Gobiernos local y provincial facilitan la obtención del Plan de Transparencia
Por Hernán Rodríguez Girón
Publicado en Diario El Mercurio, el viernes 14 de octubre de 2005, página 6A, Cuenca
CUENCA, Ecuador (14/10/05).- La Municipalidad de Cuenca, el Consejo Provincial del Azuay y la ciudadanía son los actores locales para el rescate de la ética pública. Se suma un cuarto actor que es el Consorcio pata el Desarrollo Local (CDL) de la Fundación Esquel. Juntos iniciaron el proceso de participación ciudadana para facilitar la obtención del Plan de Transparencia de la ciudad de Cuenca y la región, que estará basado en 5 ejes temáticos y una pregunta: ¿cómo me beneficia a mí como ciudadano los temas de la ética y la transparencia?. Ramón Torres Galarza, facilitador del PT y coordinador del CDL, explica que sentido tiene iniciar este proceso.
¿Cuál es el propósito del Plan de Transparencia?
Los actores involucrados quieren impulsar procesos de transparencia y participación que permitan el ejercicio del buen gobierno, que los procesos de transparencia sean un elemento esencial de gobernabilidad democrática, de eficiencia y de eficacia, en la gestión de los intereses de lo público.
¿Cómo se consigue que la ciudadanía se integre a la redacción del Plan?
La participación ciudadana, si no se orienta a resolver problemas concretos que tiene la gente, es una abstracción. Si la gente ve que mediante la participación mejora su calidad de vida, genera condiciones mejores y favorables para obtener empleo, para mejorar la educación, la salud, es decir, genera factores de desarrollo sociales, entonces la participación se produce.
¿Qué pasos se han dado hasta el momento?
Hemos constatado la importante voluntad política expresada por el alcalde de Cuenca, Marcelo Cabrera, respecto de impulsar el Plan de Transparencia y relacionarlo con el Plan Estratégico de la ciudad. Este nivel de articulación y complementariedad va a permitir y garantizar la institucionalidad y la continuidad del PT. Pero, lo que nos interesa no es solamente un nivel de institucionalidad formal, sino que la ciudadanía cuencana se capaz de asumir el tema de la transparencia como parte de su patrimonio intangible. Cuenca se caracteriza ya, no solamente a nivel nacional, sino a nivel internacional, como Patrimonio de la Humanidad. Apostamos a que se constituya, se consolide, como un paradigma de patrimonio ético, que hace la cultura cuencana, de los cuencanos y cuencanas, una referencia ética para el país.
¿Continúa solo a nivel de discurso la posibilidad de construir otro Ecuador?
El discurso es una parte esencial del proceso, es la forma en la que nos comunicamos entre seres humanos. Pero, más allá del discurso, de los niveles de información y de comunicación, lo que esperamos de este proceso es que realmente generemos espacios, promovamos nuevas formas de participación desde los objetivos de la transparencia. En este sentido, la actoría ciudadana, el que los actores ciudadanos en Cuenca y en el Azuay participen en este proceso y las instituciones garanticen que las formas de participación permitan mejorar cuestiones concretas, nos va a posibilitar cumplir los objetivos. Esquel lo que hace es facilitar esos espacios.
¿Considera que ustedes motivan a la gente para que no se rinda frente a una realidad que se vuelve cada día más agobiante?
Motivar, sí, pero a la vez nos motivamos, porque sabemos que la gente piensa y siente. Hay una sed de ética en el Ecuador, esa necesidad tiene que ver con todo lo que significa para nuestro país las cifras de la corrupción. Si vemos que en el Ecuador 3.000 millones de dólares se pierden por año en procesos de corrupción; si vemos que los aspectos referidos a la inversión pública, al desarrollo, a la educación, a la salud, no pueden ser invertidos por la inescrupulosa moral de los corruptos; debemos construir una capacidad de mostrar lo bueno que tenemos, que somos los ecuatorianos, para construir un Ecuador posible, necesario, en el que nos veamos representados todos. Que no es solamente Jefferson Pérez, que no es solamente la Selección Nacional de Fútbol, porque cada ecuatoriano porta una capacidad única, transformadora y positiva, que es la que debemos explorar, valorar y fomentar en este momento. De lo contrario, si los problemas del estado y la sociedad, los condenamos a que los políticos nos den resolviendo, es imposible que enfrentemos las condiciones terminales de esta crisis, de un modelo de Estado, de un modelo de sociedad, de un modelo económico. La ciudadanía activa, consciente, que ve una salida en la voluntad democrática de participación, de transformación, es la que porta esa capacidad de cambio.
¿Cuál es el objetivo final de los facilitadores del Plan de Transparencia?
El objetivo en curso es que seamos capaces de tender puentes entre la institucionalidad pública y la ciudadanía, para que estos procesos tengan continuidad y permanencia. Los ciudadanos son los que permanecen, las instituciones y las personas que las dirigen son efímeras y en ese sentido construir una ciudadanía activa, que asuma los retos de la participación y de la ética de lo concreto, nos interesa mucho, que debe ser parte de una nueva democracia, que enfrenta esta crisis sistémica de la sociedad y el estado del Ecuador. El momento en la ética deja de ser un discurso retórico y la ética de lo concreto nos moviliza, nos acompaña, no nos paraliza y nos hace ciudadanos temerosos de la sanción y el carácter punitivo del estado, es una ética que promueve y desde una visión proactiva genera procesos y, en ese sentido, pensamos en una ética para el desarrollo, no una ética para la parálisis, para la desmovilización, para la desmoralización; porque la ética de la moral individual desmoraliza y te establece el prejuicio de que no nos permite caminar. Entonces, tener una visión proactiva en temas éticos, que nos permita desarrollarnos económicamente, conservando nuestra identidad cultural, es una característica esencial en la que pensamos en este proceso.

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