La apuesta de Graiman es por el futuro de la cerámica en el Ecuador.
Hernán Rodríguez Girón
CUENCA, Ecuador (06/96).- Industrias Graiman fue fundada en febrero de 1994 por Alfredo Peña Calderón, con inversión de capitales 100% ecuatorianos. Está ubicada en Cuenca, una región privilegiada por sus suelos ricos en arcillas, feldespatos y caolines, lo que ha permitido el desarrollo de la industria cerámica.
A lo largo de los años, Graiman ha logrado importantes hitos, como la primera producción de porcelanato técnico en Ecuador y en la costa del Pacífico, la incorporación de tecnología de impresión digital Inkjet y la producción de grandes formatos. También ha desarrollado innovaciones como Tekstone, un porcelanato técnico con diseño y efectos en la masa coloreada. El Grupo Industrial Graiman ha crecido y se ha fortalecido con el tiempo, incluyendo diversas empresas que complementan su producción y distribución. Su enfoque se basa en la excelencia, la innovación y el compromiso con la sostenibilidad.
En el Austro ecuatoriano, en los últimos años, se ha desarrollado la industria cerámica en todas sus manifestaciones. Esta ancestral actividad está incursionando en diversos campos profesionales: arte, cultura, educación, comercio, economía, diseño. Graiman, consciente de llenar un vacío en la industria cerámica dedicada a la fabricación de pisos y revestimientos, asimila los avances de la ciencia y la técnica sobre las materias primas que deben ser utilizadas para obtener materiales cerámicos utilizables en ambientes específicos y fabricados para soportar diferentes usos.
Esta afirmación implica el conocimiento profundo de los materiales cerámicos y lograr que estos adquieran propiedades especiales y muy particulares. Industrias Graiman orienta su producción al logro de estos dos objetivos, lo que se transforma en la oferta para el mercado de una amplia gama de productos, todos ellos perfectamente tipificados y controlados bajo las más exigentes normas europeas.
Los investigadores de la cerámica insisten en la necesidad de lograr que cada material sea usado con adecuación a sus propiedades; que cada producto se utilice de acuerdo con sus características más idóneas. El mal uso frustra todo el esfuerzo técnico del fabricante y decepciona al consumidor; es por eso que el lema de Graiman es “un material para cada uso y un uso para cada material”.
Esta industria cuencana no le pone límites a la imaginación. La cerámica tiene esa gran característica, permite soñar. Cada año se producen innovaciones de la técnica que hacen posible crear cosas nuevas. El piso cerámico esta hoy en día en la capacidad de competir con cualquier otro tipo de material para piso o pared. Sin renunciar a la herencia cultural de la industria del azulejo y los pavimentos, esta empresa cuencana vive plenamente el momento tecnológico actual y está preparada para afrontar los grandes retos, que sin duda le va a presentar la floreciente industria de la construcción, cada vez más atrevida y exigente.
Graiman está sólidamente asociada al quehacer industrial más avanzado. Su planta no requiere de mucho personal para operar y funciona las 24 horas del día, los 365 días del año. Produce 3.700 m2 diarios de diarios de baldosas, con una proyección hasta los 5.000 en un futuro inmediato. Todo el proceso es 100% mecanizado y se ha eliminado el problema de la mano de obra directa sobre el producto, lo que hace que los controles de calidad sean más precisos.
Este concepto de industria moderna aporta al desarrollo del Azuay y del Ecuador, por una mentalidad abierta a los cambios de manera continua. Sus máquinas novedosas son del mismo tipo que se usan en las fábricas más grandes de Europa o los Estados Unidos. Una extensión de Graiman es la capacitación de personas que se dedican a la producción de cerámica. El destino de esta empresa está regido entonces por el más riguroso pensamiento científico. Las técnicas sofisticadas que utiliza en la fabricación de pisos cerámicos le permiten obtener elevados niveles de calidad, incrementar la productividad, hacer crecer su participación en el mercado y tener una marca de prestigio.
La historia enseña que la utilización abundante de productos cerámicos se ha dado cuando sus productores han asumido el reto de ser protagonistas de la más audaz arquitectura. En los últimos años, el uso de cerámicas en la decoración de todo tipo de construcciones, fue más allá de los revestimientos para baños o cocinas y se extendió a pavimentos de diversos ambientes, domésticos, comerciales o industriales. Es por eso que Graiman está ahora a la vanguardia de pisos cerámicos.
Los pavimentos y revestimientos cerámicos o baldosas cerámicas son objetos impermeables constituidos de un soporte de origen arcilloso o cuerpo cerámico, con o sin recubrimiento vitrio o esmalte cerámico. La enorme gama existente en el mercado está sujeta a sus utilidades diversas y las alternativas que ofrece para los lugares de instalación.
En la actualidad la baldosa cerámica se puede colocar en los siguientes ambientes:
a) Revestimiento interior de viviendas, cocinas y baños.
b) Pavimento interior de las viviendas.
c) Revestimiento exterior de viviendas o fachadas.
d) Pavimiento exterior de las viviendas, terrazas.
e) Pavimentos y revestimientos de los locales públicos, hospitales, escuelas.
f) Pavimentos y revestimientos diversos, piscinas, laboratorios.
La lograr estas posibilidades innumerables la industria de la cerámica tuvo que experimentar cambios considerables y continuos. La adherencia a las paredes de los revestimientos cerámicos Graiman está favorecida por la porosidad. Por su parte, los pavimentos tienen baja porosidad, para conseguir resistencia.
La industria garantiza que sus procesos son innovadores y automatizados para alcanzar una elevada calidad, por eso cumple con normas italianas y europeas para poder competir con los productos extranjeros. La EN 177, subgrupo BII, de la Unión Europea, es la Norma que garantiza la calidad de los productos Graiman, muy superior a las regulaciones nacionales, dando como resultado alta resistencia, baja porosidad, esmaltes durables y antideslizantes.
Los pisos que produce Graiman, con tecnología altamente desarrollada en el proceso de fabricación, la calidad de las materias primas nacionales, el esmalte aplicado a las superficies, las altas presiones y elevadas temperaturas utilizadas en la formación del cuerpo cerámico, control de calidad exigente en el terminado, hacen que por todas las razones anotadas el constructor, el arquitecto o el consumidor tengan opciones para elegir la mejor manufactura.
Graiman prefiere sacrificar ganancias para lograr calidad y excelencia, con un artículo de fácil utilización, con la garantía de fábrica para su estética y correcta instalación. El 25% de los problemas de un piso cerámico se achacan a la calidad, pero el 75% de problemas se originan en la mala instalación. Un producto cerámico mal instalado luce peor, así sea de la mejor calidad.
El concepto de la calidad total, alineado con la mejora continua o el enfoque Kaisen de Japón, juega un papel fundamental en la imagen de la manufactura y de la empresa que la fábrica. Es por eso que el control de la calidad total para Graiman es continuo, riguroso y eficaz. No está por demás insistir que los pisos cerámicos de Graiman superan ampliamente a sus competidores nacionales y se igualan a los pisos importados en calidad, entregando así garantía de excelencia a los compradores.
Apuntes 22, imagen y perfil empresarial, págs. 6 a la 8, junio 1995, AEC

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