Zoila Ortega, mensajera de los cuarteles militares de Cariamanga.
Por Hernán Rodríguez. Fotos Marcelo Guiracocha.
CUENCA, Ecuador (12/03/17).- Zoila Ortega, 85 años, regidora de las fiestas religiosas de Baños en el mes de enero. Ya no puede caminar, pero en su juventud fue la mensajera de los cuarteles militares en la zona de Cariamanga, provincia de Loja, para poder mantener a sus 4 hijos. Su marido que era chofer, manejando buses y camiones, no le daba el suficiente dinero para mantener a la familia, por eso ella se vio forzada a trabajar. Ahora, como adulta mayor, continúa manteniendo una tradición religiosa familiar que la heredó de sus abuelos y de su madre, Cristiana Morocho. Zoila vive en Misicata, en la gruta, de la Virgen de Lourdes. Su historia de vida en esta corta entrevista.
¿Usted sabe la historia de las fiestas de enero en Baños?
Las fiestas de enero se hacen porque ha vivido la virgencita aquí. Primero pensaban que la virgencita había desparecido en los hervideros, pero no, a la virgencita le trajeron de un punto, yo tengo el libro de la historia de eso; le traen y le quieren hacer la iglesia en los hervideros y no le hacen allí porque tenían el libro sagrado. El libro viene volando acá, donde está ahora la iglesia que era una laguna, ha sido una laguna, entonces hacen la iglesia aquí y traen a la virgencita acá. Le pasaban sus misitas como en cualquier capillita. Pero habían las joyas que le brindaban los cristianos a la virgencita, los devotos y un día se roban las joyas, todito. Para recuperar esas joyas se reúnen los ricos, los que tenían plata, mis antepasados abuelitos, se reúnen y hacen la fiesta de enero, una semana de fiesta, un día coge uno, otro día otro, otro día otro y total les queda a mis finados abuelitos el día jueves de enero y mamita, de 14 añitos, muere el papá y se queda ella en el lugar de los que ellos pasan, entonces en cada fiesta hay disfrazados, hay quriquingas, se lleva un charolito, se recogen las limosnas para recuperar lo perdido por laVirgen.
¿Con ese dinero recuperaron las joyas?
Eso, eso.
¿Nunca supieron quien se robó las joyas?
No. Entonces pasó eso, los abuelitos, los papás de mi mamita han sido de esa fiesta, mueren ellos y mi mamita de 14 años coge la fiesta del jueves de enero y pasa 84 años de servicio, toditos los jueves de enero, cada año pasaba mamita. Mi mamita se llamaba Cristina Morocho, que le puedo traer hasta la fotografía de que ella, está llevando el estandarte de la Virgen. Mi mamita murió de 90 años. Ahorita yo ya estoy de 85 años. Murió mi mamita, quedé yo, ese día de duelo. Así es que yo paso cada año. Si quiere puede venir usted a la fiesta de enero.
¿Usted está de priosta en enero?
Sí, pero del día jueves. El primer día de fiesta hace el curita, se va la virgencita por Narancay, por Yanuncay, de ahí sale por Huizhil y viene acá. El segundo día ya es un devoto, el lunes, para el martes otro, para el miércoles otro y para el jueves soy yo. Todos los años, así es que vendrá.
¿Le apoya la familia?
Verá, como mi mamita era solita, pasaba ella sola. Entonces nosotros teníamos bastantes terrenos que tenía de mi mamita, que pasa que mis sobrinos se hacen dueños de todo y a nosotros a la vez nos mandan sacando y se quedan ellos con eso, entonces nosotros venimos acá donde el curita que está vivo todavía el padre Atiensa. Le hacemos el libro y tengo aquí lo que todavía tengo el cargo, aquí ando a llevar, entonces nosotros les decimos a mis sobrinos, como son dueños ustedes están heredando, ahora pasen cada año, cogimos un día uno otro día otro, cada año, entonces cogimos el 19, la principal soy yo, me llaman regidora, a los que son principales. Yo tengo que hacerles pasar a mis sobrinos, pero hay unos que son cambiados de religión y ya no quieren pasar, entonces me toca a mí pasar el día que ellos no quieren. Entonces así se hace cada año la fiesta de enero.
¿Quién le cuida?
Tengo mis cuatro hijos, los tres son casados y la chica es mi hija. El varón viene como ayudante a estar aquí. Pero paso solita porque ellos salen a trabajar, tienen derecho.
¿Y su marido?
15 años de muerto. De mi mamita son 17 años, Cristina Morocho. Vivo en Misicata, en la gruta, la Virgen de Lourdes.
¿Fue un buen marido?
Él vivía trabajando en carro, de repente la excepción conoce usted señor, el conocía a otras personas y poco caso me hacía. Poco caso me hacía. Recién casados y no me daba nada, 5 sucres me daba al mes y eso escondiéndose, de lado sacaba y entregaba y me daba 5 sucres. En cambio yo he trabajado de hombre y de mujer para mis 4 guaguitos que he tenido. Al último, cuando él estaba ya más mayor, yo me fui a Cariamanga, fui mensajera de los cuarteles de Caraimanga, Celica, Macará Loja y todas esas partes. El coronel López en ese tiempo me puso de mensajera y serví desde 1975 hasta la última guerra, será creo en 1995. Hasta ahí trabajé con los cuarteles. Llevaba un camión llenito de carga. Trabajaba para poder mantener a mis guaguas y ahora para ver lo que si da sentimiento señor, una ha trabajado como un burro de carga, pero ellos siempre son groseros, me abandonan, me dejan, si da sentimiento, pero ahí le doy, ahora mismo vine sana y buena y ya no puedo caminar, era un calor en el carro en el que vengo, me saco el sombrero, quise sacarme los zapatos, me torcí la vena y ahora estoy sentada sin poder caminar. Como es de la virgencita de Guadalupe, que ella antes de que se encuentre con Juan Diego, estaba enterrada, luego de 600 años le sacan de debajo del cerro. La virgencita fue hecha en Quito.

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