Biografía del Libertador Simón Bolívar
Transcripción: Hernán Rodríguez Girón, Cuenca, 26 de agosto de 2025.
Por Sergio Enrique Girón Narváez. - Coronel de E.M. (r).- Quito, 24 de Julio de 1983.
Presidente del “Círculo de la Prensa del Ecuador”.
M:. M:. de la Resp:. Log:. Simón Bolívar Nro. 12.
Miembro del Colegio de Periodistas de Pichincha. Reg. Un. P-139.
Vocal del Directorio de la Federación de Periodistas de Pichincha.
Socio activo de la FENAPE.
Socio activo de la Confederación Nacional de Periodistas del Ecuador.
Ex secretario general de la Sociedad Bolivariana del Ecuador.
Premio Internacional “Bicentenario del Natalicio del Libertador”, Caracas, Venezuela, 1982.
DEDICATORIA
A los pueblos latinoamericanos que afanosamente buscan la Luz, que los conduzca a una nueva Independencia;
A las instituciones bolivarianas, guardianas permanentes del pensamiento del Libertador;
A la Resp:. Log:. Masónica Simón Bolívar Nro. 12, correspondiente de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador;
A todos mis QQ:. HH:. que me han estimulado a divulgar la obra y el pensamiento del V:. H:. Simón Bolívar.
Crnel. (r) Sergio Enrique Girón.
“La francmasonería es una playa acogedora. ¡Dichosos aquellos que pueden alcanzarla!, felices aquellos que pueden llegar hasta ella venciendo tempestades del pensamiento. En el seno de la francmasonería el hombre aprende a elevarse sobre el vulgo; no duda en olvidarse, cuando es necesario, de sí mismo, con tal de poder ofrecer a sus hermanos un poco de dulzura en la existencia. ¡Es una Institución sublime!”.
Simón Bolívar.
OFRENDA
Al Libertador y Padre de la Patria, en ocasión de conmemorarse el BICENTENARIO de su nacimiento (24 de julio de 1783-1983). Bolívar amó a este pedazo de la América India en forma entrañable y aquí, en Ecuador, halló al amor de sus amores, Manuelita Sáenz, secretaria y confidente del Gran Hombre, la misma en la noche septembrina salvó la vida del Amado y libró a la patrias emancipadas, por su espada, del pecado de parricidas y, Manuelita, se hizo acreedora al altísimo título de LIBERTADORA; de aquí que, si Venezuela blasona de ser Patria del Libertador, al Ecuador le cabe la gloria de haber acunado a al LIBERTADORA.
AGRADECIMIENTO
Se imponía, por parte de las entidades culturales y patrióticas del Nación ecuatoriana, editar por lo menos una biografía del excepcional Libertador Simón Bolívar, costeada por el Estado o bien por aquellas entidades; algo mejor habría sido compilar y publicar la inmensa literatura bolivariana que existe en el Ecuador, bajo la denominación “Biblioteca Mínima del Libertador” (BML).
Este habría sido el mejor homenaje a quién nos dio PATRIA Y LIBERTAD en ocasión de celebrarse una conmemoración grande, inmensa, infinita, podríamos afirmar; el Bicentenario del nacimiento del gigante de la humanidad, BOLÍVAR.
La literatura bolivariana es muy escasa en nuestras librerías y bibliotecas y, pensando en esta deficiencia, estimé muy oportuno escribir una cortísima historia del Libertador, más que una biografía, para que sirviera de una obra de consulta para nuestros estudiantes; quiero decir, para la juventud ecuatoriana y así lo hice.
Tarea ímproba y difícil reducir a un pequeño folleto los 20 años de la guerra magna de la Independencia y la vida de su gran conductor, Bolívar, pero el trabajo estaba hecho y había que hallar al mecenas para la publicación de estas páginas de la historia bolivariana. Acudí a todas partes a fin de conseguir la financiación. Todo en vano. Grito en el desierto. Palabras al viento.
Al fin, hallé el apoyo de la M:.R:.L:.S:. de la masonería quiteña, Simón Bolívar Nro. 12, de la obediencia de la G:.L:.E:.E:., la Gran Logia Equinoccial del Ecuador. Esta noble, altruista y filosófica entidad es la que ha pagado los gastos de impresión y el material para que vea la luz la “Minibiografía de Bolívar”, de mi autoría. ¡Gracias!, ¡muchas gracias!; impercedera gratitud señores y el BICENTENARIO DE BOLÍVAR tendrá un recuerdo eterno, la publicación de la vida del héroe, en muy pocas páginas.
Sergio Enrique Girón Narváez.
Coronel en Servicio Pasivo.
Capítulo Uno. Nacimiento, orfandad, viajes a Europa, matrimonio, viudez. 1783 a 1810.
Él niño SIMÓN JOSÉ ANTONIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD BOLÍVAR PALACIOS Y PONTE Y BLANCO, nace el 14 de Julio de 1783 en la ciudad de Caracas, capital de la Capitanía General de Venezuela, Imperio Español; hijo legítimo del coronel Juan Vicente Bolívar y Ponte, natural de Vizcaya, España y de la dama caraqueña Doña María de la Concepción Palacios y Blanco. Era el cuarto hijo de este matrimonio; sus hermanos mayores se llamaron: María Antonia, Juana, Juan Vicente y María del Carmen la póstuma, aunque su vida se extinguió muy pronto.
El coronel Juan Vicente Bolívar muere el 19 de enero de 1786 y la señora Concepción Palacios muere en julio de 1792, quedando Simoncito huérfano de padre y madre a la tierna edad de 9 años, al igual que sus hermanas y hermanos. En esta situación, pasa a cuidado de su abuelo materno, Don Feliciano Palacios y Sojo, que muere en 1793, pasando una vez más de desgraciado huérfano al cuidado de su tío materno Carlos Palacio Sojo.
Es de anotar, que en su ciudad natal recibió las primeras letras de parte del Padre Capuchino Andújar, de Don Andrés Bello, del maestro José María Sáenz, de Don Guillermo Pelgrón y de los señores Carrasco y Vides; pero, todos estos preceptores pasaron como relámpagos, no así el maestro Simón Carreño Rodríguez, que formó la personalidad inicial de Simoncito. Rodríguez inculcó en el alma del adolescente las ideas de libertad, de amor a la Patria y a la democracia.
El tío Carlos resuelve enviar a Simoncito a España para que estudie y se ilustre en el Viejo Continente. Se produce el primer viaje del joven a Europa a los 16 años. Llegado a España, quedó al cuidado de otro tío, Esteban Palacios Sojo y, casi enseguida, llegó a tierras ibéricas, otro tío, Don Pedro Palacios. Desde la Península, Simoncito pasa en rápido viaje a Francia. En las dos naciones lleva una vida de príncipe y entabla amistad con distinguidas personalidades de la política, la ciencia y de la alta sociedad; pero al mismo tiempo estudió mucho, aprendiendo gramática, historia, geografía, equitación, esgrima, etc.
Estando en Madrid, Bolívar contrae matrimonio con la hermosa madrileña Teresa Rodríguez del Toro y Alaisa, el 26 de Mayo de 1802, en la iglesia de San José. Junto a su mujer, toma la decisión de regresar a Caracas, más el cruel destino le arrebata a su bella compañera, que muere en Caracas el 22 de Enero de 1803, quedando viudo y en la más completa soledad. Recordará toda la vida a Teresita, ante cuyo túmulo juró no volver a contraer matrimonio mientras el viva. La muerte de su amada esposa le empuja nuevamente a viajar a España y llegado allí inicia una gira por Europa. En 1804 en París presenció la coronación de Napoleón. En 1805, junto a su amado maestro Simón Rodríguez, pronuncia el juramento en el Monte Aventino, en Roma, por el cual promete la Independencia de su Patria. En 1806 viaja por Francia, Italia y Alemania. En 1807 va a Estados Unidos y visita Filadelfia, Boston y Nueva York. En ese mismo año regresa a Caracas y ya es considerado uno de los conspiradores del 1 de Abril de 1810.
Bolívar alcanzó su primer grado militar en el año de 1799, ascendiendo al grado de Subteniente Graduado de las Milicias Blancas de Aragua. En 1810, la Junta Autónoma de los Patriotas de Caracas asciende al coronel Bolívar al grado de teniente coronel y lo designa Embajador ante el Gobierno de S.M. Británica. En el año de 1813, el 28 de Febrero, el Congreso General de Tunja, en la Nueva Granada, le asciende al grado de Brigadier General y General en Jefe de los ejércitos libertadores, antes de la Campaña Admirable de aquel año.
Capítulo 2. Principales hechos en la vida del Libertador, años 1810, 1811, 1812 y 1813.
El 1 de Abril de 1810 varios jóvenes de Caracas habían preparado una conspiración y, al ser descubiertos, fueron confinados a distintos lugares de la Capitanía General de Venezuela. Entre ellos estaba Simón Bolívar que en su quinta del Guaire reunía a los conjurados. Para el 19 de abril se gesta un nuevo movimiento revolucionario, por el que se destituye al Gobernador Vicente Amparán y se organiza la Junta Suprema de Gobierno de Caracas, que asume el poder político, designa nuevos empleados y se encarga de los asuntos que antes les correspondían a las autoridades reales. En varias provincias se suceden movimientos a favor y en contra de la autonomía. Siendo el más importante el de Coro, a favor de España y para dominarlo se envía al Marqués del Toro con 4.000 soldados, que ante la resistencia realista regresan a Caracas.
A principios de Mayo de 1810, la Junta Suprema de Gobierno designa a sus comisionados ante los gobiernos de los EEUU e Inglaterra. Para Londres, fue nombrado como jefe de la misión el coronel Simón Bolívar Palacios, ascendido a ese grado por la misma Junta; el secretario de la misión era Andrés Bello y miembro de la misma, el diputado Luis López Méndez.
El 2 de Marzo de 1811 se instala el Primer Congreso de Venezuela, en el que los miembros de la Sociedad Patriótica piden a gritos la Independencia de la Patria, mediante la toma de la sala de reuniones del Congreso y bajo su influencia se proclama la Primera República de Venezuela, el 5 de junio de 1811. El 14 de julio se enarbola el glorioso Pabellón Tricolor y para el 21 de diciembre está redactada y se sanciona la primera Constitución, declarando el Gobierno Federal.
Declarada la Independencia de Venezuela, es el turno de reaccionar para España. Desembarca en la costa de Coro el Brigadier General Juan Manuel Cajigal, con tropas y dinero suficientes para someter a los facciosos y entre los expedicionarios se halla el sanguinario Capitán de Fragata Domingo Monteverde.
Planteada la situación entre los bandos enfrentados, el Jueves Santo 26 de Marzo de 1812 Caracas casi desaparece, producto de un terremoto. Un fraile español azuza a las gentes atemorizadas por el fenómeno telúrico, diciéndoles que era un castigo del Altísimo por buscar la Independencia. El coronel Bolívar, que ya había regresado a Venezuela acompañando al General Francisco de Miranda, se yergue sobre los escombros de la ciudad y exclama. “Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca para los fines de la Libertad”.
Ante el desembarco de Cajigal y Monteverde, la Junta de Gobierno de Caracas, designa al General Miranda, recién llegado de Londres junto a Bolívar, como el Generalísimo para que defienda la ciudad y este, a su vez, encarga al coronel Bolívar la defensa de Puerto Cabello, que pronto cae en poder de Monteverde por la traición de un oficial llamado Francisco Fernández Vinoni, quien más tarde cayó preso en la batalla de Boyacá y fue fusilado apenas lo reconoció el General Bolívar.
Desmoralizado, el Generalísimo Miranda firma en San Mateo la capitulación, por la que Monteverde se comprometía a respetar vidas y haciendas de los patriotas derrotados. Pero el español no cumplió y, por el contrario, la venganza fue cruenta y bárbara. Miranda se retira a la Guayara y los patriotas, dirigidos por Bolívar, consideraron esta acción como un acto de traición, apresan al Generalísimo y lo entregan a Monteverde, quien envía a Francisco de Miranda, el precursor de Bolívar, cargado de grillos a España. El Generalísimo muere en la prisión de La Carraca o Presidio de Las Cuatro Torres, islote de Santa Lucía, provincia de Cádiz, el 14 de Julio de 1816.
De su parte, Simón Bolívar esquivó la prisión y salvó su vida, gracias a la influencia del caballero peninsular Francisco de Iturbe, que gestiona ante Monteverde la entrega de un pasaporte para la isla de Curazao. De aquí pasó a la Nueva Granada y ofreció, sin condiciones, sus servicios al Congreso y Ejecutivo de la nueva nación, ya libre, pero presa de divisiones internas que la llevaron al colapso definitivo en 1814, al conocer que, en las costas de Venezuela, había desembarcado el sanguinario “Pacificador” Pablo Morillo y Morillo. A la Nueva Granada sus propios hijos la motejaron como “La Patria Boba”.
Simón Bolívar, en Cartagena de Indias, escribe uno de los principales o “fundamentales” documentos, como se los llama, titulado “La memoria dirigida a los ciudadanos de la Nueva Granada por un caballero caraqueño”, fechado el 15 de diciembre de 1812 y en el admirable documento explica cuáles son los propósitos para lograr la Independencia de la Patria. Entonces, solicita permiso al Congreso para invadir y liberar Venezuela, convenciendo a los granadinos de la importancia de esta empresa, puesto que con la Independencia de la Capitanía General se aseguraba la supervivencia de la precaria Nueva Granada. El Congreso le concede el permiso para la invasión, con la condición de que Bolívar reconociera su obediencia a la legislatura, lo cual fue aceptado por el militar, siendo ascendido al grado de Brigadier General y General en Jefe de los Ejércitos que invadirán Venezuela.
A 1812, Cartagena era la sede del gobierno de la Nueva Granada y su presidente el patriota Manuel Rodríguez Torrices. Para aquel año, Bolívar ya era un hombre hecho y derecho, curtido en batallas. El francés Jules Mancini, en su obra cumbre y monumental “Bolívar y la emancipación de las colonias españolas desde los orígenes hasta 1815”, entrega una descripción del rostro del héroe en esa época:
“Bajo sus párpados un poco caídos y adornados de largas y bellas pestañas, brillaban los ojos, a veces con sonrisas y otras con fuegos sombríos que nacían de sus pupilas. Tenía el color oscuro dorado, la frente alta y angosta hacia las sienes, mejillas flacas, nariz larga y recta, suavemente encorvada, boca finamente delineada… patillas semi rubias contrastaban con una cabellera negra que caía sobre el cuello en bucles encrespados, rodeando el largo óvalo de la cabeza”.
Alcanzado el permiso por parte del Congreso General de Tunja de la Nueva Granada, cuyo presidente era el mártir y patriota Camilo Torres Tenorio, al mando de 500 hombres con un alto mando con jefes granadinos, Bolívar invade el territorio de la Capitanía de Venezuela, iniciando la “Campaña Admirable”. Para esta guerra relámpago Bolívar contaba con subalternos tan brillantes como el General en Jefe José Félix Ribas, el capitán Antonio Ricaurte, el coronel Atanasio Girardot, el coronel José Luciano D´Elhuyar, el coronel Vicente Campo Elías y otros.
Mediante una marcha relámpago desde Cartagena, conquista todo el curso alto del río Magdalena y luego toma rumbo a Venezuela, aumentando su ejército con voluntarios que se unían en la marcha. Llega a Mérida y es aclamado por primera vez como Libertador. Continúa el avance y ocupa Trujillo. En esta ciudad decreta la “Guerra a Muerte”, el 15 de julio de 1813, con la siguiente proclama: “Españoles y canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de Venezuela. Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables”.
En Taguanes, lugar próximo a Valencia, Bolívar derrota al general realista, Izquierdo. Luego conquista Valencia y, en medio de aclamaciones delirantes, llega a su querida ciudad natal, Caracas, el 7 de Agosto de 1813. Desciende a La Guaira y despacha comisionados ante su futuro enemigo, el general Antonio Mariño. El 14 de Octubre de 1813, el Ayuntamiento de Caracas, reunido en la Iglesia de San Francisco, a pedido del Gobernador Mendoza, concedió a Bolívar el título de Libertador de Venezuela y este, a su vez, creó la condecoración “La Orden de los Libertadores”, que aún tiene vida.
Terminada la campaña, el Libertador eleva su parte de guerra al Congreso de la Nueva Granada, en el que destaca la velocidad de la Campaña Admirable. El ejército de Bolívar partió de Cúcuta el 28 de Febrero y llega a Caracas el 7 de Marzo de 1813. 5 meses y días dura la marcha de guerra y la secuencia de batallas y combates. No existían carreteras, recursos y medios de transporte, no había aviones. Todo a pie.
La reacción realista viene de parte de José Tomás Rodríguez Boves, originario de Islas Canarias, que se sublevó en los llanos de Venezuela, para sostener la autoridad del Rey de España. Levantó a un ejército de llaneros diestros y valerosos y ayudado por los generales Morales y Cajigal, emprende la contraofensiva. Bolívar se hallaba en Valencia y ordenó al General en Jefe Rafael Urdaneta y Girardot atacar a los realistas al mando de Monteverde, en el cerro Bárbula. Los patriotas pusieron en fuga al enemigo, por desgracia el valiente Girardot recibió un balazo en la frente y murió gloriosamente. El corazón del héroe fue llevado a Caracas y su nombre fue proclamado como “Bienhechor de la Humanidad”, por el mismo Libertador.
Mientras tanto, Boves derrota al general patriota Mariano Montilla en la batalla de Calabozo y otro sanguinario general llamado Yánez, toma Barinas. Boves marcha sobre Caracas y le sale al paso el patriota Campo Elías, que es derrotado el 14 de Octubre en Mosquitero.
Bolívar, de Valencia retrocede a Caracas y el mismo 14 de Octubre, una vez más es aclamado por el pueblo como “Libertador de Venezuela y Capitán General”, aprestándose para la batalla definitiva. Une sus fuerzas a las de Ribas y juntos derrotan al realista Salomón en la batalla de La Virginia. Después de esta acción de armas, Bolívar marcha a San Carlos al frente de 3.000 soldados y derrota a Cevallos en la sangrienta batalla de Araure, el 5 de diciembre de 1813.
Capítulo 3. Trágicos sucesos: 1814; perdida de lo conseguido en la Campaña Admirable.
La verdad histórica señala que Simón Bolívar libertó a su Patria con la “Campaña Admirable” de 1813; sin embargo, también es verdad que durante el año de 1814 se perdió todo porque los ejércitos del Libertador fueron derrotados por la reacción de Boves, sus capitanes y tropas. La cronología de los hechos se detalla a continuación.
Bolívar solicita auxilio de soldados y armas al general Santiago Mariño Carige y este le niega toda ayuda. Entonces Boves, envalentonado, invade el valle de Aragua y derrota al patriota Campo Elías en La Puerta el 3 de Febrero de 1814. José Félix Ribas parte de Caracas en refuerzo de El Libertador. En el camino es atacado por Morales, segundo al mando de Boves y lo derrota en La Victoria el 12 de Febrero. Derrota a continuación al sanguinario Rossetti y su Legión Infernal en la batalla de Ocumare, sin alcanzar a destrozarlo completamente. Ribas se une al General en Jefe Juan Bautista Arismendi y por fin logran vencer a Rossetti en otro frente. Por esta acción Ribas fue proclamado como “El Invencible” a su regreso a Caracas.
El Libertador estableció su cuartel general en San Mateo, hacienda de su propiedad y es atacado por Boves entre el 27 y el 28 de Febrero y logra resistir las embestidas del Canario. Cae herido Boves que, restablecido de sus heridas, retoma la ofensiva contra Bolívar en San Mateo. En este segundo ataque muere el joven granadino capitán Antonio Ricaurte, al volar el parque de armas patriota el 25 de marzo de 1814, para evitar que caiga en manos del enemigo. Boves se retira de San Mateo luego de perder más de 1.000 soldados, entre muertos y heridos. El general Mariño por fin acude en auxilio de Bolívar y envía tropas de refuerzo al mando del general José Francisco Bermúdez. El mismo Mariño derrota a Boves en Bocachica el 31 de Marzo de 1814.
El general Urdaneta reemplaza a Bolívar en el comando de la plaza de Valencia y recibe la disposición por escrito de defender la ciudad. Los términos eran contundentes: “Ciudadano General, defended a Valencia hasta morir. Bolívar”. Así lo hizo y cuando ya iba a rendir la plaza, llega Bolívar en su ayuda. Con este alivio, el Libertador aprovecha para reorganizar su ejército, pero no contaba con armas, vestidos y alimentos. Con todo, logra reclutar unos 5.000 soldados y marcha en busca de Cajigal y Cevallos, que lo esperaban para la primera batalla de Carabobo, logrando derrotarlos el 28 de Mayo de 1814. Boves informado de la derrota de sus aliados en Carabobo, sale de Calabozo al mando de 8.000 realistas. Bolívar y Mariño lo esperan en La Puerta y la batalla se da el 15 de Junio de 1814. Los patriotas son derrotados y los vencedores pasan a cuchillo a toda la indefensa población, incluyendo prisioneros y heridos.
Como consecuencia, Valencia es reconquistada por Boves y Bolívar, sin tropas frescas para continuar la lucha, concentra los restos de su ejército en Caracas. No fue larga la permanencia del Libertador en su ciudad natal, puesto que Boves a marcha forzada se aproximaba a la ciudad. Los 2.000 soldados que defendían Caracas nada podían hacer contra los 10.000 asesinos que mandaba Boves. Finalmente, el 16 de Julio de 1814, José Tomás Rodríguez Boves “El León de los Llanos”, entraba en Caracas. Bolívar sufrió una derrota más a manos de Morales en Aragua. No hubo más remedio. Salió en dirección a Barcelona y luego Cumaná, con miles de civiles siguiéndole los pasos, incluyendo mujeres y niños, que querían librarse de una segura muerte a manos de Boves, hecho que se conoce como la Emigración al Oriente.
Era el fin de la Segunda República y de todo lo conseguido con la “Campaña Admirable”. La ruta de huida cumplida por Bolívar fue Barcelona-Cumaná-Isla Margarita. El Libertador y Mariño se embarcan el 8 de Septiembre con rumbo a Cartagena, puerto libre y dependiente de la Nueva Granada. El 19 de Septiembre en el bergantín Arrogante, llegan los generales al puerto que era gobernado por el patriota Rodríguez Torrices, quien los rodeó de amplias garantías. El 12 de Septiembre de 1814 se produce la batalla de Urica, en la que muere Boves, pero también cae preso el “Invencible” patriota José Félix Ribas, que es remitido a Tucupido, donde es ejecutado. Le cortaron la cabeza. Desaparece la República y Venezuela queda de nuevo bajo el yugo español.
Capítulo 4.- Bolívar en las Antillas Mayores; los sucesos de 1815, 1816 y 1817.
Vencido Napoleón en España, vuelve a ocupar el trono el rey Fernando VII y resuelve, como primer acto de Gobierno, confirmar su autoridad en las levantiscas colonias de América; con este fin envía una flota de 65 buques, con 15.000 soldados expedicionarios dotados de los más adelantados elementos bélicos de su tiempo, tropas y transportes que son custodiados por el navío San Pedro de Alcántara; al mando de la flota se halla el general Pablo Morillo, jefe que se había distinguido en las campañas contra Napoleón.
El 3 de Abril de 1815 llega la fuerza punitiva a las costas de Venezuela, desembarcando en la Isla Margarita, plaza que el general patriota Juan Bautista Arismendi rinde sin condiciones. Morillo ocupa rápidamente Barcelona, Cumaná y llega a Caracas, asumiendo la Jefatura Civil y Militar, e inicia su despótico gobierno, empezando por imponer un tributo de 200.000 pesos a los vencidos; confisca los bienes de los patriotas, mata, fusila sin piedad a todos los que habían combatido del lado rebelde entre 1813 y 1814. Entrega el gobierno interino de Venezuela al brigadier general Salvador de Moxo, uno de sus principales colaboradores y director de la Junta de Secuestros y “El Pacificador” Morillo, queda así con las manos libres para proseguir a la reconquista de la Nueva Granada, aún libre.
Bolívar en aquellos días se hallaba en Tunja, sede del gobierno y del Congreso Granadino, en pugna con los partidarios de un gobierno centralista presidido por Antonio Nariño y cuya capital estaba en Bogotá. En Tunja, el ejecutivo está presidido por Camilo Torres, gran admirador de Bolívar. El Congreso designa a Bolívar como Capitán General y le encarga someter a obediencia a las provincias de Cartagena, Santa Marta, Maracaibo y a la misma Santa Fe de Bogotá. Bolívar se pone de parte del Congreso y ataca a Santa Fe de Bogotá, que capitula. Al llegar a Cartagena, por desavenencias con el brigadier Manuel del Castillo, renuncia a sus cargos militares y abandona la Nueva Granada rumbo a las Antillas. Se radica en Jamaica donde escribe la célebre “CARTA DE JAMAICA”, también llamada la “CARTA PROFÉTICA”, fechada en Kingston el 28 de Septiembre de 1815. La carta la intituló Bolívar así: “Contestación de un Americano Meridional a un Caballero de esta Isla”, con fecha 6 de Septiembre de 1815.
Mientras tanto, el sanguinario Morillo avanza de Caracas a Cartagena, toma el puerto y la fortaleza y se interna en la Nueva Granada, hasta llegar a Bogotá, donde fusila a los patriotas, entre ellos al insigne Camilo Torres, al sabio Francisco José de Caldas y al quiteño Antonio Villavicencio. En Kingston, el Libertador estuvo a punto de ser asesinado a manos de Pío, un joven liberto de 19 años de raza negra que hacía de asistente suyo, pero que había sido sobornado por las fuerzas realistas para que cumpla su cometido. Por la fuerza de las circunstancias, Bolívar abandona Jamaica y pide asilo al presidente Alexandre Sabès Petión de Haití y con su ayuda organiza la Primera Expedición de Haití, que salió del puerto de Acquín el 31 de Marzo de 1816, llegando a la Isla Margarita el 17 de julio del mismo año. La expedición contaba con 1 bergantín, 7 goletas y 250 hombres mal armados; sus jefes eran Carlos Soublette, el general Mariño, Manuel Carlos Piar, Pedro Briceño Méndez, el general de origen escocés Gregor Mac Gregor y el armador Luis Brion futuro almirante y prócer de la Independencia.
Llegada la expedición a las costas de Isla Margarita, se bate con una escuadrilla española y los patriotas se apoderan del bergantín “Intrépido” y de la goleta “Rita”. Bolívar desembarca en Juangriego, capital de la Isla y reúne una Junta Militar que le reconoce como Jefe Supremo. Luego se dirige a Carúpano, pasando después a Ocumare. Mientras, Piar y Soublette se encargan de reunir más tropas. El realista Morales había ocupado Valencia. Los patriotas del centro de Venezuela han tenido un encuentro en Aguacates y se ven obligados a retirarse a Ocumare, en donde Bolívar desembarcaba el parque.
Cunde la alarma de que Morales estaba entrando a Ocumare y el bergantín que contenía las armas y las municiones leva anclas y sale del puerto y Bolívar, de milagro, logra embarcarse. Conferencia a bordo con Villaret, comandante de la embarcación y, apoyado por Brion, regresan a Choroní, que ya ha sido ocupada por Morales. En vista de que el desembarco es imposible, Bolívar sigue a Güiría y aquí se encuentra con Bermúdez y Mariño, los que desconocen la autoridad de Bolívar, por lo cual el Libertador se ve obligado, otra vez, a emigrar a las Antillas.
Continuando en el año 1816, después del desembarco fracasado de Bolívar en Ocumare, los patriotas que se quedaron en tierra firme reconocen como jefe a Mac Gregor, que triunfa en Quebrada Honda y Alacranes. Y el mismo ocupa Barcelona. El 27 de Septiembre de 1816, Mac Gregor y Piar, uniendo fuerzas, derrotan a Morales en Juncare. Pero la dirección de la guerra de Independencia necesitaba un jefe de la talla de Bolívar, inclusive para unificar el comando, ya que había muchos jefes militares en los distintos frentes de guerra. Fue comisionado el granadino Juan Francisco Antonio Hilarión Zea Díaz, amigo de Bolívar, para que viaje a Haití a traer de regreso al Libertador, que estaba en Puerto Príncipe, organizando una segunda expedición a Venezuela. El 21 de Diciembre se da a la vela el Libertador y llega a Juangriego, Isla Margarita, el 28 del mismo mes. Desde ese lugar pasa a Barcelona donde no encuentra ni a Piar ni a Mac Gregor. Bolívar organiza su ejército y, dejando 700 hombres en Barcelona al mando del general José Antonio Freites de Guevara, con el resto se dirige a la Guyana. Por otro lado, el general José Antonio Páez, el legendario llanero llamado “El Catire”, había obtenido una seguidilla de victorias y para finales de 1816 había establecido su cuartel general en Achaguas.
Llegado el año 1817, el realista Aldama amenaza Barcelona. Freites que, por órdenes de Bolívar, la defendía con sus tropas, se atrinchera junto a la población civil en Casa Fuerte y solicita refuerzos a Mariño, que los manda tarde. Se pierden en manos españolas Casa Fuerte y Barcelona. Freites, gobernador militar, es ejecutado. La población civil fue masacrada. Las fuerzas del general Piar se unen a las de Manuel Cedeño en la Guyana, atraviesan el Orinoco y tratan de conquistar Angostura, pero fracasan el 17 de Enero. Piar se dirige a las misiones del Caoní, luego regresa a Angostura y remite comisionados al Libertador, dándole cuenta de la campaña que había emprendido. A poco, llega Bolívar y asume el Comando en Jefe y sitia de nuevo a la plaza fuerte de Angostura en el Orinoco. Mientras se daban todos estos acontecimientos, Morillo “El Pacificador” se hallaba en Nueva Granada y delega al general La Torre como comandante militar de Venezuela, quien, junto a Calzada, enfrentan a Páez; este último los derrota el 21 de Enero en Macuritas. Después de tan brillante triunfo Páez se retira a San Juan de Pallará.
La Torre se dirige a la Guyana, para perseguir a Piar y el 11 de Abril se produce la batalla entre los pueblos de San Miguel y San Félix, venciendo ampliamente el general Piar. Después de esta derrota, La Torre se encierra en Angostura, ciudad que finalmente la pierde y la rinde al general patriota Bermúdez, el 10 de Julio de 1817. Toda Guyana quedaba en poder de Bolívar que ya era reconocido como “Comandante en Jefe del Ejército Libertador”. Es durante estos acontecimientos que se produce un desenlace fatal para Piar. Al general no le agradó para nada que después de la batalla de San Miguel y San Félix, en la que él había triunfado, Bolívar haya designado al general Bermúdez para que rinda Angostura, como así sucedió. Piar se resiente y solicita la baja. Bolívar con serenidad le responde llamándole al orden y a la amistad. Piar no escucha y se dedica a conspirar contra el Comandante en Jefe. Por esta acción es detenido y juzgado en Consejo de Guerra por rebelión. Sentenciado a la pena capital fue ejecutado el 16 de Octubre de 1817. Bermúdez a continuación fue designado por Bolívar como Jefe Militar de Oriente, en lugar del otro de enemigo del Libertador, el general Santiago Mariño; de su parte los generales José Gregorio Monagas, Pedro Zaraza y Páez, recibían la orden de atacar a Morillo en la Guyana. El Libertador salía de Angostura el 31 de Diciembre de 1817 para ponerse al frente de la Campaña de 1818.
Bolívar a más de dirigir una guerra tenía que enfrentarse a los conspiradores. Su principal rival en esos difíciles años era el general Santiago Mariño, que envidioso del Libertador instala en Cariaco un supuesto Congreso con el propósito de armar una rebelión contra Bolívar. Este “congresillo” designa como Jefe Superior del Ejército al general Mariño y coloca al Libertador como Segundo Jefe. El general Antonio José de Sucre y el general Urdaneta desaprueban la conducta del envidioso Mariño y en compañía de Brion se retiran a Angostura. Morillo, que había regresado a marchas forzadas desde la Nueva Granada a Venezuela, llega con sus tropas en ayuda de La Torre. El “congresillo” de Cariaco se disuelve, sin pena ni gloria, ante la contraofensiva del “Pacificador” Morillo.
Capítulo 5.- Fundación de La Gran Colombia, Campaña de 1818, año 1819, Morillo se retira 1820.
A la Campaña de 1818 se la denominó “Del Centro”. Bolívar, saliendo desde Angostura, se había dirigido a los llanos, a reunirse con las fuerzas de Páez, que había concentrado todos sus efectivos en San Fernando de Apure, ciudad que fue arrebatada al realista José María Quero el 2 de Marzo de 1818. Sin embargo, haciendo un cambio a lo planeado, comenzó a perseguir a Morillo que llegó hasta Semen, en la entrada a los valles de Aragua y el 16 de Marzo se libra en este sitio la batalla del mismo nombre, en la que Morillo cae herido entregando el mando de sus tropas a Correa y, a pesar de ello, la victoria fue de los realistas.
Después de la batalla de Semen de la Puerta, Bolívar acampa en el sitio llamado Rincón de los Toros, en donde casi es asesinado por los realistas. El español López capturó a un ordenanza del capellán del Libertador y, por él, supo el sitio preciso en donde se hallaba. El capitán Tomás Renovales, con las indicaciones que le dio López y al mando de 36 soldados escogidos, penetró en el campamento patriota. La identidad del lenguaje, junto con las sombras de la noche, hizo que el coronel Francisco de Paula Santander, con quien tropezó la patrulla española, no descubriera el engaño, pues Renovales con audacia sin límites le dijo a Santander que iba a dar cuenta de una tarea importante al Comandante en Jefe, pero Bolívar que tenía el oído demasiado fino se incorporó de la hamaca en la que dormía al sentir el ruido y la patrulla disparó al bulto; las balas pasaron sobre la cabeza del Libertador. En su retirada, la patrulla española encontró al coronel Fernando Galindo y un realista lo atravesó con la bayoneta. López, el autor del ataque, quedó tendido en la refriega, pues había seguido de refuerzo a la audaz patrulla española. Bolívar salvó la vida de milagro y tomó la decisión de replegarse a San Fernando, posición ocupada por Páez.
La guerra se generaliza en el centro de Venezuela. Cruentas batallas se desarrollan entre realistas y patriotas. Muy largo sería narrar las incidencias bélicas, los hechos políticos y los triunfos y reveses de los dos bandos contendores. Enumeraremos en síntesis cuanto de notable aconteció en aquel movido año de 1818. Bolívar establece su cuartel general en el Hato de San Pablo y empiezan a llegar los primeros contingentes de la Legión Británica, contratada por el diplomático Luis López Méndez, con la autorización del Duque de Wellington. Miles de hombres ingleses, irlandeses y europeos, desmovilizados después de la derrota de Napoleón, fueron nuevamente reclutados y formaron los batallones Albión, Carabobo y los Rifles y llegaron a Venezuela en apoyo de las tropas patriotas.
El 5 de Junio de 1818 llegó Bolívar nuevamente a Angostura, en el oriente de Orinoco y estableció su cuartel general allí. Con la colaboración de Zea inicia un nuevo tipo de lucha: la de la imprenta y la propaganda. Funda el “Periódico del Orinoco” para contrarrestar la información de la “Gaceta de Caracas”, que creó Morillo. Este memorable hecho sucedió el 27 de Junio.
Año sangriento el de 1818, como ya lo anotamos, pletórico en combates y batallas por la Libertad de Venezuela. Las principales fueron:
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Mes |
Día |
Sitio |
Resultado para los patriotas |
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Enero |
5 |
Santiago |
En contra (derrota en Cancha Rayada) |
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7 |
Cumanacoa |
A favor (acción de Mariño) |
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Febrero |
6 |
El Diamante |
En contra (acción menor, sin éxito) |
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12 |
Calabozo |
A favor (victoria de Bolívar y Páez) |
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15 |
La Uriosa |
A favor (derrota realista por Páez) |
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16 |
El Sombrero |
A favor (acción de Bolívar) |
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Marzo |
2 |
Cojedes |
En contra (derrota de Páez) |
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7 |
San Fernando |
A favor (acción de hostigamiento) |
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7 |
Río Negro |
A favor (acción de vanguardia) |
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12 |
Cariaco |
A favor (desembarco de Mariño) |
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14 |
Maracay |
En contra (resistencia realista) |
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16 |
Semén (La Puerta) |
En contra (derrota frente a Morillo) |
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18 |
Antón Pérez |
A favor (acción local) |
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26 |
Ortiz |
Indecisa (ambos bandos se atribuyen victoria) |
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28 |
Guayabal |
A favor (acción de Bolívar) |
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Abril |
17 |
Rincón de los Toros |
En contra (intento de asesinato a Bolívar, derrota por sorpresa) |
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Mayo |
19 |
Nutrias |
A favor (acción de Páez) |
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20 |
Laguna de los Patos |
En contra (derrota de Sedeño) |
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30 |
Puerta de la Madera |
En contra (derrota de Bermúdez) |
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Agosto |
25 |
Güiria |
A favor (toma por Mariño) |
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Septiembre |
13 |
Río Caribe |
A favor (acción de Bermúdez) |
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Octubre |
31 |
Catauro |
Resultado desconocido |
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Noviembre |
21 |
Punta de Araya |
A favor (acción naval patriota) |
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Diciembre |
15 |
Galápagos |
Resultado desconocido |
Fueron en total 24 batallas con un resultado indeterminado. Así se demuestra como 1818 fue decisivo en la guerra magna de la Independencia.
Los últimos meses del año 18, Bolívar planificó la fundación del estado constitucional con los territorios libres de Venezuela y debía nacer en la ciudad de Angostura. Para el 15 de febrero de 1819 se instaló legalmente la legislatura, previamente convocada por el Libertador, bajo la presidencia del neogranadino Juan Francisco Antonio Hilarión Zea Díaz. Ante ella, el Padre de la Patria leyó su luminoso mensaje, titulado “Discurso del Congreso de Angostura”, que es considerado uno de los tratados más perfectos del derecho político. En este discurso, Bolívar recomienda al Congreso:
1.- Dictar una Constitución adecuada a los pueblos recién libertados;
2.- El establecimiento de los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y un cuarto poder, que el llamó el Moral, encargado de vigilar el buen cumplimiento de las leyes y hacer propaganda contra los vicios:
3.- Propone un Senado vitalicio, a fin de que los hijos de estos funcionarios sean educados para el cargo que estaban llamados a ejercer.
4.- Da cuenta al Congreso de su conducta.
Finalmente, renunció a la autoridad de la que estaba investido; pero fue nombrado Presidente Provisional con facultades extraordinarias, aceptando el cargo, con la promesa de dejarlo tan pronto terminara la guerra. Zea resultó designado vicepresidente y encargado del Poder Ejecutivo, mientras Bolívar partía de Angostura a los llanos de Apure, a continuar con la guerra de Independencia.
Al llegar a los llanos toma posición a orillas del Arauca. Morillo había acampado en las Queseras del Medio. Bolívar ordena a Páez hacer un reconocimiento de las fuerzas enemigas, el 2 de Abril. El Catire selecciona a 150 de sus mejores jinetes y, a la cabeza de ellos, atravesó el río Arauca, presentándose ante el ejército realista. Morillo respondió al reto y también presentó combate. Páez simuló retirarse y, de repente, al grito de “¡Vuelvan las caras!”, se devolvió con su caballería llanera y cargó con tanta intrepidez sobre los realistas, que los obligó a retroceder y los destrozó completamente. Morillo ordenó la retirada, en la creencia de que todo el ejército patriota lo estaba atacando. Fue a parar, despavorido, en Achaguas. A llegar la noche, la victoria había sido completa para los llaneros, que completaron el paso del río Arauca sin problemas. Bolívar los premió con la “Cruz de los Libertadores”.
Bolívar había enviado al Casanare al oficial Francisco Santander, para estudiar el estado de la guerra en aquellos llanos. Habiendo recibido buenas noticias, inició los preparativos para la famosa campaña “El Cruce de los Andes”, una de las más audaces que registra la historia militar en el mundo, solo comparada con el Cruce de los Alpes del cartaginés Aníbal Barca. Luego de ordenar al Ejecutivo de Angostura el Plan de Gobierno que debía cumplir durante su ausencia y de organizar al Alto Mando del ejército, compuesto en gran parte por venezolanos, a la inversa de la “Campaña Admirable”, en sentido de la Nueva Granada a Venezuela, esta vez Bolívar y sus tropas marchaban de Venezuela a la Nueva Granada. Lo hizo en lo más crudo del invierno, cuando las lluvias caían inclementes, inundando la sabana y convirtiendo en torrentes a ríos pequeños y cursos de agua insignificantes. Durante 7 días marcharon los hombres del ejército patriota con el agua hasta la cintura. Como abrigo, apenas llevaban los soldados una frazada, que servía para proteger las armas y municiones. Superados los llanos, el ejército empezó el ascenso a los Andes bravíos, que eran intransitables en esa época del año. Lo hizo por el páramo de Pisba, el 22 de junio de 1819. Los páramos y los peñascos parecían poner una barrera infranqueable a la marcha de los valientes llaneros. Bolívar, a la vanguardia de sus soldados, les infundía valor, paciencia y bríos. En esta gesta, ya marchaba la Legión Inglesa, que se había incorporado al ejército de la Patria. Terminado el cruce, las tropas ofrecían un estado lamentable. Bolívar funda hospitales, recoge armas y municiones, reorganizada a sus diezmadas fuerzas, víctimas del soroche, de las gripes y enfermedades de los bronquios por el frío. Se apresta a dar batalla al enemigo, que había salido desde Santa Fe para cortar el avance de los libertadores.
El primer combate y primer triunfo de Bolívar contra Barreiro fue en Gameza, el 11 de Julio de 1819, a quien vuelve a derrotar en el Pantano de Vargas el 25 de julio, en donde se cubren de gloria los llaneros del coronel Juan José Rondón y el teniente coronel Lucas Carvajal. Barreiro, desconcertado por estas dos derrotas en seguidilla, trata de retirarse a Bogotá, pero Bolívar le sale al paso y lo derrota, una vez más, en la notable batalla de Boyacá, que selló la Independencia de la Nueva Granada, el 7 de Agosto de 1819. En la acción de armas, se distinguen del lado de los patriotas, por su heroísmo, el general José Antonio Anzoátegui y Santander. Caen presos Barreiro, su segundo al mando Jiménez, toda la oficialidad y 1.600 miembros de tropa. Entre los prisioneros estaba el traidor de Puerto Cabello, Francisco Fernández Vinoni, que por orden de Bolívar es inmediatamente fusilado. También fue fusilado, en Santa Fe de Bogotá, el brigadier Barreiro y sus oficiales de más alta graduación, por orden de Santander. El Virrey Sámano, que estaba en Bogotá, abandona la ciudad al saber de la derrota.
El 17 de Agosto de 1819, después del triunfo en Boyacá, Bolívar entra en Bogotá en medio del júbilo de los partidarios granadinos de la Independencia, que no salían de la sorpresa de verse una vez más libres del yugo tiránico de los españoles. El Libertador enseguida se internó en el país y emancipó a 10 provincias más, organizó el gobierno republicano, asegurando de esta manera la completa autonomía de la Nueva Granada. Encarga el gobierno al general Santander y regresa a completar la Independencia de Venezuela y calmar los disturbios acontecidos en su ausencia.
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Mes |
Día |
Lugar |
Resultado para los patriotas |
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Junio |
12 |
Paya |
A favor (primera victoria de la campaña) |
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Julio |
10 |
Corrales |
Indecisa (combate menor, sin resultado decisivo) |
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Julio |
11 |
Gámeza |
Indecisa (reñido, pero permitió avanzar) |
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Julio |
15 |
Pantano de Vargas |
A favor (victoria clave gracias a Rondón y la Legión Británica) |
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Agosto |
3 |
Bonza |
A favor (avance hacia Tunja) |
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Agosto |
5 |
Agua Santa |
A favor (acción táctica previa a Boyacá) |
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Agosto |
7 |
Boyacá |
Victoria decisiva (derrota total de los realistas, independencia asegurada) |
Mientras el Libertador y Presidente de Venezuela planificaba la Campaña hacia el Sur, para emancipar Quito, en Angostura no andaban bien los negocios públicos. Se acusaba a Bolívar de abandonar la Patria y llevarse al ejército cuando más necesidad se tenía de él. En vano Zea y otros fieles amigos trataban de aplacar a los opositores. El vicepresidente se vio obligado a renunciar. Juan Bautista Arismendi estaba preso por orden de Urdaneta. Los rebeldes lo sacaron de la cárcel y arrestaron al vicepresidente Zea. Una vez que Arismendi asumió el poder como vicepresidente, designó a un enemigo de Bolívar, el conocido general Santiago Mariño, como Jefe de Oriente, en lugar de Bermúdez, dictó algunos decretos y se marchó para Maturín, en la creencia de que Bolívar había fracasado en la campaña de la Nueva Granada.
Cuando se supo la verdad, sobre la brillante campaña en los Andes, todo cambió y el Libertador regresó a Angostura, la capital provisional del estado libre de Venezuela. Se presentó ante el Congreso, que había sido convocado de urgencia y como única recompensa pidió al Soberano Cuerpo la unión de la Nueva Granada y Venezuela:
“Proclamad esta Gran República a la faz del mundo y mis servicios serán recompensados”.
Decía el Libertador Presidente, exigiendo diplomáticamente la creación de La Gran Colombia. La Carta Magna del flamante estado fue proclamada el 17 de Diciembre de 1819, quedando dividida en tres departamentos: Venezuela, Cundinamarca y Quito, con sus respectivas capitales: Caracas, Bogotá y Quito. Bolívar fue electo Presidente Constitucional por unanimidad y Zea le secundó como Vicepresidente. Santander quedó al frente del gobierno de Cundinamarca y Juan Germán Roscio Nieves en el de Venezuela. La República se acomodaba al molde democrático y “El Correo del Orinoco” se transformaba en la gaceta oficial, haciéndose sentir como un arma efectiva para el combate ideológico. Así las cosas, Bolívar y su ejército salieron nuevamente desde Angostura en campaña, a proseguir la guerra, el 2 de Marzo de 1820.
En orden cronológico, los gobiernos creados por Bolívar, es el siguiente:
30 de Octubre de 1817, Consejo Estado, Angostura, cuerpo consultivo del Jefe Supremo.
1 de Noviembre de 1817, Consejo de Gobierno, Angostura. El 5 de junio de 1818 regresa a Angostura para organizar y emprender la campaña a la Nueva Granada. Hasta aquí los gobiernos habían sido de hecho, con Bolívar ostentando el cargo de Jefe Supremo.
5 de Febrero de 1819, I Congreso de Angostura; le designa Presidente Provisional.
17 de Diciembre de 1819, II Congreso de Angostura, que redacta la Constitución, crea la Gran Colombia y designa a Bolívar como General Presidente de la nueva república.
Era muy necesario dejar precisadas estas fechas, porque el Derecho Constitucional Americano es una obra más del Libertador.
El hecho más sobresaliente del año 1820 es la famosa “Entrevista de Santa Ana”, entre el Libertador Bolívar y el General Morillo, el Pacificador. El 6 de Junio de 1820, Bolívar recibe una carta del general La Torre, su más próximo enemigo, en la que le proponía, a nombre de Morillo, la cesación de las hostilidades por un mes, a fin de conversar sobre la paz, según era supuestamente el deseo del Rey Fernando VII. Llevó esta misiva el coronel realista José María Herrera. Bolívar contestó que aceptaba la propuesta. Según José Félix Blanco y Ramón Azpurúa, famosos historiadores venezolanos, las cartas, conferencias y manifiestos sobre el armisticio propuesto por Morillo se prolongaron desde el 17 de Abril hasta finalizar 1820. Hubo comunicaciones de Morillo, tanto al Congreso como al General Presidente y a los comisionados colombianos general Urdaneta y coronel Pedro Briceño Méndez.
Como antecedente a este repentino deseo de parlamentar por parte de los españoles, está la revolución que había sucedido en España, por la cual el partido de los liberales obligó a Fernando VII a gobernar de acuerdo a una Constitución, creando así una monarquía constitucional. Entonces, Morillo recibió instrucciones del nuevo gobierno para proponer al Libertador el reconocimiento del nuevo gobierno, que daba a los americanos iguales derechos que a los peninsulares.
Sin embargo, Bolívar condicionó cualquier clase de negociaciones últimas, si es que España no reconocía primero la Independencia de la República de la Gran Colombia. El armisticio de un mes estaba instalado, se nombraron representantes por ambas partes y se realizaron conversaciones y reuniones entre los comisionados, que desembocaron en la firma de dos tratados:
1.- El del armisticio y;
2.- El de la “Regulación de la Guerra a Muerte”.
Firmados y ratificados ambos tratados, Morillo insistió en su deseo de conocer a Bolívar. Finalmente, la reunión entre Morillo “El Pacificador” y Bolívar “El Libertador” se dio en Santa Ana, municipio de Pampan, estado de Trujillo, el 27 de noviembre de 1820. La pequeña localidad se hallaba en una zona montañosa, equidistante entre los campamentos republicano y realista, por lo que era sitio neutral ideal para las conversaciones. Morillo cumplió con los honores de rigor en cuanto Bolívar y sus acompañantes llegaron al poblado. Hubo saludos efusivos entre las comitivas y un almuerzo, en el que se brindó por la paz. La noche la pasaron los generales en una velada muy amena y durmieron bajo el mismo techo. Al día siguiente se separaron. Al encuentro se le conoce como “El Abrazo de Santa Ana”. Morillo se embarcó para España el 15 de Diciembre de 1820, dejando el comando de las fuerzas armadas españolas en América en manos de La Torre.
Capítulo 6.- La batalla de Carabobo. El Congreso de Cúcuta. 1821.
El ímpetu de la guerra por parte de los españoles decayó con la partida de Morillo a España. Después de la Entrevista de Santa Ana, parecía que al armisticio iba a durar el tiempo pactado, pero no fue así. Bolívar retomó las hostilidades a causa de la ocupación de Maracaibo por parte de Urdaneta, que fue impugnada por La Torre, reclamando que dicha acción constituía una violación al armisticio. El Libertador, con su acostumbrada actividad, se apodera de San Carlos y Guanare y ordena al general Bermúdez invadir la provincia de Caracas.
El jefe de Oriente, Bermúdez, avanza desde Uchire hasta Caracas, de acuerdo a las disposiciones de Bolívar, esperando que este entretuviera a las fuerzas de Pereira, jefe militar realista de Caracas, para impedir que se una a las fuerzas de La Torre. Después de una serie de triunfos y derrotas, Bermúdez llega a Caracas y continúa a La Victoria. El 24 de junio de 1821, en el combate de El Calvario, resiste las cargas de Pereira, que al final lo derrota, lo que casi constituye una victoria, ya que logra su principal objetivo, conseguir que la división española de Pereira se mantenga alejada de las tropas de La Torre.
El escenario quedaba listo para la acción bélica de Carabobo. El Libertador contaba con 6.500 soldados, que los repartió en 3 divisiones: la primera al mando del general Páez; la segunda al mando de Cedeño y la última al mando de Plaza. El general español La Torre contaba con 5.000 soldados. El 19 de Junio, La Torre empezó a concentrar sus fuerzas en la llanura de Carabobo, hacia el sur de Valencia. Bolívar al mando directo del ejército patriota llegó a Tonaquillo el 23 de junio y al día siguiente acampó en Buenavista, muy cerca de los realistas.
El 24 de Junio de 1821 se realizó la batalla. Entre los patriotas se distinguieron Paéz, que fue ascendido a general en jefe; el general Manuel Cedeño y el coronel Ambrosio Plaza que murieron en el transcurso del combate y el coronel inglés Thomas Ildeston Farriar, jefe de la Legión Británica y comandante del batallón Cazadores Británicos, que fue herido gravemente y murió después en el hospital de sangre de Valencia. Otro nombre legado para la historia militar es el Negro Primero, humilde ordenanza de Páez, que también murió en la batalla. Del lado español sobresalió el batallón “Valency” con su jefe Tomás García. Con la victoria patriota quedó sellada la libertad de Venezuela. Fue la segunda batalla de Carabobo, puesto que la primera se desarrolló en 1814, en la que también triunfó el Libertador. 5 días después, el 29 de junio de 1821, Bolívar entraba a Caracas. Encarga el mando del Gobierno de Venezuela al general Soublette y regresa a la Nueva Granada, a la ciudad Rosario de Cúcuta, donde estaba reunido el Congreso General, tal como estaba previsto en una disposición transitoria emanada por el Congreso de Angostura.
El Congreso de Cúcuta redacta la Primera Constitución oficial de La Gran Colombia, lo ratifica como Presidente Constitucional y le otorga el título de “Simón Bolívar Libertador Presidente”, elige como vicepresidente al general Francisco de Paula Santander, del que más tarde diría Bolívar que es “El Hombre de las Leyes”, dispone que la capital del nuevo estado se asiente en Bogotá y que después de 10 años se convoque a una convención para reformar la Constitución. Finalmente, el 3 de Octubre de 1821 y ante el Congreso de Cúcuta en Pleno, se posesionaron como Presidente y Vicepresidente, Bolívar y Santander y el Libertador designó a su gabinete. El año de 1821 terminó con Bolívar encargándole el mando a Santander, para poder dedicarse a planificar y preparar la “Campaña del Sur”, con todo entusiasmo.
Capítulo 7.- La Campaña del Sur. Batalla del Pichincha. Entrevista de los libertadores. 1822, 1823.
El 9 de Octubre de 1822 se produce el alzamiento de la bella ciudad de Guayaquil, en la Real Audiencia de Quito. El Puerto era muy codiciado por los españoles, por su posición estratégica, propicia para el comercio y las acciones militares. La ciudad proclama la Independencia total del yugo de España y designa un gobierno provisional propio, presidido por el inmortal vate José Joaquín de Olmedo. Pero, careciendo de recursos para la guerra, los próceres guayaquileños solicitan la ayuda del Libertador, quien despacha de inmediato al general Sucre, por mar, con tropas y pertrechos, para tomar la ciudad y con la orden de proseguir la guerra hacia Quito. La ciudad de Cuenca en la sierra, sigue el ejemplo de Guayaquil y proclama también su Independencia el 3 de Noviembre. La efímera República de Cuenca, dura apenas tres meses y cae nuevamente en manos de los españoles, a la espera de ser liberada definitivamente por Sucre.
1822 es el año de los “Clarines y Laureles”, para hacer honor a la verdad histórica. Organizado y equipado el Ejército del Sur, al mando del propio Bolívar, toma la decisión de iniciar la marcha de sus tropas para la guerra de liberación del resto de la Nueva Granada, Quito y seguir hacia el Perú y Bolivia, que entonces se llamaba el Alto Perú. Esa era la resolución del Gran Libertador. Con el propósito de llegar lo más pronto a Quito, Bolívar toma la ruta por Pasto, región que apoyaba con fuerza a los realistas. Para el 7 de Abril de 1822 se da la sangrienta batalla de Bomboná, que para en seco al ejército Patriota y el Libertador estuvo a punto de perder a sus 2.500 soldados. El enfrentamiento fue crucial en el proceso de Independencia de la Gran Colombia, específicamente en la región que hoy corresponde al departamento de Nariño, Colombia. Bolívar se enfrentó a las fuerzas realistas comandadas por Basilio García, en un terreno montañoso y difícil, cerca del volcán Galeras. Ambos bandos contaban con aproximadamente 2.000 soldados. Fue una batalla sangrienta y compleja, con más de 600 bajas combinadas. Los patriotas lograron una victoria pírrica, no fue decisiva en términos estratégicos inmediatos. A pesar de no ser tan conocida como las batallas de Boyacá o Carabobo, Bomboná fue clave para la pacificación del sur y permitió que el ejército libertador avanzara hacia Ecuador. Representa la tenacidad de Bolívar y sus tropas frente a obstáculos geográficos y militares formidables.
Frente a este contratiempo, por fortuna, el general Sucre había iniciado la ofensiva desde Guayaquil contra el jefe realista Aymerich. Se produce la batalla de Yaguachi o de Cone el 19 de agosto de 1821, entre la División Protectora del Sur y las fuerzas realistas comandadas por el coronel Francisco González. Los patriotas lograron una victoria contundente, obligando a los realistas a retirarse y dejando atrás: 152 muertos, 88 heridos y 600 prisioneros. Los patriotas sufrieron 18 muertos y 22 heridos. De esta manera Sucre aseguró la Independencia definitiva de la Provincia Libre de Guayaquil. Reorganiza sus fuerzas y avanza hacia la sierra, preparando la ocupación de Cuenca, en una muestra del liderazgo militar de Sucre y del compromiso de los guayaquileños con la causa libertadora.
Un nuevo armisticio se firma en noviembre de 1821 entre el general patriota Antonio José de Sucre y el coronel realista Carlos Tolrá, que permitió una pausa en las hostilidades. Sin embargo, en enero de 1822, Sucre rompió el acuerdo y reanudó la campaña desde Machala, avanzando hacia la sierra con el objetivo de liberar Quito. Los realistas, al ver la superioridad de las fuerzas patriotas y la presión de los movimientos independentistas locales, evacuaron Cuenca sin presentar batalla, el 21 de febrero. Esto permitió a Sucre tomar la ciudad pacíficamente y reforzar su ejército con voluntarios cuencanos.
La batalla que presagia Pichincha es la de Riobamba, librada el 21 de abril de 1822. Se enfrentaron las tropas de Sucre contra las tropas realistas de Nicolás López, con el objetivo de asegurar el camino hacia Quito. Fue una batalla de caballería, donde el Batallón de Húsares de Colombia, liderado por Juan Lavalle, tuvo un papel destacado. Los patriotas lograron una victoria rápida y contundente, obligando a los realistas a retirarse hacia Latacunga. Este triunfo permitió a Sucre avanzar con mayor seguridad hacia el norte, preparando el terreno para la ofensiva final.
La Batalla del Pichincha, librada el 24 de mayo de 1822, fue el enfrentamiento decisivo que selló la Independencia de la Real Audiencia de Quito. Se desarrolló en las faldas del volcán, a más de 3.000 metros de altitud, al oeste de la ciudad de Quito. Por el bando patriota era el comandante, una vez más, Antonio José de Sucre al mando de 2.000 soldados. Por los realistas el jefe era Melchor Aymerich, con 3.000 soldados. En la madrugada del 24 de mayo, las tropas patriotas comenzaron a escalar el volcán Pichincha en silencio. A las 09:30 se inició el combate. El terreno escarpado favoreció a los patriotas. El Batallón Yaguachi, liderado por Antonio Morales y el joven Abdón Calderón, herido varias veces, fue clave en la resistencia. La llegada de refuerzos patriotas rompió las líneas realistas, obligando a Aymerich a rendirse. Las bajas estimadas por el lado patriota sumaron 200 muertos y 140 heridos. Por los realistas 400 muertos, 190 heridos y 1.260 prisioneros. De esta manera se dio la liberación definitiva de la Real Audiencia de Quito que se incorporó a la Gran Colombia como el Departamento del Sur o de Quito. Sucre consolidó su imagen como figura clave en la Independencia sudamericana.
Bolívar hace su entrada triunfal a Quito el 16 de Junio de 1822 y conoce a Manuelita Sáenz, la que después sería la “Libertadora del Libertador”. Esta grandiosa mujer quiteña acompañó al héroe durante ocho años, es decir hasta la muerte del Libertador. El 1 de Julio de 1822, Bolívar visita Riobamba y el 5 del mismo mes escribe “Mi delirio sobre el Chimborazo”.
El 26 y 27 de Julio de 1822 se produce la “Entrevista de Guayaquil”, entre los libertadores José de San Martín, que emancipó Argentina, Chile y Perú y Simón Bolívar, que a ese año había liberado a Venezuela, la Nueva Granada y Quito. Conversan sobre 4 temas importantes:
1.- Si Guayaquil debía ser incorporada o no a la Gran Colombia;
2.- Cubrir las bajas de la División Peruana en la Batalla del Pichincha:
3.- Fijar los auxilios con los que la Gran Colombia contribuirá al afianzamiento de la Independencia del Perú.
4.- La forma de gobierno que debía darse a los pueblos recién liberados (San Martín era partidario de una monarquía constitucional para América, buscando estabilidad. Bolívar, en cambio, defendía la creación de una república unificada, como la Gran Colombia).
La entrevista no dejó documentos oficiales, lo que ha alimentado el misterio y las especulaciones. Fue clave para que Bolívar asumiera el liderazgo en la campaña final por la independencia del Perú. Consolidó la figura de Bolívar como el principal líder político-militar de la región. Bolívar se quedó con la gloria de terminar la Independencia de América del Sur, ya que San Martín, apenas regresó a Lima, renunció al mando de Perú libre y regresó a la Argentina.
Bolívar, durante su prolongada estancia en el Departamento del Sur de la Gran Colombia, que luego se llamaría Ecuador, visitó a más de Quito y Guayaquil, otras ciudades principales como Cuenca, entre el 8 de septiembre el 4 de Octubre de 1822 y Loja, en Octubre del mismo año. Se dedicó con ahínco a preparar las fuerzas expedicionarias que debían marchar al Perú, para acabar con los 25.000 soldados que mantenía España al mando del general Canterac y el Virrey La Serna. Además, Bolívar estaba al tanto de las discordias y ambiciones entre los líderes patriotas peruanos.
Durante casi todo el año de 1823, el Libertador permanece en el Departamento del Sur y su labor de organización del gobierno es brillante. Dicta leyes, crea colegios y universidades. La guerra ha menguado y se puede afirmar que casi ha desaparecido. Salvo un hecho bélico aislado, la batalla de Ibarra en el mes de Septiembre, cuando Agustín Agualongo de la Torre, figura polémica de Independencia y líder de la resistencia indígena, mestiza y negra a la Independencia, se subleva en Pasto y llega hasta la ciudad de Ibarra. Esta acción sorpresiva obliga a Bolívar a regresar a Quito y al mando de un ejército improvisado da batalla al “León de Pasto”, consiguiendo un triunfo definitivo para las armas de la Libertad.
En Cartagena, Nueva Granada, el almirante José Prudencio Padilla, que años más adelante fue injustamente fusilado en Bogotá bajo el supuesto de haber participado en la Conspiración de Septiembre de 1828 que intentó acabar con la vida del Libertador, se dirige a Maracaibo y en el sitio de Punta Piedra ataca y destruye a la escuadra española al mando del almirante Laborde, acción conocida como la Batalla Naval del Lago Maracaibo, el 24 de julio de 1823, que selló la Independencia Naval de la Gran Colombia.
En el bando español, el general Latorre que había sido derrotado en Carabobo, es transferido a Puerto Rico y reemplazado por Morales, que al mando de 3.000 realistas intenta reconquistar Venezuela, en vano. Su contraofensiva inició en Puerto Cabello hasta La Guaira. Ocupa Maracaibo, Coro y otras regiones. Los generales patriotas Soublette, Mariano Montilla y Manuel Manrique le salieron al paso y lo obligan a retirarse a Maracaibo. Capituló sin condiciones el 3 de Agosto de 1823 y se exilió a Cuba. Puerto Cabello, realista, seguía resistiendo, hasta que Páez tomó la plaza fuerte española el 7 de Noviembre de 1823, dando fin a la larga y sangrienta guerra de la Independencia de Venezuela.
Capítulo 8.- Bolívar en el Perú. Junín y Ayacucho. 1824, 1825, 1826.
Como ya se había anotado, el Libertador del Sur y Protector del Perú, general José Francisco de San Martín y Matorras, a su regreso a Lima, después de la Entrevista de Guayaquil, renunció al ejercicio del poder y dejó al Perú sumido en la más grande anarquía, pues la Junta de Gobierno, presidida por el mariscal José Domingo de La Mar y Cortázar no tenía la capacidad necesaria para continuar la guerra y administrar los territorios libres. El Congreso se erigió como un poder casi supremo de la nueva nación.
Los peruanos resuelven continuar la guerra por cuenta propia y armaron una expedición para conquistar los puertos que llamaban intermedios. Salió la misión al mando del general Rudencindo Alvarado hacia Arica, en donde nada encontró; luego fue a Tacna y posteriormente la fuerza patriota fue destrozada en Moquehua por los realistas Valdés y Canterac.
La Junta de Gobierno fue disuelta por el Congreso y, acto seguido, designa como presidente a José de la Riva Agüero, a quien el mismo Congreso le entrega el grado de Mariscal. Un de los primeros pasos del nuevo presidente consistió en solicitar ayuda a Bolívar para libertar completamente al Perú. El portador de cartas y mensajes de auxilio fue le general José Bernardo de Tagle y Portocarrero, con el rango de Ministro Plenipotenciario. Del resultado de las conversaciones entre el Ministro peruano y Bolívar, en Guayaquil, se suscribió un acuerdo por el cual se enviarían 6.000 soldados en auxilio del Perú. Así fue como la Primera División Auxiliar de la Gran Colombia se embarcó hacia El Callao.
Además, Bolívar, dispuso que el general Sucre se adelante a Lima, como Comandante en Jefe de los colombianos. El 6 de Mayo de 1823, el militar cumanés presentó sus cartas credenciales. Sin embargo, el gobierno de Riva Agüero estaba sin dinero, con el ejército reducido a nada y, para mayores males, se produjo el rompimiento entre el Congreso y el Presidente. El Perú se sumió en la anarquía, situación que aprovechó Canterac para reconquistar Lima y más de 7.000 realistas avanzaron sobre la capital. El Congreso en un gesto desesperación llama de nuevo a Bolívar para que llegue a salvar tan dura situación.
Por fin, el Congreso de la Gran Colombia autoriza al Presidente Bolívar a partir hacia el Perú. El lunes 1 de septiembre de 1823, el bergantín Chimborazo atraca en El Callao y las 3 de la tarde el Libertador entraba en Lima en medio de las aclamaciones de los peruanos. Riva Agüero había disuelto al Congreso, pero este no se había dejado disolver, destituyendo al presidente Agüero y nombrando en su reemplazo a José Bernardo de Tagle y Portocarrero, mejor conocido como Marquéz de Torre Tagle. Por tanto, cuando Bolívar llegó a Lima, se encontró con dos presidentes: Riva Agüero en Trujillo a donde se había replegado con el apoyo de unos pocos militares y Torre Tagle en Lima. Considerando que la caótica situación parecía que iba terminar con la naciente república, el Congreso concede al Libertador facultades extraordinarias para hacer frente a semejante anarquía.
Antes de que llegara octubre, arriba también a Lima la Libertadora, Manuelita Sáenz, el ángel tutelar de Bolívar, que se alojó en el Palacio de la Magadalena, que había sido arreglado por los peruanos como casa presidencial; Bolívar lo llamó “Palacio Dictatorial”. El 25 de Noviembre de 1823, Riva Agüero fue reducido a prisión en la ciudad de Trujillo, por orden de Bolívar, disposición cumplida por el general Antonio Gutiérrez de la Fuente. El 13 de Diciembre moría en Leiva, Colombia, el político, periodista y militar Antonio Nariño, víctima de la tuberculosis. Al finalizar 1823, Bolívar sale de Lima para recorrer la cordillera occidental, desde Pasco hasta Cajamarca. Las tropas patriotas llegaban a los 5.000 hombres, todos veteranos de Colombia. Bolívar salió de Cajarmarca Trujillo, para asegurar las subsistencias de las tropas y organizar la administración, de acuerdo al gobierno de Lima. De allí fue a Nepeña, Huarney y Pativilca, a donde llegó el 1 de Enero de 1824, enfermando gravemente. Pasó 3 días sin conocimiento.
1824 representa mucho para historia bolivariana. El Libertador, con una actividad de super hombre, crea el Ejército Unido del Perú, integrado por chilenos, los argentinos que dejó atrás San Martín, los soldados colombianos traídos por el mismo Bolívar y peruanos. Fue con estos valientes soldados que se dieron las batallas de Junín y Ayacucho; con esta última se selló para siempre la Independencia de América del Sur.
El 5 de Febrero de 1824 los sargentos argentinos Moyano y Oliva sublevan a la guarnición de El Callao y los realistas ocupan tan importante puerto. Los “Granaderos de Los Andes”, que marchaban a Lima por orden de Bolívar, también se sublevan. Para colmo de males, el general Martínez, designado jefe militar de Lima, no respondió a las necesidades bélicas para la defensa de la ciudad amenazada por Canterac. Hubo que nombrar a otro jefe, de más ejecutorias, designación que recayó en el general Mariano Necochea. La situación era tan dura y peligrosa, que no le quedó más arbitrio al Congreso que nombrar a Bolívar como “Dictador del Perú”. Sin embargo, a pesar de esta medida extraordinaria, cayó Lima en poder de los realistas, ocupando la ciudad el general Monet, un jefe español muy capaz. No se puede pasar por alto la traición del presidente Torre Tagle, pues al entrar los realistas en Lima, se pasó al bando contrario, ¡el mismísimo Primer Magistrado del Perú!. Su felonía recibió el castigo merecido, pues él, junto a su familia, moriría en condiciones paupérrimas. Torre Tagle en particular falleció de escorbuto el 26 de septiembre de 1825.
Perdida la capital, el general Bolívar estableció su Cuartel General en Trujillo, ciudad que convirtió en un arsenal y así el Ejército Unido del Perú se convirtió en una fuerza militar muy respetable. Bolívar fraccionó sus fuerzas en tres grandes grupos y con esta organización transmontó la cordillera andina. Para el 1 de Agosto de 1824 el gran Ejército Unido del Perú se hallaba en Pasco. Canterac, que también buscaba la batalla definitiva, alcanzó a ver con asombro como los patriotas habían llegado tan cerca de Lima, posicionándose en el centro del país. Preparó a todo su ejército para el enfrentamiento que se avecinaba.
El 6 de Agosto de 1824 a las 14:00 chocaron las dos caballerías; la patriota al mando directo de Bolívar y la realista dirigida por Canterac. La llanura de Junín separaba a los dos bandos en pugna. Canterac, que desde la pampa observó que el grupo de Bolívar dejaba a un lado la llanura de los reyes, se dispuso a esperar contando con un triunfo seguro. Se inicia la batalla y las 18:30 la victoria corona de laureles a los bravos patriotas. La caballería de Canterac, orgullo del ejército español, ha sido reducida a polvo.
Por resolución del Alto Mando patriota, Bolívar debe regresar a Lima, reconquistada sin disparar un solo tiro. Los realistas, al conocer la derrota de Canterac en Junín, evacuaron la ciudad y se replegaron al puerto de El Callao. El Libertador, al despedirse de su ejército, entregó el mando al general Sucre, jefe de su entera confianza, pero le ordenó que para realizar las operaciones militares esperara siempre sus consejos y disposiciones. La decisión de delegar el mando fue política, puesto que Bolívar deseaba atender la organización del gobierno de los territorios liberados, que se hacían cada vez más grandes.
Honrado Sucre con el mando de General en Jefe del Ejército Libertador, con su pericia de soldado experimentado buscaba el lugar o teatro de operaciones más adecuado para librar la batalla final. Durante una contramarcha por los Andes inclementes, el ejército patriota sufre una emboscada en la quebrada de Corpahuaico y pierde una parte del parque. Continuando con la guerra, las tropas de Sucre llegan al campo de Ayacucho, frente a los desfiladeros de Condurcunca. Es en este lugar donde se topan los dos ejércitos: el Ejército Unido del Perú con 6.000 soldados y comandado por Sucre; y el otro, el realista, al mando del Virrey La Serna y el general Canterac. La batalla inició por la mañana, bajo un cielo esplendoroso. Antes de iniciar las acciones el general Sucre arengó a sus tropas de la siguiente manera: “Soldados, de los esfuerzos de hoy depende la Libertad de América. Otro día de gloria va a coronar vuestra admirable constancia”.
Después de una heroica lucha de parte de las dos fuerzas combatientes, la victoria coronó las sienes de Sucre. Los rendidos entregaron 14 generales, decenas de oficiales y miles de heridos y muertos. Se distinguieron junto a Sucre, el joven y valiente granadino José María Córdova “El Héroe de Ayacucho”, el mariscal peruano José Domingo Lamar, el general de división venezolano Jacinto Lara, el general de brigada venezolano José Laurencio Silva, el británico William Miller, entre otros. Sucre ofreció una honrosa capitulación a los españoles vencidos y humillados para siempre. El libertador del norte del continente, Jorge Washington, al conocer sobre la victoria de Ayacucho, expresó:
“Lexington, con la batalla dada en este lugar, se inició la Independencia de las américas. Con Ayacucho se ha terminado…”.
Bolívar fue proclamado por el Congreso como “Padre y Libertador del Perú”. De su parte, Sucre fue ascendido al grado de Gran Mariscal; así como Córdova, Silva, Miller y otros altos jefes, fueron ascendidos a generales de división.
El vate ecuatoriano y prócer de la Independencia, doctor José Joaquín de Olmedo, se inspiró y su musa legó a la historia y a la poesía mundial, el poema épico en honor a Bolívar y a los vencedores, titulado “La victoria de Junín, canto a Bolívar”. Su estrofa inicial es la más famosa y conocida y escribe:
El trueno horrendo que en fragor revienta
Y sordo retumbando se dilata
Por la inflamada esfera,
Al Dios anuncia que en el cielo impera…
Capítulo 9.- La campaña del Alto Perú y la creación de Bolivia. 1826.
Después de Ayacucho, Sucre continuó su camino hacia el Alto Perú y liberó todo el país. En cambio, Bolívar buscaba la manera de reunir al Congreso del Perú y resignar el mando supremo del que se hallaba investido, pero las alabanzas continuaron y en las misas que celebraban los sacerdotes católicos, el pueblo cantaba entre la epístola y el evangelio, letanías de este estilo:
“De Ti viene todo
lo bueno Señor;
nos diste a Bolívar,
gloria a Ti Gran Dios”.
El 10 de enero de 1825 llegó a Puerto Cabello una división naval francesa en actitud hostil, haciendo reclamaciones por el insulto que un buque colombiano había hecho a uno de Francia. El general Páez contestó al Jefe de la Escuadra diciendo que las satisfacciones debía pedirlas al Supremo Gobierno y arreglado el lío.
Simón Bolívar decidió visitar los nuevos pueblos liberados. Encargó el poder a un Triunvirato o Consejo de Gobierno, integrado por Hipólito Unanue, José María Pando y Manuel Salazar y Baquíjano. El 10 de Abril de 1825 partió Bolívar de Lima con dirección al Alto Perú. En 14 días visitó 28 pueblos y el 14 de Mayo llegó a Arequipa. El 25 de Junio fue recibido en el Cuzco. En el pueblito de Pucará escuchó un discurso, el más bonito que había oído en su vida. Su autor fue el jurisconsulto José Domingo Chuqihuanca, que de él dijo:
“Quiso Dios de salvajes hacer un gran Imperio y creo a Manco Cápac; pecó su raza y mandó a Pizarro. Después de tres siglos de expiación ha tenido piedad de América y os ha enviado a vos. Sois, pues, un hombre providencial… Habéis fundado 3 repúblicas, que el inmenso desarrollo a que están llamadas, elevarán vuestra grandeza, a donde ninguna ha llegado. Vuestra fama crecerá… como crece la sombra cuando el sol declina”.
El 18 de septiembre llegó a La Paz. A Potosí arribó el 5 de Octubre y ascendió a su cumbre del “Cerro Rico”, como lo hizo a la cumbre del Chimborazo. Bolívar era el hombre de las cumbres. Aquí se enamoró de la hermosa criolla Joaquina Chuqisaca, en quien la leyenda afirma que engendró un hijo. Hacia el 1 de Noviembre partió a Chuquisaca y, a pedido del pueblo, aquí inició la redacción de la Constitución de Bolivia.
…Y vinieron las ambiciones… Los gobiernos de Perú y de Argentina se creían dueños del Alto Perú. Esta región a su vez quería ser independiente. Sucre, previsor y conductor, no solo de tropas sino de pueblos, convocó a una Asamblea Constituyente en Chuquisaca, que se reunió entre el 10 y el 28 Julio y el 6 de Agosto de 1825, en el primer aniversario de la batalla de Junín, se proclamó la República de Bolívar, en honor al gran Libertador. Fue una decisión soberana e independiente. Más tarde, el nombre fue cambiado a Bolivia, de la cual Bolívar se refirió como su “hija predilecta”, en una carta dirigida a Sucre. Constituido el nuevo estado, se encargó el mismo Bolívar de la redacción de la Carta Magna y, al enviarla y ser analizada por la Asamblea, fue aceptada como la primera Constitución del naciente estado. He aquí otro de los escritos fundamentales de Bolívar, titulado “Discurso del Libertador ante el Congreso Constituyente de Bolivia”, firmado en Lima a 25 de Mayo de 1826. El Congreso designó a Sucre como Presidente Vitalicio, pero solo gobernó por 2 años. Renunció después de un atentado contra su vida.
El 6 de Enero de 1826, el Libertador abandona Chuquisaca para regresar a Lima. Para el 1 de Febrero ya estaba en Arica y el 7 de Febrero en Lima. Un poco antes, el 23 de Enero, se rinde el brigadier Rodill y entrega el Callo al general Bartolomé Salom, El Congreso peruana se reúne el 6 de Abril. Para el 15 de Abril son fusilados el general Brindoaga, ex ministro de Torre Tagle y José de Terón, que fue el enlace entre el traidor Torre Tagle y los españoles. La Constitución de Bolivia fue aceptada por el Perú, gracias al poder de convicción del Libertador. El mismo fue designado como Presidente Vitalicio y el general Santacruz recibió el encargo de presidir el Consejo de Gobierno.
Ganada la batalla política y la militar, el inquieto pensamiento del Presidente se concentró en llevar a la práctica el Congreso de Panamá o Congreso Anfictitiónico (Asociación). Los primeros plenipotenciarios acreditados para tan importante reunión, de Colombia y Perú, llegaron a Panamá a finales de 1825. En mayo y junio de 1826 llegaron los delegados de Chile, Argentina y Brasil. También llegaron los observadores de Gran Bretaña, Países Bajos y los Estados Unidos. El 22 de Junio de 1826 se inauguró la augusta asamblea del universo, embrión de la OEA e incluso de la ONU. Los plenipotenciarios y observadores tuvieron 10 reuniones plenarias y aprobaron 4 tratados. Los más importantes fueron el primero, que establecía una base para la confederación de los estados presentes; el tercero planteaba la creación de un ejército de 60.000 hombres y una escuadra de 28 navíos, que estarían a disposición de los estados firmantes, para la defensa mutua, por si algún estado fuese amenazado por una potencia extranjera. La conferencia internacional se reunió de nuevo en 1827 pero se vio claramente que no era posible llegar a seguras conclusiones; así murió esta “quimera encantadora” de Bolívar, como la calificó el canciller de Colombia, Pedro Gual. Reunido de nuevo el Congreso de Colombia, en marzo de 1826, reeligió a Bolívar como Presidente y a Santander como Vicepresidente para un nuevo período.
La política en el Perú se había vuelto violenta y anti bolivariana. Nada más prudente, pensó Bolívar, que abandonar esta nación. El 1 de septiembre de 1826 hubo un espléndido banquete a orillas del Rímac en honor a Bolívar y por la noche abrieron sus puertas los salones de la Casa Consistorial, para un gran baile, al que concurrió la alta sociedad limeña. Terminado el compromiso, el Libertador se encerró con su secretario coronel José Gabriel Pérez y le dicto su despedida:
“Peruanos; siento al partir cuánto os amo, porque no puedo despedirme de vosotros sin tiernas emociones de dolor… ¡Peruanos!, tenéis mil derechos a mi corazón. Os lo dejo para siempre…”.
Encargó el poder al general Andrés de Santacruz y el 4 de septiembre de 1826 se embarcó para Guayaquil. Había permanecido entre Perú y Bolivia desde el 7 de septiembre de 1823 hasta el 4 de septiembre de 1826. Es decir, faltaron tres días para que se cumplieran 3 años de su vida en el Perú.
Capítulo 10.- La Gran Convención de Ocaña, Bolívar Dictador, La conspiración de septiembre, Tarqui, el fin de la Gran Colombia. 1827, 1828, 1829, 1830.
Al pasar por Guayaquil y Quito, a su regreso del Perú, el Libertador se enteró que el Departamento del Sur y sus provincias habían proclamado la dictadura de Bolívar, en especial alentadas por el coronel Tomás Cipriano Mosquera, que fungía como Intendente del puerto sobre el río Guayas.
Para el 14 de Noviembre de 1826, el Presidente de la Gran Colomba hacía su entrada en Bogotá, con un escaso recibimiento a pesar de que venía aureolado por los triunfos de Junín y Ayacucho. Es que la estrella del Grande Hombre decaía. Santander empezó a censurar abiertamente los procedimientos de Bolívar. Transcurrieron varios días antes de que se hiciera cargo del poder, que lo asumió el 23 de Noviembre, revestido de facultades extraordinarios de acuerdo con el Artículo 128 de Constitución de Rosario de Cúcuta. Tan solo dos días ejerció la función, puesto que en la mañana del 25 de Noviembre tomó el camino de Venezuela. Llegó a Maracaibo el 16 de Diciembre.
El 1 de Enero de 1827 decretaba amnistía general para todos los presos políticos. Para congraciarse con Páez, que ya planificaba la disolución de Colombia, le confirmó como Jefe Civil y Militar de Venezuela. A su otro enemigo, Santiago Mariño, le designó Jefe Civil y Militar de Maturín. Con estas medidas oportunas logró que Páez se sometiese a su autoridad y los dos se entrevistaron en Nagua-Nagua el 4 de Enero. Juntos entraron a Caracas y en un acto oficial Bolívar regaló a Páez la espada que el Perú le había obsequiado después de Ayacucho, joya de incalculable valor.
Las declaraciones que hace Bolívar sobre la reforma de la Carta Magna de Cúcuta, intocable hasta 1831, fue el inicio de un mayor distanciamiento con Santander. Desde Caracas, envío Bolívar al Congreso su renuncia, creyendo que ya estaba instalado. Sin embargo, el Congreso no se había podido reunir en enero por falta de quórum. Al fin, se instaló en Tunja y se convirtió en un hervidero de opiniones encontradas, respecto de sí se debía o no convocar a la Gran Convención para reformar la Constitución antes del plazo previsto. Regresa Bolívar de Venezuela a la Nueva Granada y el 10 de Septiembre de 1827, el Presidente se presentó ante las cámaras reunidas en pleno en el Convento de Santo Domingo, Bogotá, ofreciendo gobernar de acuerdo a la Constitución y las leyes.
En cambio, Santander renunció a su cargo de Vicepresidente para emplear su tiempo como simple ciudadano, cuando en realidad quería dedicarse a organizar a sus partidarios para acaparar la mayor cantidad de escaños en la Convención de Ocaña, que el Congreso resolvió convocarla antes de entrar en receso.
El 9 de Abril de 1828 se instaló en la ciudad de Ocaña la Gran Convención, para tratar las reformas constitucionales a las que aspiraban los pueblos. Se esperaba que esta Convención, mediante leyes sabias, devolvería la paz a la República, presa de ideas anarquistas y que finalmente se redactaría la Constitución definitiva de la Gran Colombia. Pero, muy pronto, le reunión se dividió en dos partidos irreconciliables: los amigos de Bolívar y los amigos de Santander. Por lo mismo, las deliberaciones del soberano cuerpo no fueron sino una tribuna de odios y discusiones intrascendentes. Finalmente, la Convención se disolvió porque los amigos del Libertador la dejaron sin el quórum reglamentario. Bolívar había fijado su residencia en Bucaramanga, para seguir de cerca las incidencias de la reunión. En esta ciudad es en donde el general Perou de la Croix redactó el famoso “Diario de Bucaramanga”, que narra los pormenores de la vida del Gran Hombre durante los días que vivió allí.
Disuelta la Convención de Ocaña, Bolívar, para acabar con la anarquía en la Gran Colombia, asume la dictadura. El 24 de Junio llega a Bogotá y el 27 de Agosto de 1828 expide el Decreto Orgánico, que consagraba la dictadura como régimen de estado, asumiendo todos los poderes con el título de Presidente-Libertador. El estado era Simón Bolívar.
El 25 de Septiembre de 1828 se tramó una conjuración para asesinar al Presidente Bolívar en el Palacio de San Carlos. Los complotados se dividieron en dos grupos; uno atacó el Palacio y otros la cárcel, donde estaba preso el almirante Padilla, acusado de sublevación. Era el presunto sucesor de Bolívar. Los asaltantes de casa presidencial iniciaron matando al centinela e hiriendo al edecán Andrés Ibarra. Bolívar, al oír el choque de las armas, logra huir del puñal de los asesinos, gracias al sacrificio de Manuelita Sáenz, La Libertadora. Los atacantes de la cárcel liberan a Pasilla y asesinan al coronel José Bolívar, que lo custodiaba. Pedro Carujo, dándose cuenta que el Libertador había escapado, mata al coronel William Ferguson, quien sable en mano actuaba en auxilio del Padre de la Patria. La rebelión fue dominada. Sumariamente sus autores fueron fusilados, otros fueron exiliados y otros fugaron.
Principales conspiradores y sus destinos
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Nombre |
Rol en la conspiración |
Destino final |
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Pedro Carujo |
Líder del asalto al Palacio |
Capturado, condenado a muerte, indultado |
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Luis Vargas Tejada |
Intelectual liberal, conspirador |
Escapó, murió en el exilio en condiciones precarias |
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Vicente Azuero |
Político liberal, implicado |
Condenado, liberado |
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Florentino González |
Joven abogado, simpatizante liberal |
Arrestado, liberado |
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Emigdio Briceño |
Militar, implicado en el complot |
Condenado, sobrevivió |
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Francisco de Paula Santander |
No participó directamente, pero acusado como instigador |
Condenado a muerte, Bolívar lo indultó y lo exilió |
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José Prudencio Padilla |
No participó directamente, acusado de rebeliones previas |
Ejecutado por fusilamiento el 2 de octubre de 1828 |
Muchos otros fueron encarcelados sin juicio justo, y algunos murieron en prisión o en el exilio.
A fines de 1828, Bolívar suspende las cátedras de Legislación Universal y Ciencias Administrativas y las sustituye por la de Apología de la Religión Católica Romana y su historia. Restablece los conventos y los clérigos de Colombia, que tanto le combatieron, ahora son sus mejores amigos. Prohíbe las logias masónicas bajo la sospecha de ser focos de desestabilización de su gobierno. Así fueron fundados el Partido Conservador, de orientación bolivariana y el Partido Liberal liderado por Santander, en Colombia.
El mariscal Lamar, presidente del Perú, invade la Gran Colombia por la provincia de Loja. Bolívar llama al general Sucre para defender la Patria. Los peruanos ocupan Guayaquil y desde Loja marchan sobre Cuenca, donde se concentraba el ejército colombiano. Sucre promueve conferencias amistosas con Lamar, pero sin resultados positivos. Se rompen las negociaciones el 12 de Febrero de 1829 y se produce la Batalla de Tarqui, el 29 del mismo mes, con el triunfo del Gran Mariscal de Ayacucho. Lamar perdió 2.500 hombres y 60 jefes y oficiales. Derrotados, los peruanos capitularon firmando el Tratado de Girón, en el que se comprometían a devolver la ciudad de Guayaquil y la corbeta Pichincha y entregar como indemnización 150.000 pesos. El 17 de Marzo llega a Quito el Presidente Libertador y Sucre lo esperaba para entregarle el mando y los trofeos de Tarqui. El general Córdova le seguía a marchas forzadas, comandando refuerzos para las tropas de la Gran Colombia. La Mar, violando la capitulación y el Tratado de Girón, retomó las armas. El Libertador en persona abrió operaciones militares en contra del invasor y concentró sus tropas en Buijo, Samborondón, cerca de Guayaquil, desarrollándose la campaña de Buijo el 16 de Junio de 1829 al mando del general Juan José Flores, acción que fue clave para la devolución del Puerto a la Gran Colombia por parte del Perú, el 20 de Julio del mismo año. Además, envió la escuadra colombiana a las costas del Perú. Estando la situación de nuevo tensa, La Mar es depuesto como presidente y asume el mando el general Antonio Gutiérrez de la Fuente. Enterado Bolívar de esta situación suspende la campaña y designa a su ex canciller Pedro Gual para negociar la paz con los comisionados del Congreso del Perú. Se firmó el Tratado de Buijo, mediante el cual se liquidaron todas las deudas y los dos países reconocieron las respectivas fronteras. No quería el Presidente regresar a Colombia sin antes firmar la paz con los peruanos, según los términos convenidos con el nuevo gobierno, hecho que sucedió el 22 de Septiembre de 1829.
Cuando Bolívar se hallaba en Guayaquil, atendiendo los asuntos con el Perú, el Consejo de Estado de Bogotá entabló negociaciones con agentes diplomáticos de Inglaterra y Francia, con el fin de establecer una monarquía en la Gran Colombia, siendo el primer Rey Simón Bolívar. El Libertador, al tener noticias de proyecto descabellado, desautorizó a los promotores. Cuando el general Páez le escribió para contarle el proyecto monárquico que se estaba armando a su favor, la respuesta de este fue:
“Yo no soy Napoleón, ni quiero serlo; también tan poco quiero imitar a César, ni menos a Iturbide… El título de Libertador es superior a todos los que ha recibido el orgullo humano…”.
Los acontecimientos no paraban. El 12 de Septiembre de 1829, el leal Córdova se insurrecciona, fiel a su ideal republicano y levanta la bandera de la Constitución de Cúcuta. Bolívar envía al general Daniel Florencia O´Leary para sofocar la revuelta. Córdova es derrotado en El Santuario y asesinado alevosamente por el oficial Rupert Hand, cuando ya estaba rendido. A principios de Octubre, Bolívar enferma gravemente de “cólera morbo”, una epidemia de origen asiático que asolaba a los países independizados y que era provocada por la ingesta de agua o alimentos contaminados por heces fecales que contenían la Vibrio cholerae, que provoca diarrea severa, vómitos, calambres y deshidratación extrema. La muerte podía ocurrir en pocas horas si no se reponían los líquidos.
En vida misma del Libertador se deshizo su obra, la Gran Colombia, en parte por la ambición de sus mismos generales. El 25 de Noviembre de 1829 se reunió en Caracas una asamblea popular que se pronunció contra Bolívar y por mayoría proclamó la separación definitiva de Venezuela de la Gran Colombia. Pasaron lo días y la decisión popular se afirmó a pesar de las gestiones de Sucre, el Obispo José María Estévez y el Licenciado Francisco Aranda, enviados por el Gobierno Central para tratar de conservar a Venezuela dentro de la Gran Colombia. Siguiendo el ejemplo, el 13 de Mayo de 1830, la Asamblea de Notables de Quito liderada por Juan José Flores, separó al Departamento del Sur de la Gran Colombia, bajo el nombre de República del Ecuador, decisión que fue ratificada en agosto del mismo año por la Primera Constituyente de Riobamba.
Capítulo 11.- La Muerte del Libertador. 17 de Diciembre de 1830.
El 15 de Enero de 1830 entró Simón Bolívar por última vez a Bogotá. Se le recibió con mucha solemnidad, pero sin esa viva espontaneidad de otras ocasiones. Reorganizó el Consejo de Ministros y esperó a la reunión del Congreso al que llamó “Admirable”. La legislatura inició sesiones el 20 de enero. Fue electo presidente de la reunión el mariscal Sucre y vicepresidente el Obispo Estévez. Terminada la sesión de elecciones legislativas, el Presidente-Libertador declaró instalado el Congreso Constituyente y concluida su autoridad. El mismo día se publicó una proclama anunciando a los colombianos que Bolívar se retiraba del poder. El Congreso no le aceptó la renuncia, pero Bolívar se ratificó en ella. Encargó su presidencia al general Domingo Caicedo y él se retiró a descansar en Fucha.
El Libertador fijó como fecha de su partida de Bogotá, hacia el exilio, el 8 de Mayo de 1830. Había vendido todas sus pertenencias, entre ellas su vajilla de plata y sus amados caballos, bienes por los que obtuvo un valor de 17.000 pesos. Así, pobre, salía de la capital de la Gran Colombia el otrora hombre más rico de Venezuela. Los ojos del héroe de 100 batallas se llenaron de lágrimas cuando se despedía de sus amigos y colaboradores. El viaje discurrió con tranquilidad hasta Honda, un puerto en el río Magdalena donde lo esperaba el general Joaquín Posada Gutiérrez, que lo atendió con todo detalle. Era el 26 de Mayo.
El 4 de junio del año fatal de 1830 es asesinado en las montañas d Berruecos el “Abel Americano”, en frase de Bolívar, hecho que agravó más las penas del Libertador y su salud. Hacia el mes de septiembre había llegado a Cartagena. Allí supo del derrocamiento del presidente Joaquín Mosquera, mediante un golpe de estado liderado por el general Urdaneta a favor de Bolívar. Cuando los comisionados llegaron a Cartagena y comunicaron al Libertador el objeto de su misión, instándole a reasumir la presidencia de la Gran Colombia. El Gran Hombre se negó rotundamente a admitir el mando, pero agradeció mucho el honor que le habían dispensado. Como el clima de Cartagena no le sentó bien, sus amigos lo llevaron a Soledad y de allí a Barranquilla. Pasó a Santa Marta y es trasladado a la quinta de un amigo español, Joaquín de Mier, en San Pedro Alejandrino, el 1 de Diciembre de 1830. Le acompañaban los generales Mariano Montilla, Laurencio Silva, José María Carreño y su sobrino Fernando Bolívar.
Durante 17 días es atendido por el médico francés Alejandro Próspero Reverend. Antes de morir, se acordó de su prima Fanny Dervieu Villeres, que residía en París y le escribió una carta desde San Pedro Alejandrino, el 10 de Diciembre de 1830. El estro poético, la inspiración ardiente, del ilustre enfermo afloró por última vez. Le decía a la enamorada romántica:
“Adiós Fanny… Todo ha terminado… Juventud, ilusiones, sonrisas y alegrías se hunden en la nada; solo quedas tú como visión seráfica señoreando en el infinito; dominando la eternidad. Me tocó la misión del relámpago; rasgar un instante las tinieblas, fulgurar, apenas, sobre el abismo y tornar a perderse en el vacío”.
(f) Bolívar.
En sus últimos instantes hizo leer su proclama postrera a los grancolombianos, en la que terminaba escribiendo:
“Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos políticos y que se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”.
Palabras de confraternidad que, como grito de angustia, como credo de la redención, brotaron del pensamiento y de los labios del mártir y Padre de la Patria. El 17 de Diciembre de 1830 a las 13:00 cerraba para siempre sus ojos el Sol de Colombia y Padre de cinco repúblicas que han ocupado lugar preponderante en el concierto de las naciones civilizadas del nuevo mundo. Bolívar murió pobre, calumniado y viendo desmembrarse la Gran Colombia por la que perdió su fortuna, talento y energías. Tenía 47 años, 4 meses y 23 días de edad.
Bolívar no ha muerto. Allí donde haya opresión estará Bolívar. Donde exista tiranía, el pensamiento del Libertador destruirá al déspota. El mensaje de Angostura es perenne:
“Moral y luces son nuestras primeras necesidades”.
(f) Libertador.
Parece que tú nacimiento fue ayer, por esto mismo vives en los corazones de tus hijos.
APÉNDICE
Código Moral Masónico
- Cree en el Gran Arquitecto del Universo (G:. A:. D:. U:.), porque todo masón cree en un Ser Supremo, Hacedor de todo cuanto existe y Suprema Ley.
- Ama a tu prójimo, porque el masón cree en el hombre.
- Haz bien y deja hablar a los hombres, porque el masón antes que saber todas las respuestas aspira a entender todas las preguntas
- Habla respetuosamente a los grandes, prudentemente a los iguales, sinceramente a los amigos y con ternura a los pobres.
- No adules jamás a tu hermano, porque es una traición y si tu hermana te adula, desconfía, no te vaya a corromper.
- Escucha siempre la voz de la conciencia, porque el masón tiene conciencia de ¡su propia conciencia!.
- Respeta al extranjero y al viajero, porque su posición los hace sagrados para ti.
- Evita las disputas y prevé los insultos, poniendo la razón de por medio, porque el masón nunca ataca.
- Respeta a las mujeres, jamás abuses de su debilidad y muere antes que deshonrarlas, porque la mujer para el masón es madre, esposa, hija, hermana y su deshonra es la suya propia.
- Si el G:.A:,D:.U:, te da un hijo, dale gracias, pero tiembla por el depósito que te confía, porque en adelante tú serás para ese niño la imagen de la divinidad: haz que hasta los 10 años te tema, hasta los 20 años te ame y hasta la muerte te respete.
- Enseña a tus hijos buenos principios antes que bellas maneras; que te deban una doctrina esclarecida mejor que una frívola elegancia; que sean mejor hombres honrados que hombres hábiles.
- Lee y aprovecha, ve e imita, reflexiona y trabaja y que todo redunde en beneficio de tus hermanos.
- Sé siempre contento para con todo y de todo.
Bibliografía:
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- Bolívar, S. (1812/1970). La memoria dirigida a los ciudadanos de la Nueva Granada. En V. Lecuna (Ed.), Obras completas de Simón Bolívar (Vol. 1, pp. 153–165). Biblioteca Ayacucho.
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