El rol del CREA en el Austro: de la crisis a reconversión.

 

Relaciones Públicas CREA

CUENCA, Ecuador (10/93).- El Centro de Reconversión Económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago (CREA) es un organismo de desarrollo regional establecido en 1958, con el objetivo de impulsar el crecimiento económico en estas provincias del Ecuador. Durante su existencia de 34 años, el CREA a promovido proyectos de infraestructura, educación y desarrollo agrícola, convirtiéndose en una institución clave para la modernización de la región.

El antecedente del CREA es el Instituto de Recuperación Económica (IRE), creado mediante Decreto Ley de Emergencia de abril de 1952, con la finalidad de reactivar la economía de la Región y dar una respuesta a la crisis que vivían las provincias de Azuay y Cañar; además fortalecer las actividades agropecuarias y reactivar la artesanía, mediante la diversificación de la producción, la pequeña y gran industria y la electrificación. Pero la vida del IRE fue muy corta debido a limitaciones de carácter organizativo que dificultaron cumplir con los objetivos que impulsaron su creación, lo que finalmente causó su desaparición en 1958.

Sin embargo, la magnitud de la crisis económica y social exigió la restructuración de un organismo de dirección y coordinación de las políticas gubernamentales a nivel regional y de articulación de los agentes económicos de Azuay y Cañar, que incorpore en su ámbito de gestión a la provincia de Morona Santiago, como uno de sus componentes territoriales y que permita un adecuado aprovechamiento de sus potencialidades productivas, mediante la canalización de inversiones en obras de infraestructura y mejoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes.

Con tal propósito y atendiendo una sugerencia de la Junta Nacional de Planificación, el Gobierno Nacional, el 7 de noviembre de 1958, mediante Decreto de Ley de Emergencia, crea el Centro de Reconversión Económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago, iniciando su vida institucional el 10 de noviembre de 1959. La preocupación de los directivos el CREA porque su marco jurídico se vaya adecuando a las cambiantes situaciones de la economía y la sociedad regional, hizo que su marco legal original fuera sufriendo significativas modificaciones, hasta que a solicitud expresa de la Junta de Vigilancia, se dicto una nueva Ley Constitutiva, la cual fue promulgada mediante Decreto Ejecutivo Nro. 922 del 16 de diciembre de 1976, a través del cual se le convierte una institución de Derecho Público, con funciones de estudio, planificación, coordinación y ejecución de programas y proyectos estratégicos en el área de su jurisdicción, así como la evaluación de los planes y programas regionales.

Antecedentes históricos

A principios de la década de los años 50, las provincias de Azuay y Cañar atravesaban una profunda crisis económica y social, debido a la brusca caída de las exportaciones del sombrero de paja toquilla, que constituía la principal actividad económica y fuente de ocupación, especialmente a nivel urbano y en menor medida a nivel rural, puesto que se estima que en el auge de la actividad, entre 1945 y 1950, unas 100.000 personas de las dos provincias estaban directa o indirectamente ocupadas en ella.

A esta limitante se sumaron factores negativos de carácter estructural, como son a polarizada desigualdad de la tenencia de la tierra, el incipiente desarrollo industrial, etc., así como otros factores de orden físico e institucional, pues, gran parte de los suelos de Azuay y Cañar, dada la topografía, la insuficiencia de riego, la erosión y el patrón de cultivo tradicional, no permitían una agricultura de tipo comercial, máximo de subsistencia; situación que aceleró el flujo migratorio, especialmente a la región de la Costa, con el consiguiente abandono de las áreas rurales y el brusco descenso de la producción agrícola, lo que con conjunto confirmaba la debilidad y la vulnerabilidad de la economía regional.

Los datos que corroboran lo indicado registran que:

1)    a mediados de los años 50, el ingreso per cápita de Azuay y Cañar era de USD 75, que representaba apenas el 60% del ingreso nacional, debiendo enfatizar que el ingreso per cápita de los tejedores del sombrero de paja toquilla era de 57 sucres, que los convertía en el segmento más pobre de la población, situación que se agudizó al descender al límite de tan solo 41 sucres per cápita entre 1954  y 1955.

2)    El analfabetismo era extremadamente alto, pues para 1950 se estima que el Azuay el 45.4% de la población era analfabeta y en Cañar la tasa era de 52.6% y representaba el índice más alto del país.

3)    Hacia 1950 existían solo 13 unidades industriales en Cuenca que generaban 560 puestos de trabajo, lo que explicaba el carácter eminentemente rural de la economía, caracterizada por el autoconsumo y muy atrasada tecnológicamente, pues para ese año la capacidad instalada de energía eléctrica era de 1.850 KW para Azuay y de 225 KW para Cañar.

4)    Los rendimientos de los principales cultivos agrícolas estaban muy por debajo del promedio nacional, debido a la baja calidad de los suelos agrícolas, principalmente en la provincia del Azuay, a la presencia del minifundio y a la presión demográfica.

Para transformar esta realidad y dar una respuesta a la crisis de Azuay y Cañar, es que se crea el Centro de Reconversión Económica (CREA).

Principales acciones cumplidas por el CREA: 1959-1992

Desde sus inicios, el CREA ha venido actuando como elemento dinamizador en el proceso de desarrollo regional, a través de tres líneas de acción bastante definidas:

1)    La planificación a corto mediano y largo plazo, mediante la elaboración de planes de desarrollo regional y programas específicos, tarea en la cual el organismo ha desarrollado una importante experiencia, reconocida tanto a nivel nacional e internacional;

2)    La ejecución de estos en forma directa, en coordinación interinstitucional e intersectorial, como mecanismo para armonizar las políticas, los planes y programas sectoriales en función de los grandes objetivos del país;

3)    Racionalización en el uso de los recursos, creando las condiciones que garanticen el crecimiento armónico de la economía regional.

El CREA ha sido desde su fundación un organismo pionero en materia de planificación y elaboración de proyectos de desarrollo económico y social de carácter estratégico, lo que ha permitido a la región contar con un archivo de iniciativas actualizado. Entre las actividades más relevantes en esta materia están:

a)    El “Diagnóstico del Azuay y Cañar”, elaborado en 1955 por la ex Junta de Planificación.

b)    El documento “Sugestiones para una política de desarrollo regional, elaborado por una comisión del mismo organismo en 1959. La Junta aportó con el análisis de situación actual y la comisión con las pautas para orientar el trabajo futuro del CREA, así como identificó un conjunto de programas y proyectos y trazó una estructura orgánico-funcional para dar operatividad a tales sugerencias, recomendando iniciar un proceso de planificación de acciones a cumplirse a mediano y largo plazo, a través del Consejo Técnico.

c)    El primer Plan de Inversiones para la región, formulado por la Comisión Mixta, BID-JUNAPLA, a pedido del CREA en 1962, para el trienio 1963-1965, de cuyas recomendaciones surgió el “Proyecto de Colonización del Valle del Upano” que logró el financiamiento del BID, mediante un crédito especial por un monto de 3 millones de dólares.

En la década de 1970 se plantea un nuevo enfoque del desarrollo regional, orientado a modernizar el aparato productivo, que coincide con el auge petrolero y que da un impulso al desarrollo industrial y artesanal. Se realiza el estudio de factibilidad del Parque Industrial de Cuenca (PIC) y se organiza la Empresa de Economía Mixta para su ejecución. Simultáneamente se profundiza en los estudios para el Proyecto Hidroeléctrico Paute.

Durante los años 1976 y 1977 se profundiza el proceso de planificación regional que culmina con el Primer Plan Quinquenal de la Región, publicado en octubre de 1977, cuyo documento constituyó un plan de aspiraciones para las tres provincias para el período 1978-1982 y fue el semillero de importantes proyectos, tales como:

-Desarrollo Rural Integral de Cañar y Santa Isabel.

-Proyecto DRI Palora-Gualaquiza.

-Plan vial de caminos vecinales de la provincia del Azuay.

-Plan para el área metropolitana de Cuenca.

 

En la década de los 80 se formula importantes proyectos orientados a fortalecer y desarrollar la base económica y mejorar los niveles de vida de la población, tales como el Estudio de Cuencas Hidrográficas, que luego dio origen al UMACPA y a múltiples proyectos con financiamiento del BEDE; el proyecto CREA-UNICED de 1986; el proyecto de investigación para sustitución de la caña de azúcar en el Valle de Yunguilla; proyectos de cooperación técnica y financiera con el Gobierno de la China Popular; Proyecto Modelo de Desarrollo Lechero, convenio CREA-FAO-PMA; proyecto de apoyo al desarrollo local en convenio con la UILA/DLI Biblián; proyecto Bullcay-Bulzhún; proyecto Shío; proyecto para el financiamiento de FODERUMA. En este período de los 80´s se elaboran el II Diagnóstico Regional, una Estrategia de Desarrollo y un inventario preliminar de proyectos a ejecutarse en el cuatrienio 1989-1992.

 

En la década de los 90, hasta el presente año 1993, se actualiza la Estrategia Económica Regional hasta el año 2000, en el marco de la Planificación Estratégica Situacional. Además, se está elaborando un Estudio de Fomento de Frutas y Hortalizas para los valles interiores de la cuenca del río Paute; se ha terminado la elaboración de la caracterización socio-económica de 12 municipios de Azuay y Cañar; un conjunto de proyectos comunitarios y de promoción de la mujer campesina y un compendio de Estadística e Indicadores Regionales: Aspectos Económicos. En coordinación con la Universidad de Cuenca se han realizado una evaluación de pérdidas directas causadas por el desastre de La Josefina y se han establecido los lineamientos para un Plan de Reactivación Económica y Social de la región a mediano y largo plazo.

 

En la ejecución de programas y proyectos, merece destacarse la incorporación efectiva de Morona Santiago al desarrollo regional y nacional, mediante la construcción aproximadamente de 200 kilómetros de la carretera troncal del Upano y de la vía Indanza-Gualaquiza, el estudio y promoción de las vías Méndez-Morona y Guarumales-Méndez, llamadas a convertirse en eslabones fundamentales de lo que será la “Vía Interoceánica” Guayaquil-Puerto Morona. Manaos; la construcción de por lo menos 200 kilómetros de caminos vecinales; la creación de oportunidades de trabajo para aproximadamente 4.000 familias del Azuay y Cañar, a través del Programa de Colonización semidirigida, mediante la organización de 8 cooperativas asentadas en los valles Upano, Palora y Morona, factores que han contribuido para que al momento esta provincia se haya convertido en una de las principales productoras de ganado bovino en el país, habiéndose logrado ampliar la frontera agrícola en alrededor de 700.000 hectáreas. El prestigio institucional alcanzado por el CREA a inicios de la década del 60 contribuyó a que el BID le concediera un crédito especial para financiar parte de las obras mencionadas.

 

Los logros institucionales alcanzados con la incorporación de Morona Santiago, pueden calificarse como altamente positivos en beneficio de la región y el país en su conjunto, mereciendo destacarse además el afianzamiento de la soberanía nacional en una provincia que, por su localización geográfica, constituye un punto de atención de los problemas territoriales del país, así como la integración una importante riqueza forestal y minera, cuya producción está contribuyendo en forma creciente a la economía nacional y, lo que es más, el CREA ha hecho posible una política de desconcentración del desarrollo en Azuay y Cañar.

 

De manera complementario, el organismo de desarrollo regional, impulsó la electrificación, considerando a este sector de la economía como elemento vital para la modernización de las diferentes actividades productivas, parte de lo cual constituyó la identificación y promoción del Proyecto Hidroeléctrico Paute, que en el presente se halla en plena operación, transformado en la columna vertebral del desarrollo nacional.

 

El organismo regional ha impulsado en Azuay y Cañar las siguientes obras:

 

1)    Identificación, estudio y promoción de importantes proyectos de vialidad, riego y equipamiento comunitario, destacándose entre estos el Primer Plan Vial de Caminos Vecinales del Azuay, ejecutado por el Consejo Provincial, vía Sayausí-Molleturo-La Troncal hacia la Costa, la vía Jima-Amazonas-Gualaquiza de penetración hacia el Oriente.

2)    Construcción y mantenimiento de 500 km de caminos vecinales y agrícolas de Azuay y Cañar. Terminación de la vía Zhullín-Zumbahuayco que conduce al norte del país, a cargo del Consejo Provincial del Cañar y el CREA; limpieza y adecentamiento de las vías del cantón Paute; mantenimiento de la vía a Gualaceo.

3)    Estudio y construcción de 150 km de canales de riego y la rehabilitación de 300 km; construcción de 220 reservorios en Azuay y Cañar, que permitido la incorporación de una zona agrícola superior a las 10.000 hectáreas.

4)    Mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes del área rural con el Subprograma de Equipamiento Social con la construcción de 150 proyectos de agua, 500 aulas escolares, 12 subcentros de salud, electrificación rural de 80 comunidades, beneficiando a 20.000 familias.

5)    Programas y proyectos agrícolas y forestales desde 1959, destacándose la asistencia técnica integral a pequeños y medianos productores a través de 20 oficinas y almacenes de insumos distribuidos en las tres provincias; 6 granjas para la producción de insumos agrícolas y pecuarios; 4 viveros frutícolas y forestales con capacidad para producir 2 millones de plantas al año; forestación reforestación y manejo integral de cuencas hídricas, contribuyendo a la formación de 15.000 hectáreas de bosques en comunidades campesinas y propiedades individuales; creación de 800 hectáreas de huertos frutales.

6)    CREA es pionero en el campo del desarrollo rural y comunitario, con sus acciones iniciales que se remontan a 1960, a través de la organización social de los campesinos en cooperativas de producción y comercialización agropecuaria y desarrollo comunitario; a partir de 1978 con la formulación y promoción de los proyectos DRI Cañar, Santa Isabel y Palora-Gualaquiza y en los 80, contando con el apoyo técnico y financiero de FODERUMA, se han implementado proyectos de desarrollo comunitario, beneficiando de forma directa a 12.000 familias campesinas marginadas de las tres provincias.

7)    En desarrollo industrial, uno de los logros de mayor significación fue el establecimiento del primer parque industrial del país, proyecto modelo en su género para ciudades intermedias. Luego de 20 años de funcionamiento se han establecido 100 pequeñas y medianas industrias y un centro nacional de exposiciones, que genera empleos directos para 5.000 personas, encontrándose ocupado al ¡00% de su área disponible. Además, el CREA contribuyó al establecimiento de importantes industrias y empresas estratégicas: la Empresa Eléctrica Regional Centro Sur y de Azogues, la fábrica de cemento Guapán, la Compañía Ecuatoriano del Caucho, Artepráctico, el Ingenio Azucarero Aztra, EDCA y PROLACEM.

8)    El organismo estructuró un Programa de Desarrollo Artesanal considerando que la economía local depende en un alto porcentaje de esta actividad, generadora de un alto porcentaje de empleos y de divisas para la región. El Programa comenzó en 1959 y a partir de 1974 se creó el Instituto de Investigación, Diseño y Capacitación Artesanal (IIDCA), capacitando a 4.000 artesanos. Con la cooperación técnica y económica del Gobierno de la República Popular de China se inició el programa de transferencia de tecnología para la producción de porcelana a nivel artesanal y en la pequeña industria.

9)    El CREA cuenta con uno de los laboratorios más completos del sur del país para la realización de análisis de suelos, para la fertilización, análisis bioquímicos, de control de calidad y análisis de minerales para la investigación geológica-minera, recalcando que ha sido preocupación del organismo impulsar el desarrollo de la minería, para lo cual se ha emprendido la actualización del inventario de recursos mineros y, complementariamente, la exploración y evaluación de depósitos de caolín, arcilla, sílice, feldespato y calizas, como insumos fundamentales para la industria cerámica.

 

Como resultado de la gestión del CREA a lo largo de su vida institucional, la situación socio-económica de la región ha mejorado significativamente, habiéndose logrado una mayor integración económica, territorial y social de las tres provincias que lo conforman, lográndose una importante incorporación de la población marginada al progreso económico y social. Al presente año 1993 el director del Centro es el Dr. Cristóbal Cordero Vega, talentoso y dinámico propulsor del desarrollo regional, miembro fundador de la Asociación de Ejecutivos de Cuenca y su actual primer vicepresidente.

    

    Apuntes 20, imagen y perfil empresarial, págs. 19 a la 21, noviembre 1993, AEC

 

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