Blanca Vanegas, guardiana de la memoria de Sayausí
Hernán Rodríguez, programa radial Sicultura.
SAYAUSí, Cuenca (16/08/22).- Entrada musical, “Apostemos que me caso” con Alberto Plaza, Widinson y Papaya Dada. De esta manera, con este ritmo alegre “Apostemos que me caso”, versión del cantante chileno Alberto Plaza, inicia el programa 1 de ¡Sí Cultura!.
Programa de género cultural que se transmitirá dos veces por semana en Xaveriana Radio, abordando todo el abanico de la cultura de la parroquia Sayausí y de Cuenca. Es un programa de interés público. En este espacio se abordarán los más diversos temas sobre la cultura local.
Cada una de las 21 parroquias de Cuenca tienen sus atractivos, sus tradiciones, su gastronomía, sus leyendas. Sayausí no es la excepción, pues posee un hermoso paisaje con una riqueza natural extraordinaria, por ejemplo el Parque Nacional El Cajas. A continuación, un tema musical:
“Verde manzana”, de Ricardo Williams.
Es un a canción de los años 90, que describe muy bien al Ecuador, un país de paz, con gente buena, tranquila. Esto a propósito de lo sucedido este fin de semana en Guayaquil, somos un país de gente pacífica, tranquila, por favor no nos dejemos arrebatar nuestro hogar por los violentos, que no nos arrebaten la paz.
La frase de este primer programa es “pensar sobre la vida es pensarse así mismo”, del libro “Cosas de la Vida” de Robert T. Webb. La primera pregunta de nuestra trivia, que vamos a tener en cada programa, para que ustedes se ganen interesantes sorpresas. Queremos sus participaciones a nuestro sitio de Facebook. La persona que acierte se llevará un regalo:
“¿Cuál es el año de creación política de Sayausí, según la Ley de División Territorial de la Asamblea Nacional?”. A quien nos de la respuesta correcta, durante el transcurso del programa, será la ganadora o el ganador.
Ya está con nosotros nuestra primera entrevistada. Queríamos empezar con ella, no podía ser de otra manera. Ha tenido la gentileza de estar presente, en persona, a pesar de que está un poquito delicada de salud. Ella es Blanca Vanegas Galarza, bibliotecaria de Sayausí desde 1989 por delegación del párroco Antono Byter.
Su profesión es bibliotecóloga-documentalista, autora del libro “Manual del Bibliotecario” del año 2016, animadora de lectura. Organiza todos los años colonias vacacionales. Es investigadora y compiladora de la historia de la parroquia. La Biblioteca de Sayausí es Municipal.
Bienvenida Blanquita, agradeciéndole muchísimo por su presencia, por estar aquí, a pesar de que su estado de salud no es el mejor.
Muchas gracias Hernancito, buenas noches a todas y todos.
Quiero que se sienta en un diálogo tranquilo, ameno, que vamos a tratar de conducirlo de la mejor manera posible, para que usted nos cuente lo que conoce, lo que sabe, desde su experiencia profesional. ¿Tiene algún nombre oficial la Biblioteca?
Sí, se llama Biblioteca Municipal de Sayausí.
¿Reciben ustedes el apoyo de la Municipalidad?
Básicamente sí, ahora sí. Pero la biblioteca inició en 1989 mediante un convenio con el Sistema Nacional de Bibliotecas (SINAB) del Ministerio de Educación, que nos entregaba los libros, mensualmente y el municipio nos pagaba el sueldo. Era un convenio entre el municipio y el SINAB. Luego de algunos años el SINAB fue liquidado y el municipio se hizo cargo de la administración completa de la Biblioteca.
¿Quién es Blanca Vanegas?
Bueno, me conocen como Blanca Vanegas en el trabajo, en el Municipio, pero en la parroquia soy Mariana Vanegas. Bueno, yo no tuve nunca la idea de ser bibliotecaria. Estaba estudiando la universidad. Sin embargo, esta oportunidad se me presenta porque la biblioteca de Sayausí entra en un primer grupo de beneficiarios del SINAB y se dio un problema, porque se pedía que la persona a cargo sea de la parroquia. Hubo dos personas que quedaron como finalistas para administrarla, pero ninguno de los dos residía en Sayausì. Incluso uno de ellos fue al curso de Quito, porque había que realizarlo, intensivo desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche. Será el destino, pero esta persona no aprobó el curso y se queda la parroquia pendiente en el primer grupo. Luego, el padre Byter, preocupado porque no había un lugar con las condiciones que exigía el SINAB para la biblioteca, se escogió la casa comunal de Santa María con una suerte, porque mi casa está junto a la biblioteca. Fueron a mi casa el padre Byter, con el presidente del Comité Central y el presidente del Barrio y me pidieron que me haga cargo de la biblioteca. Fui seleccionada en el segundo grupo, en enero de 1989. Aprobé el curso en Quito y en marzo de aquel año comencé a atender. Desde ese año estoy encargada de la biblioteca, ya 33 años.
¿Cuál habría sido su profesión si no aceptaba este encargo?
Yo estaba estudiando en la universidad una tecnología médica. Pero así es la vida. Dios nos pone en otro camino. Tengo una niña con síndrome de down y no lo pensé dos veces, cuando el padre me lo propuso, primero porque estaba cerca de mi casa y luego porque podía cuidarle a ella al ladito, estar más cerca.
¿Asisten muchos usuarios a su biblioteca, considerando el impacto de las TIC´s?
Al inicio hice algunas gestiones. Me fui a Quito y me regalaron reglas y empecé a atraer a los usuarios. Había meses en los que asistían hasta 600 personas. Así me fui ganando la atención de la gente. Luego organicé, con algunas instituciones como el SECAP y el CREA, cursos para adultos: de panadería, de pastelería, de belleza, de pintura en tela. Un curso que estuvo de moda fue el transfer en papel. Todo eso me ayudó para tener una buena acogida. Luego, desde el año 1992, inicié con las colonias vacacionales. Van 30 años de colonias de manera continua, no paramos ni en la pandemia. En el 2020 las hicimos en línea y contamos con la excelente participación de niños de otros países: Estados Unidos, Perú, Colombia, que se sumaron, que asistieron a la colonia vacacional e incluso algunas madres de familia, que están en el exterior, estuvieron muy contentas, satisfechas, por participar en esa colonia. Decían, es como que yo estoy allí en mi Ecuador. En 2021 repetimos la experiencia. Siempre he tenido mucha acogida para las colonias vacacionales, un promedio de 120 a 130 niños por año. Este año 2022 participaron 91. Es una buena acogida realmente.
¿Cómo se porta Mariana con sus usuarios y qué sienten ellos hacia usted?.
Estoy muy complacida, porque hay jóvenes que me encuentran en la calle y me dicen “que belleza Marianita, yo con usted aprendí a leer”. Hago animaciones lectoras. Antes hacía más, pero la pandemia me detuvo un poco, porque el municipio aquel año me delegó para atender también la Biblioteca municipal “Daniel Córdova Toral” y realizar el inventario. Ese trabajo resultó un gran hito para mí, porque fue una sayauseña la que hizo y completó el inventario de una de las bibliotecas más grandes e importantes de la ciudad, el primero en 93 años. Ahora se conoce exactamente cuantos libros tiene la Biblioteca “Daniel Córdova Toral”, un dato que antes no existía.
¿Cuántos libros tiene su biblioteca?
La Biblioteca municipal de Sayausí tiene 4.788 títulos catalogados en inventario.
¿Cuáles son los temas?
La mayoría son libros de literatura, también hay una buena colección de textos de educación básica, de primaria. También ediciones universitarias.
¿Cuántos estudiantes de secundaria consultan los libros de su biblioteca para sus proyectos de tesis?
Este momento no muchos. La asistencia se redujo mucho por la masificación del Internet y las redes sociales. Es a partir del año 2002, cuando instalaron la primera computadora con conexión a Internet, que los jóvenes empezaron a usarla. En la actualidad, para sus investigaciones, solo consultan bases de datos en Internet; además el servicio de conexión a la red, impresiones y búsquedas, es gratuito. Pero, a pesar de estas transformaciones, siempre ayudo a muchachas y muchachos, con sus búsquedas. Es mi obligación ayudarles. Las computadoras en mi biblioteca siempre están al alcance de mi vista, para que los estudiantes no se pasen solo jugando o perdiendo el tiempo viendo cosas inútiles. Realizo un control permanente. Mi actitud puede perjudicar la asistencia de usuarios, porque les exijo, pero en contrapartida los padres de familia obligan a sus hijos a realizar consultas en la biblioteca, porque saben que van a un lugar seguro.
Recordamos a nuestros oyentes que se están receptando preguntas y comentarios en nuestras redes sociales, sobre la actividad de Blanca Vanegas. Por favor, hacerlas con respeto. ¿Qué tiempo le tomó graduarse de bibliotecóloga?
Me gustó mucho la bibliotecología. Me matriculé en la Universidad de Chimborazo, para estudiar la carrera a larga distancia- Éramos 5 compañeros. Aprobé dos ciclos y me quedé sola. Los otros cuatro compañeros se retiraron. No podía continuar. Se suprimió la carrera. Luego de algunos años me pude graduar en la Universidad del Azuay. Éramos 32 compañeros y fue la primera y la única promoción de bibliotecólogos.
¿Cuán accesible es su biblioteca para grupos vulnerables o con capacidades diferentes?
Allí hay un problema. Hay unas gradas de cemento que se tienen que bajar. Por la construcción de la vía a Sayausí, la biblioteca quedó bajo el nivel de la carretera. Sí contamos con una rampa, pero es peligrosa porque no cuenta con pasamanos. Hay que mejorar la accesibilidad para personas con movilidad reducida.
¿Cuáles son los libros o temas más consultados?
Los usuarios consultan más lo que son novelas y cuentos ecuatorianos, literatura nacional, porque lo piden como tarea los profesores en los colegios.
Tema musical: “El Karaway”, de Ñanda Mañachi.
Karaway es una palabra quichua que significa “dame” o “regálame”, es una canción indígena milenaria, que ha adquirido fama mundial. A pesar de que varios grupos la han reversionado, esta canción es propiedad de los pueblos de Suleta, Otavalo, que se usa para la cosecha del maíz o en las fiestas del Inti Raymi.
¿Qué libros recomienda leer, los que han marcado su vida lectora?
Hay un libro que me gusta mucho, siempre lo recomiendo a los jóvenes. Se llama “Rupito”, de Monseñor Leonidas Proaño. Cuando Monseñor estaba con los indígenas, vivió la experiencia de los padres, que a veces somos muy injustos con los hijos. Es la historia de una familia, que tenía un hijo y los padres le aculpaban de todo, de lo que el hijo no hacía, de los pantalones rotos, de las caídas, de las roturas del pantalón en las rodillas y los papás le pegaban diciendo que había cortado el pantalón. Yo siempre les recomiendo a los padres de familia para que lo lean. Es un libro muy bonito, hecho por un sacerdote.
¿Qué otro libro recomendaría?
Cumandá de Juan León Mera. Las novelas en general. Como estoy todo el tiempo en la biblioteca, estoy siempre leyendo, revisando, preparándome.
¿Está leyendo algún título en el presente?
No. La atención a los usuarios es a tiempo completo. Además, estuve 14 meses fuera de la biblioteca. Me reincorporé recién y lo primero que hice fue actualizar el inventario. Tengo que entregar el inventario en noviembre, con los 4.000 y pico de libros a mi cargo.
¿Cómo transformaron las nuevas tecnologías de la comunicación y la información el hábito de la lectura?
Creo que hoy en día los chicos leen más que antes; porque si bien están en el Facebook o chateando en el WhatsApp, están al mismo tiempo leyendo. Claro digitalmente, no a través de un libro; pero creo que nunca la tecnología va a suplantar al libro. En algún momento el tema digital va a caer, porque tiene muchos contras, daña la vista y tantas cosas. El libro es la prioridad.
¿Usted se ha acostumbrado a la lectura digital?
No. Prefiero el libro, porque se que tengo una propiedad, está entre mis manos, lo paso, lo repaso. Tengo separadores de hojas con bonitos diseños. Es algo que también me llama la atención, diseñar y hacer separadores de hojas.
¿Cómo es usted en casa, con todo este conocimiento?
Allí está la contradicción, porque cuando estuve embarazada de mi tercera hija leí bastante, porque se decía que si la mamá es lectora a los hijos les va a gustar leer. Sin embargo, no es así, a mi hija no le gusta leer. Es todo lo contrario.
¿Usted es casada?
Sí y con tres hijos.
¿Usted es sayauseña de nacimiento?
Sí.
¿En que año nació?
1962.
¿Qué anécdota nos puede contar de todos estos años?
Por la delegación que tuve que cumplir en la biblioteca Daniel Córdova, mi biblioteca pasaba cerrada todo el tiempo, me quedé prácticamente sin usuarios. Para recuperar usuarios decidí visitar las escuelas, la del milenio, la Jesús Vázquez Ochoa, la Joaquín Malo, para hacer animaciones de lectura. Con cada animación hacíamos manualidades. Cuando estaba con esta actividad en la escuela del milenio hicimos animación y manualidades en masa fría, para 160 niños y cuatro grados. Salí agotada pero contenta. Uno entrega la masa a las guaguas y ellos son muy creativos, hacen maravillas. Es un material con el que me gusta trabajar con los chiquitos.
Mensajes vía WhatsApp
Aplausos de Pasi Rodríguez. ¿Cuál es su percepción sobre la capacidad lectora de los jóvenes en la actualidad?.
Isaura Martínez, felicitaciones, muchos saludos, excelente programa, like.
Alexandra Ortega, nos escucha.
Jorge Ramón, aplausos.
Vini Jiménez, el internet afecto mucho a los medios impresos, libros, revistas, periódicos. Felicitaciones.
Lore Reyes, felicitaciones Hernàn. ¿Considera usted que tener un libro en las manos es lo mismo que leer un libro en red?, ¿cómo incentivamos a los niños y jóvenes a leer?.
Víctor López, desde Baños
Waiko Gómez.
Teresa Cabrera, felicitaciones Hernán.
Davo Reyes, ¿contenidos como artículos y revistas de temas son leídos también?.
¿Qué nivel de lecturabilidad considera que tienen ahora nuestros jóvenes?
Muy poco, poquísimo. Los chicos están más en las redes sociales, en el teléfono. Leen cosas breves y a lo mejor sin importancia. La lectura de libros es muy poca. En la última colonia vacacional, que terminé la semana anterior, me llamó mucho la atención una niña de 13 años que iba a la colonia y en los tiempos libres leía. Es muy raro ver eso, porque ahora los chicos ya no quieren leer libros. Leen por obligación, por los profesores que les mandan a investigar. Lo más fácil para ellos ahora es, necesito este tema, deme una copia. Llevan la copia y con eso están contentos. Otras veces hacen sus trabajos en Internet y no se preocupan si es que es o no el tema. Otra ocasión, un chico de colegio llegó ha hacer un trabajo y le pregunté sobre que estaba trabajando y me dijo que la habían mandado sobre tal cosa y el título estaba parecido, pero el contenido no tenía nada que ver sobre el tema. Antes de imprimir, yo siempre les reviso, a ver que tema están buscando y si es o no es. Les incentivo siempre para que lean, para que revisen si es que es el tema que requieren, porque a veces copian, pegan y se van.
¿Son muy consultados los temas científicos?
Sí. Hay muchos de esos temas en la biblioteca. Son muy consultados.
¿Cuánto han afectado las redes sociales a los periódicos?
Realmente recurro más a los periódicos, a las impresiones y a los libros. Los jóvenes, cuando a uno le ven leyendo, se interesan y preguntan que es lo que uno está leyendo.
¿Cuenta con una hemeroteca?
Sí.
¿Tienen suscripción a un periódico?
No.
¿Tienen servicio de referencias en línea?
Sí. A través de la Red municipal con 26 bibliotecas, contamos con un catálogo electrónico. A través de ese catálogo son muy fáciles las consultas, porque se pueden conocer todos los libros que se poseen. Es muy bueno. Hace unos meses tuve una llamada de una señora de Quito, que me consultó sobre un libro de cocina. Me decía que ese libro lo había buscado por todo lado y existe solo en su biblioteca. No sea malita, ayúdeme con esto. ¿Qué puedo hacer?. Entonces le escaneé todo el libro, me dio su correo electrónico y se lo mandé. Y no cuesta nada. Todo es gratis. Este es un trabajo que a mí me gusta, satisfacer a los usuarios.
¿Cree que las nuevas tecnologías han ayudado mucho, sobre todo durante la pandemia?.
No mucho, de mi parte, pero hay un grupo de compañeras que se dedicaron solo a eso. E implementaron un servicio, mediante el alquiler de un carro iban a dejar los libros a los usuarios en sus casas.
¿Tiene alguna propuesta para digitalizar su biblioteca?
Si, se ha planteado. También considero que la biblioteca Daniel Córdova Toral debería ser digitalizada, pero realmente no, todavía no se ejecuta.
¿Existe alguna propuesta por parte del municipio para acceder a colecciones de libros digitales?
No. Falta mucho. Vea que la Universidad de Cuenca tiene una tecnología de punta. Siempre estoy insistiendo, porque a mí me gusta la bibliotecología. Por eso hice un pequeño manual para las bibliotecas. Nunca pensé que eso se iba ha hacer un libro, eran solo unas copias que realice para mis compañeros, pero luego las autoridades me apoyaron y ese manual se transformó en un libro, no solo para bibliotecarios sino para todo el mundo, porque si alguien tiene una biblioteca y quiere organizarla, ese libro da la claves, es fácil de entenderlo.
¿Cómo revitalizar a las bibliotecas?
Algún rato las personas, los jóvenes, van a tener que regresar a los libros. Y quieren cerrar bibliotecas y eso pasa por todas partes, quieren cerrarlas. ¿A dónde vamos a llegar sin lectores?. Hay un dicho: “lee y conducirás, no leas y serás conducido”. A dónde vamos a llegar, con el retorno del analfabetismo, sería un gran retroceso. El libro nos lleva al contacto con el escritor, nos transporta a otro mundo, tener un libro en las manos es maravilloso, pero hoy los chicos no quieren. Lo que buscan son resúmenes, porque les mandan a leer novelas. Buscan resúmenes, los más cortitos, de Internet copian y pegan y ni siquiera se dan el trabajo de leer lo que han copiado. Imprimen y eso llevan como trabajo al aula. Pero ya depende mucho de los profesores, que deben estar atentos para obligar un poquito a leer a sus estudiantes.
¿A que edad es prudente incentivar la vocación por la lectura?
Desde los 2 o 3 años, cuando empiezan a ver libros. Yo tengo en mi biblioteca libros para niños de 2 años, que pueden ya asistir a manternal. Son libros sin textos, solo dibujos, sobre las frutas, sobre la cocina. A esa etapa los niños van aprendiendo y se les incentiva a la lectura, porque ya están en contacto con los libros. Van pasando las hojas y se desarrolla el amor por la lectura. Porque la lectura se debe aprender como un hábito sano, que tiene que ser aprendido desde muy chiquiticos.
¿Qué otros consejos aportaría para el desarrollo del buen hábito de la lectura, como el qué los padres jóvenes construyan una biblioteca en casa?
Por el contrario, lo que veo es que los padres y madres jóvenes no tienen el interés por construir una biblioteca. Una biblioteca es tan simple de implementar, se la puede iniciar con los libros que los estudiantes tienen para su trabajo en clase. Pero ¿qué hacen los padres…?. Durante el tiempo que pasé en la Biblioteca Daniel Córdova, observé una buena cantidad de personas que llegaban con sacos de libros y se quejaban ¡estos libros ya no necesito!. Que queden para la biblioteca. Creen que la biblioteca es un basurero y que todo lo que ya no les sirve, según ellos, tiene que ir a la biblioteca.
¿Qué palabras son su consejo con respecto a la lectura?
Lo más importante es llamado a las instituciones, para que auspicien la implementación de biblioteca y la donación de libros. Los libros son caros y muchas familias no cuentan con los recursos para comprar libros, un promedio de 10 a 12 dólares, que los padres no tienen. Una novela cuesta 70 dólares. Comprar un libro cuesta a las familias. Hubo un tiempo en que ETAPA tuvo un programa de donación de libros, usted iba pagar el teléfono y le regalaban un libro, la empres eléctrica también. Campañas así tienen que continuar, para que la gente lea y tenga a mano un libro.
¿Qué tan positivas son estas campañas cuando se imprimen miles de libros y al final quedan embodegados, no se reparten?
Considero que las instituciones deben acercarse al gran público, deben incentivar la lectura masiva, del público. Sin embargo no hacen.
¿Haría falta una alianza público privada para incentivar la continuidad de estas campañas?.
Sí, es una necesidad.
En el próximo programa, el número dos, el invitado será Vinicio Jiménez, caricaturista. Queremos agradecer la presencia de nuestra primera entrevistada, que estuvo compartiendo sus conocimientos y su experiencia. El trabajo de bibliotecario es duro y al mismo tiempo gratificante. Una última pregunta, ¿qué personas interesantes ha podido conocer gracias a su trabajo en la biblioteca?.
Muchas, como la visita del doctor Luis Eduardo Puente Hernández, personaje clave en el desarrollo de las bibliotecas en el Ecuador. Quería conocer mi experiencia de motivación a lectura, como cuando conseguí las reglas para que los chicos se interesen en venir a mi biblioteca. Estamos hablando de los años 80, no había celular y el sistema de teléfonos estaba muy poco desarrollado, entonces él me mandaba telegramas. Como bibliotecaria he tenido siempre esa gratitud, porque las personas siempre han reconocido mi labor. Es algo que me llena y me satisface. Gracias Hernancito por su entrevista.
Cortina de cierre: Vasija de Barro, Alberto Plaza.

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