Desarrollo Agropecuario C.A.: liderazgo en la agroindustria ecuatoriana
Diego Mora Castro
CUENCA, Ecuador (01/86).- Desarrollo Agropecuario C.A. está presente como industria desde 1952, su principal actividad es la producción de Ron Sal Miguel y salsa de tomate Los Andes. Tiene su antecedente en una empresa familiar “Destilería Uzhupud”, que era propiedad de Cornelio Vintimilla. Su actividad diaria está sostenida por la agricultura o el cuidado y cultivo de su propia materia prima, para después elaborar y comercializar, satisfaciendo la demanda nacional, bebidas alcohólicas y alimentos muy conocidos por la familia ecuatoriana, como son licores Uzhupud y Los Andes.
La descentralización del aparato productivo nacional es uno de los mecanismos más efectivos para fortalecer la integración de las regiones del Ecuador y una de sus manifestaciones es que la sociedad disponga y pueda satisfacer sus necesidades a través de bienes y servicios elaborados en el país y no solo productos extranjeros. La región Austral o del “interior”, cuando se la quiere denominar peyorativamente, tiene presencia nacional a través de sus expresiones culturales, artesanales, políticas o empresariales.
Una empresa local, por medio de sus manufacturas, se identifica como industria nacional y es motivo de orgullo, en una época marcada por los capitales golondrina, gracias a “una historia que conjuga el esfuerzo con el sacrificio, el reto con la esperanza, el sentimiento con el quijotismo”, pensamientos del Economista Luis Orellana Correa, gerente general de Desarrollo Agropecuario, manifestados públicamente durante la inauguración del flamante edificio administrativo de está próspera agroindustria azuaya.
Esta fábrica producimos ron y no un licor tipo ron, asegura con firmeza Gustavo Andrade, funcionario íntimamente ligado con la trayectoria de DA, conocedor y defensor de esta actividad industrial, que desempeña el cargo de auditor interno. La vehemente afirmación genera comprensión y la atención de los sentidos, sobre todo del olfato, cuando se percibe el embriagante olor del licor añejado, al recorrer la planta de producción. Andrade entrega con pasión y buena actitud su trabajo a Desarrollo Agropecuario.
Todo comienza en la Hacienda Eduardo Roberto, a 10 km del cantón El Triunfo en la costa ecuatoriana, que provee de materia prima como caña de azúcar y tomates frescos, para dos líneas de fabricación: licores y salsa de tomate. Indicando esta materia prima de calidad, el economista Andrade mantiene el suspenso de porqué afirma de manera tajante que San Miguel es un ron auténtico. Con paciencia y prudente expectativa, el anfitrión informa sobre el novedoso proceso de obtención del ron, que ahora es preciada compañía en las reuniones de amigos, en los festejos familiares, en las celebraciones significativas y en todo compromiso social de cuencanas y cuencanos.
La producción agrícola de esta industria permite obtener del guarapo un alcohol de 80°. Mediante un proceso de rectificación se lo eleva a 94° para librarlo de cualquier sustancia tóxica y obtener alcohol puro, destilado y deshidratado, que paso luego a su etapa de maduración natural, que constituye el “alma del proceso”. En una bodega de barriles de roble, el licor es añejado, o duerme, hasta obtener un ron auténtico. De acuerdo con la Ley de Alcoholes y las normas INEN, el alcohol destilado tiene que reposar por lo menos tres años en estos barriles, cada uno con capacidad para 250 litros y son cientos. Para obtener San Miguel y garantizar su calidad, el proceso de reposo dura mucho más tiempo. La cava tiene una capacidad de almacenamiento de 2´500.000 litros de alcohol destilado.
Finalmente, el auditor despejó la expectativa inicial afirmando que “nuestro producto es el resultado del alcohol de la caña de azúcar, madurado en barriles de roble; es decir, es un producto natural, por lo tanto, un auténtico ron. En Ecuador, la marca San Miguel es el único ron legítimo, característica que viene dada por la maduración natural, una combinación de tiempo y barriles de roble”.
Las marcas de la competencia tienen impresa en sus etiquetas un pequeño texto que dice “tipo ron”, en cambio San Miguel dice “ron”. El licor “tipo ron” es producido con artificios químicos y esencias. Esa es la gran y fundamental diferencia. El colofón de la visita a la bodega, que permite descubrir la clave del sabor, calidad y prestigio de Ron San Miguel, es conocer que el tiempo durante el cual el alcohol de caña de azúcar es añejado naturalmente, constituye el “espíritu” del licor. Ron San Miguel faja blanca tiene 3 años de alejamiento, faja plata 5 años y se complementa con un proceso de clarificación y faja oro tiene 5 años de reposo en barriles de roble. Otros licores que gozan de gran prestigio nacional son producidos por DA, tales como Gin Dixon´s y Vodka Kalinka.
El agradable aroma de la bodega espirituosa de barriles de roble es embriagante; en ella reposa una determinada cantidad de licor qué, quien sabe, dentro de dos o tres años estará animando alguna ocasión especial, en la mesa de todos los ecuatorianos. La siguiente fase de producción es el lavado, dosificado, tapado, sellado y etiquetado de las botellas, mediante una maquinaria moderna que es capaz de envasar hasta 3.500 unidades hora. Lo más destacable es el sello de seguridad del producto, implementado desde 1985, que evita y previene las falsificaciones o adulteraciones, que pueden resultar hasta mortales para los consumidores.
Salsa de Tomate Los Andes acaparó el 63% de las ventas a nivel nacional durante 1985, en el segmento del mercado de este producto comestible, dato que dimensiona realmente que tan importante es este artículo en el mercado nacional, elaborado por Desarrollo Agropecuario. Su posición de liderazgo se aprecia más firme cuando se conoce el dato de que existen de 20 a 30 marcas distintas del mismo producto en Ecuador.
DA tiene su propio cultivo de tomate, materia prima de la salsa, en su hacienda de La Troncal y la empresa cuenta con su Departamento Agrícola, con técnicos especializados en este cultivo y que, además, durante los 365 días del año, brindan asesoramiento a otros productores, con el compromiso de comprarles la cosecha y la fábrica facilita crédito a cooperativas agrícolas y agricultores autónomos, para que siembren y cosechen más tomate.
El proceso fundamental para la transformación del tomate riñón (Lycopersicum esculentum mil, familia Solanaceae) en salsa y así abastecer la mesa de las familias ecuatorianas con este complemento infaltable en toda comida, inicia con el lavado y la selección de la fruta, para luego extraer el jugo con un proceso especial y obtener la pasta con concentradores industrial de alta capacidad. El tomate para uso industrial tiene 12 a 13% de sólidos y el producto para uso doméstico tiene 6%. El flujo del proceso productivo de la salsa responde a diseños modernos y una técnica depurada, con laboratorios modernos para un control de calidad permanente. Últimamente, DA adquirió un cromatógrafo de gases, para detectar toxinas, garantizando la salud de los consumidores.
La empresa mantiene en reserva pasta elaborada, ya que el tomate es un producto de estación y se cosecha una sola vez por año, entre agosto y diciembre. De manera planificado y de acuerdo con las existencias en reserva, se elabora la salsa durante todo el año. La fábrica también cuenta con un centro de producción agrícola con planta de tratamiento de los tomates hasta la obtención de la pasta, que es trasladada a la planta de producción en Narancay, entrada sur a Cuenca. La capacidad de procesamiento y concentración de DA es de 180.000 libras de tomate diarias.
“Resalto el hecho de que Desarrollo Agropecuario es una auténtica agroindustria, ya que cultivamos nuestra materia prima, la procesamos y la comercializamos en producto terminado”, destaca el economista Luis Orellana Correa, gerente general. “En el área de licores, contratamos en 1985 un equipo para la obtención de alcohol superfino. Es la primera planta a instalarse en el país, de procedencia italiana y la hemos preferido porque cuenta con partes artesanales y tradicionales, por ejemplo, el cobre, que le da una característica especial al alcohol”. La capacidad de este equipo será de 10.000 litros diarios, lo que permitirá producir otros licores: anisados, gin, vodka.
Con respecto al vodka “actualmente estamos fabricando un producto que es ya aceptado en el mercado nacional: Vodka Kalinka. Con la instalación de estos nuevos equipos podremos producir licores de reconocidas marcas internacionales, lo que indica la solvencia de nuestra empresa para asumir compromisos con el exterior, así como para iniciar procesos de exportación en volúmenes considerables”. Con asistencia técnica italiana, la ampliación estará en pleno funcionamiento para junio de 1986.
Para la línea de alimentos, la capacidad de producción será ampliada, para obtener toda la línea derivada del tomate y otros productos como mayonesa, mostaza y mermeladas, con perspectiva de empezar a funcionar a finales de 1986 o comienzos de 1987, por eso “tenemos fe y confianza en el futuro, porque a través de nuestro esfuerzo productivo contribuimos positivamente con el progreso de la agroindustria ecuatoriana, que es uno de los más importantes mecanismos para lograr el desarrollo armónico del país”, concluye el Economista Orellana.
Revista Apuntes 6, imagen y perfil empresarial, págs. 6 a 10, enero 1986, AEC.

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