II Bienal: agenda cultural fue intensa
Por Hernán Rodríguez Girón
CUENCA, Ecuador (03/06/89).- Cuenca, la joya cultural de Ecuador y la República entera celebran el pensamiento y la creatividad a través de la pintura, el color y el dibujo, convirtiendo el arte en un reflejo vibrante de su identidad y espíritu, con el inicio de la agenda de la II Bienal Internacional, en la que el pintor Arnaldo Roche de Puerto Rico, por decisión del Jurado, fue el ganador del primer premio con su obra Quema, Quemándome, Quemado I, II, III y Enrique Tábara de Ecuador obtuvo el segundo premio con Arbusto en Loma Rosa.
“Su obra, su palabra, su opinión, fueron un lujo para la I Bienal y son un buen augurio para la II”, manifestó Estuardo Cisneros, presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión”, Núcleo del Azuay (CCE-NA), sobre el maestro Julio Le Parc, al hacer uso de la palabra durante la inauguración del Salón que lleva el nombre del destacado artista argentino. El acto se cumplió a las 12:30 de ayer viernes 2 de junio de 1989 en el Salón del Pueblo de la CCE-NA. El homenajeado expresó sus más sinceros deseos para el éxito del evento. La obra de Le Parc trasciende cualquier calificativo; "fantástico" y "novedoso" apenas rozan la profundidad y el impacto de su creación.
Julio Le Parc, pintor y escultor, nacido el 23 de septiembre de 1928 en Palmira, Mendoza. Es reconocido por su trabajo en el Op Art y el arte cinético, explorando la interacción entre luz, movimiento y percepción. En 1960, fundó el Groupe de Recherche d'Art Visuel (GRAV) o Grupo de Investigación del Arte Visiual (GIAV) en París, un colectivo que buscaba involucrar activamente al espectador en la obra artística. A lo largo de su carrera, ha recibido múltiples premios, incluyendo el Primer Premio de la Bienal de Venecia en 1966.
En la I Bienal de Cuenca (1987), Le Parc ganó el Primer Premio con su obra "Modulación 892", que pertenece al arte cinético, que se centra en el movimiento real o sugerido y en la interacción del espectador con la obra. Le Parc, como figura clave de este tipo de arte, explora la luz, el desplazamiento y la variabilidad de formas en sus composiciones, creando experiencias visuales dinámicas. Su enfoque está en generar efectos de movimiento a partir de variaciones geométricas y cromáticas, involucrando activamente a quien observa.
La apertura del Salón que lleva su nombre en la II Bienal de Cuenca concluyó con la participación del Ministro de Obras Públicas, Juan Neira, quien dijo que su institución se suma a las actividades del evento con la emisión de un sello postal que, “informe a todos los pueblos y naciones que en esta ciudad de Cuenca, en la República del Ecuador, se rinde culto al pensamiento expresado a través del dibujo y el color, como viviente palpitar de lo que sentimos, de lo que esperamos, de lo que puede estimular nuestra idiosincrasia y nuestro deseo de avivar el fuego de la imaginación”.
Hacia las 19:00, también del pasado viernes 2 de junio, se aperturó el Salón de Honor en la Catedral Vieja, reservado para la exposición de las creaciones de consagrados artistas plásticos del Ecuador. La ceremonia protocolar fue breve pero emotiva y el discurso de rigor estuvo a cargo de Alberto Luna, arzobispo de Cuenca, que dijo “al celebrarse la II Bienal Internacional de Pintura, algunos pintores ecuatorianos han sido considerados como invitados de honor. Ajenos al concurso, porque en el criterio general han sobrepasado los linderos comunes. Si el criterio común es indicador de aceptación, la Iglesia de Cuenca acoge esa proclamación comunitaria y la hace suya”.
Luego intervino René Cardoso Segarra, como vicepresidente del Comité Organizador de la II Bienal, para decir que “un grupo de artistas como Edgar Carrasco, Aracely Gilbert, Oswaldo Guayasamín, Luis Molinari y Oswaldo Viteri, aceptaron exponer su obra en esta hermosa y respetable casa de Dios y del Pueblo, por eso destacamos la sensibilidad de Monseñor Luis Alberto Luna Tobar al permitirles exponer, al cobijo de los centenarios muros de esta vieja y hermosa catedral cuencana, lo más sublime del lenguaje humano, que de alguna manera es aproximación y oración a Dios”.
Gazapos de la II Bienal
ü La actividad de coordinación de los miembros del Comité Organizador de la II Bienal de Cuenca fue frenético. Desde tempranas horas el día de ayer daban los últimos toques a la ejecución del evento, desde la recepción oficial y protocolar a las autoridades nacionales, confirmación de invitados, acreditaciones para los periodistas nacionales y extranjeros, traslado y montaje de obras en sus lugares de exhibición, inspeccionar que los pisos de las sedes estén bien encerados, hasta la confirmación de que hay suficiente provisión de champaña y vino para la celebración. En definitiva, toda una locura.
ü La Sala de Prensa de la II Bienal, bajo la dirección de Jaime Cedillo y la asistencia de Silvia Sánchez, siempre estuvo atenta para satisfacer las necesidades de los representantes de los medios de comunicación.
ü La Comisión Técnica de la Bienal estuvo dirigida por René Cardoso, con la colaboración de Francisco Álvarez, cumpliendo el delicado y gran trabajo de montaje de las obras en la diversidad de salas en las que están expuestas.
ü Durante todo el día de ayer, viernes 2 de junio, circuló con fuerza el rumor de que el ganador de la II Bienal era el ecuatoriano Enrique Tábara, al final no fue así, era solo ruido. El ganador resultó ser Arnaldo Roché, de Puerto Rico.
ü A pesar de que la temperatura era baja, el pintor Roberto Lisano de la isla de Puerto Rico, tierra caliente, parece que no tenía frío, puesto que todo el día se lo pasó en pantalones cortos. Participó en la II Bienal con sus obras “Mujer Japonesa” y “Camafeos de papel”.
ü El gran ausente a la rueda de prensa del Jurado Calificador con la prensa fue Hernán Rodríguez Castelo. El diálogo inició a las 11:30, con las grabadoras que iban de un lado al otro de la mesa, según el vocero al que le tocaba el turno de hablar. Presidía Patricio Muñoz.
ü A la inauguración del Salón Julio Le Parc asistió un público numeroso, por lo que el Salón del Pueblo resultó un local estrecho. Asistieron puntuales al acto de apertura los ministros de Educación, Carlos Vallejo López y de Obras Públicas, Juan Neira Carrión. El arzobispo de Cuenca, Alberto Luna y el prefecto, Italo Ordóñez Vásquez llegaron tarde.
ü El Ministro de Educación, Juan Neira, emitió el discurso de rigor durante la apertura del Salón Le Parc, para presentar la estampilla conmemorativa de la II Bienal y todo iba perfecto, salvo un pequeño detalle, no había estampilla porque había olvidado traerla consigo.
ü Monseñor Luna estaba impresionado con la belleza de las guías de la II Bienal, tanto que no pudo dejar de comentar públicamente: “ya que no hay jóvenes galantes, ¿tendré que decirles yo piropos a tan bellas chicas?”.
ü René Durán, secretario del Comité Organizador de la II Bienal, “sudó la gota gorda” en el Salón de la Ciudad, durante la Sesión Solemne de inauguración, porque no aparecía el veredicto del Jurado Calificador con los nombres y el orden de los ganadores. ¡Patricio Muñoz se lo había llevado a casa y se le olvidó traerlo de vuelta para la ceremonia!.
ü El Presidente de la República, Rodrigo Borja Cevallos, su esposa y la comitiva oficial llegaron 20 minutos tarde a la inauguración de la II Bienal.
ü A última hora se cambiaron completamente las instalaciones de la iluminación del Salón de Honor, porque las lámparas no funcionaban.
ü Cuando Patricio Muñoz pidió un minuto de silencio a la memoria de Lauro Ordóñez, la banda de la III Zona Militar empezó a tocar el Himno Nacional. ¿Falta de coordinación?.
El Mercurio, sábado 3 de junio de 1989, Cultura, 5A.
.jpeg)


Comentarios
Publicar un comentario