Mercantil Tosi: 70 años de tradición, innovación y servicio.

 

Hernán Rodríguez Girón

CUENCA, Ecuador (20/08/89).- Mercantil Tosi, con su lema “tiene todo…”, fue fundada en 1919 por Carlos Tosi y en la actualidad, año 1989, ocupa el cargo de gerente general su nieto Carlos Tosi, que forma parte de la cuarta generación de su familia que administra esta tradicional almacén y grupo empresarial, cuya sede se halla en las calles Bolívar y Benigno Malo, en una hermosa casa patrimonial en una de las esquinas del Parque Central de Cuenca.

Tosi, es más que una marca, es una tradición al servicio de la ciudad y del Austro del Ecuador. El almacén se podría decir que fue el embrión, el principio, de lo que hoy es el grupo Tosi, con 70 años de existencia. Fue la primera empresa creada por Carlos Tosi, que tuvo la iniciativa de distribuir textiles en el sur del país, de fábricas que se hallaban en Quito y Otavalo; para 1941, Mercantil Tosi deja de ser una empresa unipersonal y se convierte en una Sociedad Anónima e inicia su crecimiento, formando parte de la S.A. el señor Rigoberto Íñiguez Quezada, que ocupó el cargo de gerente mercantil hasta el año 1985 y varios familiares de Carlos Tosi.

“La fábrica de textiles Pasamanería empezó a producir en 1930, generándose la necesidad de cubrir el mercado con estas novedosas mercancías para la zona sur del País y Mercantil Tosi asumió el reto, ya que era un mercado bueno, amplio y fácilmente se podía cubrir toda la región, así fue como la Mercantil se convirtió en la distribuidora exclusiva de textiles pasa”, explica Carlos Tosi, haciendo un poco de historia.

Pasamanería fue en un comienzo una industria de la familia Tosi, en la que trabajaban Carlos Tosi abuelo, sus hijas y unos pocos trabajadores y la planta industrial se hallaba en la casa donde ahora está el almacén, en el Parque Central, “primero en los patios internos de la casa y luego pasó a los predios donde ahora está el parqueadero”. Mercantil Tosi fue el comienzo de otros emprendimientos, para comercializar productos Pasa, como el Almacén Panamericana de Quito, Carlos Tosi de Ambato y otras distribuidoras, entre las que había una que funcionaba en Alausí, conservando esta estructura hasta 1985, con dos líneas de mercancías: productos Pasa como ya se había escrito y artículos de Curtiembre Renaciente.

Con el paso de los años y la realidad, se fue afirmando la necesidad de transformar el negocio, de hacerlo crecer, objetivo que siempre estuvo ahí, pero lo que pasaba era “ que el tiempo cambia pero las personas no”, se aferran a lo que se ha hecho siempre, desde un inicio, pero “no lo digo como una crítica” corrige Carlos Tosi, porque para él, Cuenca ha considerado a la Mercantil como su mejor almacén, pero el problema es que se estancó, “nunca creció y la necesidad de transformación se sentía desde hace 20 años, desde 1959 y faltaban ciertas cosas que tenían que darse, como la apertura de la ciudad al comercio”.

Ahora se cumple una década de crecimiento sostenido del comercio en la ciudad y no solo de ella, sino de toda la región y hay un gran movimiento económico, un despegue, también el El Oro y en Cañar, siendo los almacenes un punto de abastecimiento para toda la zona austral del País, “cuando en 1985 entré a trabajar en Mercantil Tosi, ya estaba un marcha, o planificado, un proceso de transformación y en 1980 estaba listo el proyecto de construcción de un edificio, donde ahora se levanta el parqueadero, pero faltó decisión para levantarlo. Desde el 85 yo inicié el proceso de cambio, la remodelación comenzó en 1986 y terminó en 1988”.

Mercantil Tosi tiene 8 departamentos y amplió su línea de productos, para ofrecer una variedad de artículos para deportes, juguetes, hilos, botones cristalería, utensilios de cocina, vajillas, lámparas fantasía, zapatos, ropa para mujeres y hombres, lencería, productos para el hogar, coches y cunas para bebés, los mejores cosméticos y la tradicional sección de productos PASA, todos distribuidos en los tres pisos de la casa, logrando una radical diferencia con la presentación antigua del local.

La gama de productos se integra y complementa con el espíritu de servicio al cliente, “a su gente, ese es el ideal”, completa Carlos Tosi; la Mercantil pone a disposición del público primero una tarjeta con un sistema de crédito rotativo; segundo, la asistencia de Comisariato Tosi, abierto a sindicatos, grupos de obreros, ejecutivos y empresas, con crédito y un descuento especial por volumen de compra; tercero y en plena implementación, la prestación de Tosi Boda, para que los novios puedan reservar lo que necesitan para el hogar, en vez de que reciban regalos sorpresa. La empresa se hace cargo de la lista de invitados y los llama para indicar los regalos que están separados, llevando una cuenta de las cuotas pagadas. Los novios pueden aplicar a una parte de estas cuotas o la totalidad y si les hace falta una gran parte de cuotas y la pareja desea artículos adicionales, se les concede un crédito para que puedan iniciar su vida matrimonial.

“Consideramos que esta es una gran ayuda de nuestra parte, porque en esta época es cada vez más difícil comenzar una vida de pareja, con todo lo que se necesita. Ampliamos además nuestro servicio de entrega a domicilio, ya lo tenemos implementado para ventas al por mayor. Las compras de mayoristas se envían a la dirección indicada sin costo adicional. Un servicio más es el parqueadero, que no está restringido para nadie, sin embargo, si alguien entra a comprar en Tosi puede solicitar su sello al momento de cancelar en caja y el parqueadero es gratis, durante todo el tiempo que ha estado en el almacén”.

En cosméticos se oferta un plan rotativo de productos y se renuevan marcas de manera constante. También se ofrecen charlas a grupos de mujeres, con consejos de belleza y aplicación de productos estéticos. La última fue a las señoras de los ingenieros eléctricos, con tips para aplicación de cremas y maquillajes; son demostraciones que se realizan dentro del almacén. En ropa está el catálogo completo de la marca Pasa. En la sección de cristales están los productos nacionales más finos, así como de EEUU, Europa y Sudáfrica. Se pueden encontrar moldes para tortas, chocolates y galletas, productos en madera y la sección de juguetes es la única de la ciudad que permanece abierta todo el año, vendiendo desde una muñeca hasta una bicicleta. En deportes cuentan con máquinas para ejercicios pequeñas, mesas de ping-pong, billar y todos los implementos para la pesca deportiva.

Entre 35 y 55 personas trabajan en Tosi, dependiendo de la época del año y para sus ejecutivos el activo más importante, antes que las ventas, es tener una buena relación con todo el equipo de colaboradores. Como anécdota, el sindicato más antiguo de Cuenca está en Pasamanería y nunca ha realizado una huelga, “por las excelentes relaciones que tiene con la patronal”, destaca Carlos Tosi.

Son 6 las empresas que integran el grupo Tosi, con alcance nacional: Mercantil Tosi de Cuenca, Casa Tosi de Guayaquil, Almacén Americana de Quito, Curtiembre Renaciente, Hilos Latex y Pasamanería. Con respecto a la economía, la respuesta del gerente general es “vivimos un momento de crisis y hay que estar preparados, la enfrentamos de la mejor manera. No son tiempos de bonanza, pero alcanzamos a cubrir nuestros gastos. Por lo menos, tenemos la cabeza sobre el agua. No somos la empresa más grande del país, en indicadores económicos, pero sí una de las más sólidas”.

La renovación del almacén de Mercantil Tosi tuvo como objetivo principal crear un ambiente en el que la gente no solo compre, sino que pasee, haga turismo, luego será la curiosidad la que les anime a comprar y la expectativa se ha cumplido, “porque la gente aprecia que la ciudad tenga un lugar con estas características, en donde puede encontrar una gama amplia de mercadería, desde lo barato a lo más caro”. Así, han recuperado y aumentado clientes, con la nueva imagen de este comercio tan cuencano, “inclusive de provincias cercanas, vienen clientes a comprar”.

“Con toda esta historia, deseamos incidir en el segmento de clientes de clase media joven, brindándoles un buen servicio, porque son los que más compran y venden a escala nacional. Los ricos no compran en el Ecuador y los pobres, en el momento en que se ubican en la cadena de consumo, pasan a ser clase media”.

La planificación a futuro tiene como objetivo consolidar lo alcanzado y seguir creciendo, igual que crece la ciudad, no se descarta la idea de abrir un segundo almacén, “porque nuestro deseo es que toda la gente de esta hermosa tierra nos siga brindando su apoyo, el de siempre, este es un almacén a tono con todos los adelantos técnicos y de servicios, que brinda siempre lo mejor a sus clientes”.

El Mercurio, domingo 20 de agosto de 1989, Mundo Empresarial, 10A.

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