Vicente Zhañay: testigo de las noticias

Vicente Zhañay Cárdenas

Por Hernán Rodríguez

Publicado en Diario El Mercurio, suplemento especial por los 75 años del Diario.

CUENCA, Ecuador (20/10/1999).- Su vida la dedicó a los tipos de imprenta, las prensas, el papel, las letras, las palabras, las noticias. Vicente Zhañay nació en los albores del Siglo XX. Fue testigo privilegiado de muchas historias y acontecimientos en su Cuenca natal.

Vicente Zhañay Cárdenas no ha dejado que la carga de los años le quite la habilidad para componer palabras. Con sus cajas de tipos, compuso en apenas cinco segundos el nombre “El Mercurio”, sobre una regleta.

“Trabajé en el diario quince años. Comencé como cajista, después pasé a armador, luego prensista en una prensa Chandler. Se imprimía página por página. La vida en el periódico era bastante fuerte, pero al mismo tiempo maravillosa”, recuerda.

Imaginariamente, explica como era el proceso de edición de 300 números, que se armaban letra por letra, palabra por palabra, frase por frase, primero una cara de la hoja, luego se daba la vuelta y la otra cara de la hoja, hoja por hoja.

“El número ejemplares, el tiraje, no era mucho. Los compañeros de caja trabajaban en turnos, por las noches. Varios de ellos han partido de este mundo, quedando solo los recuerdos”, dice con una carga de añoranzas y nostalgias.

El trabajo de impresión del diario se terminaba a las 5 de la mañana, para que El Mercurio comenzara a circulara a las seis, todos los días. Para la siguiente edición iniciaba el trabajo a las ocho de la mañana.

Soldado de primera línea en la trinchera del periodismo, recuerda hechos que impactaron a Cuenca:

¿Qué recuerda de la ciudad de sus años juveniles?

Era romántica, poética, de ambiente religioso. La vida social estaba restringida a la clase alta. Lo cotidiano eran las misas, las procesiones, los rosarios. Era una urbe mística y conservadora, que basaba su económica en el tejido tradicional del sombrero de paja toquilla.

¿Cuándo llegó el primer avión a Cuenca?

El avión “El Telégrafo” llegó a Cuenca desde Guayaquil. manejado por el piloto italiano Elia Luit. Aterrizó en el aeropuerto de Jericó, sector de El Salado. El autor de la hazaña fue recibido por las autoridades y la población lo trasladó hasta la ciudad a hombros. Fue una entrada triunfal en medio de palmas y aplausos. Fue el 3 de Noviembre de 1922.

¿Por qué el presidente Isidro Ayora suspendió las fiestas del 3 de Noviembre?

El problema de la sal había quedado superado. Entonces no había ambiente para ninguna fiesta. El doctor Ayora suspendió la fiesta porque temía una reacción en contra de su gobierno.

¿Cuál fue el origen de la Revolución de la Sal?

Se produjo por un impuesto a la sal, que fue rechazado por los campesinos azuayos, que armados de machetes, escopetas, palos y herramientas agrícolas, al sonido de la quipa, bocinas y gritos contra el gobierno, recorrieron las calles de la ciudad. No se produjeron desgracias personales.

¿Quién propuso la descalificación de Neptalí Bonifaz?

El representante del Azuay, Doctor Abraham Barzallo, en fogoso discurso propuso es descalificación, dando origen a la Guerra de los Cuatro Días. El Congreso Nacional funcionaba en ese entonces en una sala del Palacio de Carondelet. Hacia la Calle Chile. El número de legisladores no pasaba de 40.

¿Cómo era la relación de la prensa con Velasco Ibarra?

Diario El Mercurio siempre se identificó como opositor a los gobiernos del Doctor José María Velasco Ibarra y desde sus páginas, los editorialistas expresaban constantemente sus criterios adversos al velasquismo. Claro, los partidarios de Velasco reaccionaban, a veces violentamente contra el Diario, como en el año 1943.

¿Cómo fue el incendio de la Escuela de Artes y Oficios?

Fue pavoroso, como nunca en la historia de la ciudad. Se destruyó totalmente el edificio donde funcionaba el teatro que dirigía el padre Carlos Crespi. Las inmensas lenguas de fuego se podían observar desde Turi. Se perdieron importantes cuadros religiosos, el museo del padre Crespi y una colección de películas antiguas, verdadero tesoro de las matinés dominicales, dedicadas especialmente a los niños pobre.

¿Qué pasó al llegar el ferrocarril?

Fue todo un acontecimiento ciudadano en Gapal. La urbe se volcó multitudinariamente para ver de cerca y conocer al “Caballito de Acero”. Todos miraban con asombro y conocían por primera vez un tren. 

Personal de Diario El Mercurio, entre el que se encuentra Vicente Zhañay, protestando por la invasión peruana de 1941.
 

 

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