Industrias Guapán es el motor del desarrollo de Cañar.


Imagen mejorada con IA.

Jorge Piedra Cardoso

CUENCA, Ecuador (04/85).- La cementera Guapán, fundada en 1956, es calificada en la actualidad como la empresa más importante de la provincia del Cañar y desde que empezó a funcionar, es innegable que la capital provincial, Azogues y otros cantones cañaris, han surgido y progresado y con el impulso de su nuevo gerente general, Cristóbal Cordero Vega, tiene la meta de ampliar su producción de cemento diaria de 250 a 1.100 toneladas. Para alcanzar esta cifra se han construido dos nuevos silos, con capacidad de almacenamiento de 6.000 toneladas.

La industria del cemento es uno de los sectores de más rápido crecimiento en el Ecuador, en las últimas décadas, esto debido a la creciente necesidad de construir viviendas para una población nacional que se ha duplicado, la construcción de obra pública y de edificios para el comercio y la industria. Con mucha frecuencia, se toman los índices de fabricación de cemento para señalar el desarrollo económico alcanzado por el País.

Cristóbal Cordero asumió la gerencia general en septiembre de 1984. Sus estudios primarios los realizó en la Escuela San José, los secundarios en el Colegio Rafael Borja y en 1962 se gradúa como Doctor en Química Industrial en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Cuenca. Se especializó durante un año en la fabricación de cemento y su control en el Instituto Poliet-Etchausson de Francia. Desde 1963, Cordero es funcionario de Guapán y tiene 21 años de experiencia al servicio de esta industria, empezando como jefe de Laboratorios con los técnicos de la empresa PIC y Poliet-Etchuasson. Para 1965 es ascendido a jefe de Fabricación y para 1968 ya está como director técnico de Guapán. Luego es nombrado gerente de producción, subgerente general -ejercía iguales funciones que el gerente técnico- y finalmente gerente general, desde el tercer cuatrimestre del año pasado.

El Dr. Cordero Verga empezó a trabajar desde la misma instalación de la fábrica, haciéndose responsable de las obligaciones de Guapán a través del contrato con la firma PIC de Francia. “El problema de aquel momento fue el transporte de los equipos, que eran pesados, desde Guayaquil hasta Azogues. Fue una operación muy difícil, la infraestructura vial estaba en pañales y había que subir hasta la sierra los pesados y grandes hornos y molinos”.

Los técnicos franceses abandonan el País en 1967 luego de instalar y pone en marcha los equipos de la cementera. Desde ese año, Cordero queda a cargo de la conducción de la fábrica y señala con gran orgullo que desde ese año “jamás se han necesitado técnicos extranjeros en Guapán”, pues el mismo se ha encargado de la formación de profesionales y trabajadores para manejar los equipos. Otro de sus méritos es haber elevado la capacidad de producción, pues los técnicos franceses habían garantizado 200 toneladas por día y con adaptaciones realizadas al horno se elevó a 250 toneladas diarias, es decir, creció al 110% de su capacidad inicial.

En 1956 se integra la Sociedad Anónima Guapán, con sus accionistas el IESS, la Municipalidad de Cuenca, la Municipalidad de Azogues, la Municipalidad de Biblián, el Centro de Reconversión Económica de Azuay, Cañar y Morona Santiago (CREA) y el Banco Nacional de Fomento. Para 1966, la sociedad se restringe al IESS y el Banco de Fomento. El IESS compró las acciones a las municipalidades y al CREA y de esta manera capitalizó la deuda que tenía la empresa con el mismo IESS, que fue contraída para cancelar el contrato con PIC, por el incumplimiento en el pago de sus obligaciones de las entidades anteriormente citadas.

Desde el 66 hasta 1985 se han producido continuas elevaciones de capital, hasta llegar a los 479 millones de sucres. Su producción se ha mantenido estable desde 1967, son 250 toneladas diarias o 5.000 sacos de 50 kg, no obstante, los técnicos franceses habían garantizado una producción inicial de 200 toneladas diarias. Guapán genera 200 empleos directos, casi todos en la provincia del Cañar y de una manera indirecta se benefician otros sectores como el transporte de cemento y combustibles, los distribuidores, los prestadores de servicios complementarios como alimentación, salud y seguridad, entre otros.

Los principales consumidores del cemento que Guapán produce son las entidades públicas como los municipios, consejos provinciales, el MOP, CREA y las FFAA. Por su parte, la Cámara de la Construcción de Cuenca recibe una atención preferente puesto que maneja un cupo de 1.500 sacos diarios.

El mercado principal de la cementera lo constituyen las provincial de la región austral y las del oriente. Se ha incrementado la distribución para servir a la ciudadanía. Solo entre Cuenca y Azogues hay cuatro puntos de distribución oficiales.

El combustible que hace funcionar a la planta cementera ha cambiado con el paso del tiempo. Primero se consumían carbón y diésel, pero el alto costo de extracción del carbón y su irregular abastecimiento, obligó a la utilización solo de diésel puro a partir de 1967, luego se ensayó con una mezcla de bunker y kerex y hace un año el Dr. Cordero diseñó un sistema de calentamiento que permite usar solo búnker, un combustible barato y que ha generado para la empresa un ahorro de 40 millones de sucres anuales. El IESS es en la actualidad el que posee el 99% de las acciones y el 1% restante están en manos del Banco de Fomento.

En 1976 se realizaron los estudios para ampliar la fábrica y la supervisión del estudio de la cantera estuvo a cargo del ingeniero Marco Erazo, la coordinación y supervisión del estudio de factibilidad técnico-económica para la ejecución de la ampliación, fue responsabilidad del Doctor Cordero. El siguiente paso fue la preparación de las bases técnicas y económicas para el concurso de precios, para lo que era indispensable la presentación del dimensionamiento de las máquinas, ubicación en el terreno, concatenación de la planta nueva con la anterior para aprovechar algunas instalaciones existentes, entre los puntos principales del proyecto. El estudio de ingeniería también estuvo a cargo del Doctor Cordero.

La Comisión Técnica para calificar ofertas de los postulantes estuvo integrada por el gerente general de Guapán, ingenieros delegados por el IESS e ingenieros de Cementos Chimborazo. “Había que descifrar plano a plano la existencia de una variedad completa de sistemas, que cada casa proveedora lleva como modalidad o tipo. Se requería una fábrica que funcione a 2.500 msnm y un factor es la presencia de oxígeno para la combustión, hay que considerar que los aparatos tienen un 25% menos de rendimiento por la altura”.

La casa calificada al final fue la Fuller Co. de los Estados Unidos, que presentaba las mayores ventajas técnicas y económicas y tenía la capacidad de combinar sus equipos con los ya existentes. La coordinación, verificación y comprobación de la ampliación estuvo también a cargo del Dr. Cordero, asistido por la firma de asesores Sereland de España. El proyecto de ampliación fue suspendido por un juicio que planteó el contratista de las obras civiles y montaje, Antonio Granda Centeno, porque Guapán llegó a adeudarle planillas que no fueron pagadas por la falta de asignación de recursos. La nueva administración está empeñada en terminar la ampliación, que tiene un avance de obra del 76%, de maquinaria instalada del 98% y de obra de 98%, faltando pequeños detalles. Sobre todo, falta el montaje del sistema eléctrico, del sistema motriz y del sistema de control.

El costo del proyecto llega a los 28 millones de dólares. “Durante el Gobierno Anterior no hubo la menor atención para Guapán, lo que provocó el estancamiento completo de la obra de ampliación”, pero hay buenas perspectivas con el Doctor Vicente Burneo, actual director del IESS, quien asume el problema de una manera preferente y realiza gestiones ante el Consejo Superior del IESS para entregar los recursos económicos indispensables para la terminación de la obra. Por orden del presidente Febres Cordero, el INECEL instalará una línea especial de 69.000 KW, desde la subestación Ricaurte hasta la Guapán, orden que fue dada durante la conmemoración del 4 de Noviembre en Azogues. Los trabajos para interconexión ya se están realizando con la participación de técnicos de INECEL, la Empresa Eléctrica Centro Sur y la Empresa Eléctrica de Azogues.

Con la ampliación en marcha se espera incrementar en un 30% la planta de obreros y “dirigir la empresa de una manera positiva para que tenga la rentabilidad adecuada y sostener las fuentes de trabajo”. El cemento, gracias a sus cualidades de máxima resistencia, de estabilidad, fraguado y endurecimiento, se ha establecido en todo el mundo como el material fundamental para la construcción, creándose el arte de la construcción en cemento armado u hormigón, que permite ejecutar las concepciones arquitectónicas más atrevidas. En la zona austral, Industrias Guapán se esfuerza para contribuir de la manera más eficaz al desarrollo de la región.

El proceso de fabricación del cemento empieza con la trituración de la piedra caliza, obtenida de la cantera junto con la arcilla y de grandes bloques es reducida hasta pequeñas piedras de máximo una pulgada de tamaño. Este material es nuevamente molido en un molino de bolas con el uso de agua (vía húmeda), luego se pasa al horno en forma de pasta y allí sufre deshidratación, descarbonación y fusión a 1.450 grados Celsius. Así se obtiene el “clinker”, polvo básico del contenido del cemento, que es enfriado en parrillas y almacenado para que haya reacción de la cal libre con la humedad del aire y deje de ser un agente nocivo. El clinker pasa a ser triturado en un molino de bolas y mezclado con un 4% de yeso. El producto se almacena en un silo y pasa al sistema de empaquetado y carga. Los sacos de cemento así obtenidos son sometidos a un último control en laboratorio, cada hora, para verificar calidad y cumplimiento de normas INEN.

Cuando el proyecto de ampliación esté plenamente operativo, el nuevo triturador tendrá una capacidad para procesar 500 toneladas de material por hora, para luego pasar todo ese ingrediente al parque de pre homogenización y al molino de crudo, que podrá procesar 90 toneladas por hora en seco, ya no será necesario el uso de agua, el secado es a contracorriente. El siguiente proceso es el calentador de 4 etapas de ciclones y finalmente el horno rotatorio de 52 metros de largo y 3 metros de diámetro, que podrá obtener 1.100 toneladas de cemento por día, superior en 5 veces a la capacidad actual con la vía húmeda. Los beneficios para el medio ambiente serán notables, ya que se reduce el consumo de agua de la fábrica.

Revista Apuntes 4, "Imagen y perfil empresarial", págs. 8 a 12, abril 1985, AEC

 

 

 

 

 

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