Venezuela en su laberinto por la revolución del Coronel
Por Hernán Rodríguez
VALENCIA, Venezuela (domingo 1/07/2001).- La Patria de Bolívar se encuentra dividida entre chavistas y antichavistas, posiciones antagónicas que convierten al país en una verdadera incógnita. Con Chávez no se sabe, ¿o acaso sí?. Esa es la ambigüedad que se vive en la República Bolivariana, con la “revolución democrática” del ciudadano coronel Hugo Chávez Frías.
Chávez hace planes de gobierno hasta el 2020, no tiene miedo a las oligarquías, hace bailar a los medios a su son y desafía descaradamente a los Estados Unidos visitando Cuba, Libia, Irán Irak. Los que se atreven a opinar, Venezuela adentro, sobre el ciudadano presidente, expresan su decepción. Se suponía que iba a quitar a los ricos para dar a los pobres, pero quitó a los ricos para dar a los militares. “Pregúntele si algunas de las peticiones que le hacen las ha cumplido”.
Venezuela pasó de la opulencia petrolera de los años 70 a la crisis de hoy. La vida es cara. El sueldo promedio está en los 180.000 bolívares (USD 250), pero no alcanza. El IVA es del 14.5% y el hombre común, “el soberano”, está cansado de la corrupción. Para el gobierno, las cifras económicas muestran una recuperación de la economía. El país sigue dependiendo del petróleo y de la inversión externa.
“Luis, ¡te tengo café!” se exaltó Chávez cuando anunció la captura de Wladimiro Lenin Ilich Montesinos en el Perú, a su ministro del Interior, Luis Miquilena. “El neoliberalismo es el camino al infierno”, “esta es una sola América, la América Bolivariana”, “hay que darle hacia la Unión Bolivariana de Naciones”, “La pobreza es la principal amenaza para nuestros pueblos”, fueron frases de barricada famosas durante la XIII Cumbre Andina Presidentes en la ciudad de Valencia, que resumen el pensamiento chavista.
¿Quién es Chávez?. El coronel Hugo Chávez Frías nació el 25 de julio de 1954 y alcanzó notoriedad mundial al encabezar, el 4 de febrero de 1992, una rebelión de las fuerzas armadas venezolanas contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, entonces presidente constitucional de Venezuela. La rebelión fracasó, pero fue el inicio de la veloz carrera política del coronel, que le llevó a ser elegido presidente de Venezuela, mediante comicios democráticos, con el 56% de los votos, el 6 de diciembre de 1998. Asumió la Presidencia de Venezuela el 2 de febrero de 1999 y su período debe durar hasta el 2004.
Está casado con María Isabel Rodríguez, es padre de 5 hijos: Rosa, Virginia, María Gabriela, Hugo Rafael, Raúl Alfonso y Rosa Inés. Su ideario político está inspirado en Simón Bolívar, dice la historiografía oficial. Es artista, con cuentos, poemas y pinturas de su autoría. En este aspecto sería la pareja ideal del “Loco que ama”. El beisbol es su deporte favorito.
“Venezuela es históricamente un país con exceso de autoritarismo y la revolución de Chávez no cambió nada al respecto. Más bien acentúa los rasgos del pasado, dentro de un esquema de poder presidencialista. Chávez es el fruto de nuestro pasado reciente. Los partidos se distanciaron de las aspiraciones populares y la economía hizo agua. Del empobrecimiento del país les cargaron la responsabilidad a los partidos tradicionales y es entonces cuando aparece el vengador”, explica Teodoro Petkoff, ex candidato a la presidencia de Venezuela, que agrega “la situación actual es difícil de precisar.
Para Petkoff, hoy su nación se halla en una tensión permanente, entre su vocación democrática y el autoritarismo. “La situación es compleja y el gobierno no es convencional, maneja un discurso revolucionario, matizado por la agresividad del discurso del presidente”.
Según el político y ex candidato, la mitad del país está a favor de Chávez y la otra mitad en contra. Son los chavistas y los antichavistas enfrentados. “Hay una polarización excesiva y ambos polos están dominados por los extremos”. Entre los antichavistas, hay ciertos grupos que manejan un discurso irracional y racista; no dominan, pero si expresan ese resentimiento.
Por otra parte, Aníbal Romero, analista político, es muy duro con Chávez. Lo define como un populista, que se asemeja a otros gobiernos autoritarios latinoamericanos, demagogo y romántico, que quiere hacer una revolución, una transformación radical, pero llega con 30 o 40 años de retraso en la historia.
Chávez es un político con uniforme militar, que hace equilibrio entre la admiración que sienten por él los pobres y la animadversión de los grupos de poder. Por ejemplo, un camarero del Hotel Intercontinental Valencia, donde se celebra la Cumbre de la CAN, le cantó espontáneamente una copla, al ver pasar al presidente.
“Llegó el comandante Chávez, como todo el mundo sabe presidente la Patria, ahora si van a saber que el topocho verde mancha”. Así se llama, topocho, al plátano verde en Venezuela. El presidente Chávez se detiene, para hablar con los periodistas extranjeros que allí estábamos cubriendo la Cumbre, sobre los Círculos Bolivarianos de la Revolución, un sistema que el copió de Cuba.
“Tenemos que hacer esta revolución a fondo, pacífica y democrática, con todos ustedes, por eso estoy llamando a los Círculos Bolivarianos, búscate muchachos, tú 15 y tú 15. ¡Invito a que sean los jóvenes los que armen esa revolución!”.
Consultado sobre un posible apoyo a la candidatura a la presidencia de Lucio Gutiérrez, el coronel golpista en Ecuador contra el gobierno de Mahuad, Chávez fue muy diplomático y dijo que no se involucra en los asuntos internos de otras naciones.
Al respecto Petkoff analiza que “es posible que se produzca un efecto demostración en algunos países de América Latina, pero el chavismo no es exportable. Puede haber algún lunático, que piense que el ejemplo se pude imitar, pero pienso que no es un proceso exportable, me parece difícil. El presidente Chávez es un militar de izquierda, sin formación marxista ortodoxa, que es sincero”.
“Los sectores populares conservan la esperanza de que Chávez sea la solución a sus problemas, aunque ahora el 50% de los venezolanos piensan que la responsabilidad de la crisis está en él. Chávez habla de problemas humanos, no de macro economía”, analiza el político Petkoff y cree que el discurso de Chávez va director al corazón de los pobres.
En cambio, para Romero, el presidente quiere ir en contra de muchas cosas que le harían bien a Venezuela, como la dolarización y además “cuando todo el mundo va para allá el no quiere, el país está paralizado, no va ni para adelante ni para atrás. Su intento es convertirlo en otra Cuba, pero todavía no puede. Una prueba de ello son los Círculos Bolivarianos.
Utilizando una espectacular diplomacia, al más puro estilo militar, el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela deslumbró a los presidentes que asistieron a la XIII Cumbre Presidencial Andina (CAN), en la ciudad de Valencia.
Las medidas de seguridad en el hotel fueron extremas y al entrar y salir del país, cada avión presidencial fue escoltado por un casa F-16, perteneciente a las FAV, como fue el caso del avión del presidente Gustavo Noboa. Durante el vuelo, desde el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre en el centro de Quito, hasta el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, al norte de Caracas, junto al Mar Caribe, el presidente Noboa aprovechó para hacer las siguientes declaraciones sobre temas de actualidad.
“Hay algunas cosas que son importantes. Yo rescato la agenda social. Si los países andinos no vemos la pobreza como el principal enemigo de nuestros pueblos, estaríamos fuera de lugar. Hacía tendríamos que ir. Lo de Montesinos, pues me alegro”, dijo sobre la agenda de la Cumbre y la captura de Wladimiro Montesinos en Perú.
Por otra parte “¿qué tan difícil puede ser para Ecuador lograr una inflación de un dígito?. Los indicadores van bien. Estamos bien, si no nos asaltan en el camino. No solo en la frontera hay minas, también las hay en la política y hay que desactivarlas. Por ejemplo, son los indígenas los que ponen plazos, no el gobierno que cumple. Los temas no pueden tener fechas. Sobre el transporte fui claro con ellos, no voy a bajar los costos del transporte. Veo separación en la dirigencia indígena y entre los indígenas. El tema está politizado y lo dije antes de los diálogos. Yo, con ellos, me he reunido muchas veces. Les pedí que presenten proyectos para el pueblo indígena, pero los dirigentes están en otra onda”.
“Voy a trabajar de la misma manera en que reconstruí la costa, para hacer lo que tengo que hacer en el Austro. Tenemos muchas carreteras terminadas, otras que se terminarán este año y el próximo. La Panamericana no termina en Riobamba, yo la recorrí de Riobamba a Cuenca y estoy seguro de lo siguiente, así como yo reconstruí la costa ecuatoriana y sus carreteras, lo voy ha hacer con el Austro”, concluyendo con estas palabras su contacto con los representantes de los medios de comunicación privados nacionales que le acompañaban en su comitiva a la Cumbre de la CAN.

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