“La Macana”, ropa de marca hecha con paños de Gualaceo
Por Hernán Rodríguez Girón
Publicado en Diario El Mercurio, domingo 24 de septiembre de 1989, página 10A, Mundo Empresarial.
CUENCA, Ecuador (24/09/1989).- El mundo de las artesanías es muy diverso, amplio. Permite el desarrollo de las más variadas iniciativas. La extensión misma, de esta dimensión de la actividad humana, está delimitada por la complejidad de la mente humana, que a cada instante está creando cosas nuevas. “La Macana” es un almacén de ropa y artesanías, que combina la creatividad local de las tejedoras de paños, con el diseño de ropa moderna, cómoda, pero al mismo tiempo sencilla. Desde hace un año vende sus prendas utilizando como materia prima los paños de Gualaceo, tejidos con la milenaria técnica del “ikat”.
Las mujeres ecuatorianas participan cada vez con más fuerza y presencia en la producción de bienes de consumo en el país, transformando el trabajo. Es el caso de Flor María Mancero, que compagina su rol de ama de casa con su faceta de empresaria, administrando el almacén que abrió hace muy poco tiempo.
¿Qué la motivó a incursionar en este emprendimiento?
Pensé que era necesario no solo dedicarme a mi hogar, que había llegado el momento para desenvolverme en otras actividades. Así, me puse a pensar ¿cuál sería la adecuada?. Bueno, pues el sector de las artesanías era mi oportunidad. Esta idea la conversé con mis dos hijas. Decidimos buscar un nicho de mercado, un campo de trabajo. Es importante también considerar que Cuenca es tradicionalmente artesanal. Aunque nosotras no nacimos en esta ciudad, apenas llegadas nos gustó muchísimo aquel tipo de paño conocido como “Macana”, tejido con la técnica del ikat. Fue en ese terreno en el que decidimos desarrollarnos como artesanas.
¿Por qué escogieron los paños y no otro tipo de tejido?
Recuerdo que, cuando llegamos a Cuenca, lo primero que hicimos fue comprar macanas, por sus colores y la finura de su tejido. Me parece una casualidad que 9 años después, mis hijas y yo hayamos tomado la decisión trabajar con estos paños, que nos gustan mucho.
¿Qué tan difícil fue empezar?
Primero tuvimos que averiguar la ubicación de los talleres artesanales del tejido, que se encuentran a la entrada de Gualaceo, en las comunidades de Bulcay y Bulshún. Inventariar como se hacen ese tipo de tejido, quienes los hacen y conocer su técnica milenaria. Luego, establecimos contacto con artesanas y artesanos y con los vendedores. Todas estas molestias debido a nuestra falta de experiencia. Al principio, fueron obstáculos que poco a poco los fuimos superando, Hay que aclarar que nosotras no hacemos los paños, pero con ellos iniciamos nuestro negocio de ropa, confeccionada en base a los paños. Por eso teníamos que averiguar que tipo de tejido era, su historia y si era conveniente para diseñar y elaborar ropa de marca. Ese era nuestro objetivo.
¿Contaban con el capital inicial?
Sí, un poco de dinero ahorrado fue suficiente para iniciar el negocio. Hace un año no necesité mucho para abrir el almacén y las ganancias obtenidas fueron reinvertidas.
¿Cuánto a variado el costo de los paños este primer año?
Cuando comenzamos, la materia prima, los paños, habían subido de precio, pero comprados a tercerizadores. Porque cuando visitamos la zona directamente, nos enteramos que los paños habían bajado de precio. Esto pasó hace un año. La decisión de seguir adelante, no retroceder, hizo que compráramos nuestro primer lote de paños a 4.500 sucres, cuando su precio anterior era de 2.000 sucres. Es decir, un 100% más caros.
¿Cuál es el objetivo que espera alcanzar?
Confeccionar ropa moderna, pero rescatando textiles tradicionales, con telas de la región. Esperamos que esta ropa no decline a un objeto simplemente folklórico, sino que conserve elegancia y calidad. También queremos contribuir a que el mercado de las macanas se dinamice, al usarlas como materia prima para confeccionar ropa y no simplemente como paños. Así, nuestras artesanas y artesanos ganan más y tienen más oportunidades de trabajo.
¿Cómo se tejen los paños?
La técnica que usan los artesanos de Gualaceo para sus paños se conoce como ikat, de procedencia asiática y es una palabra malaya, que significa amarrar, atar, ligar, porque es el paso más importante antes de teñir los hilos. Los paños no son prendas originarias del vestido indígena local, antes de los españoles, tampoco eran usados por los conquistadores, se supone que tienen su origen en países asiáticos como Indonesia, India, Tailandia, Oriente Medio. También se conoce a esta técnica como “rebozo mexicano”. Los materiales para fabricarla son lana de oveja y algodón. Una serie de herramientas intervienen en el proceso, entre ellas, el denominado “banco”, que se usa para urdir y amarrar los hilos, para confeccionar los paños. La cabuya también se usa para el amarrado y el teñido, el telar los tintes. En proceso en sí mismo del tejido y confección de los paños es el siguiente: primero se urden los hilos y se los amarra con cabuya y se los tiñe, se procede a desamarrarlos y pasan al telar para el tejido. Luego para el terminado, los flecos son hechos a mano a base de nudos, mediante un proceso que se conoce como “anudado”, trabajo exclusivo de mujeres. Los colores para el teñido se consiguen a anilinas industriales y otras de frutos de Gualaceo como el tocte.
¿Usan modelos para sus creaciones?
Siempre se seleccionan modelos que compaginen bien con el tipo de material que usamos. A veces, creamos nuestros propios diseños. Otras, los copiamos de revistas extranjeras de moda, porque a nuestro criterio se ven bonitos. Procedemos después a la confección de la prenda, pero considerando que los paños tienen un ancho y un largo predeterminados. Hay que ceñirse a esas medidas. Tienen que ser conjuntos y modelos no muy complejos.
¿Están pensando abrir mercado en el exterior?
Talvez, con el tiempo. Sería muy bueno exportar, además de venderla a nivel local. Es importante promocionar esta ropa en el exterior. O abrir mercado en otras ciudades del Ecuador, como Quito, en donde está colocada ya en boutiques o tiendas de artesanías.
¿Ampliarán su línea de ropa en el futuro?
Por el momento no hemos pensado en abrir otro almacén, ya que primero estamos abasteciendo el mercado local de una forma adecuada.
¿Qué factor económico es el que les causa más problema?
En el contexto de la actual situación económica del Ecuador, seguro que es la inflación. Por otra parte, las artesanías tienen que competir en desigualdad con la producción industrial. Los costos de producción son altísimos para los artesanos, lo óptimo sería reducir estos costos, para el producto se pueda vender a buen precio, a un precio competitivo, pero con la constante alza de la materia prima se hace difícil. Es importante la implementación una política pública de apoyo al sector, que además lo beneficie. Es mi anhelo que “La Macana” esté por mucho tiempo en el mercado, produciendo sus prendas con materia prima 100% nacional. Como anécdota, los compradores siempre preguntan curiosos si la ropa exhibida en la tienda es americana o extranjera. Un desconocimiento total de lo nuestro, porque es moda ecuatoriana.
¿Qué es lo más admirable de esta ropa?
Su color, que atrae especialmente a los extranjeros. Las macanas tienen una gran gama de colores y priman los contrastes, el negro que es muy usado, el lila, el morado, el azul con rojo, el nogal con rojo.
¿Puede enumerar las prendas que confeccionan?
Aquí en “La Macana” hacemos desde abrigos, sacos, casacas, chaquetas, faldas, chalecos, conjuntos, bolsos. Todos estos modelos son generalmente sencillos y elegantes. Tratamos siempre de resaltar la belleza del diseño y el colorido de los paños.
¿Qué tan cómodas son las prendas?
Pues sí, son cómodas, pero para las personas que creen que la lana de borrego pica, forramos los paños con otro tipo de tela, para que no tengan problemas de irritación o alergias.
¿Repiten sus modelos de trajes o vestidos?
No. Tratamos siempre de que sean trajes exclusivos, que no se repitan. Si eso ocurre utilizamos diversos tipos de paños.
¿Qué personas gustan más de esta ropa?
Los turistas extranjeros, por la calidad del tejido, porque está hecha a mano, por los colores. Ecuatorianos de otros ciudades y regiones también compran aquí, de Quito, de Ambato. Estas son prendas abrigadas, ideales para regiones altas, de clima frío. Es interesante el hecho de que en esta ciudad existe una gran acogida para la ropa de “La Macana”, que ahora es usada en los más diversos niveles sociales, cuando hasta hace muy poco tiempo eran prendas que usaban solo nuestras cholas.

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