Periodismo bajo presión: ética, leyes y democracia en el micrófono de Ondas Azuayas

 

Hernán Rodríguez Girón

CUENCA, Ecuador (21/09/03).- Es el domingo 21 de septiembre de 2003. Salvador Pesántez, Ángel Vera y Hernán Rodríguez participan como invitados del programa de entrevistas “Voces de la Ciudad” en Radio Ondas Azuayas, que celebra 55 años al aire. El conductor es Fernando Trujillo que desarrolló, de 09:00 a 10:00 un amplio debate sobre la Libertad de Expresión en el Ecuador. Periodistas, académicos y oyentes analizaron los alcances y límites del ejercicio comunicacional frente a las sanciones legales ya existentes, como la injuria calumniosa y la difamación.

A través de un intercambio dinámico se abordaron temas clave: el caso emblemático Rodrigo Fierro vs. León Febres-Cordero, la propuesta de una “Ley Mordaza” en tiempos del presidente Lucio Gutiérrez, los desatinos gubernamentales en materia de comunicación, el rol ético y moral del periodista, la concentración de medios en manos del Estado y la responsabilidad social frente a la audiencia.

El espacio evidenció que la libertad de prensa no es solo un asunto gremial, sino un pilar de la democracia y un tema de interés ciudadano. Asimismo, se resaltó la necesidad de modernizar la legislación vigente, fomentar un periodismo ético y fortalecer la credibilidad como capital esencial de los medios, en un entorno donde el público se convierte en el juez natural de la labor periodística. “Voces de la ciudad” se definía como un programa periodístico interactivo que abordaba de frente los problemas y los sueños de la comunidad.

Fernando Trujillo: Bienvenidos a “Voces de la Ciudad”. Hoy el tema “La Libertad de Expresión”. Aunque vigilada, recortada y manipulada con fines políticos y económicos, la prensa a protagonizado la lucha por la Libertad de Expresión durante el Siglo XX; hoy extraordinariamente desarrollada gracias a las TIC´s, tiene que enfrentarse al viejo reto de la censura y al nuevo riesgo de la concentración empresarial.

Regímenes autoritarios en Italia, Alemania, España, Portugal y en la ex Unión Soviética, pretendieron colocar a la prensa al servicio del poder, destacando el culto a personalidad del líder, creando un periodismo militante, con un férreo control de los medios de comunicación. La descripción de los principales rasgos de los sistemas totalitarios de control de la comunicación, nos lleva a la consideración, de una forma común, que el desprecio por la Libertad de Prensa, entendida al estilo burgués y liberal de comienzos del Siglo XX y enseguida el indudable reconocimiento de su poder, la importancia que le conceden como arma de propaganda y de control de la información, el llamado “Cuarto Poder” se incorporó así a las estructuras políticas del estado o del partido único, con la misión de propagar la verdad nacional. El culto a la personalidad se convirtió en uno de los lugares comunes de estos regímenes totalitarios. Hitler, Mussolini, Lenin, Stalin, Salazar y Franco, fueron exaltados como los líderes carismáticos de sus respectivas naciones y consiguientemente se procedió a la exaltación de los regímenes por ellos acaudillados.

“Queremos a periodistas dispuestos a apoyar al Fiürer y al nuevo Reich”, decía en público Willhen Hais, en el congreso de periodistas celebrado en Colonia, en noviembre de 1935. Tratando a los periodistas italianos como soldados, Mussolini arengaba así el 14 de octubre de 1933: “los periodistas italianos deben considerarse soldados a los que se confía proteger el sector más avanzado y más delicado del frente fascista y manejar el arma más potente y más peligrosa de toda la batalla. El fascismo quiere un periodismo militante, todos los periodistas deben formar un solo bloque, de la primera a la última página, del artículo de fondo al aviso económico. El periódico debe preocuparse por presentar una homogeneidad esencial”.

En Ecuador, más próximos a nosotros, vimos con rechazo y con espanto como el presidente Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos compraban a la prensa con fuertes cantidades de dinero. En el país, últimamente, tres acontecimientos han marcado la vigencia y actualidad del tema de la Libertad de Expresión. En primer lugar, el proyecto de ley de acceso a la información, presentado por iniciativa de algunos medios de comunicación ante el Congreso Nacional. En segundo término, el caso del periodista de Diario El Comercio, Rodrigo Fierro, quien fuera condenado a 6 meses de prisión por escribir sobre el ex presidente León Febres Cordero, se habla de la justicia politizada. Y el tercer punto, el interés del gobierno por la adquisición de Diario El Telégrafo. ¿Qué hay detrás de todo esto, tal vez un afán de control, de amedrentar a la prensa?. Eso lo analizaremos en “Voces de la Ciudad”.

A continuación les presento a nuestros invitados el día de hoy:

-       El licenciado Ángel Vera, periodista y articulista de Diario El Tiempo de Cuenca.

-       El licenciado Hernán Rodríguez, periodista y editor de Diario El Mercurio.

-       El doctor Salvador Pesántez, periodista y profesor universitario.

Con ellos abordamos el tema “La Libertad de Expresión”. Bienvenidos apreciados compañeros. Arrancamos este diálogo preguntándole a Hernán Rodríguez, ¿qué es la Libertad de Expresión, su concepto?.

Hernán Rodríguez: Buenos días, gracias Fernando por la invitación. Saludo a mis compañeros de programa y a la audiencia que nos escucha. Desde un concepto legal, la Libertad de Expresión es el derecho que tienen todas las personas a expresar libremente sus ideas o su opinión, sin ningún tipo de restricciones. Es una libertad absoluta y si uno se pone a pensar tiene mucho que ver… o muchos hablan que la Libertad de Expresión es la más fundamental de todas las libertades humanas, porque tiene mucho que ver con la vida. Si la vida no tuviera Libertad de Expresión no podría manifestarse, si vamos a llevar esta libertad a su extremo. El derecho habla que la Libertad de Expresión es absoluta. No es solo es una cuestión de la prensa, de la radio, de la televisión o del ejercicio profesional del periodista. Es un derecho humano fundamental, garantizado por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y por la Constitución de la República del Ecuador.

Fernando Trujillo: la misma pregunta para Ángel Vera, ¿cuál es su concepto, su comprensión sobre el tema de la Libertad de Expresión?.

Ángel Vera: Buenos días, gracias por la invitación. Como acaba de decir Hernán, la Libertad de Expresión es aquella capacidad, aquel derecho de todos los seres humanos a transmitir sus ideas, sus pensamientos, a difundirlos, a expresarlos a debatirlos. Es uno de los derechos humanos, derecho de la persona, como recordó Hernán consagrado por la Declaración de los derechos del hombre, tanto en las Naciones Unidas, como en su raíz primigenia en la Revolución Francesa, Justamente, aquella declaración decía que nadie puede ser molestado por sus opiniones, ni siquiera por las religiosas, con tal de que su manifestación no trastorne el orden público y la libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones; es uno de los derechos más preciosos del hombre. Todo ciudadano puede hablar, escribir o imprimir libremente, pero debe responder del abuso de esa libertad en los casos determinados por la ley.

Fernando Trujillo: pasemos la palabra al doctor Salvador Pesántez, ¿cuál es su comprensión del término Libertad de Expresión?. 

Salvador Pesántez: Gracias Fernando, un saludo a la audiencia y a los compañeros que nos acompañan en este conversatorio. Para mí la Libertad de Expresión puede ser abordada mediante dos conceptos, el primero es el mismo título que nos convoca. Es una libertad y una expresión, siempre conjugadas con una preposición que les liga mucho a los dos términos. La libertad, para mí, es un concepto demasiado amplio, complejo y subjetivo. La libertad es un equilibrio, una homeostasis, entre lo que significan el deber y el derecho, que se deben conjugar y tener la gran capacidad de honestidad como para ponerles límites. Tanto en la libertad de prensa, como en cualquier otra libertad, hay que ponerles normas de convivencia, de civilización, que impiden una extralimitación en deberes y derechos.  Así mismo, la expresión es el mensaje que el hombre realiza a través de su gran capacidad de lenguaje verbal y no verbal. Una Libertad de Expresión es aquella en la que venimos alrededor de esta mesa y sentarnos cómodamente, con el vestuario que hemos escogido para este día. Como también, la Libertad de Expresión es esta tribuna que se nos ofrece para decir nuestro pensamiento de manera fluida y de acuerdo con nuestras convicciones subjetivas. Por eso, más adelante, si es que las circunstancia se dan, hablaremos también sobre lo que es la objetividad y la subjetividad.

Fernando Trujillo: Muchísimas gracias por esta primera precisión. Esta misma pregunta la formulamos a algunos de nuestros colegas periodistas en el centro de la ciudad y tenemos un primer audio que queremos compartir con ustedes.

-       Tener la posibilidad expresar lo que creemos que queremos hacer conocer a la gente en diferentes niveles. Tener la posibilidad de decir a pesar de que no le guste a la otra persona, realidades y hechos ciertos que haya como probarlos. Decirlo sin que se ponga trabas a lo que se pueda manifestar en un medio de comunicación o verbalmente.

-       La Libertad de Expresión es un don que tienen las personas para poder expresar libremente su pensamiento, sus opiniones, a cerca del acontecer local, nacional, internacional, que de alguna manera están determinando el desarrollo de la sociedad o de la personalidad de los individuos.

-       Poder decir lo que yo piense que es bueno o malo, sin restricción alguna.

-       Es un elemento fundamental en la convivencia de las sociedades. Sin ella es difícil que podamos expresar nuestros criterios, nuestras inquietudes, nuestros objetivos y aún nuestras diferencias con los criterios que nos han impuesto.

Al parecer hay un acuerdo sobre el fondo, sobre lo que abarca la Libertad de Expresión. Sin embargo, hay condicionantes. Le consulto a Hernán Rodríguez, ¿alguna vez en el ejercicio periodístico ha sentido que su derecho ha estado condicionado?.

Hernán Rodríguez: Desde el desarrollo de este concepto, su desarrollo jurídico, por supuesto que uno a veces se ve presionado en el ejercicio de esta Libertad. Hay diferentes formas de presión. Muchas de ellas tienen que ver con la autocensura, por temor a las reacciones que se puedan dar. Jurídicamente, la Libertad de Expresión en el campo de la prensa, para que pueda tener el suficiente margen de acción, de espacio, no puede tener censura previa. El problema viene después, cuando se ha publicado la nota o el artículo y se puede aplicar la “Doctrina Sullivan”, que manda que el periodista tiene que estar dispuesto a asumir las consecuencias de lo que ha publicado. En sociedades como las nuestras, latinoamericanas, que son sumamente represivas, si uno se pone a analizar los derechos de comunicación, de información, de Libertad de Expresión, es muy difícil ser periodista en sociedades que son sumamente represivas y oficio se vuelve hasta peligroso. Hay situaciones que ponen cortapisas a estas Libertades. No me refiero únicamente al derecho que tienen las personas a la honra o al debido proceso, que también son fundamentales, sino a la autocensura que se imponen los periodistas cuando tienen que tocar a ciertos personajes. Se dan otras situaciones que tienen que ver con la presión de los anunciantes, que también existe. O situaciones internas de los medios que pueden provocar que la Libertad de Expresión no se manifieste.

Fernando Trujillo: Antes de pasar con Ángel Vera, quisiera proponerles escuchar la consulta que hicimos algunos colegas, sobre sí en algún momento de su ejercicio periodístico sintieron estas injerencias o condiciones que impiden la Libertad de Expresión. He aquí sus respuestas:

-       Sí, en varias oportunidades los ministros de estado y las autoridades. Tratan de cortar la Libertad de Expresión cuando invitan a una rueda de prensa, por ejemplo. Solo dan la oportunidad de oír lo que quieren manifestar, sin posibilidad de preguntar. Y cuando se tiene la oportunidad de preguntar, no contestan, se hacen las que no escuchan o tratan de minimizar a los periodistas, como lo que ocurrió en días pasados con el presidente de la República en Manabí, cuando calificó un colega de “poco inteligente” o le recriminó diciendo que no tenía derecho a preguntarle, cuando toda la sociedad sabe que él tiene familiares en cargos públicos. Gritar, contestar con un tono de voz agresivo son situaciones que pueden estar dentro de la falta de Libertad de Expresión.

-       Una vez, cuando dije algo que no era conveniente para la Policía y me cerraron el micrófono.

-       En forma directa no. Puedo decir que he disfrutado de una autonomía relativa en el ejercicio de la profesión, pero por las condiciones externas y el mismo sistema en el que nos desenvolvemos, si hay condicionamientos, elementos extraños a nuestro ejercicio diario, que nos reprimen a un determinado marco de conducta y de referencia para poder emitir nuestras opiniones. No existe una Libertad de Expresión total.

-       Hay formas muy sutiles de imponer cortapisas, Y los responsables no son valientes para actuar de cara al sol, de frente. Los personeros de los medios pactan con los intereses políticos para que eso suceda.

Vamos con la respuesta a nuestra inquietud, ¿durante su labor como periodista se ha sentido condicionado para ejercer la Libertad de Expresión.

Ángel Vera: Que alguien me haya prohibido tratar un tema, no. Pero en tres ocasiones, mis notas de prensa nunca se publicaron, porque las implicaciones eran sumamente fuertes y llegaban hasta los altos cargos del estado. La documentación de respaldo que tenía para escribir estas notas eran fotocopias, no originales. Esto incidió para que no se publicaran.

Fernando Trujillo: Dr. Pesántez, conocemos algunos eventos. La historia reciente no es tan pródiga en ellos o los pasamos por alto, pero antes parece que el periodismo combativo ante las autoridades o hacia ciertos temas, hizo que muchos profesionales sufrieran consecuencias, como resultado de esta práctica de minimizar de condicionar a la Libertad de Expresión. ¿Puede contarnos alguna anécdota con respecto a su ejercicio del periodismo?

Salvador Pesántez: Quiero referirme primero a las intervenciones de los colegas que acabamos de escuchar, con respecto a lo que alguien dijo, que la Libertad de Prensa es un don. Ese comentario es un acierto importante. Esta libertad de la que gozamos es un don y una virtud universal para los periodistas y comunicadores sociales. Una segunda acotación fue con respecto al presidente, que no tiene ideología y que intervino para reprimir, para cortar la palabra a un colega. Obviamente, de él se puede esperar esto y mucho más, porque cuando el hombre no tiene ideas, no tiene ideología y por lo tanto tampoco puede ser un estadista. El ejercicio del periodismo siempre es dirigido y restringido por una clase determinada. El periodismo libre es un supuesto, porque en realidad no existe. No ha existido antes y no va existir jamás. Está sujeto a ideas, lineamientos, intereses de su empresa. Y sobre alguna anécdota, prefiero mantenerla en reserva, haciendo uso de otro de los derechos que debe ejercer un periodista. Hay que reconocer que para aproximarnos al ejercicio de la Libertad de Expresión debemos tener como base la ciencia y la conciencia. Cuando un comunicador posee estos dos principios, va a poder sortear cualquier cortapisa que le pongan por delante. Ningún periodista en el pleno ejercicio de su trabajo está libre de presiones, son evidentes, implícitas. Pero cuando el profesional posee estos dos atributos, la ciencia y la conciencia, puede eludir con cierta suspicacia cualquier control y compartir, hacer comprender a la gente, lo que uno piensa. Vivimos en un sistema capitalista neoliberal; los medios de comunicación como cualquier otra empresa que interactúan dentro de este sistema están influenciados por él, por este modo de vivir, es por eso que los periodistas de alguna manera estamos inmersos y vivimos este tipo de corriente.

Fernando Trujillo: Pasemos de hablar sobre una comprensión, los alcances y lo que implica la Libertad de Expresión, a conversar sobre el ejercicio periodístico mismo, consultándole a Hernán Rodríguez y tenemos conocimiento de su aproximación su acercamiento, al proyecto de ley presentado en el Congreso Nacional, para discutir la Ley Orgánica de Acceso a la Información Pública. ¿Puede explicarnos algunos elementos básicos de la propuesta de Ley que ya fue presentada y tratada en una Comisión del Congreso?.

Hernán Rodríguez: La ley de acceso a la información pública es un esfuerzo no solo de los medios de comunicación, las ONG´s y las organizaciones sociales del Ecuador, también ha sido una lucha para conseguir la aprobación de cuerpos legales similares en todos los países de América Latina, para que sus gobiernos sean transparentes, al menos un poco. Tiene que ver mucho esta Ley con el progreso y el desarrollo social, porque la premisa básica es que si existe la suficiente transparencia y acceso a la información pública y privada, en el caso de la empresas privadas que manejan fondos públicos, existirá como consecuencia un mayor nivel de desarrollo social. Por ejemplo, un grupo barrial organizado estará en su derecho de ir a una institución pública y pedir información completa y detallada sobre la construcción de un sistema de alcantarillado en el sector. Esta transparencia es el alcance más grande la propuesta de Ley. Es lo mismo que en la función judicial, se espera que una justicia efectiva y transparente garantice y sea un factor del desarrollo nacional. Si no existe en el país seguridad jurídica no pueden llegar fondos externos para el desarrollo. Igualmente, en ese sentido, se promueve la aprobación de las leyes de acceso a la información en todo el continente. Si no hay una seguridad en el sentido de que los gobiernos nacionales y locales van a ser transparentes, para entregar información sobre inversiones, ejecución de proyectos para el desarrollo, o en lo que se quiera pensar, no se tendrán las condiciones para que vengan la inversión desde el exterior. No es solo un problema de la prensa, es un reto de la sociedad. Para ejercer la ciudadanía y que le gente de a pie tenga la función de fiscalizar lo que están haciendo las autoridades, con todas las garantías necesarias. Que pueden acudir a un Ministerio, a una municipalidad, solicitar y obtener información clara, precisa, suficiente, oportuna, sobre la gestión que cumplen las autoridades o los funcionarios públicos, o los privados que manejan los fondos públicos. En la actualidad, en las instituciones públicas del Ecuador imperan el secreto y la discrecionalidad. Me ha pasado, o le ha pasado a tantos colegas, cuando vas a una oficina pública solicitas una información concreta sobre un tema cualquiera y simplemente te la niegan, decisión que está a discreción del funcionario de turno, Lo que se implementará con la Ley Orgánica de Acceso a la Información Pública, que con este rango será un cuerpo legal casi tan importante como la Constitución, es hacer más fácil y dar poder a toda la gente para que pueda obtener esta información. Eso es la transparencia.

Fernando Trujillo: ¿Permitirá un mejor ejercicio de la profesión periodística este acceso a la información pública, Ángel Vera?.

Ángel Vera: Creo y espero que sí. Obviamente, hay muchas cosas que están al margen de la información pública, debido a cortapisas, restricciones, que tiene cierto tipo de , información que no necesariamente es sensible, sino que, muchas veces los funcionarios públicos creen que tienen la potestad de guardarla para sí. Y la mayor parte del tiempo se pide información sobre orgánicos funcionales, sobre las responsabilidades que cumple un director, roles de pago, datos que son absolutamente públicos, que no tienen una reserva justificada. Como decíamos antes, dos cosas que podrían quizá tener el membrete de reservadas para el público y los medios hacen referencia a asuntos de seguridad nacional o planes de combate en contra de la delincuencia de la Policía Nacional. Esos desde luego pueden ser documentos reservados, pero lo demás no. No hay documento de la función pública que pueda ser reservado.

Fernando Trujillo: Consideremos el último escándalo, de las armas del Ejército Ecuatoriano que pasaban a la guerrilla colombiana, algunos problemas que se vinculan con lo que estamos tratando del derecho a la información y cuando se confunden las altas cúpulas militares, que en vez de investigar a los responsables al interior de su institución, se pretende ubicar a la persona que pasó la información a los medios,

Ángel Vera: Ese es un mecanismo de defensa del Estado, que defiende a la corrupción, el tratar primero de averiguar quien a pasado los documentos a la prensa y no quien es el responsable de hacer contrabando con las armas del estado hacia los guerrilleros, quién es el culpable. Me acuerdo alguna vez que Telecentro hizo una denuncia de que en la Penitenciaria de Guayaquil se expendía drogas. El director de la prisión envió una carta al gerente del Canal exigiendo saber que funcionario permitió el ingreso de la cámara. Los periodistas ser reían y decían que este señor se preocupa sobre como ingresó la cámara y no investiga como ingresa la droga. Son estas cosas. Cuando dije, asuntos de la defensa nacional, me refería a planes de acción militar, eso realmente está justificado como un documento reservado. O donde la Policía planifica incursionar para prevenir un acto delictivo. Eso está bien que se mantenga en reserva, hasta que aparezcan los resultados. No es explicable que exista información del sector público que está vedada no solo a los medios de comunicación sino a la ciudadanía. Los comunicadores no podemos ser los fiscalizadores de todo. Lo que nosotros hacemos es cumplir nuestro trabajo a fin de que la opinión pública y la ciudadanía se enteren de los actos del Estado, que si son transparentes no tienen porqué ser ocultos.

Fernando Trujillo: Sobre este mismo tema dialogamos con Susana Klinkitch, editora regional de Diario Hoy para Cuenca y la región Austral. Ella comenta algunos elementos en torno a la presentación del proyecto de Ley, que ella lo asume como una lucha del equipo de periodistas de Hoy. También participó en el impulso a la Ley la Asociación de Editores de Periódicos y muchos actores.

Susana Klinkitch; Hay que poner mucha atención en este proyecto de Ley que ha sido presentado para su análisis en el Congreso Nacional. Pedí una copia al presidente la Comisión sobre como está al día de hoy el texto de la propuesta de Ley, que me envíe el proyecto que está debatiendo y no he tenido ninguna respuesta, más que lo haga por escrito. Lo hice y jamás recibí una respuesta. El meollo del asunto es que se han incrementado artículos con respecto a su versión original, según información de compañeros del Diario Hoy, referentes a quién es la persona y cuál es la instancia que decide cuáles son secretos de estado, que son los únicos documentos a los que el ciudadano común no podría tener acceso. Se que incluso se ha pensado en legislar en que sea el presidente el que decida que documento es secreto de estado y cual no. La legislación internacional que más éxito ha tenido en este contexto, dispone que el que decide es el Congreso, a través de leyes claras sobre las cuales todos los ciudadanos están informados y a las que tienen que atenerse.

Fernando Trujillo: ¿Se puede decir que se han incluido muchos artículos que podrían coartar el libre ejercicio profesional de los periodistas y los medios de comunicación?.

Susana Klinkitch; Creo que son dos sectores los que están embarrando esa ley. Por un lado, con toda seguridad, los círculos gubernamentales que no quieren aflojar su poder de decidir que es publicable y que no. Hay que imaginarse que esta ley exigiría que las instancias gubernamentales publiquen en su página web todos los contratos, incluyendo personas, empresas o sociedades anónimas que ganan contratos. Por otra parte, el otro sector que embarra esto es el privado, que también se resiste a publicar informaciones sobre sus contratos con el Estado. Siempre escuchamos por parte del sector privado denuncias en contra de la corrupción gubernamental y exigencias viva voz de que hay que terminar con esta corrupción, pero muy rara vez damos a conocer que para ser corruptos se necesitan dos partes y está involucrada la empresa privada, entonces es obvio que también de ese lado se tiene temor a una ley que haga todos estos contratos totalmente transparentes.

Fernando Trujillo: ¿Ha sentido en algún momento determinaciones que controlan su Libertad de Expresión?.

Susana Klinkitch: Soy una periodista de mucha trayectoria, tengo más de 25 años en la profesión y el peor peligro es lo que los europeos llaman la tijera en el cerebro propio. Es decir, hay que cuidarse mucho de aplicar la censura uno mismo, uno sabe que reacciones va a tener un artículo y hay que pelear todos los días contra la tentación de decir: mejor no me meto. Intentos expresos por parte, por ejemplo, de la dirección del Diario Hoy no he tenido nunca. Si hay intentos por parte de personas involucradas en alguna noticia, que tratan a través de la amistad, de la honra, que son comprensibles cuando una persona ha cometido un error público y tratan de influenciar para que una noticia no salga. Amenazas ha habido, pero pocas.

Fernando Trujillo: ¿Qué opinión tiene de la carnetización de los periodistas que ejercen su trabajo en medios de comunicación?.

Susana Klinkitch: Lo que más me asombra al investigar un poco sobre el tema, es que son los mismos periodistas los que han pedido que la carnetización en el Ecuador sea obligatoria. Me imagino que es un intento por defender sus puestos de trabajo, pero a mí personalmente me parece un escándalo. Todas las convenciones de DDHH a nivel internacional, de la ONU, de la OEA y de gremios como la SIP, de los que hemos escuchado a través de la prensa, que impulsa la Declaración de Chapultepec, defienden la libertad de informar como un derecho natural de las personas, que no puede ser sometido a condiciones. La exigencia de los periodistas para reglamentar la cuestión de los carnets va tan lejos, porque primero quieren que se cree un organismo, me imagino que parecido al Colegio Periodistas, en el que el gobierno tendría cierta injerencia y luego piden impuestos para mantener esta burocracia. Finalmente, existen leyes y códigos que todavía no han sido derogados, son muy viejos, en los que se insta a los periodistas colegiados a denunciar a sus colegas que no tengan el carnet, que me parece increíble que todavía esté vigente un artículo de ley de esta naturaleza.

Fernando Trujillo: ¿Cuál debería ser la posición de gremios de periodistas, de medios, de periodistas frente a temas como estas y frente al proyecto de ley y los cambios que ha tenido en el Congreso Nacional?. 

Susana Klinkitch: Es una pena que se discuta mucho sobre los gremios periodísticos, pero realmente en un momento como este, la UNP ha tenido una postura de defensa, sí, pero realmente no hay una postura fuerte por parte de gremios y sindicatos en defensa de la Libertad de Expresión. Y más bien, la UNP ha defendido algo el hecho de que los periodistas tengan carnet. En otros casos, cuando se dan amenazas; por ejemplo, a un editorialista de El Comercio o cuando hay intentos de mordaza de parte de las instituciones públicas, los gremios y colegios han tenido posturas bastante débiles. Lo que tampoco hay en el Ecuador es una defensa de la institución del periodismo, frente a periodistas que realmente están cometiendo graves errores y deberían ser los mismos gremios los que llamen la atención a estos periodistas y no dejar que sean los juzgados los que se ocupen del asunto.

Fernando Trujillo: ¿Qué efectos tendría en el ejercicio del periodismo la aprobación de la Ley de Acceso a la Información Pública, que se está tratando en el Congreso, hacia la dignificación de la vida, de la ciudadanía de los seres humanos, Doctor Salvador Pesántez?.

Salvador Pesántez: Retomo el tema sobre el derecho a la información. Dos cosas a comentar, nada más, sobre lo que han dicho los compañeros, a manera de un resumen. El primer aspecto es que el desarrollo de los pueblos se cumple a través de la información, esto es consustancial a las sociedades y de los hombres, sin lo que no es posible el progreso. Todas las constituciones de los estados deben incluir este derecho a la información. Aquí se aplica el popular refrán, que además es un muy filosófico, “no hay nada nuevo bajo el sol”. En un momento dado cualquier tema sale a la luz pública y esta actitud cultural, esta acción pública hay que defenderla. El derecho a la información de la que habla Hernán, con el apoyo de sus libros que los veo por un lado y por otro o lo que acota Ángel, creo que todos estamos en la obligación de abogar y defender este derecho, que tiene que ver con el ejercicio del periodismo. El segundo aspecto es la inmoralidad, presente en la negativa o resistencia deliberada a entregar información y en la desinformación. La resistencia deliberada a entregar información está presente sobre todo en las entidades burocráticas, tanto en los estamentos superiores como en los inferiores. La desinformación es una mala práctica muy nuestra, porque los periodistas en algún momento estamos avocados a una infinidad de circunstancias, que pueden hacer que por ciertos intereses desinformemos. Entonces, este derecho que tiene la comunidad y que tienen las instituciones está también dentro de nososotros.

Fernando Trujillo: Nuestros oyentes pueden comunicarse y expresar su opinión al respecto del tema que estamos tratando esta mañana en Voces de la Ciudad. Pueden marcar el número de teléfono 2823911, de Ondas Azuayas. Hernán Rodríguez ¿cuáles son las ventajas o desventajas de la carnetización a periodistas en el país?.

Revisemos la historia, para recordar que los gobiernos más totalitarios y represivos que han existido en los últimos años de la historia mundial impusieron esta idea de carnetizar a los periodistas. La carnetización es una idea de los gobiernos facistas de Portugal y España, para controlar a los periodistas, Salazar y Franco. No estoy de acuerdo con la carnetización obligada. Si creo debería ser posible identificar a quién es periodista y quien no, por los abusos que se han dado en el ejercicio de la profesión. Ejemplo, el Círculo de Periodistas Deportivos, antes cualquier persona iba al estadio, decía yo soy periodista deportivo y entraba de pavo a ver los partidos del Cuenca. Pero de eso, se pasó al abuso extremo de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) de decidir quién es periodista y quién no. Y nadie dice nada. No hay un solo gremio que haya protestado. Comparto la idea de Susana Klinkitch al respecto de que tenemos gremios muy débiles, que se preocupan de cosas tan pequeñas como carnetizar sí o no y no se preocupan de cosas fundamentales como lo que está sufriendo la frontera norte, una violencia endémica por el conflicto interno colombiano y ningún gremio se pronuncia hasta la fecha. Gremios desentendidos de la capacitación de sus miembros, porque el problema no es si tenemos o no título, sino cuan formados estamos para ejercer con responsabilidad nuestra profesión.

Fernando Trujillo: gracias Hernán. Vamos a dar paso a la participación de quienes nos escuchan esta mañana, Buenos días, adelante le estamos escuchando.

Gracias por permitirme participar. Yo no estoy de acuerdo con quieran callar a los periodistas. Al poder le conviene que callen los periodistas, para que nosotros no podamos enterarnos de nada y ellos puedan hacer lo que quieran. Gracias a los periodistas nos podemos enterar lo que hacen los políticos. Lo que quieren es tapar la boca a los periodistas que algo nos comunican, aunque no todo, porque se prohíbe también. Ellos por lo menos defienden su trabajo. E            l poder quiere que nosotros no sepamos nada, que no reclamemos, esto no es justo del Gobierno que no sabe donde está parado y que pretende censurar, hacer todo esto. Muchas gracias.

Fernando Trujillo: ¿Qué beneficios tendría la carnetización y el registro nacional de periodistas, Ángel Vera?.

Ángel Vera:  No le puedo encontrar beneficios. Estoy de acuerdo con Hernán. Algún mecanismo tenemos que encontrar para identificar a los profesionales de la comunicación, a las personas que trabajan en la comunicación. No son solo los periodistas o los articulistas, también fotógrafos, camarógrafos, personal de apoyo que colabora con la tarea informativa. Quizá los medios de comunicación son los más llamados para entregar una identificación a la persona que trabaja para ellos, pero también surge otro problema, hay periodistas independientes, que no trabajan bajo relación de independencia para un medio de comunicación. ¿Quién les identifica?. A lo mejor el colegio profesional, sería una buena alternativa. Pero allí entramos al debate de la obligatoriedad de la colegiatura, que es cuestionado por algunos, aunque en nuestro país es una norma de ley, pero que de todos modos ha sido una ley un poco sueva, con cierta laxitud, no es tan estricta su aplicación.

Fernando Trujillo: Hay una contradicción entre el espíritu de ese primer tema que abordamos, la Libertad de Expresión, con este condicionante del registro obligado en un colegio profesional para poder ejercer la profesión…

Ángel Vera:  El espíritu de la ley dice que el profesional de la comunicación, quien vaya a trabajar como editor, reportero o director de información en un medio deben tener un título profesional y estar colegiados, lo cual no ha sido aplicado con todo el rigor. No sé si realmente hay una contradicción. Me parecería que tal vez, pero la misma ley dice que las personas que pueden libremente expresar sus opiniones a través de los medios de comunicación y de prensa, a través de una columna editorial o de un artículo de opinión. También garantiza la ley vigente la escritura, la libre difusión o el trabajo de personas especialistas en una materia. Es decir, personas versadas pueden opinar y escribir en los medios, o tener espacios en los medios hablados o televisados, sobre la materia en la cual ellos son especialistas. Esto está garantizado. Quizá se debería regular de mejor manera esto, para evitar riesgos a Libertad de Expresión. Podría esta disposición implicar algún tipo de cortapisa, pero no debería implicar.

Fernando Trujillo: Gracias. En los tiempos de las tecnologías de la información y la comunicación que estamos viviendo, las fuentes son muchas, variadas y casi inmediatas, es difícil reglamentar y exigir mediante artículos de ley, garantías al Estado o a las instituciones públicas que faciliten la Libertad de Expresión. Hay muchas maneras de acceder a la información y un artículo de ley no es la única vía para garantizar el libre acceso a la información. Para documentarse, un profesional de la comunicación necesita del respaldo de un articulado jurídico, que enmarque y facilite el ejercicio profesional, es importante. Antes de plantearle la pregunta a Salvador Pesántez, escucharemos otra intervención del público que nos escucha.

Buenos días, gracias por permitirme participar del programa, felicitaciones porque todos los domingos le dan esta oportunidad al pueblo para poder participar. Pienso que jamás se debe coartar la libertad de prensa, porque si no entraríamos en un gobierno dictatorial. El pueblo tiene derecho a saber que está haciendo el gobierno de turno. Los gobiernos no son dueños de nada. Son 4 años y se van. Es natural que el pueblo tenga derecho a saber. Los medios de comunicación son el único vínculo que tiene el pueblo para saber lo que está pasando. El presidente o el gobierno que coarten la Libertad de Expresión no está quedando bien, ni ante el pueblo ni ante el mundo. Un comportamiento así quedó ya para tiempos remotos. Ahora vivimos en un mundo globalizado y se debe pensar diferente. Muchas gracias.

Fernando Trujillo: muchas gracias por participar llamando al 2823911 de Ondas Azuayas. Doctor Pesántez, esta idea que hemos estado conversando con nuestros compañeros de panel, Hernán Rodríguez y Ángel Vera, en torno a la obligatoriedad de una carnetización y un Registro Nacional de Periodistas, ¿cuál es su opinión?.

Salvador Pesántez: En el “El Buen Salvaje” de Claude Lévi Strauss, se manifiesta que la sociedad civil y las sociedades civilizadas se estructuran con espacios delimitados para su trabajo, en este sentido vivimos un mundo un poco organizado o de orden, porque en caso contrario sería una mezcla sempiterna. En esta línea, con todo el respeto y la tolerancia que suelo practicar, me van a tener que disculpar los compañeros, en tener que discrepar en este sentido, de que la carnetización sea una mala idea o un grillete para el ejercicio profesional. ¿Qué pasaría si los médicos no tuviéramos un carnet y que se nos diera carta blanca para diagnosticar y dar un tratamiento específico?. Y si esto fuera así para todos los ciudadanos del país. En realidad, creo que se darían algunos hechos nefastos para la sociedad. Por otra parte, los profesionales se agrupan, se reúnen para muchas cosas, entre ellas para defender lo que estamos defendiendo en estos momentos. También para señalar lo que está mal dentro de sus gremios o de sus empresas, o entre sus compañeros. Y también para afrontar con dignidad, altivez, con convicción, con debate, lo que a uno le compete o discrepa con el otro. Es una posición muy fácil, desde afuera, decir lo que está mal o está bien. El reto fundamental de una sociedad, no solo dentro de la clase periodística, sino de la política o de todas las actividades humanas, es criticar sin responsabilidad, es decir no respondemos al pueblo y a nuestra conciencia, dando soluciones, curando males que tanto criticamos. La carnetización para el ejercicio del periodismo creo que es una buena iniciativa, porque los compañeros lo han dicho, que no puede cualquier filibustero arrogarse funciones que no le competen. La ley, el derecho y las universidades le han dado estas funciones el periodista profesional. Dicho sea de paso, cual sería el papel de las universidades de conferir una carta de presentación, una credencial, para que despeñen los periodistas dignamente sus obligaciones, luego de cumplir con sus estudios. También tengo que discrepar con la compañera Susana Klinkitch, cuando manifiesta que la UNP no ha tenido una posición muy fuerte o ha sido tibia frente a algunos hechos. Tengo que defender al gremio porque compartí una administración, con Marina Merchán, que para algunos fue paradójico que una empresaria asuma el papel de defender a la organización, sin embargo, la suya fue una administración de mucha entereza, mucho valor, que públicamente defendió a todos los periodistas. Ella mismo, como empresaria, hizo cumplir las leyes y los reglamentos que protegen a los periodistas. Creo que su medio de comunicación, en cuanto emolumentos, pago a sus periodistas paga más allá de lo que la ley le permite. Todos los periodistas debemos estar agrupados en un gremio y defendernos, es la mejor tribuna para decir lo que pensamos y rechazar lo que creemos inconveniente.

Fernando Trujillo: Vamos a pasar a una llamada telefónica antes de continuar con este diálogo y conocer la respuesta de nuestros distinguidos panelistas. Muy buenos días y muchas gracias por esperar en la línea.

Buenos días. Muchas gracias por la oportunidad que se da al público de poder participar con nuestros criterios. Asumo un punto de vista neutral. Los hombres debemos usar la razón y el entendimiento para poder analizar los problemas. Hay uno que se da en torno a la Libertad de Expresión. No estoy de acuerdo con que este derecho sea ilimitado. Tiene que haber un límite, porque toda denuncia que se haga a través de un medio de comunicación tiene que ser documentada. No puede ser posible que a pretexto de la Libertad de Expresión a cualquiera se le antoje difundir falsos testimonios en contra de las personas. Creo que es una forma de corrupción el acusar sin fundamentos. Está bien que se pongan límites, no a informar sobre lo que está pasando, pero los insultos si deben ser castigados. Si me dan un micrófono, no puedo lanzar improperios, ni falsos testimonios en contra de quienes me caen mal. Debe haber respeto, sobre todo. Estoy de acuerdo con el presidente Gutiérrez, sin ser su admirador, ni haberlo votado, pero si pienso que debe existir un castigo para las personas que dan falsos testimonios, calumnian e insultan. Hay personas que se apropian de los micrófonos para insultar, denigrar a quienes no comparten sus puntos de vista o la ideología política.

Fernando Trujillo: Ángel Vera, ¿cuál es su opinión sobre lo manifestado?. ´

Ángel Vera: Primero, un punto de orden sobre la carnetización. Que un medio de comunicación identifique a su personal es lo más correcto. Había dicho que hay profesionales independientes, que no trabajan en relación de dependencia, que no pueden tener un carnet de un medio de comunicación. En estos casos, el gremio les puede identificar. Lo que no podemos aceptar los comunicadores que trabajamos en un medio de comunicación, que hacemos opinión o cualquier trabajo, es que sea el estado el que nos imponga una identificación. Eso no sería tolerable, así como un registro nacional de comunicadores, ¿quién lleva ese registro?. Eso nada más.

Fernando Trujillo: Hernán Rodríguez, nadie está abogando por un ejercicio periodístico de las características expresadas en la llamada. El ejercicio periodístico debe ser digno, sincero, honesto, apegado lo más próximo a la verdad. Hay que dejar claro que nadie en este panel está abogando o mencionando ideas en torno a la difusión de ofensas o proponiendo que se debe proteger el trabajo del periodismo amarillista, una corriente del periodismo que considero debe ser rechazada por la opinión pública. En un país donde ya existen sanciones penales como la injuria calumniosa y la difamación, ¿cree usted que estos controles legales terminan protegiendo la honra de las personas o, más bien, limitando la libertad de expresión y el debate democrático?”.

Hernán Rodríguez: Hay que poner un poco de orden en la conversación. Solo el debate de las ideas va a poder sacar a luz la verdad. Y hay una distorsión fundamental en la percepción que sobre el ejercicio del periodismo tiene en el presente nuestra sociedad. Controles a la libertad de expresión ya existen en este país. Son demasiados. Están la Ley de Ejercicio Profesional, el Código Penal que define los delitos de prensa. Un delito cometido a través de los medios de comunicación es el de injuria. La legislación ecuatoriana sanciona dos cosas: injuria calumniosa y difamación, que se pueden cometer a través de la prensa. Está el caso concreto del articulista Rodrigo Fierro, de Diario El Comercio, versus León Febres Cordero, que demandó al periodista por injuria calumniosa. Fierro fue sentenciado por ese delito. Es muy grave la acusación de injuria calumniosa, que se reprime con algunos meses, hasta años de prisión.

Fernando Trujillo: ¿No tuvo pruebas el periodista para sustentar lo que escribió o denunció?.

Hernán Rodríguez: De lo que se ha difundido de manera pública y que concierne al debate al que se nos ha invitado, León Febres Cordero argumentó que a él durante su carrera política se le habían dicho una serie de cosas, que las había soportado estoicamente, sin reaccionar. Pero, que se metan con su familia, que hagan extensivas esas acusaciones a su familia, le da todo el derecho a reaccionar. Aceptaba que a él le digan cualquier cosa, pero que se metan con su familia no. Fierro, públicamente, dijo que son suficientes y notorias las pruebas sobre lo que el dijo en su artículo, como para que se le haya demandado por haber dicho la verdad. Es un litigio que se dirimió en la justicia. No conocemos el contenido del juicio, ni sabemos tampoco si podemos señalar al juez, que sentenció al articulista, como corrupto, manipulado por la política o que su intención manifiesta fue favorecer a la una parte y perjudicar a la otra. Son acusaciones que ha lanzado la prensa en contra del juez, por haber sentenciado al articulista del Diario El Comercio. Habría que tener un conocimiento profundo sobre lo que pasó en el juicio, para saber porqué se llegó a esta sentencia. Ninguno de los tres lo sabemos. Nos enfrentamos entonces a un dilema en este debate público. Concretamente, creo que este gobierno ha cometido tres desatinos graves con respecto la Libertad de Expresión: primero anunciar la iniciativa de la Ley Mordaza o “Ley de Comunicación”, en un intento por controlar a los medios.

Fernando Trujillo:que también fue calificada como la ley contra el chisme y los rumores

Hernán Rodríguez: …según él gobierno de Lucio, pero creo que el presidente desconoce totalmente la legislación ecuatoriana. En lo que respecta a los controles legales de los medios, ya existen los mecanismos; si uno se siente perjudicado puede demandar y acudir a la justicia para que sea resarcido su honor. No hay ningún problema en eso. ¡Ya existen los mecanismos!. Y sobre eso, abundar con una ley mordaza, es un desatino. Luego, están las expresiones públicas que tuvo contra un periodista, a propósito de la entrada en vigencia de la Nueva Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa. La ley se aplica para todos los servidores públicos, pero para el presidente no. Como es público y notorio también lo que ha pasado en torno a su familia y el reparto de cargos públicos. La Ley se aplica para todos los servidores públicos y se piensa de esa manera reducir el estado, pero para él no. El tercer desatino, es el anuncio de la compra de Diario El Telégrafo para fundar un medio de comunicación estatal. Luego armar una red de comunicación, con prensa, radio y televisión, de corte estatal.

Fernando Trujillo: …además el programa de radio “El Diálogo con el Presidente”…

Hernán Rodríguez: Hasta en eso imita el estilo de gobernar de Hugo Chávez. Sobre la concentración de medios en manos del estado, la experiencia a nivel mundial, en diferentes países, es negativa. Y se justifica este tipo de política asegurando que se va a intentar levantar la cultura nacional a través de estos medios, que se trata de equilibrar el peso de la información, pero el mismo secretario de comunicación, que ponía ejemplos de como funcionan a la perfección cuando el estado maneja la comunicación, como es el caso de radio y televisión española, pues con el gobierno socialista y con los gobiernos de derecha es, por decir lo menos, negativa: manipulación de periodistas, manejo mal intencionado de la información, competencia desleal con los medios de comunicación privados. ¿De que situación positiva habla el estado ecuatoriano al tratar de controlar y administrar medios de comunicación?. Ese es el tercer desatino, en lo que respecta a la Libertad de Expresión.

Fernando Trujillo: ¿Cuál es su lectura, Dr. Salvador Pesántez, sobre la gestión de la comunicación en el gobierno del presidente Lucio Gutiérrez?.

Salvador Pesántez: Lucio Gutiérrez es una persona que no tiene ideología y lealtad con sus principios, con su núcleo principal que es la familia, mal puede tener lealtad con sus gobernados. Advierto una incoherencia del presidente. Pero, por suerte, al no tener ideología y de un día para otro se dicen distintas cosas. Estoy seguro que mañana lunes dirá otra cosa y el martes otra y unos buenos asesores le encauzarán nuevamente por el camino de la lealtad civil y del periodismo. Por respeto a la audiencia, quiero contestar al último radioescucha. La libertad es un equilibrio entre los deberes y los derechos. Muchos derechos nos asisten a los periodistas, pero hay deberes que cumplir y uno de esos es la moral, ser morales, ser honestos.

Fernando Trujillo: Estamos hablando fundamentalmente de valores éticos…

Salvador Pesántez: Por cierto. Esto tiene que primar en todo periodista. Otro concepto vertido, para que haya ética y moral, tiene que haber ciencia y conciencia. Entonces, hay que prepararnos diariamente y tener a mano las tijeras metafóricas, una tijera mental, para cortar algunas ideas y palabras que pueden herir al resto. Es una tarea muy delicada, que debemos respetar. Es muy cierto, como cualquier otra actividad del ser humano, que pueden darse excesos de los periodistas y una de las cosas más difíciles es deshacernos de prejuicios propios y siempre proyectarnos en favor del resto. Cuando hayamos logrado, en un buen porcentaje, la proyección hacia el otro y menos hacia uno mismo, habremos conseguido bastante.

Fernando Trujillo: ¿Qué cambios deben operarse para lograr un buen ejercicio del periodismo?.

Hernán Rodríguez:  La gente cree que la globalización es algo nuevo y no es verdad. El proceso de mundialización se ha dado en varias ocasiones. Es un proceso que dentro del sistema capitalista que se ha ido consolidando en grandes olas. El Ecuador está inmerso en ese proceso de mundialización. La legislación latinoamericana, en cuanto a libertad de expresión, es muy parecida y los periodistas en Chile, en Uruguay, en Perú, en Ecuador, en Colombia, enfrentan casi los mismos problemas. Lo que pasa con Ecuador, es que parece que las cosas llegan siempre tarde, con retraso. Los pasos que se dan en el país son como una especie de cámara lenta. La Ley que surgió de la dictadura sobre ejercicio profesional está caduca. El debate de los últimos años para aprobar una nueva ley estuvo marcado por los desaciertos. Se han planteado varias propuestas de ley que en su contenido no tenían lógica.

Radio oyente: Quisiera participar en el programa para pedirles de favor a los periodistas que deben tratar de orientar mejor a la ciudadanía. No respetan a la autoridad. Hay en Cuenca una emisora que solo le achaca al alcalde. Al señor de esa emisora si le dicen algo, pone el grito en el cielo, pero él sí puede insultar y calumniar a las autoridades y nadie le dice nada. Me imagino que ustedes como periodistas deben orientar a la gente, tratar de mejorar todo y no desinformar, no ponerse en contra. A todo se ponen en contra, si hace porque hace y si no hace, también porque no hace. No está bien eso, desorienta a la gente.

Fernando Trujillo: ¿Creen ustedes que los mejores jueces de trabajo de los periodistas son los oyentes y los televidentes, ellos valoran y tienen sus propios juicios?.

Hernán Rodríguez:  La filosofía y la teoría de este trabajo tiene como uno de los bienes más preciados la credibilidad. Es como el cuento de Juanito y el lobo, que tantas veces grita ahí viene el lobo, que cuando resulta ser verdad ya nadie te cree. Y aunque resulte irónico, esa es la medida de los medios de comunicación. El público no es tonto. La gente que te escucha, te lee o te ve, no es tonta. La comunicación no es un proceso solo de ida, también es de vuelta. La gente se termina al final dando cuenta de qué medios son creíbles y cuales no y ese es el premio o el castigo que recibe un periodista o un medio de comunicación, al final, que depende de su responsabilidad, de su tolerancia y de su respeto a la diversidad.

Fernando Trujillo: ¿Qué opina usted al respecto Ángel Vera?.

Ángel Vera: Quisiera a propósito de la credibilidad, a la que hace alusión Hernán, retomar el lema del desaparecido Diario El Tiempo de Quito, “La verdad os hará libres”, decía el lema de este periódico. Es una frase de la Biblia, atribuida a Jesús y que contenido que tiene, para todos los que hacemos este trabajo, e incluso para los que no. Es una norma de conducta de como debemos llevar nuestra vida diaria y mejor aún, para los que trabajamos en el quehacer informativo. Respecto a la opinión del público, resalto la responsabilidad que debemos tener los comunicadores de respetar el derecho del auditorio y de la persona sobre la cual informamos. Quiero decir que es verdad lo que decía uno de los oyentes que llamó, los medios de comunicación no tenemos licencia para difamar y difundir información errónea, para perseguir a una persona, para constituirnos en jueces y determinar si es moral o inmoral un funcionario o un sujeto cualquiera. Eso no nos compete a nosotros. Respecto a las legislaciones, a lo que está regulado, creo que el ejercicio de la comunicación está suficientemente regulado, hay muchas leyes a la que añado la Ley de Seguridad Nacional, el Código de Ética del Periodista, el Código Penal, la Ley de Radio y Televisión. Con respecto al presidente Gutiérrez, concuerdo con el Dr. Salvador la falta de experiencia política le lleva a ser intolerante. El que llega a gobernar debe estar dispuesto a soportar críticas, casi ironías y hasta burlas, porque todo el que tiene el poder va a motivar todo tipo de broma popular inclusive y si es una persona tolerante e inteligente comprenderá que todo eso es un gaje de su oficio y tiene que asumirlo como tal.

Fernando Trujillo:  También ese aspecto de no gustarle a todos. ¿Qué trabajo a futuro deben ejecutar los gremios y el periodismo frente a la Ley de Información en la búsqueda de la Libertad de Expresión?

Salvador Pesántez: El árbol de la libertad debe ser regado tanto por la sangre del patriota como la del tirano. Todo el tiempo estamos inmersos en esta profesión. Así como el militar se prepara para defender la Patria y ofrendar su vida, igualmente los periodistas, no tenemos que espantarnos de aquello. Ofrendar nuestras vidas se dio antes, lo hay ahora y lo habrá siempre. Porque eso es consustancial de la profesión. Y me gustó escucharte mucho cuando hablas de la aproximación a la verdad y ella es dinámica, como el hombre. Lo que dijo ayer Tolomeo, lo desmintió Galileo y actualmente hay teorías que se contraponen a estos. Lo que es verdad para mí no lo es para otro. Encontrar la verosimilitud me parece más importante que la verdad. Respecto a los oyentes que han emitido sus criterios, los países con bajo nivel de desarrollo son los que más leyes tienen para controlar a la prensa. Los países desarrollados tienen menos leyes y para nosotros, los comunicadores sociales y las empresas, es el público el que premia o castiga. He ahí que medios son más leídos, vistos o escuchados.

Fernando Trujillo: ¿Qué conclusión tiene para nuestro público Ángel Vera?.

Ángel Vera: Quienes estamos en un medio de comunicación, de prensa, en un gremio periodístico, debemos pedir también la ayuda de lo que se ha dado en llamar “sociedad civil”, aunque discrepemos en los significados de estos términos, pidamos la colaboración de todos los que están en los estamentos sociales, en la opinión ciudadana, para que salga la mejor de ley de transparencia de la información. Esto nos ayudará a los comunicadores a difundir información más veraz, más certera, más amplia y con esto el público podrá conocer que hace el estado, cumple o no su tarea, cómo se emplean sus recursos, es decir una fiscalización social necesaria para que funcione algo que se llama democracia.

Fernando Trujillo: ¿Cuál su conclusión Hernán sobre el tema tratado esta mañana?

Hernán Rodríguez: ¿Qué podemos hacer los periodistas?, era la propuesta. Pues, hacer un esfuerzo, junto con la sociedad, para modernizar la legislación que existe en torno al ejercicio de la Libertad de Expresión. La Constitución del 98 en su artículo sobre la prensa es muy moderna, pero la legislación menor que le acompaña está totalmente desfasada con ese artículo. Y ese es un esfuerzo que podríamos hacer no solo los periodistas, porque la Libertad de Expresión no solo es un problema de la prensa, es una idea que se debe dejar a un lado, es un problema de civilidad, democracia y defensa de la democracia. Quisiera terminar con esta frase de un juez de la Corte Suprema de Justicia de los EEUU, opinión disidente en el caso Estados Unidos contra la Associated Press (AP): 

“El orden no se puede garantizar meramente con el temor del castigo por una infracción, es aventurado oponerse al pensamiento, a la esperanza y a la imaginación con el temor que engendra la represión, la represión engendra odio, el odio amenaza la estabilidad del gobierno. El sendero de la seguridad se encuentra en la oportunidad de discutir libremente supuestos agravios y remedios propuestos y que el mejor remedio para un mal consejo es uno bueno…”.

 

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