Importadora Tomebamba cumple 25 años de compromiso con el Ecuador.
Hernán Rodríguez Girón
CUENCA, Ecuador (03/90).- Importadora Tomebamba vivió una noche memorable el 10 de febrero de 1990 con la inauguración del nuevo edificio de su casa matriz, ubicado en la Avenida España 17-30 y la conmemoración de sus 25 años de vida institucional. Importadora Tomebamba fue fundada en 1964 por cinco empresarios cuencanos liderados por Guillermo Vázquez Astudillo. Desde sus inicios, la empresa se enfocó en la distribución de vehículos, convirtiéndose en una de las compañías más importantes de Ecuador.
Inicialmente, Importadora Tomebamba representó la marca Toyota, pero con el tiempo expandió su portafolio para incluir electrodomésticos, motocicletas y neumáticos. En los años 80, la empresa incorporó la distribución de electrodomésticos, incluyendo su marca propia INNOVA.
A lo largo de los años, la compañía ha crecido significativamente, estableciendo sucursales en Machala, Loja, Riobamba, Azogues, Quito y Guayaquil. A pesar de los desafíos, como la pandemia, Importadora Tomebamba ha mantenido su compromiso con la calidad y el servicio al cliente.
La noche del 10 de febrero de 1990, todos los invitados lucieron sus mejores galas, estaban presentes las principales autoridades la ciudad y la provincia y altos ejecutivos de la marca Toyota, fabricante mundial de automóviles que es líder en innovación y ventas en el mercado. Un video institucional, producido por la agencia Citra Publicidad, recordó la historia de la Importadora durante un cuarto de siglo, una pieza audiovisual de excelente calidad, con imágenes bien lograda, que contribuye a fortalecer la imagen pública de la empresa.
El flamante edificio de Importadora Tomebamba ocupa una superficie de 7.000 m2, con espaciosas salas de exhibición y bodegas inmensas, lo que le hacen funcional. En su construcción participaron 13 empresas, entre locales y nacionales, que lo hacen un orgullo del sector de la construcción nacional. El proyectista fue el arquitecto Rafael Malo Cordero, usando un estilo moderno funcional simple, racional y que optimiza el espacio y emplea materiales industriales, una visión minimalista que se levanta en la Avenida España.
La Importadora aprovechó el evento para donar 5 millones de sucres a la Municipalidad de Cuenca, presidida por el alcalde Jorge Piedra Ledesma, para la construcción del albergue de mendigos de la ciudad, obra que estará a cargo de la Fundación Santa Ana. El alcalde Piedra agradeció el noble gesto a nombre de Cuenca y de inmediato hizo la entrega del cheque a Monseñor Luis Alberto Luna Tobar, arzobispo de Cuenca. Adicionalmente, hizo la entrega de acuerdo que reconoce la labor de la Importadora y la estimula a seguir adelante.
Durante 1990, la organización comercializará novedosos automotores que Toyota está sacando al mercado y servirá a los ecuatorianos con sus demás líneas de productos, como Kelvineitor en línea blanca, Denyo en motores y Robin en compresores. Se destaca la responsabilidad social empresarial de la Importadora, que, a más de importar y comercializar productos de reconocidas marcas japoneses de calidad garantizada, impulsa eventos como la Copa Toyota-Denyo o la construcción de urbanizaciones modernas como Puertas del Sol, San Marcos y Jacaranda. El año pasado, 1989, aportó al fisco 1.000 millones por concepto de IVA, como se le llama ahora a las transacciones mercantiles por derechos arancelarios.
Las ventas durante el año citado superaron los 4.000 millones de sucres, que son el resultado de aquel pequeño capital inicial del año 1964, que fue de 500 mil sucres. Finalmente, con el cambio de sede, se entregó a la Municipalidad un lote de terreno ubicado en el antiguo local, calle Mariano Cueva y Lamar, para la construcción de la plazoleta dedicada al Santo Hermano Miguel.
Para Hernán Barahona, gerente general de la empresa, la historia de la Importadora está llena de éxitos y los primeros 25 años de su vertiginoso desarrollo concluyen con la inauguración de la flamante sede. Pero, un 4 de agosto de 1964, “cinco visionarios” decidieron enfrentar la crisis de la exportación del sombrero de paja toquilla, impulsando el incipiente desarrollo económico de Cuenca y generando nuevas oportunidades de trabajo. Integraron la Compañía Anónima los empresarios Guillermo Vázquez Astudillo, Polibio Vázquez Astudillo, Luis Malo Andrade, Cornelio Vintimilla Muñoz y Salvador Pacheco Mora, con el objetivo de comercializar los vehículos japoneses de la marca Toyota, un riesgo calculado porque en los 60´s los productos japones todavía no gozaban del prestigio que tienen en el presente y el país continuaba recuperándose de la tragedia de la II Guerra Mundial.
Los primeros contactos para obtener la distribución de Toyota se realizan en los meses iniciales de 1964 con el señor Mitsuru Koisumu, representante de la marca en Ecuador y se traen a Cuenca los primeros 10 autos entre automóviles, camionetas y el archi famoso todo terreno Land Cruiser. Cinco de estos modelos son comprados de inmediato por los accionistas de la nueva empresa. El empuje del pueblo japonés y acelerado desarrollo de su tecnología fueron la chispa de esta aventura, que comenzó con 4 empleados incluido el gerente, 500 mil sucres y un modesto local en la calle Gran Colombia, frente a lo que hoy es el Hotel El Dorado. Destacar la durabilidad y la resistencia de aquel primer lote de carros es una leyenda, pues muchos de ellos continúan funcionando 25 años después, especialmente los que no han tenido mucho mantenimiento.
Con el paso de los años Importadora Tomebamba fue adquiriendo experiencia en la venta y soporte al cliente de su línea de productos Toyota. Al principio, la gente dudaba de la calidad de los vehículos, pero la marca supo ganar el respeto de sus competidores y se ha transformado en una empresa de fama mundial.
Al poco tiempo de iniciar operaciones, la Importadora necesitó un local más amplio y se cambiaron las oficinas, al almacén de exhibición, ventas, mantenimiento técnico y repuestos, donde actualmente funcionan Almacenes Tía. Detalle importante, porque la sociedad ya se preocupaba, desde sus primeros años, en dar un servicio de mantenimiento a sus clientes y productos. Se instalan los talleres de reparación, con personal calificado, mediante cursos técnicos en Japón, en la fábrica de Toyota. El efecto fue garantizar la preferencia de los consumidores y el crecimiento de las ventas.
Con la experiencia adquirida en la comercialización, mantenimiento técnico y venta de repuesto, los promotores de la Importadora aumentaron las acciones y pensaron en diversificar las líneas de venta, mediante la importación de otros productos japoneses de calidad garantizada, tales como generadores eléctricos, motores y compresores de aire para minería de las marcas Denyo y Robin.
Para 1990 la empresa genera trabajo a 100 personas, fuerza laboral que tiene como misión sostener a la Importadora como líder en su segmento de mercado. Durante 25 años ha crecido física, social y espiritualmente, existiendo una gran armonía entre la gerencia y sus empleados, en medio de las divergencias que se solucionan con el diálogo. Cuenta con un 99% de estabilidad laboral, alcanzada por la actitud positiva y la capacidad de sus trabajadores. Por concepto de sueldos, beneficios sociales, pensiones y participación en el 15% de utilidades, los colaboradores de Importadora Tomebamba han recibido 400 millones de sucres. Esta cifra, dividida para cien, da como resultado un promedio de 4 millones de sucres por cada trabajador.
La influencia comercial de Importadora Tomebamba fue creciendo año tras años y para 1967 ya contaba con su agencia en Machala, pujante polo de desarrollo comercial, conocido a nivel internacional como la “Capital Mundial del Banano”. En el año de 1969 se abre la sucursal de Loja y en 1979 la de Riobamba. En 1982 se abre la agencia Quito para la venta de la línea blanca Kelvineitor y en 1984 se inaugura la segunda agencia en Quito para la venta de autos Toyota y sus repuestos. Para 1985 empieza a operar la agencia en Guayaquil, convirtiéndose Importadora Tomebamba en una empresa cuencana con alcance nacional. Es una compañía con un capital social suscrito y pagado de 600 millones de sucres, con ventas mensuales de 200 vehículos y hoy orgullosa de abrir su nueva casa matriz en la Avenida España, un edificio digno de levantarse en cualquier gran capital del mundo.
La antigua sede de la Importadora fue declarada Patrimonio Cultural de Cuenca. Han comenzado los trabajos para su remodelación, a cargo del arquitecto Francisco Escobar, experto en monumentos. Respetando el estilo arquitectónico, la propuesta es dividirlo internamente en pequeños locales, que se venderán a artesanos. Se respetarán las disposiciones municipales para conservar el aire colonial del sector y unificarlo con los otros edificios del sector de la Nueve de Octubre. Tendrá varias calles peatonales.
Todos en Importadora Tomebamba, directivos y empleados, están satisfechos con los logros alcanzados y, a pesar de la permanente crisis del país, miran con optimismo al futuro y en la década que comienza quieren continuar en la cima. Los esfuerzos principales de la empresa están encaminados a la importación y venta de productos Toyota para el mercado ecuatoriano y el objetivo es la constante satisfacción del cliente.
Apuntes 16, imagen y perfil empresarial, págs. 7 a la 10, marzo 1990, AEC.

Comentarios
Publicar un comentario