Parque Industrial de Cuenca impulsa el desarrollo económico regional
CUENCA, Ecuador (02/87).- El Parque Industrial de Cuenca (PIC) se constituyó como compañía el 3 de noviembre de 1973, iniciativa de Enrique Arizaga, presidente y Emmanuel Martínez Palacios, administrador general del Centro de Reconversión Económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago (CREA), constituyéndose desde entonces en una de las empresas más importantes de la provincia del Azuay.
La decisión de los ejecutivos del CREA tuvo el respaldo de las instituciones públicas y privadas de la ciudad y la provincia, tales como el CENDES, la Corporación Financiera Nacional (CFN), la Municipalidad de Cuenca, el Consejo Provincial del Azuay y las cámaras de Industrias y Pequeños Industriales, quienes participaron con un aporte en acciones. Al día de hoy, también personas y empresas particulares han comprado acciones del PIC, aunque en montos minoritarios.
La creación del PIC responde a una necesidad al momento de su creación, para incentivar el desarrollo de la región y el País, puesto que en la década de los 70 se iniciaba el proceso de sustitución de importaciones, por lo tanto, se necesitaba industrializar al Ecuador, que además se unía a la integración regional de los países andinos mediante el Acuerdo de Cartagena, alianza comercial de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Unirse a esta alternativa requería del aporte coordinado del sector público y el privado, expresado básicamente en el apoyo del primero para la activa participación del segundo.
Esta colaboración entre los dos sectores se manifestó con la puesta en vigencia de varias leyes de fomento para las manufacturas, entre ellas las leyes de fomento Industrial y de la Pequeña Industria y las Artesanías, las que fueron el marco adecuado para promover la inversión mediante pequeños incentivos económicos que permitieron que las manufacturas ubicadas en provincias del país fuera de Quito y Guayaquil, pudieran competir en condiciones más justas con las empresas ubicadas en estos dos grandes centros de desarrollo y que contaban con un amplio mercado.
Para Cuenca, la protección de las leyes de fomento significó una compensación, debido a los elevados costos de transporte de materias primas y productos terminados, debido a la ubicación geográfica de la ciudad. Además, el proteccionismo e incentivos de estas leyes requería un complemento, la dotación de recursos financieros que dinamicen la producción. El Gobierno Central a través del Banco Nacional de Fomento (BNF), la Corporación Financiera Nacional (CFN) y la banca privada, ofertaron líneas de crédito en condiciones preferentes para fortalecer la industrialización. Un elemento más para alcanzar el objetivo es la infraestructura y esta es la misión que el grupo de accionistas encomendó a la compañía Parque Industrial de Cuenca, ya que en la época de su constitución se había determinado que era por falta de infraestructura adecuada Cuenca y su región se estaban quedando al margen del proceso de industrialización nacional.
El objetivo se consiguió y luego de 13 años de actividad el PIC cumplió con el desafío y esto se puede observar a simple vista y ahora es un Parque modelo y el primero en entrar en operaciones en el País, por su grado de desarrollo, no por su antigüedad. Esta positiva realidad es el resultado de la respuesta entusiasta del sector privado, según la opinión del Doctor Rafael Vega Vintimilla, gerente de la empresa.
La labor del PIC es incentivar la instalación de nuevas unidades productivas industriales adaptadas a la realidad del medio cuencano; para eso se elaboran estudios de factibilidad y se asesora a los pequeños industriales en alternativas tecnológicas, se les brinda facilidades de financiamiento, la infraestructura a través de las naves industriales y la urbanización; de acuerdo a la forma y condiciones de la urbanización del PIC, sus terrenos son los más baratos del país para estos emprendimientos. Otro aspecto a destacar, cuando las empresas a instalar son consideradas como prioritarias para el desarrollo de Cuenca y su región, el PIC compra acciones, es decir, comparte el riesgo operativo de las nacientes industrias.
El Parque Industria de Cuenca en su relación con la sociedad aprobó el primer “Reglamento para el tratamiento de deshechos y control de la contaminación de la atmósfera y las aguas”. Con satisfacción el Gerente del PIC explica que “contamos con un reglamento exigente de admisión de empresas y contamos con el primer reglamento para el tratamiento de deshechos y control de la contaminación de la atmósfera y las aguas, por lo que este Parque es la zona de la ciudad con menos polución, menos que en el mismo centro de Cuenca, por el hecho entre otros factores que tenemos menor circulación vehicular”.
Otra especial preocupación de la compañía es brindar servicios prioritarios al factor humano que trabaja en las unidades productivas. Para ello cuenta con dispensario médico, que brinda el servicio de medicina preventiva, anexo al IESS, la atención se extiende a los familiares directos de los trabajadores del Parque, que pagan un costo simbólico de 20 sucres por consulta.
El PIC construyó su propio edificio y muy pronto inaugurará Comisariatos Cuenca, el próximo 12 de abril, una propuesta para abaratar la canasta básica familiar de los trabajadores. Con el dispensario y el comisariato, el Parque Industrial atiende dos aspectos básicos de los empleados del complejo industrial, la salud y la alimentación. Otro aspecto importante del servicio ininterrumpido que ofrece la compañía en su edificio administrativo a las empresas ubicadas en su Parque es la oficina de correos, la oficina de consultorías y dentro de muy poco tiempo la apertura de una agencia del Banco del Austro.
Un reciente y enorme logro, que satisface una sentida necesidad del sector productivo en la región austral, fue la inauguración del Centro Comercial y Centro de Exposiciones Cuenca en el mes de noviembre de 1986. “Estamos conscientes de que los cuencanos sabemos producir, que la industria en Cuenca en determinadas ramas alcanzó una gran calidad, haciendo realidad una vieja aspiración, que sí tiene que mostrar. Por eso era necesario impulsar el Centro de Exposiciones y el Centro Comercial, convirtiéndose en el primero de su tipo en Ecuador. La ciudad necesitaba un lugar para mostrar sus productos al país y al mundo. Cumplimos esta aspiración en noviembre de 1986 que va a incidir en el marketing de las manufacturas locales y como consecuencia el incremento de la producción. Estos son nuestros objetivos”, explica el Doctor Vega.
El Centro Comercial Cuenca tiene 80 locales para la venta directa de productos industriales al consumidor, con el beneficio director para este último por los precios bajos. Se trabaja también para introducir el sistema de ventas a volumen, “con la oportuna asesoría se atraerán comerciantes de todo el Ecuador que tendrán a su disposición una muestra permanente de los productos azuayos, mejorando de esta manera su comercialización”, puntualiza el gerente del PIC.
Un acierto fue la conformación de empresas independientes al Parque Industrial en lo jurídico, como son el Comisariato, el Centro Comercial y el Centro de Exposiciones, porque deben ser administraciones especializadas en sus áreas y debidamente entrenadas, garantizando de esta manera su buen funcionamiento. “Por ejemplo, nosotros como PIC, estamos preparadas y especializados para urbanización industrial, construcción de naves industriales, financiamiento y promoción de nuevos proyectos e inversiones”.
Al presente año, 1987, las 70,8 hectáreas del Parque están casi colmadas de empresas manufactureras y quedan solo 6 lotes disponibles para la instalación de nuevas empresas, lo que plantea la necesidad de ampliar la superficie del PIC. La razón de este evidente éxito es el conjunto de servicios que se prestan en cuanto a naves industriales, infraestructura y asesoría. Por eso, el gerente explica que planteará a la ciudad la necesidad de ampliar la zona industrial, porque los resultados de esta primera experiencia, con todos sus defectos, arrojan un balance positivo. “Este momento tenemos un parque con 82 unidades productivas, todas industrias de tipo ligero, no contaminante, ajustadas al rígido reglamento de admisión y en función del cuidado del medio ambiente”.
Pero, reubicar un parque industrial no es sencillo y debe responder a normas técnicas internacionales, por eso se está siguiendo el manual de las Naciones Unidas sobre la localización de los parques industriales, que contiene normas mínimas que deben cumplirse para garantizar este tipo de proyectos. “Estas normas de la ONU son el resultado de la evaluación del funcionamiento de parques similares en Europa, EEUU, África, Asia y América Latina”.
Se trata de una normalización técnica básica, determinada por los especialistas, luego de un análisis previo de los éxitos y fracasos de los parques por todo el mundo. Entonces, los técnicos alemanes recomiendan que todo parque industrial debe instalarse sobre terrenos de buena calidad, con recursos forestales, con agua y un adecuado entorno, previniendo los efectos de la contaminación. “La esencia del problema de la localización o reubicación de un parque industrial radica en lo técnico, lo urbanístico y lo económico y la decisión de instalarlo debe basarse necesariamente en estos tres enfoques, con base en estudios serios”.
Otro aspecto de análisis es el costo social frente a los beneficios que se obtienen que justifican ese costo. En consecuencia, hay que tener especial cuidado, ingrediente de todo estudio técnico serio y llegar a minimización del costo social y una maximización de los beneficios. “Seleccionando el tipo de industrias a instalarse en un área determinada y concentrándolas es una solución práctica al problema de la polución. Si las industrias se dispersan, crean un serio problema de contaminación. Por eso, el objetivo de todo parque industrial en cualquier parte del mundo, más de la búsqueda de la eficiencia, es minimizar el impacto en el medio ambiente. Por eso estamos empañados en expandirnos, porque los resultados son más positivos que negativos”.
Las empresas instaladas en el PIC han generado 3.000 puestos de trabajo directos; una familia ecuatoriana promedio está integrada por 5 miembros en promedio, entonces el beneficio es para 15.000 personas o el 7% de la población total de la ciudad. Otras actividades, de manera indirecta, también se benefician, como el transporte. Esto evidencia la repercusión social que ha tenido el Parque Industrial, porque uno de los problemas que más agobian a los cuencanos, por su difícil geografía, la pobreza de sus suelos y el dominio de las pequeñas unidades agrícolas, es la escasez de fuentes de trabajo.
Durante la crisis económica de 1981 que asoló al Ecuador, el PIC de Cuenca trabajó y construyó, generando trabajo para 1.000 personas y esto solo en obras de construcción como naves, edificios u obras de infraestructura. La aspiración es crear hasta 17.000 empleos hasta el año 2000, una fuente constante de ingresos que beneficiaría a 85.000 personas en total. Es entonces esta empresa una alternativa para dinamizar la economía, la producción y los recursos humanos de la región. Todo lo reseñado son elementos de juicio para tomar decisiones trascendentales en las instituciones y organismos pertinentes, con miras al futuro inmediato de Cuenca y teniendo como meta el beneficio social.
Una analogía de la historia para reflexionar tiene relación con esta reseña, puesto que en el año 1932 el Concejo Cantonal cuencano dispuso que se alumbren las calles de la ciudad con faroles, para mejorar la seguridad y a los pocos días se armó una revuelta, porque los opositores al alumbrado público esgrimían como argumento que con la luz artificial se perdía la belleza del entorno en las noches de luna. Como consecuencia y para desarmar la protesta, el Concejo resolvió que en las noches de luna no se enciendan los faroles.
La perspectiva de instalar o no nuevo parque industrial, esta cruzada por la consideración de los resultados relacionados con el beneficio social obtenido mediante la actividad empresarial del Parque Industrial durante 13 años, demostrados con la generación de miles de empleos y el consecuente bienestar familiar y el efecto multiplicador hacia otras actividades económicas. El futuro tiene la palabra.
Apuntes 9, imagen y perfil empresarial, págs. 11 a la 16, febrero 1987, AEC.

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