Ucrania y Ecuador, ¿algún día aprenderán que con el diablo no se dialoga?

Por Hernán Rodríguez

CIUDAD DE PANAMÁ, Panamá (Viernes 4/09/98).- El proceso del acuerdo de paz entre Ecuador y Perú, hacia la firma del Acta de Brasilia, el 26 de octubre de 1998, en realidad se definió en Panamá, durante los diálogos entre Alberto Fujimori y Jamil Mahuad, auspiciados por el enviado especial de los Estados Unidos para la negociaciones entre los dos países, Luigi Einaudi. Detalle que muy pocos ecuatorianos conocen.

Einaudi, funcionario del Departamento de Estado de los EEUU, muy suelto de huesos, ofreció 3.000 millones de dólares para el desarrollo de la frontera Ecuador-Perú, a cambio de la firma del acta de paz definitiva, algo que el gobierno de Bill Clinton, demócrata, nunca cumplió, tampoco Bush, republicano, lo que demuestra que con el diablo no se dialoga. Ecuador terminó cediendo todo el valle del Cenepa a Perú a cambio de un pobre kilómetro cuadrado, emblema de la guerra, en el que nunca ha ejercido su soberanía.

Las fuerzas militares ecuatorianas, que habían logrado frenar a las fuerzas armadas peruanas, no eran muy partidarios de firmar la paz. Había cierta reticencia. Perú amenazaba con bombardear Guayaquil y acusaba a Ecuador de adelantar posiciones en el Cenepa. La situación era tensa en la frontera y así se llegó a Panamá, a negociar.

Los presidentes de Ecuador, Jamil Mahuad y de Perú, Alberto Fujimori, se reunieron por segunda vez en 20 días, para conversar sobre el acuerdo definitivo de paz “de una manera franca, directa y abordando los temas de la manera más transparente posible”, aprovechando su presencia en la XII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río, en Panamá, en septiembre de 1998. La primera reunión había tenido lugar en agosto, el día 16.

Los dos jefes de Estado, luego de conversar por 2 horas, acordaron una tercera reunión dentro de dos semanas, para lograr “lo que todos los ciudadanos peruanos y ecuatorianos desean, la paz”, declaró Fujimori, delegado para hacer un resumen de la cumbre presidencial.

Mahuad y Fujimori coincidieron, al calificar a su encuentro como “fructífero”, aunque todavía no hay “humo blanco”, porque “abordamos todos los temas, sin asumir compromisos y, por supuesto, no se excluyen otros niveles, sean las comisiones respectivas, a nivel de cancillerías o de comisiones especiales, como por ejemplo los esquemas de Washington”, reveló el presidente peruano.

Por otra parte “la intención es conocer los puntos de vista de la otra parte, en este caso de los dos presidentes. Hemos llegado a la conclusión de que el encuentro fue fructífero. También hemos hablado sobre la fecha del reinicio de estas conversaciones, creemos que podrían ser de carácter informal, para pulir algunos aspectos del texto del tratado de comercio y navegación. Allí hay algunos artículos pendientes, la redacción definitiva está en estos momentos entre corchetes”.

El mecanismo, para acordar una próxima cumbre presidencial, será mediante una llamada telefónica y el lugar fijado es Brasilia, bajo la coordinación del presidente Fernando Henrique Cardoso. También los presidentes darán instrucciones a sus cancillerías para retomar las conversaciones en diferentes temas, esta semana o la próxima. Fueron ratificados todos los avances conseguidos, más el acuerdo del Canal de Zarumilla. “Pedimos comprensión, estamos actuando con buena voluntad y la diplomacia directa rendirá sus frutos”, destacó Alberto Fujimori.

La reunión entre Fujimori y Mahuad concentró la atención de todos los medios de comunicación presentes en la Cumbre del Grupo de Río. El diálogo es parte de uno de los puntos de la agenda de la Cumbre, “fortalecimiento de la paz, la seguridad y la democracia”.

Los mandatarios presentes se alojan en el Hotel Miramar Intercontinental, un edificio con 26 habitaciones y 26 pisos de altura, frente al Océano Pacífico, en el malecón de Ciudad Panamá. Fujimori tiene su habitación en el piso 14, Mahuad un piso más arriba. Luego de la mini cumbre los dos presidentes almorzaron juntos. El menú fue comida japonesa, sushi y filetes de atún crudo y fresco, bañados en salsa de soya y acompañados con arroz.

La inauguración formal de la XII Cumbre fue a las 18:30 del 3 de septiembre de 1998 en el Teatro Nacional de Panamá. Asisten Hugo Banzer, por Bolivia; Eduardo Frei, por Chile; Andrés Pastrana, por Colombia; Jamil Mahuad, por Ecuador; Janet Jagan, por Guayana; Ernesto Zedillo, por México; Raúl Cubas, por Paraguay; Alberto Fujimori, por Perú; Rafael Caldera, por Venezuela y enviaron sus representantes Brasil, Argentina, Uruguay y El Salvador.

“Todos esperamos que la reunión que se va a dar acá, en Panamá, contribuya a ese proceso y, más temprano que tarde, a encontrar una solución de carácter permanente. El contacto de los presidentes es importante, en los términos de que apoya algo, en un proceso fundamental como este, que es la confianza mutua”, declaró el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el ex presidente colombiano César Gaviria.

El Protocolo de Río de Janeiro

Desgraciadamente con el diablo no se dialoga. 56 años atrás Ecuador fue víctima de una celada. Convocado a la Reunión Consultiva de Cancilleres en Río de Janeiro, para analizar la situación de la II Guerra Mundial en Europa y el Lejano Oriente, el equipo diplomático ecuatoriano, bajo la presión de la fuerza de las armas, fue obligado a firmar el Protocolo de Rio de Janeiro. Según Summer Welles, secretario de Estado de los Estados Unidos, no podía haber divergencias en el continente por que la prioridad era enfrentar a Japón y a la Alemania Nazi. Estados Unidos había entrado a la Guerra el 7 de diciembre de 1941, después del ataque a Pearl Harbor.

El canciller de Brasil Oswaldo Aranha fue más explícito y grosero con el canciller ecuatoriano Tobar Donoso:

“Si ustedes no arreglan ahora, el Perú prosigue la invasión. No se puede conseguir la suscripción del protocolo preliminar. Por consiguiente, hay que ir al arreglo. Es preferible un sacrificio, aunque sea la pérdida de un miembro, a trueque de salvar el resto y vigorizarlo luego”. Es decir, el Ecuador fue por una cosa y le salieron con otra. Como Pilatos, América entera se lavó las manos ante el más débil.

Posterior a la firma del Protocolo, vino la tesis ecuatoriana que la defendió durante medio siglo, la Inejecutabilidad del Protocolo de Río de Janeiro, posición a la que debió renunciar con la firma del Acta de Río, aceptando el fallo Braz-Díaz de Aguiar para los 78 kilómetros de frontera que aún no estaban delimitados, renunciar a la tesis de la Inejecutabilidad del Protocolo, en consecuencia perdiendo nuevamente territorio frente a Perú. A cambio de 3.000 millones de dólares para el desarrollo de la frontera sur, promesa nunca cumplida.

El paralelismo con lo que pasa en el presente con Ucrania es evidente. El país está enfrentado a perder su independencia, su soberanía y gran parte de su territorio, debido a que con el diablo no se dialoga. Nada es gratis en esta vida y ahora Estados Unidos exige la devolución de 350 mil millones de dólares en ayuda militar y 145 mil millones, gastados en dar ayuda a los desplazados ucranianos por la guerra, que suman unos 10 millones de personas. Ahora, Estados Unidos es el mejor aliado de Rusia, cuando antes estaba de parte de Ucrania. Todo en el nombre de la paz y si Trump la consigue, se sale con la suya, a finales de este año 2025 a más tardar estará recibiendo el Premio Nóbel de la Paz, que le otorgará la ingenua Academia Sueca.

Volver al futuro

De regreso al futuro, a la XII Cumbre del Grupo de Río, los jefes de Estado firmaron la “Declaración de Panamá” a las 16:30 del viernes 4 de septiembre de 1998, un documento de 9 páginas y 37 puntos, en el que destaca el “problema computacional del año 2000”, la próxima cumbre América Latina-Europa de 1999, el comercio internacional y los mercados financieros.

La foto oficial de cancilleres no se realizó, porque a la misma hora se realizaba la reunión bilateral entre los presidentes Fujimori y Mahuad. Además, la mayoría de ministros de relaciones exteriores de los países asistentes estaban ocupados, con una agenda de reuniones.

La ciudad de Panamá tiene cerca de 1 millón de habitantes. El paisaje está dominado por decenas de rascacielos, que pertenecen a instituciones bancarias. Panamá es un paraíso fiscal. También hay centros comerciales como hongos, repartidos por toda su geografía. Otra característica de la ciudad es la imponente silueta del Puente de las Américas, en la salida sur del Canal. Todo hace ver que existe un intercambio comercial muy dinámico en la ciudad. Un contraste muy marcado se da entre la opulencia y la extrema pobreza, ya que en la misma calle se pueden ver un Porsche último modelo e indigentes que piden caridad para sobrevivir.

A la entrada del Canal, frente a Ciudad Panamá, esperan por lo menos 10 enormes barcos, para cruzar la vía Interoceánica hacia el Atlántico. La Zona del Canal pasará a soberanía panameña el 31 de diciembre de 1999, luego de una administración de 100 años por parte de los Estados Unidos, que creó un país fantasma desmembrando a Colombia, para construir el Canal. Los tratados Torrijos-Carter se cumplirán en esa fecha.

El 4 de septiembre, Ciudad Panamá amaneció bajo lo efectos de una intensa lluvia tropical. El presidente Mahuad se reunió por segunda ocasión, muy temprano por la mañana, con el secretario de Asuntos Exteriores de los EEUU, Luigi Einaudi, en el Hotel Miramar, frente a la Bahía de Panamá. Luego, el presidente ecuatoriano dedicó el resto de la agenda del día a reuniones bilaterales con los delegados de los países garantes del Protocolo de Río. A las 12:30, con el canciller de Argentina, Guido Di Tella. A las 16:30 se reunió con el presidente de Chile, Eduardo Frei.

El resto de la agenda estuvo dedicada a la foto oficial de los presidentes, sesiones de trabajo, firma de la Declaración y conferencia de prensa de la “troika” de jefes de Estado del Grupo de Río.

Se produjo un incidente diplomático, con la publicación en el Diario El Nacional, de Mahuad bostezando durante el acto inaugural de la Cumbre. El periódico explicó que se trataba de una broma, que “no le hizo ninguna gracia” al presidente Mahuad, comentó uno de sus voceros.

Devolución del Canal en 1999

Los mandatarios del Grupo de Río asistieron en la noche del viernes 4 de septiembre, al develamiento de una placa que conmemora la firma de los Tratados Torrijos-Carter, acto llevado a cabo en el Museo del Canal de Panamá, ubicado en la ciudad antigua. El presidente panameño, Ernesto Pérez Balladares, destacó en su discurso que el proceso de reversión “abre nuevas perspectivas. La primera es la reiteración del sentido de responsabilidad panameña, frente a la Vía Interoceánica. Panamá tendrá, desde el 1 de enero de 1999, el compromiso de mantener expedita la vía, asegurar su libre funcionamiento, atender su protección y su seguridad.

El Canal de Panamá es la vía interoceánica más importante del mundo y pasará a soberanía panameña al mediodía del 31 de diciembre de 1999, por lo que faltan 481 días para este hecho trascendental en la historia del Continente. Balladares defendió el derecho de las naciones centroamericanas a integrarse al Grupo de Río, punto central de discusión de los mandatarios en Panamá. La próxima reunión del Grupo será la número XIII en México en 1999.

Refugio para prófugos de la justicia

La Ciudad de Panamá, igual que Miami, se ha convertido en el escondite favorito para los prófugos de la justicia ecuatoriana. Uno de los más famosos de este último tiempo, es el uruguayo Eduardo Serra, se divertía en la noche del 4 de septiembre de 1998, sin remordimiento de conciencia, en la discoteca “Cocos”, del Hotel Panamá, en la vía España. Tomaba unos tragos, conversaba alegremente y bailaba con sabor, como lo hizo en el Congreso Nacional de Ecuador, durante aquel memorable cumpleaños de Santiago Bucaram, que amenizaron las Chicas del Can. Sierra descansaba después de un agotador día de trabajo, pues en la Cumbre era el coordinador de la delegación de Uruguay, según el mismo lo comentó. Eduardo Sierra fue vinculado por la justicia ecuatoriana al proceso por los contenedores con ropa donada para los damnificados del Fenómeno del Niño, durante el gobierno interino de Fabián Alarcón.

Tampoco falta en este zoológico de corruptos, el principal personaje de la comedia ecuatoriana, Abdalá Bucaram, que hace ejercicio en el gimnasio del Hotel Miramar, sede de la Cumbre. Su natural locuacidad estuvo apagada durante la reunión de los presidentes. Vive en el Barrio Paitilla, uno de los más exclusivos de Ciudad Panamá. Su departamento cuenta con todos los lujos. Los taxistas de la ciudad lo conocen, puesto que se ha vuelto muy popular. Se dedica a jugar fútbol y baloncesto y a sacar pinta, junto a su hijo Jacobito.

“La paz está más cerca que nunca”, Einaudi.

Es la percepción del secretario de estado de los Estados Unidos para Asuntos Latinoamericanos Luigi Einuadi. “Las conversaciones entre los presidentes son fluidas y el proceso de paz no transita por un campo minado”, dijo. Por el contrario, el segundo encuentro en Panamá contribuyó a fomentar el clima de paz y a que Ecuador y Perú dialoguen sobre los beneficios mutuos que podría tener un acuerdo definitivo. El objetivo final es firmar la paz a finales de 1998.

Son 3.000 millones de dólares los que serán invertidos en proyectos de desarrollo a ambos lados de la frontera, si se firma el acuerdo de paz. El tratado de integración fue discutido y ratificado. Sobre la libre navegación por el río Amazonas para Ecuador, se pulirán algunos detalles en reuniones informales, con seguridad la próxima semana.

El punto central de las conversaciones entre los dos presidentes, fueron las diversas alternativas para la demarcación definitiva de la frontera. La propuesta de los “parques binacionales” no está descartada y así lo ratificó el propio presidente del Perú. “Sobre los parques hemos puesto sobre la mesa diferentes puntos de vista, de los más imaginativos que pudiera haber, por supuesto sin compromiso alguno, para ir acercando un acuerdo que permita, en el marco jurídico técnico, llegar a algo aceptable para las dos partes”.

El camino hacia la paz está lleno de excelentes e imaginativas propuestas. La próxima reunión de presidentes se realizará a finales de septiembre y al menos, en la diplomacia ecuatoriana no existen discrepancias entre el presidente y el canciller, José Ayala, ambos coinciden plenamente. Se conversan varias opciones con el Perú, que pueden ser llamadas “contrapropuestas, o de cualquier manera, pero lo central son las ideas clave. Los enfrentamientos militares de hace unas pocas semanas están completamente superados. Los dos países también se pondrán de acuerdo para desminado de la frontera, puesto que ya no existe la voluntad de hacerse daño.

El mundo frente a la crisis financiera

Una exhortación del Grupo de Río a los países en donde se generó la crisis financiera, para que tomen las medidas indispensables para corregir sus desequilibrios, es parte de la declaración oficial de los presidentes de la XII Cumbre, que terminó en Panamá el sábado 5 de septiembre de 1998. La “Declaración de Panamá” la firmaron los mandatarios de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana, México, Paraguay, Perú, Venezuela y el anfitrión Panamá, en total de 10 de los 13 presidentes que son parte del grupo.

El G-7 juega un papel muy importante en la recuperación y el control de la economía mundial, es por eso que los miembros del Grupo de Río consideran “indispensable que los miembros del G-7 tomen medidas de inmediato para restaurar la estabilidad de los mercados financieros y garantizar el crecimiento de la economía mundial. La adopción de políticas económicas adecuadas y la decidida participación de los países desarrollados y de los organismos financieros internacionales permitirán superar la coyuntura actual”, escribe en su último punto la Declaración.

Al Grupo de Río le preocupa sobremanera que la crisis financiera internacional se agrave y se convierta en una recesión mundial que afecte la economía de América Latina y El Caribe, que después de una década de ajustes estructurales presenta indicadores de recuperación y fortaleza.

Tres decisiones para avanzar hacia la paz.

El presidente de Ecuador, Jamil Mahuad, conversó con la prensa internacional acreditada en Panamá, sobre el posible acuerdo final de límites, integración y navegabilidad por el Amazonas, con el Perú. La reunión del viernes 4 de septiembre fue muy larga, más allá de las tres horas y treinta minutos.

Son tres decisiones y acciones concretas, que pasan por una reunión previa entre cancilleres, para la redacción última de los acuerdos a los que ya se ha llegado, convocar luego a una reunión de la Comisión sobre navegación, la semana entrante de carácter informal y al final un tercer encuentro entre los dos presidentes en Brasilia, para discutir una propuesta concreta de cierre de la frontera con el Perú.

Se destaca la franqueza con la que se habló con Fujimori y la existencia de una sincera voluntad para encontrar una fórmula para la paz. La fecha para la tercera cumbre Mahuad-Fujimori se fijará después del 21 de septiembre, luego de que el presidente peruano haya regresado de su visita oficial a los Países del Este. La opción del Parque Binacional es muy fuerte y se la discutió durante la segunda reunión larga, sin tomar ningún compromiso. Fue un tono diferente de conversación.

La reunión en Brasilia tampoco será definitiva, a partir de allí se tendrán que estudiar todas las opciones y, posiblemente, en la siguiente reunión tengamos una definición sobre el camino a andar y finalmente luego de ese avance, preparar todos los documentos. Es una hipótesis, pero luego de que todo avance, se tengan los consensos y los apoyos, se podrá fijar una fecha para la firma. La posibilidad un conflicto armado entre dos países, no importa qué países, no importan los motivos, preocupa a toda la región, por sus efectos. La decisión firme de América Latina es que no se de una guerra Ecuador-Perú, porque afecta a toda la región y es algo que se quiere evitar a toda costa.

Cómo es normal en este tipo de encuentros o reuniones, la seguridad de los jefes de Estado dificultó el trabajo de periodistas y prensa acreditada. En medio de empujones, largas esperas, carreras, subidas y bajadas, rumores, se tuvo que cumplir el trabajo de al menos 300 comunicadores. Solo a la rueda de prensa de Mahuad y Fujimori fue cubierta por 100 reporteros y se desplegaron e instalaron 28 cámaras de televisión, con transmisión vía satélite.

Presidente Fujimori, ¿hasta dónde han avanzado con el presidente Mahuad?

Hoy hemos tenido una segunda reunión a nivel presidencial, directa, franca y, como siempre, abordando temas de la manera más transparente posible, con miras, con la intención hacia lo que todos los ciudadanos peruanos y ecuatorianos desean, la paz.

Ambas partes hemos escuchado los puntos de vista de cada país, quien les habla ha tomado nota de la posición de Ecuador y Mahuad a su vez ha tomado nota de la nuestra. Esto es una conversación abierta, sin agenda, de todos los temas, sin compromisos. Por supuesto, esto no excluye otros niveles de conversación, las comisiones, las cancillerías, las comisiones especiales, el esquema de Washington.

La intención es conocer, muy claramente, los puntos de vista de la otra parte, en este caso, de ambos presidentes. Y hemos llegado a la conclusión de que el encuentro ha sido muy fructífero. También hemos hablado de la fecha del reinicio de estas negociaciones, que creemos podrían ser de carácter informal, para pulir algunos aspectos, sobre el tema del tratado de comercio y libre navegación. Allí hay algunos artículos pendientes, de redacción definitiva, que este momento está entre corchetes y el tema de la fijación en el terreno de la frontera terrestre común. Una fecha será acordada por los presidentes en comunicación telefónica, probablemente para esta semana o la próxima. Esperamos tener un tercer encuentro.

Conideramos que estos encuentros son, repito, muy fructíferos, provechosos, conducentes a la paz y a un acuerdo global y definitivo. De ser posible, este tercer encuentro podría ser en Brasilia, con la coordinación del presidente Fernando Henrique Cardoso.

También se han revisado los avances en integración, seguridad y confianza, comercio y navegación y lo que se dará como instrucción a nuestros respectivos cancilleres, es que les den los toques finales. La sensación es que podemos avanzar, hemos ratificado lo ya avanzado en diversas conversaciones, en cuatro temas y el Canal de Zarumilla, falta un trecho que tiene sus dificultades. Ahí tenemos que ser comprensivos y como siempre, estamos actuando con la mejor buena voluntad.

No podemos decir que hay “humo blanco”, pero sí un aire positivo. Este tipo de encuentros, que el presidente Mahuad ha llamado “diplomacia directa”, o que yo llamo “diplomacia presidencial”, rendirán sus frutos, sin descartar otro tipo de encuentros, a diversos niveles, que podemos acordar los presidentes.

Presidente Mahuad, ¿cuál es su contrapropuesta?

Empezar todo desde cero sería algo que no es conveniente para nadie. Lo avanzado está respetado, ratificado; lo que nos falta es avanzar ese trecho donde todavía tenemos desacuerdos. Se ha producido una segunda reunión presidencial, donde exploramos de manera franca, frontal, conjunta y abierta una gran cantidad de opciones, puntos de vista, planteamientos, a los que uno puede decir sí o no, o que se lo va a estudiar,o que se necesita más información. Cualquiera de estas posiciones es conveniente en un proceso de negociación.

Me sumo a la posición del presidente Fujimori, fue una reunión muy fructífera, franca y a ambos nos deja enriquecidos, porque entedemos de mejor manera el punto de vista de la otra parte, cosa fundamental, en el proceso de construir confianza mútua. Dar los pasos en el camino que todos queremos arribe a la paz. No hay ninguna discrepancia, coincido con todo lo que ha planteado la cancillería ecuatoriana, pero hay que entender que lo que había en esta presentación de varias opciones, a las cuales podemos llamarlas “contrapropuestas o de cualquier otra forma, lo fundamental es que parecían claves en las decisiones de hoy.

Presidente Mahuad, ¿llegará la paz a fin de año?

Primero, el acuerdo se firmará cuando esté listo. Creo que sería un error poner una fecha primero y después ver si estamos de acuerdo con el contenido. Hay que funcionar al revés. Si estamos de acuerdo en lo que hay que firmar, la fecha viene por sí sola.

Hay tres temas anunciados por el presidente Fujimori hace unos minutos:

1.- Todo lo acordado en las comisiones: medidas de confianza mutua, sistema de integración, que es algo central porque están comprometidos como 3.000 millones de dólares en obras de infraestructura binacional, todo está ya acordado. Hay que capitalizar ese trabajo para que no se pierda. Vamos a instruir a las cancillerías para que den los toques finales a lo ya acordado.

2.- En el tema de la navegabilidad faltan todavía algunos detalles por pulir y allí es que en la próxima semana, en una reunión informal, se analice este punto concreto para avanzar y pulir esas dificultades.

3.- El tema más difícil y complicado es el establecimiento de la frontera terrestre común. Para eso tendremos una conversación telefónicas los dos presidentes, tan pronto como el presidente Fujimori regrese de su viaje a Europa del Este que inicia este domingo. Probablemente tendremos una tercera reunión.

Presidente Mahuad, ¿se hará respetar el derecho internacional?

Hay una serie de conversaciones avanzadas, con una serie de pasos dados, que nosotros respetamos, significa que la fase que falta por concretar, por concluir, tenemos que tomar en cuenta estos elementos, que efectivamente están ahí, y pensar en incorporar criterios de equidad y justicia, que son los que siempre he señalado yo en mis declaraciones.

En qué consisten esos criterios y a qué fórmula se puede arribar, es precisamente lo que tenemos que pulir, entre el presidente Fujimori y quien habla.

Presidente Fujimori, ¿hasta dónde hará concesiones a Ecuador?

Las conversaciones de paz con el presidente Mahuad se llevan dentro del marco jurídico-técnico del Protocolo de Río de Janeiro y el fallo Braz-Díaz de Aguiar. En lo que se refiere al tema que usted llama “concesiones” mutuas, el Artículo 9 del Protocolo dice, textualmente:

“Queda entendido que la línea descrita anteriormente será aceptada por el Perú y el Ecuador para la fijación por los técnicos en el terreno de la frontera entre los dos países; las partes podrán, sin embargo, al procederse a su trazado sobre el terreno, otorgarse las concesiones recíprocas que concediere pertinente a finde ajustar la referida línea a la realidad geográfica”.

Se refiere a “situaciones geográficas sobre el terreno”, que hay que tomar en cuenta en el trazdo definitivo. No se trata de concesiones mutuas de territorio, sino de respetar la soberanía de cada país. Pero sobre todo, en este punto hemos visto los elementos jurídico-técnicos y en diversos tramos, ambos estamos de acuerdo en que se deben tomar en cuenta.

En todo caso, se han puesto sobre la mesa diversas propuestas, que tenemos que analizarlas. Por supuesto, lo vamos ha hacer con la mejor buena voluntad, pero siempre dentro del marco jurídico-técnico.

Presidente Fujimori, ¿calificaría usted al Ecuador de expansionista y como se va a enfrentar el problema del desminado?

Los temas avanzados están ratificados. Usted conoce que esos asuntos de los que habla están plenamente superados. Naturalmente, en el tema específico del desminado, ambos gobiernos nos vamos a poner de acuerdo para el proceso de desactivación. Tenemos la voluntad de no causar daños personales, sí vamos a trabajar con optimismo.

Tengo la convicción de que este acuerdo global y definitivo se puede lograr, porque hay la voluntad política del presidente Mahuad y del pueblo ecuatoriano, del pueblo peruano, porque está el Protocolo de Río de Janeiro y el fallo Braz-Díaz de Aguiar y porque están los países garantes.

Todo este conjuntos nos va a permitir llegar a un acuerdo. No quiero por mi parte poner plazos, eso prefiero dejárselo al presidente Mahuad, pero este año estaremos suscribiendo estos acuerdos, beneficiosos para ambas partes.

Presidente Fujimori, ¿su apreciación sobre los parques binacionales?

Sobre los parques, hemos puesto sobre la mesa diferentes puntos de vista, de los más imaginativos que pudiera haber, sin compromiso alguno, para ir acercándonos a un acuerdo que nos permite, dentro del marco jurídico-técnico, llegar a algo que sea aceptable para ambos países. El Protocolo de Río de Janeiro, los instrumentos jurídicos, están aceptados y nos rigen a ambas naciones. Todos los conceptos que están involucrados en estos tratados internacionales son válidos, porque nosotros consideramos que los pareceres jurídico-técnicos no hacen sino confirmar eso, desde el punto de vista peruano, lo que es mandatorio dentro del Protocolo.

Presidente Mahuad, ¿Ecuador seguirá defendiendo su posición en torno a la inejecutabilidad del Protocolo de Río de Janiero y el fallo Braz-Díaz de Aguiar?

El Protocolo de Río de Janiero es la base para todas las conversaciones. Igual ocurre con el fallo Braz-Díaz de Aguiar. En el caso de los pareceres jurídico-técnicos, como usted lo ha señalado, no son pareceres obligatorios y, tan pronto como fueron expresados, la Cancillería ecuatoriana, indicó que rechazaba esa opinión. Es evidente que ahí tenemos una discrepancia, sobre la que hay que trabajar hacia el futuro.

Sobre los parques, estamos mirando todas las posibilidades, que una iniciativa tan valiosa puede tener. Se pueden preguntar muchas cosas: tamaño, linderos, configuración final, administración y varias preguntas más. Mientras más abiertos, más creativos, más imaginativos, desprejuiciados, lleguemos a una conversación de este tipo, más posibilidades tendremos de llegar a una buena solución. Los parques son un tema sobre el qué se ha conversado mucho.

Sí, todas estas conversaciones concluyeron con la firma del “Acta de Brasilia”, el 26 de octubre de 1998, pero todo se acordó en Panamá, de los testimonios transcritos. Mahuad y Fujimori fueron rápidamente depuestos por sus propios pueblos. De los acuerdos alcanzados nada se cumplió: ni los 3.000 millones de dólares en desarrollo fronterizo, ni la libre navegación por el Amazonas para Ecuador, ni los parques binacionales que iban a ser un ejemplo de conservación mundial, ni la soberanía en el kilómetro cuadrado en Twintza. Todo fue una tomadura de pelo para Ecuador, que terminó cediendo más territorio a Perú y renunciando a una tesis soberana defendida por más de medio siglo. Lo advirtió el quiteño Paco Moncayo, héroe del Cenepa y general de la República, lo denunció Jorge Washington Villacrés Moscoso, internacionalista y catedrático universitario de Guayaquil. La “Herida Abierta” fue cerrada de manera ignominiosa. Por eso considero que con el diablo no se negocia ni se dialoga.

 

 

 

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