La Pinta: un pedacito de Paraíso en Olón
Por Hernán Rodríguez Girón
OLÓN, Ecuador (14/03/25).- Quince excompañeras de la Vigésimo Octava Promoción de Bachilleres en Ciencias de Comercio y Administración 1988-1989 del Colegio La Inmaculada de Esmeraldas, se volvieron a reunir el pasado sábado 15 de marzo de 2025, por segunda ocasión en la comuna de Olón, provincia de Santa Elena. La primera vez fue en abril de 2023.
Lorenita anticipa su viaje el día viernes 14 de marzo, por la tarde; la recibe en Guayaquil su compañera Maybel, porque piensan viajar a Olón temprano el día sábado. La distancia que separa a Cuenca de Olón es 375 kilómetros, a 6:17min. Hernán y José viajamos el sábado a las 08:10, con un cielo seminublado y 12 grados de temperatura. Se supera Tres Cruces a las 08:45, iniciando la bajada a la costa por la vía Cuenca-Molleturo-Naranjal, E582. En el km 46 un primer derrumbe, en el 52 media vía y en la entrada a Molleturo, carretera mojada y rocas. Superados todos los obstáculos del tramo montañoso, se llega a Puerto Inca a las 10:10, luego de recorrer 127 kilómetros.
La carretera Cuenca-Molleturo-Naranjal tiene una historia seductora, para lograr conectar la Sierra sur con la Costa ecuatoriana. Su construcción fue impulsada por la comunidad de Molleturo y el Padre Roberto Samaniego, que organizaron un evento llamado "Raid" en 1969 para demostrar la viabilidad de la ruta. Este evento consistió en llevar un auto desde Cuenca hasta Naranjal, marcando el inicio de un proyecto que culminó a finales de los años 90, del Siglo XX.
La vía atraviesa paisajes ricos en historia, desde alturas superiores a los 4.000 msnm hasta las tierras bajas. Molleturo, parroquia rural de Cuenca, es conocida por su patrimonio cultural y natural, incluyendo los vestigios arqueológicos de Paredones.
El primer peaje en la vía E25, autopista Guayaquil-Machala de 4 carriles, para llegar a Olón se pasarán otros tres peajes, en total 4 dólares. En el 26 giramos hacia la E40 y llegamos a Guayaquil a las 11:17. Se atraviesa la ciudad de este a oeste, para entrar a la Vía a la Costa, continuación de la E40 o autopista Guayaquil-Salinas. La realidad y la diferencia entre las vías de la sierra sur, afectadas por cortes y derrumbes y las vías de la costa, verdaderas autopistas de 4 carriles, es evidente. En Santa Elena se toma un desvío hacia la E15, pasando por San Pablo, Valdivia, Simón Bolívar, Cadeate y Montañita. Llegamos a destino a las 14:16 y nos hospedamos en el Surf Olón Hotel, que cuenta con piscina, habitaciones con aire acondicionado y camas cómodas.
Este nuevo encuentro de Margarita, Katy, Mabel, Lorena, Irasema, Miriam, Roxy, Cindy, Amira, Melissa, Yimabel, Claudia, Lilian, Lorena, Katia y Sandra fue más que una simple reunión; fue una oportunidad única para revivir recuerdos, fortalecer lazos y abrir puertas a nuevas conexiones. Las exalumnas volvieron a una etapa importante de sus vidas, mientras comparten todos sus logros alanzados desde hace 36 años.
Todas tuvieron la oportunidad de compartir risas e historias, actualizarse sobre sus trayectorias y recordar los momentos que los unieron en el pasado, las anécdotas de clases las amistades formadas, avivando la nostalgia y celebrando las experiencias vividas.
El sitio de encuentro se halla en la apacible comuna de Olón, "La Pinta" es una propiedad que encarna el equilibrio perfecto entre naturaleza y comodidad y sus propietarios son la pareja de esposos formada por Nery y Cindy. Rodeada por exuberantes paisajes verdes y a pocos pasos de las doradas playas del Pacífico, esta propiedad se presenta como un refugio ideal para quienes buscan tranquilidad y conexión con el entorno.
Cindy y Nery decidieron nombrar La Pinta a su propiedad, porque es como un barco, más como un oasis de relajación y en homenaje al barco comandado por Alonzo Pinzón, desde el que Rodrigo de Triana avistó por primera vez tierra, descubriendo América el 12 de Octubre de 1492. Los otros navíos de la epopeya de Colón eran La Niña y la Santa María.
Con un diseño que fusiona la arquitectura moderna y los elementos tradicionales ecuatorianos, "La Pinta" ofrece un encanto único. Su amplio jardín está adornado con plantas tropicales y coloridas flores locales, creando un espacio perfecto para relajarse o recibir visitas. Además, cuenta con una terraza con vista al mar, ideal para disfrutar de espectaculares atardeceres.
En el interior, "La Pinta" combina espacios abiertos y luminosos con detalles rústicos como vigas de madera y acabados artesanales. La cocina, equipada con tecnología moderna, está pensada para inspirar a los amantes de la gastronomía, mientras que las habitaciones brindan un ambiente cálido y acogedor, perfecto para el descanso.
Más que una propiedad, "La Pinta" es un hogar que invita a vivir en armonía con la naturaleza y a disfrutar de los encantos de Olón, desde su vibrante comunidad hasta sus paisajes inigualables. Temprano el domingo llegamos al lugar para emprender el regreso a Cuenca con Lorenita. Me recibe Nery y me ofrece algo de beber. Conversamos un rato sobre la situación del país, el clima. Le explico en que estado se halla la carretera Cuenca-Puerto Inca y como él tiene conocimiento de ingeniería civil, hace el comentario de que esa carretera jamás se debió construir por El Cajas, pero que, si lo iban a hacer, tenían que escoger métodos constructivos más oportunos como túneles o puentes como hacen los chinos, así la vía sería más recta, se acortarían las distancias y se ganaría tiempo. Pero que, así como está esa carretera va a ser un permanente dolor de cabeza para el país, por los derrumbes, por el clima, por la geografía y al ser de cemento los costos de mantenimiento se disparan. Y efectivamente, la vía está llena de curvas en horquillas de 180 grados, peligrosísimas y en varios puntos esta por desaparecer la calzada. Lo ignoro, pero supongo que así recomendaba la técnica cuando se construyó la vía.
La observación de Ney es acertada. La carretera fue en su tiempo y ahora calificada de “inviable” por su desafiante geografía, pero la insistencia de la población de Molleturo terminó convenciendo a las autoridades en los años 90 para hacerla, primero de asfalto y luego de cemento; fue finalmente inaugurada el 23 de enero de 2012 a un costo de 63 millones de dólares para 111 kilómetros, presupuesto 14 millones más de lo previsto y después en arreglos ya le va costando al estado 108 millones de dólares. No se han cuantificado todavía los daños ambientales al Parque Nacional Cajas, con la muerte de lagunas, de su sistema de intercambio de aguas y los permanentes derrames de combustible provenientes de los tanqueros que sin ningún control pasan por esta zona muy sensible.
Nos despedimos con Lorenita y José de Nery y Cindy, esa bella pareja de anfitriones y emprendemos el regreso a Cuenca. Un par de kilómetros hacia el sur, en dirección a Montañita y Valdivida, se ubica la comuna de Olón, un paraíso que combina la serenidad de un pequeño pueblo costero con la majestuosidad de su entorno natural. Este rincón encantador de la provincia de Santa Elena es conocido por sus playas doradas, su atmósfera pacífica y la calidez de su comunidad.
Olón es un destino ideal para quienes buscan un lugar para desconectar del bullicio de la vida diaria. Su extensa playa de arena blanca, con más de 10 km de largo, rodeada de colinas verdes y vegetación exuberante, invita a largas caminatas, momentos de reflexión y la simple alegría de escuchar las olas del mar. Los amaneceres y atardeceres aquí son espectáculos inolvidables, pintando el cielo con tonos de oro, rosa y púrpura.
La comuna es también hogar de una comunidad unida y acogedora, que ha sabido preservar sus tradiciones mientras da la bienvenida a visitantes de todas partes del mundo. Los restaurantes locales ofrecen delicias culinarias con mariscos frescos y sabores auténticos que reflejan la riqueza de la cultura costera ecuatoriana.
Olón es, además, un punto de encuentro para amantes del surf, la naturaleza y el ecoturismo. Sus alrededores cuentan con reservas naturales y senderos que permiten explorar la biodiversidad de la región, mientras que el cercano Santuario de la Virgen Blanca en la colina es un lugar emblemático para quienes buscan paz espiritual y vistas panorámicas espectaculares.
El Santuario de la Virgen Blanca es un lugar emblemático, que combina espiritualidad y belleza natural. Situado en lo alto de una colina, ofrece un espacio de paz y reflexión para quienes lo visitan. Su icónica estatua de la Virgen Blanca, visible desde distintos puntos, es un símbolo de fe y esperanza para la comunidad local y los visitantes. Además, este lugar se puede disfrutar de impresionantes vistas panorámicas del océano Pacífico y el entorno costero, convirtiéndolo en un sitio ideal para el recogimiento y la contemplación.
En resumen, Olón es más que una comuna costera: es un lugar donde la naturaleza, la cultura y la tranquilidad se entrelazan para ofrecer una experiencia única e inolvidable.
El viaje de regreso fue tranquilo, sin contratiempos. En el tramo de montaña un poco de neblina. Finalmente, llegamos a Cuenca a las 16:24.


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