Laguna de Llaviuco merece la mayor protección

 

Por Hernán Rodríguez Girón

Publicado en Diario El Mercurio, el sábado 23 de abril de 2005, página 6A, Cuenca.

CUENCA, Ecuador (23/04/05).- Propuesta de represar sus aguas no tiene un sustento técnico y no debe ejecutarse, puesto que se transformaría en el mayor atentado a la seguridad de agua de todos los cuencanos, un derecho humano que hay que cuidar. Es por eso importante, en el Día Mundial de l Tierra, abrir un espacio para la reflexión sobre como estamos tratando todos al medio ambiente. En este sentido, la Corporación Parque Nacional Cajas, está ejecutando una serie de acciones, para recuperar la laguna de Llaviuco, agredida durante décadas por la explotación de una granja de truchas y a ahora amenazada por más propuestas de intervenciones antitécnicas y acciones antrópicas, que solo dañarían la principal fuente de agua para Cuenca.

Con respecto a esta problemática, es consultado Fanklin Buchelli, director de la Corporación, quien entrega algunos datos para el debate y hace un recuento de lo que se ha hecho hasta ahora para proteger la laguna y cuales son los planes futuros. La zonificación establecida por el Plan de Manejo Integral establece que Llaviuco es una de las cuencas hidrográficas más importantes de la región, puesto que abastece con el 25 y hasta el 30% del agua que consumen los cuencanos; es por lo tanto que desde esta cuenca se originan los principales servicios ambientales de la ciudad.

La primera actividad desarrollada en Llaviuco fue rehabilitar y garantizar el caudal y la calidad del agua, esto complementado con las actividades de una zona de recreación que tiene el sector dentro del ordenamiento territorial del Parque Cajas. Entonces, se han implementado los servicios que faltaban para que los visitantes sean bien atendidos y puedan disfrutar de la naturaleza, como un valor agregado. Por ejemplo, ya está rehabilitada la “Casa de los Tucanes” en su planta baja, en donde se instalará un salón de “Educación Ambiental”, a la mitad una cafetería y complementados estos servicios con un albergue, para las personas que con frecuencia vienen al sitio a realizar una serie de estudios, análisis e investigación.

Otra de las medidas tomadas, según Buchelli, ha sido evitar la intervención agresiva y permanente sobre la laguna y su uso, generalmente para actividades de pesca deportiva. Actualmente, el espacio está ordena a través de dos muelles, logrando la protección de la vegetación, sobre todo la totora, que es un nicho ecológico que sirve para la anidación de especies de aves como el pato silvestre o especies endémicas únicas como la Vinga Vinga o la Gallareta.

Una acción tomada más es la demarcación del sendero, que anteriormente iba por el filo de la laguna, con un impacto negativo sobre el espejo de agua. Ahora, el sendero demarcado va por la mitad del bosque primario, que es uno de los últimos santuarios del bosque montano andino y la gente puede desarrollar actividades recreativas, de esparcimiento y de interpretación de especies de flora, especialmente del páramo.

La antigua casa de la Cervecería Azuaya cuenta con un proyecto de recuperación, para el centro de interpretación y recepción de visitantes, una estación biológica y servicios complementarios, como una biblioteca y acceso a Internet, para que los investigadores puedan cumplir con comodidad y los recursos suficientes, sus tareas de investigación o de formación académica.

Los terrenos que fueron parte de la Cervecería serán reutilizados por un centro de campamento. Es una forma de mitigar el impacto en los acuíferos y los humedales. El camping contará con baterías sanitarias con servicios higiénicos “secos”, un área para la preparación de alimentos y duchas. Todo este proyecto responde a un estudio de manejo ambiental, enfocado hacia la conservación de los recursos naturales.

Se da un impulso al turismo y al mismo tiempo se recaudan recursos a través de estos valores agregados para reinvertirlos en la conservación de la laguna de Llaviuco. El objetivo último es demostrar que con estos proyectos se pueden conservar fuentes hídricas, se protegen y mantienen los caudales y al mismo tiempo se genera una economía para reinvertir esos recursos en el Parque Nacional.

¿Con cuántos guardaparques cuenta Llaviuco?

Son tres guardaparques y un guardián permanente. Entre estas cuatro personas cubren el ingreso de visitantes, el manejo, el mantenimiento y los patrullajes por la Taitachugo, Cucheros, Burines, Llullugchas y Alto de Chocar, dentro de los límites del Parque Nacional Cajas.

¿Cuáles son los principales problemas de Llaviuco?

El principal problema es el manejo limnológico de la laguna, por la generación de macrofitas, una especie vegetal agresiva que ha crecido por una serie de elementos extraños a la laguna, alterando el fitoplancton. Estamos controlando la propagación de las macrofitas, para que no se autofique la laguna, no disminuya el espejo de agua. El otro problema es el de la pesca, que está solucionado en el borde de la laguna, entre las totoras, porque se afectaban los nichos ecológicos y la reproducción de aves. La actividad está controlada. Lo que preocupa y llama la atención son una serie de propuestas ligeras, sin análisis, ni estudios, que plantean elevar el caudal de la laguna con un embalse que además regule el espejo de agua. Este es un absurdo antitécnico, con consecuencias ambientales y económicas, de costo-beneficio social y tenemos ejemplos de esto, cuando se embalsó la laguna La Mica en la reserva Antisana o la laguna de San Marcos en la reserva Cayambe-Coca, con consecuencias impredecibles. Manteniendo las fuentes y desarrollando proyectos alternativos, como el Machángara-Yanuncay, se puede garantizar el servicio de agua para Cuenca de aquí en 30 años o más sin problema, sin afectar los ecosistemas de El Cajas. Cuenca no está en una situación crítica o amenazada en su provisión de agua. Si se conservan las características de los humedales de El Cajas y su cobertura vegetal, los caudales no tienen porqué disminuir. Sin embargo, las acciones antrópicas, para regular caudales van a afectar seriamente los nichos ecológicos y la naturaleza, incluso la situación actual de El Cajas como Humedal de Importancia Mundial (HIM) y Área Internacional de Importancia para la Conservación de Aves (AICAS).

¿Cómo explicar la intervención antrópica en las Dos Chorreras?

La intervención en la cuenca del Tomebamba, en su biocorredor, con emprendimientos en la Dos Chorreras y La Gallinaza, con edificaciones agresivas y un conjunto de acciones comerciales, es un claro ejemplo de lo que no se debe hacer con el manejo de los recursos naturales. Incluso, la introducción del pino en los páramos, ha sido la causa de la extinción del Jambato, especie de rana endémica de Los Andes. Todas estas acciones han acelerado la degradación, la alteración y la pérdida de los escenarios naturales como tales y de sus recursos. Porque, ver cemento por todos lados, infraestructuras como piscinas de peces y una serie de situaciones anómalas, incluso no desarrolladas adecuadamente, en gran cantidad y de una forma desordenada, generan impactos visuales que alteran el paisaje, lo privatizan, afectando la calidad del agua y los caudales. Hemos asistido a hechos consumados, como la desviación de caudales, represamientos y cosas así, hasta se llego a desviar el curso del río Quinuas, acción ilegal realizada por una persona que metió un tractor y desvió un meandro para ganar terreno. Estas son las acciones que hay que prevenir o controlar, para garantizar caudales de agua que se requieren para abastecer a la población de Cuenca.

 

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