Los Andes: más que un banco, un aliado que prioriza ideas, personas y servicio cercano.

Hernán Rodríguez Girón.

CUENCA, Ecuador (03/01/94).- El Banco de Los Andes fue fundado en el año de 1973, por lo tanto, es una joven institución que al mismo tiempo alcanza su mayoría de edad este año. Son 20 años de servicio al país. En Cuenca abrió su primera sucursal hace solo dos meses, en noviembre de 1993, tiempo suficiente para lograr la aceptación unánime de la población local, con miles de millones de sucres colocados en préstamos para una diversidad de actividades, haciendo realidad su eslogan: “Este es el banco que da crédito a tus ideas”.

La flamante sucursal se encuentra en la esquina de las calles Presidente Córdova y Presidente Borrero, junto al Parque de la UNE y su casa es de estilo republicano. El gerente de la agencia, Pedro Vintimila Moscoso manifiesta que, “el haber cumplido 20 años a nivel nacional implica una consolidación en el mercado nacional, porque no muchas organizaciones llegan a esa edad. Nuestra mayoría de edad implica una experiencia acumulada, con el apoyo del tiempo, que se traduce en beneficios para todos nuestros clientes”. El equipo de ejecutivos se completa con Adriana Abad Vázquez, la subgerente de crédito y Teófilo Pérez, subgerente de operaciones.

La filosofía de servicio del Banco se apoya en un trato personal y humano a cada cuentacorrentista o ahorrista, porque “una demora en cualquiera de nuestras decisiones de hecho significaría un tremendo daño para un usuario, que necesita una respuesta franca, honesta y, sobre todo, oportuna. Las personas que se acercan a nuestro banco no nos hacen un favor, por el contrario, son ellas las que nos mantienen vigentes en el mercado financiero. Son las personas las que dan vida a nuestro Banco y no el Banco a las personas. Por eso, repito, nuestro objetivo es darles un trato humano, cercano, muy personal”.

Cuál es el secreto para que el Banco de Los Andes sea diferente a otras empresas de su sector, “un solo hecho nos hace diferentes, aquí abrimos las puertas de par a en par a todo tipo de iniciativas, a tasas de interés preferenciales y sin competencia en el mercado. Nuestros préstamos tienen costos baratos y para las captaciones tenemos el interés más rentable. ¿Qué mensaje enviamos al público con este tipo de política?, sacrificamos ganancias con el objetivo de servir a la ciudadanía. Así obtenemos la mejor de las recompensas, la aceptación”, apunta Vintimilla.

Considerando las molestias que los clientes deben soportar, para llegar a la agencia en el Centro Histórico de Cuenca, debido a la ejecución de las obras del plan maestro de agua potable y alcantarillado que allí se están realizando y, fundamentalmente, para servir mejor a todos sus usuarios, el Banco de los Andes a creído oportuno abrir una segunda agencia en la ciudad, en los próximos días; “nos mueven dos motivos para esta decisión, servir mejor a todos y evitarles la molestia de llegar hasta el centro”.

“Si bien el Banco abrió sus puertas en esta ciudad hace apenas dos meses, nuestro personal tiene una relación laboral de 8 meses con la institución. Los seis meses anteriores recibieron cursos de capacitación en Quito. Ese es parte del apoyo que ofrecemos para unir el capital más importante de cualquier organización empresarial: el humano. Estoy seguro que todos los que trabajamos en esta sucursal estamos contentos de pertenecer a una sólida y prestigiosa entidad, como es el Banco de los Andes”, comenta Pedro Vintimilla sobre las 25 personas que trabajan en la agencia del Centro Histórico.

Siempre, antes de abrir una cuenta en una entidad financiera, todo cuenta correntista se pregunta ¿qué tan difícil será hacerlo en este banco en particular? y al respecto Vintimilla explica que, “en nuestra entidad el único requisito, el inicial, que cualquier persona deben cumplir, es entrar al Banco por la puerta principal”, graficando con esta expresión modesta la política de puertas abiertas que ofrece la entidad a todos sus clientes.

Además de los servicios tradicionales de un banco, como la apertura de cuentas corrientes y de ahorros, chequeras, cajeros automáticos, préstamos quirografarios e hipotecarios, tarjetas de crédito, el Banco de los Andes es una de las pocas entidades de crédito que oferta a sus clientes la Unidades de Valor Constante (UVA), herramienta económica que preserva el poder adquisitivo del dinero frente a la inflación.

Al comenzar 1994, el principal ejecutivo de la sucursal Cuenca del Banco de los Andes hace llegar a la ciudadanía su mensaje de prosperidad y dicha, durante los próximos 12 meses; “esperamos seguir contando con el apoyo que hemos recibido de toda la comunidad cuencana y azuaya, que nos permite afirmar que el éxito fue total. Que a su vez ese apoyo se convierta en beneficios para nuestros clientes durante los 365 días del 94”.

En un sector tan competitivo como el financiero, muy pocas organizaciones logran ascender hasta la cumbre y mantenerse allí con el paso del tiempo. El Banco de los Andes, haciendo honor a su nombre, es una de esas compañías privilegiadas que, a pesar de la crisis y de la competencia dura, ha sabido mantenerse en la cumbre, gracias al esfuerzo de un grupo de profesionales con excelencia, dirigidos por el Contralmirante (r) Guillermo Dueñas I, presidente ejecutivo, que conduce los destinos de la entidad financiera y lidera el equipo humano de la institución.

El Banco de los Andes fue creado el 23 de abril de 1973 con un capital de 25 millones de sucres, con un 60% de participación de empresarios ecuatorianos y el 40% de acciones pertenecían al Banco de Bogotá, Colombia. Desde entonces su capital ha experimentado un crecimiento sostenido y para agosto de 1987 alcanzaba la suma de 280 millones de sucres, año en el que inversionistas nacionales compran las acciones del Banco de Bogotá, convirtiendo al Banco de los Andes en una sociedad 100% nacional. A finales de ese mismo año el capital creció a los 1.400 millones de sucres. Tres años después, es decir, en 1990, los activos monetarios alcanzaron la cifra de 4.500 millones y al siguiente año, 1991, el capital se situó en los 7.998 millones de sucres. A 1994, el Banco de los Andes se halla en el ranking de los 10 primeros bancos más importantes del país, con un capital pagado de 15.997 millones de sucres, que equivalen a 8 millones de dólares.

La secuencia de apertura de sucursales es la siguiente: marzo de 1976 en Tulcán, marzo de 1978 la de Manta, 7 de abril de 1989 la apertura de la sucursal mayor en Guayaquil, 1989 la de Quevedo, agosto de 1991 en Bahía de Caráquez y el 3 de junio de 1992, Manta. Cerrando esta cadena de eslabones seguros hacia el éxito está la sucursal Cuenca, inaugurada en octubre de 1993, hace apenas 2 meses, que ya cuenta con una gran aceptación por parte de la ciudadanía de la capital azuaya.

Con la apertura de esta flamante sucursal, el Banco de los Andes está presente en 7 importantes ciudades del Ecuador, atendiendo a poblaciones de enorme importancia y brindando una amplia gama de servicios, con atención oportuna, eficiente y de calidad.

El Banco de los Andes en cifras (en miles de sucres) 1993

Indicador

Junio

Diciembre

Total depósitos

145.247

192.629

Total cartera

112.513

172.199

Capital pagado

10.997

15.997

Contingentes

68.603

103.469

Activos

199.728

271.651

Utilidades

1.415

5.419

El Mercurio, lunes 3 de enero de 1994, Mundo Empresarial, 8B.

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