Rectiaustro: el arte de recuperar motores desahuciados.

 

Hernán Rodríguez Girón.

CUENCA, Ecuador (29/10/89).- Rectiaustro es una empresa cuencana fundada el 5 de mayo de 1982, cuya labor ha sido clave para que el país haya logrado ahorrar más de 20 millones de dólares en importaciones. Esta unidad productiva, dedicada a los sectores automotriz y metal mecánico, ha contribuido significativamente al fortalecimiento de la economía nacional. Gracias a su actividad ininterrumpida durante los últimos años en la reconstrucción de motores, una considerable cantidad de divisas se ha quedado en el Ecuador, al evitar la compra de maquinaria nueva en el extranjero.

Jaime Torres, gerente general de la empresa, señala que a nivel nacional existe una cantidad considerable de vehículos cuyos motores han llegado al final de su vida útil. Reemplazarlos representa un costo elevado, ya que estas máquinas se encuentran prácticamente inservibles. Para enfrentar este problema, solo hay dos alternativas: adquirir una nueva unidad o comprar un motor nuevo, opciones que implican un fuerte desembolso en dólares para transportistas y usuarios, así como una significativa fuga de divisas para el país.

El fuerte aporte de Rectiaustro a la economía nacional continúa creciendo y ahora la empresa esta en capacidad de ofrecer servicios como producción de partes y piezas para motores -válvulas, guías, balancines, fundas, etc-, reconstrucción de motores para su inmediato montaje y reparación integral de motores, procesos que cuentan con el respaldo de un gran inventario de repuestos, servicio técnico y garantía, a disposición de todos sus clientes.

La planta está ubicada en el Parque Industrial, sobre un terreno de 3.150 m2, ocupando la unidad productiva 800 m2 para las unidades de administración, con sus oficinas, producción, recepción de trabajos, repuestos y parqueadero, infraestructura y espacio que permiten a la compañía brindar un completo servicio en la reconstrucción de motores y venta de máquinas reparadas.

Unas 30 personas trabajan en planta, tres mujeres y 27 hombres; quien necesite de los servicios de Rectiaustro encontrará en este equipo humano la más adecuada atención, bajo el liderazgo de Jaime Torres, “supongamos que un vehículo de transporte colectivo, o uno pesado, tienen el motor inservible. Luego de un estudio detallada de la máquina y el automotor nosotros recomendamos al cliente el equipo que puede ser adaptado, brindando una óptima solución al dueño de la unidad”.

En muchas oportunidades se reemplazan motores de gasolina por diésel, porque consumir este combustible es mucho más barato y la máquina rinde mejor. Sin embargo, para casos en los que se necesita un cambio total de motor, por un estado de avanzada destrucción, la empresa cuenta con un extenso inventario de máquinas; en corto tiempo y sin demoras, ni dificultades, se lo reemplaza; “Rectiaustro recibe y repara el cualquier motor y se reinstala un motor similar en tiempo récord, para que el cliente en muy corto plazo pueda contar con el apoyo de su vehículo para trabajar”.

Otra línea de actividad son los motores reconstruidos, a menor precio que uno nuevo; es una opción para los usuarios cuando la reparación es muy cara o imposible, porque no hay los repuestos necesarios en el mercado nacional. O también porque la adquisición de un motor nuevo no está permitida para el presupuesto del chofer; “el amplio inventario de repuestos del que disponemos, permite abastecer el consumo interno de nuestra empresa, como el consumo externo de nuestros clientes”.

Para mayor comodidad, existen dos almacenes en el centro de la ciudad, para cualquier compra y la unidad principal en el PIC, lote 305, teléfono 801-086; “para todos los casos en los que se necesite reparar o cambiar un motor, cambiar partes o rectificar, el trabajo está totalmente garantizado; doy mi fe de que todo estará siempre bien hecho. Si en algún caso no lo es, el cliente tiene derecho a reclamar”. Pero no solo motores de carros se reparan en Rectiaustro, también bombas de agua para camaroneras, que son una excelente oportunidad para extender mercado, plantas de luz y máquinas de tractores.

En el presente, el país atraviesa una compleja situación económica, debido a los efectos acumulados de la deuda externa y el fin de su modelo de desarrollo mediante la sustitución de importaciones, sumado a los contantes problemas de la inflación y la devaluación, como política monetaria. Por todo esto, el gerente Torres opina que su organización cumple un importante rol en el marco de la crisis estructural del Ecuador y lo explica de la siguiente manera: “debido a que inestabilidad de la económica se está agravando, el papel de esta empresa es cada vez más necesario y mayor; por una parte el pode adquisitivo de la ciudadanos disminuye y por otra se hace más difícil la compra de unidades nuevas para el transporte de mercancías o personas, o en el mejor de los casos el mantenimiento. Nuestro volumen de trabajo crece y nos obliga a cambiar, porque ya no solo abarcamos el mercado de Cuenca o de la región. Ahora cubrimos el mercado nacional. Dueños de unidades de toda la República solicitan nuestros servicios por el prestigio alcanzado”.

Las acciones emprendidas para cumplir este reto son el incremento de personal, la renovación de herramientas, capacitación técnica de los trabajadores, equipo móvil de mecánicos que visitan periódicamente a los clientes, implementación de un sistema de computación para el control de inventarios, ampliación del área de recepción de trabajos, ampliación del inventario de repuestos y muy pronto se inaugurará una sucursal en Machala, provincia de El Oro.

“Es obvio que enfrentamos una serie de problemas, debido sobre todo a la falta de liquidez y de créditos oportunos, me atrevería a decir que no existen. Esto nos obliga a ser más eficientes en la administración de los recursos y a trabajar más. Hay que ser muy responsables, para captar un mayor número de clientes”

Torres insiste que un motor reconstruido es más asequible para el presupuesto de los consumidores y este aspecto debe estar claro, “digamos que un motor nuevo tiene un costo de 100 y, el motor reconstruido por esta empresa, que tiene las características iniciales de uno nuevo, con garantía, tiene un costo entre 40 o 50. Todos nuestros trabajos tienen un bajo costo, porque nosotros nos encargamos de a importación de los motores y de los repuestos, pagamos los costos. Nuestras instalaciones y herramientas influyen para que ese costo baje. Ha esto hay que sumarle la tecnología y la cantidad de trabajo. Todos son factores que influyen para que nuestros motores cuesten la mitad de un nuevo”.

El secreto está en el conocimiento de lo que se hace, el control de la calidad, con la prueba de todos los motores y la selección de los mejores repuestos. Por eso Rectiaustro está en capacidad de ofrecer la mejor garantía.

Sobre la política laboral de la unidad productiva, se pagan las remuneraciones básicas que ordena la Ley, con todos los beneficios, pero a más de ello existe un enfoque de incentivos al mejor trabajador, dándole la oportunidad de superarse y hacer bien las cosas; “mantengo con mis trabajadores unas relaciones laborales magníficas, sobre todo debido a ciertas condiciones de este emprendimiento. Es un asunto técnico, en el que se necesita de mucha conversación, de coordinación, entre lo administrativo, la sección técnica y los obreros, porque está en juego la seguridad del usuario. Todos nuestros obreros están conscientes de la responsabilidad que asumen, que todo debe salir perfecto. Cada puesto de trabajo tiene un grado de responsabilidad. De acuerdo con este factor, se establecen incentivos, por el tipo de trabajo y por la cantidad cumplida”.

Como cada tipo de motor necesita un tratamiento diferente, en la empresa rectificadora no existe el trabajo en serie, sino procesos distintos según la necesidad, por ejemplo, en ciertas fases es parecido y desarmado de una máquina y luego su montaje, “para esto contamos con personal experto en estas tareas que son repetitivas”. Pero, para la rectificación de cigüeñales cuentan con personal dedicado solo a esta ocupación. Es lo mismo para válvulas y cabezotes. Para la reparación de motores de distintas marcas de autos no existen actividades en serie, por lo que se delega al personal de acuerdo con la disponibilidad y los conocimientos”. Por toda esta organización Rectiaustro ha ganado fama en el mercado de cumplir con todos sus encargos; “no nos comprometemos a realizar en el tiempo solicitado, lo que no podemos”. Para todo esto, existe una planificación, desde la recepción hasta la entrega de cada trabajo.

Rectiaustro proyecta un crecimiento prometedor y diversificado, impulsando continuamente nuevos servicios gracias a su firme compromiso con la inversión y la innovación. La empresa se distingue a nivel nacional como pionera en la reconstrucción de motores, reafirmando su liderazgo en el sector.

El Mercurio, Reportaje, domingo 19 de octubre de 1989, 10A.

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