Centro de Exposiciones Cuenca: motor del desarrollo regional.

Hernán Rodríguez Girón.

CUENCA, Ecuador (01/04/90).- El Centro de Exposiciones Cuenca (CEC) fue instituido en 1985 y desde ese año el gerente es el economista Luis Orellana. Desde su creación, esta organización ha cumplido su misión, convirtiéndose en un espacio para mostrar la producción industrial y artesanal de Cuenca y desarrollar una gran bolsa de negocios y de comercio para la región sur del Ecuador.

Esta vitrina para la exhibición de la producción regional era necesaria, opina el economista Orellana, porque la tercera ciudad del país debía contar con este espacio importante para su desarrollo, como lo es un recinto ferial; “en pocos años el CEC ha pasado a ser el motor de la economía azuaya, cumpliendo con creces y alcanzando una imagen y un prestigio nacionales”. Esta presencia y credibilidad, son dos pilares que venden en todo el Ecuador el 92% de los espacios disponibles para las exposiciones del CEC. En apenas 5 años se ha alcanzado el éxito, pero aún faltan muchos objetivos por lograr, mediante la ejecución de proyectos y sueños que deben convertirse en realidad.

La imaginación vuela algunos siglos atrás; un pequeño pueblo precolombino vive un gran acontecimiento, el día del mercado, que reúne a artesanos orfebres, pastores y agricultores que muestran sus mejores productos para vender o hacer trueque. Nadie puede regresar a casa sin ganar ganar, sin obtener beneficio. De vuelta al futuro, aunque la sociedad local disfruta los beneficios del desarrollo, no deja de practicar costumbres ancestrales y las personas siguen juntándose para intercambiar objetos y experiencias, para hacer negocios. La industria, el comercio, la artesanía, no pueden estar lejos de los consumidores. Además, necesitan el desarrollo de relaciones para mejorar la calidad.

En el mundo moderno, el mejor sitio para alcanzar estas metas es un centro de exposiciones, también puede ser llamado recinto ferial, en el que todos los actores del sector productivo enseñan, como si fuera un abanico, lo que pueden hacer y ofrecer, mientras aprovechan la ocasión para cerrar negocios.

Desde 1985 la actividad del CEC no es ininterrumpida, alcanzando éxito tras éxito y ya se han realizado 14 ferias; las más tradicionales son Multialimentaria, Textiles y Cuero, Metalex y Expo Cerámica. Una institución ajena al sector productivo, como el Ejército Nacional, también ha realizado muestras, siendo la Expo Ejército, coordinada por la III Zona Militar, un suceso y un éxito. 480.000 personas han visitado el CEC, en las 14 ferias realizadas durante 5 años, lo que da un promedio de 35.000 personas por feria.

“Para montar una feria es necesario que los ejecutivos de las empresas desarrollen su imaginación y creatividad. Muchos factores deben ser conjugados correctamente, con algunos sacrificios, pero consiguen  grandes réditos y la satisfacción del cumplir una labor. Los expositores y el público quedan satisfechos. Las estadísticas así lo demuestran. Se realizan buenos negocios y hay excelentes exhibiciones. Quienes vienen de otras regiones del Ecuador hallan la calidez de los cuencanos y la ciudad siempre ha estado dispuesta a apoyar al CEC, con la asistencia de miles y miles de personas.

Las dificultades no faltan, parecen el invitado indeseable a una hermosa fiesta. Los recursos económicos son pocos, a pesar del permanente apoyo de los miembros del Directorio del CEC; sin embargo el capital operativo es bajo y la mentalidad empresarial un poco retrógrada, porque se dejan todas las tareas que implica el montaje de un stand siempre para el último día antes de abrir una exposición.

La planificación para los próximos años incluye integrar en una sola agenda actividades no solo productivas, sino también culturales y de capacitación, de todo el Ecuador. Para lograr esta ambiciosa meta, serán ampliados los 2.000 m2, de la sede expositiva para implementar una sala para conciertos de música, un centro de convenciones, bodegas para guardar los productos de los expositores, un moderno centro de telecomunicaciones y  mejorar el servicio de bar-cafetería.

“Cuenca, como punto de desarrollo para otras provincias, debe contar con un centro de exposiciones que esté a su altura, atrayendo la atención no solo por su belleza turística y la calidez de su gente. También debe desarrollar la capacidad de mostrar todos los logros del ser humano, sus adelantos tecnológicos, industriales y culturales tienen que estar presentes”.

Un fenómeno curioso se produce en el CEC, todos los industriales, así sean competidoras en una misma rama industrial, se interrelacionan, discuten problemas y buscan soluciones comunes y concretas. También inversiones de otras regiones del país son atraídas al Azuay y a Cuenca; ponen el capital para el desarrollo industrial, comercial y artesanal de la región, con la creación de nuevas empresas. Esto genera intercambio de experiencias, complementando conocimientos, no solo asisten personas y empresas que exhiben.

7 personas, el equipo de trabajo del CEC, se dedican a coordinar 300 actividades, con sus respectivos detalles, para poner en marcha cada feria. Lideran los procesos el gerente general, los directores de ventas y técnico, dos secretarias y dos conserjes. Cuentan con el apoyo de unas 200 personas, que quince días antes de cada evento, trabajan frenéticamente hasta poner a punto detalles como carpintería, iluminación, sonido, etc.

“Todo el trabajo comienza con la planificación de una agenda anual, para un año, de varias ferias. Tomamos en cuenta varios aspectos, siempre; por ejemplo, días festivos como el 3 de Noviembre, el Día de la Madre o Semana Santa; o consideramos temas sociales o culturales, para conseguir que asista la gente. Diseñamos los planos para armar cada exposición, en los que la prioridad es la circulación y al momento de armar los puestos se garantiza que los recorridos sean adecuados y adaptados al público”.

Las ferias desarrollan temas específicos, orientadas a un mismo sector industrial o productivo, que atienden a clasificaciones internacionales, de las que se escogen empresas que puedan participar activamente, de acuerdo con un plan de ventas. Cada feria además tiene su propio reglamento, que se lo redacta con 6 meses de anticipación y recibe la aprobación del Ministerio de Industrias. Un equipo de marketing y ventas visita a cada industria, comercio o artesano, comunicando a cerca de la feria y entregando material promocional. Todas estas etapas se ejecutan al mismo tiempo, una junto a la otra; es una sucesión ininterrumpida de actividades.

Una vez que el CEC llega al delicado momento de instalar los puestos o stands, llega el turno del Departamento Técnico, que debe solucionar muchos aspectos o problemas, empezando por el desgaste de los equipos, que es el primer escalón a subir: “hay que encontrar a la empresa o al personal que sepa interpretar los planos, cumplirlos y hacerlos realidad, para entregar los puestos unos 15 días antes de la inauguración de cada feria. Porque los expositores deben tener el tiempo suficiente para las decoraciones. 48 horas antes de la apertura todo tiene que estar revisado, limpio y con la autorización del CEC”.

Esta febril actividad, que dura todo el año, se complementa con la entrega de seguros a cada expositor, la contratación de una empresa de seguridad y la coordinación con la Policía Nacional para el control del tránsito. Por eso se ejecuta un Manual de Procedimientos Feriales, debido a la cantidad de tareas que se tienen que ejecutar antes de cada feria. Un detalle final importante es la entrega de las invitaciones, a las autoridades locales, a los expositores y la campaña de comunicación para que llegue el público.

La producción de cada evento del CEC tiene un costo muy alto, lo que hace necesario el incremento del capital social. Luis Orellana considera que la Secretaría Nacional de Comunicación (SENAC) debería intensificar su colaboración con el CEC para la promoción de la agenda de ferias a nivel nacional, “no negamos su apoyo, pero no es suficiente”. Agradece a la prensa local por toda la relevancia informativa que siempre brinda a la agenda del Centro, sobre todo la atención a las ruedas de prensa, “que siempre están repletas de periodistas, ningún político tiene ese éxito. Así la actividad del CEC se ve impulsada a nivel regional”.

Muy pronto se inaugura Madelab 90, en la que participan solo industrias de la madera locales, con un precio de 250 sucres por entrada para adultos. Para mayo 30 y junio 1 y 2, se inaugurará la “Primera Bolsa Internacional de Turismo”, que concentrará la atención del país en Cuenca y en el Centro de Exposiciones. Durante todo el mes de mayo de 1990 estará Mundo Hogar, en el que jefas y jefes de casa encontrarán lo necesario para sus familias. La Feria de Computación llega para julio. Luego están en agenda Multialimentaria 90, la Feria de la Construcción y Metalmecánica. Las empresas escogen al CEC para promocionarse debido a que ofrece el más bajo costo por metro cuadrado de espacio, apenas 7.000 sucres. En comparación con otros centros de exposiciones del Ecuador es un precio muy rentable y económico.

El Mercurio, domingo 1 de abril de 1990, Mundo Empresarial, 10A.

 

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