (ciudades, cosas, ropa).
7.- Juegos y juguetería.
8.- Patrimonio inmaterial.
9.- Actividades de gestión cultural.
10.- Formación artística.
Todos estos sectores impulsan el ciclo productivo: produce-vende-consume.
Una mayor inversión en cultura conduce al crecimiento del sector de bienes y servicios culturales. Entonces, una política cultural tiene que ser redistributiva.
Hay que emprender dos tareas: 1.- vincular la cultura con el desarrollo, 2.- desarrollar las industrias culturales vinculadas a los gobiernos locales (videos locales juveniles por ejemplo).
El turismo no es una opción, porque por el turismo las ciudades dejan de tener identidad, el turismo es depredador.
Hoy América Latina tiene una riqueza cultural enorme ¿a cuántas personas llegamos con eso?.
Existe una comunidad cultural enorme ¿de cuánta gente estamos hablando?.
Una vez más, hay que pensar en indicadores.
Por eso se debe fomentar la industria cultural porque es una fuente de producción simbólica. Dentro de las posibles estrategias, la mejor que puede haber para el fomento de las industrias culturales son los fondos concursables. Pero dentro de este tema, es necesario impulsar el debate público sobre lo feo y lo bonito y sobre todo apoyar la diversidad creativa.
Un dato importante para conocer, el 60% de la inversión cultural en América Latina se va para el cine, en los que los fondos concursables estuvieron bien en una primera etapa. Pero ahora toca plantearse que tiene que haber equilibrio en la distribución de los recursos y es necesario debatir también eso.
Existen relaciones intersectoriales en las industrias culturales, pero ¿cómo vinculo cultura y salud, cultura y seguridad, etc. Se puede ocurrir, por ejemplo, llevar proyección de películas a los cuarteles policiales o proyectar videos culturales en las unidades de buses, videos que hablen de cultura. Hoy en día hay actividades que se están haciendo para vincular a las comunidades y para fomentar la circulación de bienes culturales.
Entonces se plantean algunos desafíos para la política pública: aspectos de largo plazo, apropiación colectiva, industria cultural con valor agregado, equidad en el acceso (fomento de políticas públicas), cuenta satélite de cultura, un observatorio cultural.
Las políticas de fomento pueden ser: incentivos fiscales y tributarios, líneas de fomento financiero, asociatividad, formación artístico-técnica, derechos de autor, apertura de mercados internacionales, promoción de oportunidades de creadores, artistas y poblaciones excluídas (que generen ingresos), promover el patrimonio.
Para todo esto se debe generar un modelo de PIM (pequeña industria) y sobre todo de PIM cultural, porque ellas sostienen la economía de América Latina.
La gente en América Latina quiere más cultura porque tiene más tiempo libre. Para eso tenemos nuestra capacidad creativa, de hacer cosas juntos, hay que trabajar cooperativamente.
La más grande dificultad en América Latina estriba en que todos peleamos con todos en cultura, es una cosa de locos. No. Hay que tener capacidad asociativa e imaginación y un modelo de PIM.
La imaginación es la capacidad de transformar una cosa simple en una obra de arte y aquí tenemos todo para transformar las cosas. ¡Tenenemos todo, todo!.

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