Cuenca manifiesta su alma a través de las artesanías
Por Hernán Rodríguez Girón
Publicado en Diario El Mercurio, el domingo 22 de octubre de 1989, página 5B, Manos que Trabajan.
CUENCA, Ecuador (22/10/89).- Cuenca es la Ciudad Mundial de la Artesanías. Tiene una cultura vibrante y rica, que sobre todo es reconocida por su herencia y tradición artesanal, actividad a la que se dedican miles de mujeres y hombres, que durante generaciones han construido un patrimonio que combina arquitectura histórica y arte. Manos de artesanas y artesanos crean desde sombreros de paja toquilla hasta cerámica, bordados y joyería fina.
Cuenca es un epicentro de creatividad y destreza manual; cuenta con un ambiente bohemio y sus talleres artesanales son una invitación a que los turistas y visitantes nacionales y locales descubran arte en cada rincón. En esta ciudad, la artesanía no es solo un oficio sino una expresión del alma cuencana. Cuatro artesanos locales refieren su trayectoria de vida:
1.- Carpintero como Cristo
Víctor Hugo Izquierdo Ortiz, se reinventó así mismo, al cambiar su trabajo de agricultor por el de artesano de la madera. Su permanente actitud positiva y de llena de iniciativas, le ha permitido aprender rápidamente este oficio artesanal con el que ahora se gana la vida. Tiene 39 años y han pasado 8 desde que se dedicó a trabajar la madera para fabricar muebles e instalar armarios. Sus herramientas son los martillos, los clavos, los serruchos, un cepillo y una sierra eléctrica, utensilios conseguidos con mucho esfuerzo, por los que tiene todavía una deuda que le ha resultado difícil pagar. Casado, tres hijos. La dirección de su taller es Sangurima y Miguel Heredia 17-19.
¿Quién le enseñó este oficio artesanal?
Tuve iniciativa y me dediqué a aprender por mi mismo. Creo que me ganaré la vida para siempre con este oficio. Los tiempos son malos o buenos, pero es la única manera que uno tiene de salir adelante, de sobrevivir. Hay que seguir a adelante.
¿Qué artesanías elabora?
Yo preparo la madera para hacer todo tipo de muebles y vender. Hago salas, dormitorios, closets, puertas, ventanas, pasamanos y todo tipo de terminados.
¿Tiene demanda su trabajo?
Muy poca demanda, a veces sale para pagar el arriendo y la luz. Para la vida diaria no abastece. Pago 10.000 sucres de arriendo y 20.000 mensuales por la luz. Muchas veces no resulta dedicarse a esto.
¿Cuál era su trabajo anterior?
Fue 13 años agricultor. Abandoné la profesión porque no es rentable, los precios de los insumos están muy caros y lo que se gana con las cosechas, no alcanza para sobrevivir. Entonces se me ocurrió dedicarme a esto. Trabajé 18 años como agricultor, en los terrenos de mi familia, sector de Buenos Aires, Sayausí.
¿Cuánto cobra por un mueble?
Depende de lo que los clientes encarguen, el modelo. 35 o 45 mil sucres por un guardarropa, pero uno no puede ser demasiado caro, por mantener el oficio y por la competencia.
2.- Hombre, manos arcilla
José Encalada es un ceramista, patrimonio humano vivo. Toda su vida la dedicó a obtener formas de este material, solo con sus manos, hasta convertirse en una profesional. 39 años. Sus primeros pasos los dio en el taller del Maestro Arias, donde aprendió a preparar la arcilla, desde la molienda hasta los hornos. Ahora es famoso en la Convención del 45 y recuerda que el tradicional “barro de las olleras” todos sus habitantes se dedicaban a la cerámica artesanal: los Capones, los Pacheco, los Peralta, los Guayas, los Avendaño, los Zhañay, los Arias, los Ramones, los Cajamarca, los Vanegas, los Masa, los Jimbo, los Miller, los Estrada, los Palomeque… todos apellidos de las familias de ceramistas.
¿Cómo están los precios de la materia prima, la arcilla?
Adquirir arcille en la actualidad es muy costoso. La libra está a unos 200 sucres. Se agrega a esto los costos por nuestro trabajo, el combustible para quemar la arcilla. No es como el cliente piensa, que uno coge la arcilla y ya está la cerámica.
¿Cuánto tiempo le toma hacer una cerámica en el torno tradicional?
Depende, si la pieza no es muy laboriosa. Poniendo a trabajar en el torno, uno puede hacer unas 500 cerámicas en el día, como platos tradicionales o juguetes. El trabajo en el torno es rápido.
¿Qué salida o nivel de ventas tiene su producción cerámica?
Hay que hacer una comparación. En los años 60 los que se dedicaban a esta profesión andaban rogando para que les compren. No había venta. Se ganaba poco. En cambio, en estos años se vende todo, muchos pedidos y no me alcanzo con la producción. Las grandes industrias de cerámica, que se han desarrollado mucho en Cuenca, si pueden cubrir la demanda. Pero, en cambio, está desapareciendo el trabajo artesanal, manual, con torno. De manera artesanal se hacían platos medianos, bacinillas, shigras, cántaros, olletas y a este trabajo se lo denominaba “allpa”, vamos a hacer “allpitas se decía”. Es un trabajo que ya no he visto en el mercado. Pediría a las autoridades que apoyen procesos de recuperación de actividades tradicionales como la cerámica, el sombrero de paja toquilla, las macanas, la joyería, etc. Su taller se ubica en la Lamar 24-90.
3.- Trabajar en el cielo
Una casa no se halla terminada si no posee un elegante tumbado o cielo raso. Es una parte fundamental de la ornamentación de todo domicilio. Al interior de una habitación, cuando se está tumbado sobre la cama, se miran sus diseños o su blancura. ¿Quién elaboró y colocó en un orden tan perfecto esos extraños cuadrados, con diseños que tienen un sabor barroco?. El maestro estuquero. Manuel Pelchor Tapia es el dueño de uno de esos talleres, de los que hay en Cuenca como 70. Diseña y hace sus estucos desde 14 años y siente orgullo al mencionar que es dueño de su propio local desde hace 25 años.
¿Desde que edad se dedica a este oficio?
Desde los 14 años. Me enseño el maestro estuquero Luis Buestán, que fue uno de los primeros artesanos que trabajó haciendo estucos en Cuenca. Yo fui su último oficial, antes de que el maestro falleciera. Tengo mi taller propio desde hace un cuarto de siglo.
¿Cuántos estucos hace al día?
150, pero dependiendo del número de oficiales y de ritmo de su trabajo. Se pueden hacer hasta 500 por día.
¿Qué materiales usa para hacerlos?
Cabuya de Riobamba que la compro en la Plaza Rotary. Yeso que viene de Loja, Malacatos o Cariamanga. En la región de Azuay casi no existe el yeso. Las minas están agotadas. Y el carrizo, que viene desde Santa Isabel.
¿Dónde obtiene los moldes?
Los hago yo mismo, con cemento, con diversos motivos. También utilizo bajorelieves de los vidrios, para imprimir diseños en mis estucos. Siempre experimento la forma de hacer múltiples diseños y formas. Un estuco se fabrica en 10 minutos y cada estuco necesita por lo menos 1 día para secar.
¿Dónde ha colocado sus estucos?
El mejor trabajo fue el tumbado de la Catedral de Azogues, que lo hice yo. También están en la casa de Eduardo Barrera y en la casa de Eduardo Dumas. De allí, me han llevado para hacer tumbados en Guayaquil, en Quito y hasta en Colombia.
4.- Vulcano encadenado al terruño, cual Prometeo
Es el herrero más longevo del tradicional Barrio de Las Herrerías, histórica calle de Cuenca, que antaño era la entrada sur, en la que solo viven y trabajan de sol a sol los “hijos de Vulcano”, el mitológico herrero. Carlos Alfonso Calle, de 85 años de edad y profesión herrero. A pesar de estar jubilado, no ha dejado de ejercer su profesión, además porque la pensión que recibe mensualmente del Seguro Social no le alcanza para vivir. Son 27.000 sucres mensuales que recibe como exempleado municipal, donde laboró por 17 años, arreglando barretas, picos y zapatillas. Es propietario de su taller toda la vida y empezó a trabajar a los 8 años, como aprendiz de su hermano mayor. Ahora solo espera el momento en que Dios se lo lleve. Su compañía es su esposa. Pero mientras llega el día final de su presencia en la tierra, seguirá haciendo cruces de hierro forjadas.
¿A quienes recuerda como los herreros de este barrio?
Mi finado compadre, Carlos Maldonado, también trabajaban en ese tiempo Manuel Quezada, Benjamín Picón, Abraham Segovia y Don Adolfo Merchán, que le estoy citando los nombres de los más antiguos, de una generación anterior a la mía. Este era un barrio solo de herreros, por eso se ganó la reputación y el nombre de “Calle de las Herrerías”, pero eso más recientemente. Ahora, en activo, somos unos 20 herreros, más o menos.
¿Qué trabajos hace actualmente?
Solo cruces, pero cuando era joven, hacía de todo: chapas, frenos, torcedores, cuchillos, barretas, rejas…Era un trabajo muy fuerte, ya que para forjar tenían que auxiliarme tres operarios y para hacer una reja, entre los cuatro nos demorábamos dos horas, a puro golpe de martillo y entenalla. Yo utilizaba un martillo de 4 libras y los operarios combos de 12 libras. También era experto en el manejo del combo de 8 libras.
¿Ganaba lo suficiente como para mantener a la familia?
Digamos que antes la vida era más barata, en cuanto a materiales y víveres. En cuanto a las herramientas, no tenía que comprarlas, porque las hacía yo mismo.




Comentarios
Publicar un comentario